mini|300px|La periodista Ángela Lerena, transmitiendo desde un estadio de fútbol en Argentina.

El periodismo deportivo es la rama dentro de las ciencias de la comunicación social, que informa principalmente sobre temas relacionados con el deporte y los certámenes deportivos. No se debe pensar que el periodista deportivo sólo puede hablar de deportes, ya que no deja de ser un comunicador social formado con las herramientas necesarias para desarrollar diversas actividades dentro de los medios de comunicación. El periodismo deportivo ha crecido en las últimas décadas a medida que el deporte mismo se ha convertido en un poder económico e influyente. En la actualidad, es la modalidad informativa de mayor éxito social, debido a que encaja perfectamente en las nuevas tecnologías, usos y canales de información.

El periodismo deportivo suele ser una sección destacada en muchos medios de comunicación. Existen incluso asociaciones y gremios de periodistas deportivos en muchos países, a nivel regional e internacional, que se dedican a transmitir información específicamente deportiva. Así mismo, también existen medios de comunicación que se especializan sólo en la información deportiva. Entre los periódicos más destacados en Europa se encuentran L'Équipe en Francia, La Gazzetta dello Sport en Italia, Marca y AS en España, Gazeta Sporturilor en Rumania y Sporting Life en Gran Bretaña. En Estados Unidos se destacan las emisoras Sports Illustrated y Sporting News y grupo de medios ESPN.

Fuentes del periodismo deportivo Las fuentes de información deportiva pueden ser primarias o secundarias.

Entre las fuentes primarias se destacan: El deportista: es la fuente principal de la información deportiva. Los periodistas especializados suelen tener una relación fluida y frecuente con los deportistas quienes les proveen información de primera mano. El técnico / entrenador: es una fuente importante y provee información acerca del equipo que el deportista desconoce. La relación entre el periodista deportivo y el técnico no suele ser fácil, ya que cada uno influye sobre el trabajo del otro. El técnico suele establecer relaciones cercanas con muy pocos periodistas. Los directivos: pertenecen a la escala superior de las organizaciones deportivas. Los directivos no suelen estar abiertos a brindar información sensible del club a los periodistas deportivos, por esta razón, a los periodistas deportivos no les resulta fácil generar un vínculo con los directivos. Los empleados: suelen ser las personas que más saben de los pormenores de la vida de la organización deportiva y generalmente están dispuestos a relacionarse con los periodistas deportivos. Las federaciones y los organismos deportivos: manejan información muy sensible por lo que no suelen prestar declaraciones y se vinculan muy poco con los periodistas deportivos. El ambiente cerrado de las mismas sólo se abre a los medios en asuntos previstos y, generalmente, por medio de ruedas de prensa.

Entre las fuentes secundarias se destacan: Las empresas y marcas deportivas: suelen vincularse con los periodistas deportivos para promocionar sus empresas y marcas. Los políticos: son funcionarios de los ministerios que puedan estar relacionados con el deporte. Otras fuentes: el enviado especial, que al estar presente en un determinado evento deportivo puede contar de primera mano todo lo que ha sucedido; otros medios de comunicación y las agencias de noticias.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, está permitido que los reporteros entren en los vestidores para realizar entrevistas y recolectar alguna información extra; los equipos proveen gran información, incluso si los reportes son desfavorables a ellos. Mientras que en otros países el papel del periodista es pocas veces tolerado por los clubes deportivos y los jugadores.

Los periodistas deportivos deben encontrar historias más allá de las entrevistas realizadas a los deportistas, dirigentes o entrenadores. Asimismo, deben verificar la información. Por lo general, los equipos, las organizaciones deportivas y los entrenadores cancelan credenciales a periodistas o medios que publican o emiten informaciones imprecisas o tendenciosas. Las agremiaciones deportivas estadounidenses suelen presentarse como las de mayor apertura hacia la labor del periodista, especialmente en el fútbol americano, el béisbol, el baloncesto, el hockey sobre hielo, el fútbol, el tenis y el golf.

Significado

Las Grandes Ligas de Béisbol dieron a los periodistas un papel especial en sus juegos: ellos eran los calificadores oficiales y quienes guardaban las estadísticas de la liga. Aunque sus juicios estadísticos no afectaban los advenimientos del juego, se percibía un conflicto de intereses por lo que les quitaron esta tarea en 1980.

Las noticias deportivas trascienden con frecuencia los mismos juegos y toman un significado socio-político. Las controversias modernas giran más en torno a la remuneración de los grandes atletas, el uso de metabólicos y otras drogas no permitidas, el costo local o nacional de los gobiernos para la construcción de infraestructuras, especialmente en eventos de gran trascendencia como los Juegos Olímpicos, demostrando que el deporte gana un espacio importante en las páginas de los diarios.

Los periodistas deportivos se ven sometidos con gran frecuencia a la premura de la información en grado mayor a los periodistas de otras áreas, debido a que los eventos deportivos a modo mundial ocurren en diferentes horarios. Sin embargo, se espera que ellos utilicen las mismas herramientas que los demás profesionales de la información y mantengan los mismos principios éticos y de rigor profesional. Los periodistas a menudo deben cuidarse de no mostrar simpatía o preferencia por un equipo o un deportista y por lo general tienen que reunir una gran cantidad de cuadros estadísticos por equipos y por individuos con gran precisión matemática.

Historia La tradición de hacer reportajes deportivos atrajo a los mejores escritores del periodismo para cubrir esta área durante la Inglaterra victoriana, en donde numerosos deportes contemporáneos como el fútbol, el cricket, el atletismo y el rugby fueron organizados en una forma muy similar a la actual.

