Las Fuerzas de Defensa de Panamá (FFDD), anteriormente Guardia Nacional de Panamá, fueron las fuerzas armadas de la República de Panamá desde 1968 hasta 1989. Desde su comienzo, ya existían como la Guardia Nacional de Panamá, la cual era una policía militar y tras la muerte del general Omar Torrijos, es reformada como las Fuerzas de Defensa de Panamá en el año 1983, con la idea de convertir a la policía militar en un ejército convencional, bajo decreto del general Manuel Antonio Noriega y su Estado Mayor. Las Fuerzas de Defensa de Panamá fueron desmanteladas por las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos tras la invasión estadounidense de Panamá de 1989.
Desde 1990 el organismo sucesor de las Fuerzas de Defensa de Panamá son las Fuerzas Públicas de Panamá.
Historia
Antecedentes izquierda|miniaturadeimagen|159x159px|Presidente Arnulfo Arias en 1968. Antes del golpe de Estado en Panamá de 1968 que derrocó al presidente Arnulfo Arias Madrid, la policía militar se denominaba Guardia Nacional. Desde los años 1950 y bajo el mando del coronel y presidente José Antonio Remón Cantera —asesinado en 1955—, este negoció con el presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower temas de soberanía y defensa del Canal de Panamá, obteniendo un importante equipamiento para la policía y la Guardia Nacional, así como el adiestramiento de pilotos en Colombia y oficiales en la Academia Militar de los Estados Unidos. En 1964, la Guardia Nacional de Panamá evitó tener conflicto con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en el Día de los Mártires, manteniéndose acuartelada. En 1968, tras el triunfo de Arnulfo Arias en las elecciones y a pocos días de la juramentación del mismo, se produjo una reunión entre Arias y los altos oficiales de la Guardia Nacional, el general Vallarino, los coroneles Pinilla y Urrutia y el teniente coronel Torrijos, para acordar la jubilación de Vallarino, a cambio Arias respetaría la ley del escalafón.
El presidente Arnulfo Arias Madrid asumió el 1 de octubre de 1968, el día 10 de octubre se realizó la ceremonia de jubilación del general Bolívar Vallarino, comandante saliente de la Guardia Nacional e inesperadamente la jubilación forzada del coronel José María Pinilla Fábrega comandante entrante, siendo nombrados el Coronel Bolívar Urrutia como comandante jefe y el teniente coronel Aristides Hassán, comandante en jefe de la Guardia Nacional, así como una serie de cambios bruscos y traslados los cuales violaban la ley del escalafón y el acuerdo llegado entre el presidente Arias y los altos mandos de la Guardia Nacional.
Golpe de Estado de 1968 y Guardia Nacional
En respuesta a ello el día 11 de octubre el Mayor Boris Martínez jefe de la zona militar de Chiriquí y el teniente coronel Omar Torrijos Herrera, que hasta el momento fungía como Secretario Ejecutivo de la comandancia de la Guardia Nacional comandaron el golpe de Estado militar contra el presidente Arias Madrid, los líderes golpistas le ofrecieron la presidencia a Ricardo J. Alfaro y a Raúl Arango, quien al momento del golpe era el vicepresidente de la república y comandante del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá los cuales declinaron la oferta de los militares, por lo cual decidieron crear la Junta Militar de Gobierno que estuvo encabezada por los Coroneles José María Pinilla y Bolívar Urrutia. Se suprimieron todas las libertades y derechos políticos de la ciudadanía panameña, se derogó la Constitución de 1946 y se iniciaron grandes transformaciones de orden político y social en la nación panameña. Durante este tiempo hubo movimientos de guerrilla en la urbe y en el interior del país por parte de la izquierda panameña y de los simpatizantes del derrocado presidente Arias Madrid. También hubo actos bélicos y de sabotaje contra el gobierno y la Guardia Nacional, se censuró fuertemente la libertad de expresión mediante el cierre de diarios. Se desarrolló la emisión de panfletos y escritos clandestinos. El 24 de febrero de 1969 él Coronel Torrijos con un grupo de oficiales que respaldaban en una maniobra como parte de las luchas intestina aturden al Coronel Boris Martínez y lo mandan en un avión a Miami como agregado militar lo cual rechazó y no volvió más a tener nexos con los militares quedándose a vivir allá como asilado.
