La guitarra eléctrica es un instrumento de cuerda en el que, a diferencia de la guitarra española o la guitarra acústica, el cuerpo no cumple la función de caja de resonancia para amplificar el sonido. En su lugar, el sonido se produce mediante inducción electromagnética: las pastillas (o micrófonos) captan la vibración de las cuerdas metálicas y la convierten en una señal eléctrica que se envía, a través de un cable, a un amplificador o a un sistema de procesamiento como pedales de efectos.
El timbre y el carácter del sonido se ven influidos por la construcción y los materiales del instrumento, destacando especialmente la madera del cuerpo y el mástil, el diseño y la ubicación de las pastillas, y la longitud de la escala. Otros componentes como el puente y la cejilla también aportan matices al sostenido (sustain) y a la resonancia de las cuerdas.
Dado que la señal generada por las pastillas es relativamente débil, esta debe ser amplificada antes de ser emitida por un altavoz. Una de las mayores ventajas de la guitarra eléctrica es que su señal de salida puede ser fácilmente alterada mediante circuitos electrónicos. Esto permite modificar el sonido original con una vasta gama de efectos, siendo la distorsión, el reverb y el delay algunos de los más emblemáticos.
Aunque los primeros experimentos comenzaron en la década de 1920, la guitarra eléctrica surgió formalmente en los años 30 debido a la necesidad de los músicos de jazz de las grandes orquestas (Big Bands) de aumentar su volumen para no ser opacados por los instrumentos de viento. Desde entonces, ha evolucionado gracias al desarrollo de sistemas analógicos y digitales, convirtiéndose en el eje fundamental de géneros como el rock and roll, el heavy metal, el blues y el funk.
Historia alt=Venta de guitarras eléctricas, Israel 1969|miniaturadeimagen|358x358px|Venta de guitarras eléctricas, Israel 1969 La guitarra eléctrica fue inventada entre las primeras dos décadas del , concretamente en 1920. Era un tipo de guitarra muy corriente y normalmente de fabricación casera cuyo diseño se asemejaba a un refrigerador y se solía tocar con la técnica slide. La labor de Leo Fender en 1950 empezaría la revolución de ese instrumento llegando a comercializarse a nivel mundial. Sin saberlo, Leo Fender crearía una gran historia con su nueva invención. A partir de ese momento fueron muchos los instrumentos que sufrieron alteraciones en su diseño acústico tradicional e incorporaron algún tipo de sistema eléctrico. La guitarra fue uno de los primeros en adaptarse y a pesar de que varias marcas innovaron en esa dirección en poco tiempo, la manufactura de la primera guitarra eléctrica se le puede atribuir a la marca Rickenbacker.
Los primeros músicos en adoptar este sistema para tocar fueron guitarristas de operetas y jazz, quienes previamente no contaban con los medios para que su instrumento se escuchara dentro de las orquestas. Leo Fender diseñó la primera guitarra eléctrica sólida con mástil desmontable y pocas piezas, para que los intérpretes no tuvieran problemas al tener que cambiar piezas del instrumento gastadas o rotas por el uso. Era el nacimiento de la Fender Broadcaster, la cual tenía forma de telecaster pero tuvo problemas con el nombre con Gretsch quien le prohibió utilizar ese nombre las guitarras de esos años son conocidas como Nocaster hasta que se inventó el nombre de "Telecaster", primera de muchas guitarras eléctricas de cuerpo sólido, dando paso a una era de músicos.
Estructura thumb|200px|Guitarra eléctrica Epiphone Les Paul con dos pastillas Humbucker.
La guitarra eléctrica está formada por las siguientes partes: clavijero; ceja o cejilla; clavija; trastes; tensor del mástil o "alma"; marcadores de posición; diapasón; mástil; cuerpo; cápsulas o pastillas; controles de volumen y tono; puente; protector o golpeador (opcional).