Un ejemplo claro del periodismo deportivo inglés es el cricket, posiblemente por su gran estima en la sociedad, lo cual ha atraído con frecuencia a los más destacados escritores. El Manchester Guardian, durante la primera mitad del siglo XX, empleó a Neville Cardus como el corresponsal del cricket. Cardus recibió el título real de Caballero (Sir) por sus servicios como periodista deportivo. Uno de sus sucesores fue John Arlott, quien después fue mundialmente conocido por sus comentarios en la BBC y por sus poesías.

Los primeros Juegos Olímpicos de Londres de 1908 atrajeron a una gran variedad de medios de comunicación, los cuales asignaron sus mejores periodistas a dicho evento. El Daily Mail, por ejemplo, tenía a Sir Arthur Conan Doyle en el White City Stadium para cubrir las finales de la primera maratón. Tal fue el drama de la competición en la cual Dorando Pietri colapsó justo en la línea final, que Conan Doyle lideró una campaña pública para que el italiano, a quien le fue negada la medalla de oro al descalificarlo, recibiera una copa especial de plata la cual fue entregada por la reina Alejandra.

Otro evento importante es la competencia de Londres, llamada la Maratón Politécnica, creada en 1908 sobre la ruta de las olimpiadas, a las afueras de la casa real del Castillo de Windsor hasta White City. Fue inicialmente patrocinada por la revista Sporting Life que buscaba cubrir todos los eventos deportivos más que presentar las carreras de caballos, objetivo que logró luego de la II Guerra Mundial.

Por otra parte en Francia L'Auto, predecesora de L'Equipe, jugó un gran papel en la construcción del interés deportivo de la sociedad cuando anunció en 1903 que organizaría una competencia de ciclismo a nivel nacional. Fue así como nació el Tour de Francia y los periodistas jugaron un papel definitivo en su conformación y fundación, lo que en la actualidad continúa y se refleja en el coche amarillo en donde se lee L'Auto. Como una versión similar nació posteriormente el Giro de Italia, esta vez dirigido por un coche rosado con el título La Gazetta.

Las estrellas del deporte en las salas de prensa Después de la Segunda Guerra Mundial, la sección de deportes del diario nacional de Inglaterra continuó expandiéndose, hasta el punto en donde muchos periódicos tuvieron que separar las secciones de deportes del diario; algunos periódicos dominicales tienen secciones adicionales a las páginas de deportes especialmente para anunciar los resultados de los juegos de fútbol del día anterior. En algunos casos, esta práctica vino a reemplazar a muchos periódicos regionales que se imprimían en las tardes del Sábado para anunciar únicamente los resultados de fútbol de esa tarde.

Los escritores deportivos en Inglaterra atrajeron a algunos de los mejores periodistas. El Daily Mirror con Peter Wilson, Hugh McIlvanney, primero con The Observer y después con Sunday Times, Ian Wooldridge con el Daily Mail y el escritor de fútbol Brian Glanville, mejor conocido por su trabajo en el Sunday Times y el columnista Patrick Collins del Mail on Sunday, cinco veces ganador del Premio Escritor Deportivo del Año.

Muchos de ellos consiguieron renombre a finales del Siglo XX por reportar eventos que trascendían más allá de los deportes y que se convertían en notas principales: la Masacre de los Olímpicos de Múnich en 1972; la mejor pelea de la carrera de Muhammad Ali, incluyendo su título en 1974 frente a George Foreman; el desastre del estadio de Heysel; y la carrera de altas y bajas de Tiger Woods, George Best, David Beckham, Lester Piggott y otras grandes estrellas del deporte.

McIlvanney y Wooldridge (quien murió en marzo de 2007 a la edad de 75) gozaron de carreras exitosas en televisión. Wooldridge llegó a ser tan famoso que contrató a la agencia estadounidense IMG, de Mark McCormack, para que administrara sus negocios. Glanville escribió numerosas obras que incluían novelas así como libretos de cine sobre la memorable cinta oficial del Mundial de Fútbol de 1966 de Inglaterra.

Algunos periódicos comenzaron a adoptar la política de contratar exatletas o deportistas para escribir en sus columnas, como el Sunday Times, con el campeón de los 100 m en los Juegos Olímpicos de 1924 Harold Abrahams, o el londinense Evening News con el capitán de cricket de Inglaterra Sir Leonard Hutton. Anteriormente estas columnas eran escritas por anónimos.

Periodismo de investigación y el deporte Desde la década de1990, el crecimiento en importancia del deporte ha impactado a nivel mundial en los negocios y una gran cantidad de dinero se ha visto envuelto en la organización de grandes eventos como los Juegos Olímpicos o las Copas Mundiales, por lo que ha atraído también la atención del periodismo de investigación. La relación tan natural entre los periodistas deportivos y los sujetos de los que se habla, han traído consigo proyectos documentales que se han exhibido en la televisión.

Tom Bower, con un libro premiado como libro del año en 2003, Sueños Rotos, analiza el fútbol inglés y sigue las tradiciones establecidas por Andrew Jennings y Vyv Simson una década antes con la controversial investigación sobre corrupción dentro del Comité Olímpico Internacional. Jennings y Simson Los señores de los anillos predijeron en muchos caminos los escándalos alrededor de los Juegos Olímpicos de invierno en 2002 en Salt Lake City; Jennings siguió escribiendo acerca de los Olímpicos, publicó dos libros más y otro sobre la FIFA.