Para diciembre de 1969 mientras el ya General Omar Torrijos asistía a una competencia hípica la cual le había invitado su amigo el empresario Fernando Eleta Almarán, una conspiración compuesta por los Coroneles José María Pinilla, Bolívar Urrutia, Amado Sanjur, intentan derrocarlo, pero a Torrijos lo apoya el entonces Mayor Manuel Antonio Noriega que fungía como jefe de la zona militar de Chiriquí, recibiéndole en la noche del 16 de diciembre de 1969, siendo denominado este día como el Día de la lealtad, una vez el General Torrijos ingresa por Chiriquí una caravana entre militares y civiles que lo apoyaban la cual crecía a medida que avanzaba lo acompañó desde Chiriquí, hasta la presidencia de la república lo cual echó por tierra todo intento de golpe, consolidando definitivamente a Omar Torrijos en el poder, La Guardia Nacional logró aplastar totalmente todo tipo de movimiento de oposición hacia 1970. miniaturadeimagen|236x236px|El Presidente estadounidense Jimmy Carter y el Jefe del Gobierno panameño Omar Torrijos después de firmar los tratados Torrijos-Carter. Sofocado todo tipo de movimiento de oposición el ya general Omar Torrijos Herrera tomó el control y estableció en 1972 una Asamblea Nacional de Representantes, que enseguida le nombró "Máximo Jefe de Estado de la Revolución Panameña". Este cuerpo militar estableció un sistema de reivindicación nacionalista, al cual se unió parte del sector privado, y el país atravesó un periodo de transformaciones sociales y culturales, con la recuperación del Canal de Panamá como objetivo primordial de Torrijos, y la creación del partido oficialista, Partido Revolucionario Democrático (PRD). A la vez, se evidenciaron características nocivas y denunciadas, como la represión armada, la censura de la prensa impresa y las desapariciones de opositores políticos al principio de dicho gobierno. Los Tratados Torrijos-Carter firmados en 1977, exigieron al régimen (llamado "el proceso" por sus militantes) la democratización, su acuartelamiento y la convocatoria a elecciones.
Hacia 1978, el general Torrijos abandonó el poder, pero mantuvo el control de la Guardia Nacional . Tras su muerte en un extraño accidente aéreo el 31 de julio de 1981, -donde el principal sospechoso fue la CIA por no acceder a las exigencias del Banco Mundial- la Guardia Nacional se vio envuelta en una lucha por el poder entre los mandos militares involucrados. El Coronel Florencio Flores tomó posesión del cargo de comandante en jefe por unos meses, hasta que tras una conspiración entre altos oficiales del Estado Mayor lo derrocan enviándolo a retiro. Ante esto los oficiales conspiradores crean un acuerdo de sucesión a la comandancia conocido como plan Torrijos en el cual el primero en ascender a la comandancia sería el teniente coronel Rubén Darío Paredes, luego seguirá el teniente coronel Armando Contreras, seguiría el teniente coronel Manuel Antonio Noriega y culminaría con el teniente coronel Roberto Díaz Herrera, el autoproclamado general Rubén Darío Paredes Del Río decidió junto a su estado mayor llevar a cabo ciertas acciones represivas contra los medios opositores al régimen censurando algunos medios de comunicación. En una maniobra por el poder el General Paredes jubila al Coronel Armando Contreras quien ya le había llegado el tiempo para ascender a la comandancia, manteniéndose enlaces frente de la comandancia hasta 1983.