Aparte de las mencionadas, se puede agregar accesorios como partes externas de la guitarra; como la púa o vitela, slides, puentes, entre otros. El cuerpo normalmente es de madera (los modelos tradicionales de cuerpo sólido utilizaban aliso, caoba, o fresno, a pesar de que en los últimos tiempos se comenzó a utilizar una gran variedad de nuevas maderas). Modelos más modernos y alternativos utilizan fibra de carbono, hierro o materiales sintéticos como el policarbonato. Aloja en la parte interior los componentes electrónicos y puede ser sólido, semisólido o totalmente hueco, se ha experimentado en los últimos años con variables como cartón y plástico, de la misma forma se ha fusionado la forma física del cuerpo de la guitarra con sistemas digitales para lograr diferentes sonoridades valiéndose de sistemas midi.
El mástil también suele estar hecho de una o varias piezas de madera (tradicionalmente arce o caoba, a veces cubierto por una capa de madera llamada diapasón de palorrosa, ébano u otras maderas duras), es construido con una barra de acero u otro material muy resistente en su interior, llamada alma, que tiene el fin de contrarrestar la tensión de las cuerdas y mantener la linealidad del mismo. Los dos sistemas más populares de construcción lo colocan atornillado al cuerpo (como en la mayoría de las guitarras Fender) o bien encolado al mismo (sistema típico de la marca Gibson). Otra alternativa son las guitarras tipo neck-trough, donde el mástil continúa atravesando el cuerpo, con los costados del mismo encolados a él. La pala o clavijero, es el extremo del mástil donde las cuerdas se enrollan a las clavijas (mecanismos accionados por un tornillo sin fin que regula su tensión). Suele llevar inscriptos el logo de la marca y el nombre del modelo de la guitarra, ya que es la parte que nunca queda cubierta por el intérprete al tocar.
El clavijero parte que se encuentra arriba del mástil y donde se sitúan las clavijas. Además, en este se agarran las cuerdas de la guitarra. Generalmente es la parte en donde el fabricante imprime su logotipo, en la última década se han desarrollado sistemas de afinación robótico dejando de lado los afinadores.
Traste finas tiras de metal incrustadas en el diapasón del mástil. La altura del traste tiene una gran influencia en cómo se siente el instrumento al tocarlo. Se encuentra predominado por la distancia entre la cuerda y la superficie del diapasón. Entre los distintos tipos de trastes podemos mencionar: Trastes muy altos y anchos. Se recomiendan para solistas. Permiten gran velocidad debido a la ausencia de fricción entre el diapasón y las puntas de los dedos. También facilita los estiramientos, como "bendings", "hammer on" y "pull off". Los trastes más anchos son más cómodos al moverse por el diapasón que los altos y estrechos. Los trastes altos pueden generar problemas de afinación si se les ejerce demasiada presión a las cuerdas. Trastes anchos y bajos. Suelen ser muy cómodos para deslizarse por el diapasón pero no tanto para los "bendings" debido a la fricción entre los dedos y el diapasón. Permiten menor número de nivelado, con lo que deben ser cambiados más a menudo. Trastes estrechos y bajos. En los 50´ y 60´ la guitarra eléctrica jugaba un rol principalmente rítmico y estaba equipada con trastes muy estrechos y bajos. Este tipo de traste es típico en instrumentos vintage. Trastes Medium Jumbo. Ofrecen un buen tacto para bendings y son más cómodos para moverse a través del diapasón. Su construcción estrecha mejora la afinación y se pueden nivelar varias veces antes de ser sustituidos. Son ideales para músicos versátiles que tocan tanto la parte rítmica como los solos.
Puente punto fijo que sostiene las cuerdas de la guitarra. En general existen dos tipos de puentes: fijos y móviles (estos últimos son llamados trémolo en ocasiones). Puentes fijos. Son comunes en guitarras acústicas, semiacústicas y muchas de cuerpo sólido. Lo que tienen en común en su diseño es que la tensión de las cuerdas no se modifica momentáneamente mientras se toca el instrumento. Puentes móviles o trémolo. Permiten al guitarrista aligerar la tensión en las cuerdas al empujar una palanca especial. Al soltarla, el puente regresa a su posición original, resultando en la misma tensión y afinación original. Puentes semi-flotantes. Permiten al guitarrista utilizar una palanca (tremolo), pero con una flexibilidad menor que un puente móvil.