Proceso de Militarización de las fuerzas de defensa miniaturadeimagen|177x177px|Nicolás Ardito El 20 de agosto de 1983, el coronel Noriega fue ascendido a general y a la Comandancia de la Guardia Nacional e inició un periodo marcado por decisiones dictatoriales. Su primer decreto fue el cambio del nombre de la entidad castrense a Fuerzas de Defensa de Panamá, con la mentalidad de convertir en ejército a la policía militar para las tareas conjuntas de la defensa del Canal de Panamá junto al Ejército de los Estados Unidos. Para la reorganización de la institución castrense contó con la asesoría militar de expertos de la inteligencia israelí y de reputados militares, entre estos el coronel argentino Mohamed Alí Seineldín, veterano de la guerra de las Malvinas y, en ese entonces, agregado militar de la República Argentina en Panamá.
Ese año se ordenó el cierre de la Escuela de las Américas, que para la CIA significó perder su mejor base en América Central. A fines de 1983 se prepararon las estrategias políticas para lanzar el candidato oficialista de las elecciones de 1984: el Coronel Noriega convence al General Paredes de acogerse a su jubilación y recibir el apoyo del Estado y las Fuerzas de Defensa para aspirar a la presidencia. Luego, Paredes es traicionado, ya que la Comandancia y el PRD lanzan en el último momento a Nicolás Ardito Barletta como el candidato oficial. Una vez orquestado el fraude electoral por decreto presidencial, Noriega es ascendido a General.
Golpe militar del 3 de octubre de 1989
El 3 de octubre de 1989 se planeó un golpe militar, en el cual algunos oficiales, al mando del teniente coronel Moisés Giroldi Vera, trataron de derrocar al general Noriega, pero 9 oficiales murieron en el intento. Giroldi y sus subalternos tenían la intención de poner fin al embargo económico impuesto por Estados Unidos, negociar con el ejército norteamericano una solución política a una acción bélica y crear una comisión que revisara el resultado de las elecciones de 1989, las cuales fueron anuladas para entregar la presidencia al verdadero ganador, en este caso al partido político ADO Civilista, encabezado por Guillermo Endara, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford. Esto supondría retirar al general Noriega y todo su estado mayor, ya que algunos coroneles tenían más de 12 años de jubilados y seguían en sus puestos, ganando altos salarios, en contraste con las tropas que no llegaban a cobrar más de B/. 250 al mes. miniaturadeimagen|252x252px|Isla de Coiba, a donde fueron llevados algunos de los golpistas. Con la finalidad de limpiar la deteriorada imagen de las Fuerzas de Defensa se decidió retirar a Noriega, pero no contaban con que el general ya tenía planes de contraataque al cambiar el poder. Los eventos llevaron a acciones terroristas, como la contaminación con cianuro de la potabilizadora de Chilibre, para luego culpar a los estadounidenses de dicha acción. En contra de este plan estaban el Teniente coronel Moisés Giroldi Vera y sus seguidores, que obviamente lo rechazaron. Moisés Giroldi fue capturado junto a otros 400 policías y soldados golpistas y enviados a Fuerte Cimarrón, la escuela de formación militar básica de Panamá, para luego ser remitidos a la Cárcel de Tinajitas y al Coiba, donde muchos fueron torturados y fueron posteriormente ejecutados. El general Manuel Antonio Noriega ordenó a todos los cuarteles entregar las armas de grueso calibre, que fueron almacenadas en contenedores bajo custodia del G-2 al mando el Coronel Luis Córdoba.
Fin de las Fuerzas de Defensa de Panamá
Para el 20 de diciembre de 1989 las Fuerzas de Defensa de Panamá ya se habían desarrollado como institución de tipo guerrillera y propagandista, más que un ejército regular, debido a la inestabilidad militar causada por el intento de golpe de Giroldi. Su componente armado el día de la invasión estadounidense contaba con más de 11 000 hombres en 11 compañías de combate y 3 batallones, muy mal armados. Tras su disolución, quedaron en los cuarteles algunos fusiles AK-47 con pocas municiones y viejos M-16 A1 y T-65, armas cortas como UZI y escopetas Calibre 12.Eliminación de las Fuerzas de Defensa de Panamá - Monografías.com