Componentes thumb|200px|Pastilla humbucker y dos pastillas single coil en el cuerpo de una Stratocaster thumb|200px|Puente Floyd Rose, utilizado para vibrato. Las pastillas electromagnéticas (pickup en inglés) están formadas por un imán permanente rodeado por un bobinado de alambre de cobre. Cuando un cuerpo metálico ferromagnético se mueve dentro del campo magnético del imán permanente se provoca una corriente inducida en el bobinado proporcional a la amplitud de movimiento y de frecuencia igual a la de la oscilación del cuerpo. Esta corriente es muy débil, por lo que el cableado del interior de la guitarra y el que va desde ésta hasta la amplificación debe estar muy bien apantallado, para evitar ruidos parásitos.
Las pastillas electromagnéticas se encuentran en diversas formas, pero normalmente dos: las single coil con un solo núcleo magnético y las humbucker (del inglés hum, zumbido) con dos núcleos magnéticos y doble bobinado para eliminar ruidos. Las primeras son las más comunes, el bobinado simple da al instrumento un sonido más brillante pero generan una descarga o ruido al ser saturada por algún efecto de distorsión. Este tipo de pastillas pueden ser observadas en guitarras tipo Stratocaster o Telecaster. El doble bobinado de las segundas permite básicamente eliminar ese ruido y la descarga que se genera con las pastillas simples, y además, un sonido más grave, grueso y nítido. Guitarras de la marca Gibson, como los modelos Les Paul y SG, utilizan este tipo de micrófonos. Estas últimas suelen ser las preferidas para distorsionar su señal en estilos rock más "duros". miniaturadeimagen|Guitarra eléctrica Gibson SG miniaturadeimagen|Guitarra eléctrica Gibson Firebird miniaturadeimagen|Guitarra eléctrica Gibson Explorer miniaturadeimagen|Guitarras eléctricas Gibson Flying V Las pastillas piezoeléctricas se basan en el efecto piezoeléctrico de algunos materiales como el cuarzo que al ser deformados en un plano provocan una corriente proporcional a la deformación producida. Suelen ir en el puente o en los asientos de las cuerdas pues deben estar en contacto casi directo con la cuerda. Su sonido es más natural que el de las electromagnéticas. A diferencia de las pastillas simples o dobles, estas presentan un preamplificador integrado que le da al sonido mucha más ganancia, nitidez y volumen. También son llamadas pastillas cerámicas ya que no presentan los imanes a la vista como sí lo muestran los micrófonos anteriormente nombrados. Se pueden observar colocadas en varias guitarras de la marca Jackson o ESP. No están afectadas por campos eléctricos o magnéticos por lo que son inmunes al llamado "ruido" eléctrico procedente de motores, luminarias fluorescentes o aparatos electrónicos.
El resto de los circuitos que se encuentran en la guitarra eléctrica están formados por potenciómetros de volumen, un conmutador de cambio de pastillas, condensadores como filtro de tono, y potenciómetros de tono asociados a estos condensadores. Pueden llegar a ser más complejos, según las necesidades del guitarrista, llegándose incluso a introducir un pequeño preamplificador (previo) o ecualizador transistorizado alimentado por una pila o batería. Esto aumenta la señal de salida y acusa menos el ruido parásito. En este caso se habla de “circuitería activa” frente a la “circuitería pasiva” que carece de este previo. Estos previos suelen estar construidos en torno a amplificadores operacionales caracterizados por su alto rendimiento, bajo consumo y pequeño tamaño.
Un paso más allá es la inclusión de pastillas MIDI para utilizar la guitarra con sintetizadores y generar sonidos con ellos.