Almoradí es un municipio de la Comunidad Valenciana. Situado en el sur de la provincia de Alicante, en la comarca de la Vega Baja del Segura. Tiene una población de y su término municipal es de 42.72 km². Es conocido principalmente por su comercio y producción de muebles, por los productos de su huerta y por los servicios que ofrece. Se trata de un municipio castellanohablante, en el que el castellano cuenta con el predominio lingüístico a nivel legal.

Toponimia Algunos estudios paleográficos hacen derivar el término «Almoradí» de المُوَلّدين (al-Muwalladín, los muladíes), lugar citado por el geógrafo al-Udri en uno de sus textos, y que encaja aproximadamente con la localización de la ciudad:

Sin embargo, un estudio más reciente (Franco-Sánchez, 2017) propone derivar el topónimo del gentilicio tribal árabe al-Murādī (ٱلْمُرَادِي), vinculado a la familia de terratenientes andalusíes Ibn al-Murābiṭ al-Murādī, documentada en Orihuela entre los siglos XI y XIII. Según esta hipótesis, las primeras apariciones documentadas del término «Almoradí», recogidas en el Llibre del Repartiment de Orihuela, no harían referencia originalmente a un núcleo de población, sino a una amplia partida rural asociada a la Acequia Vieja de Almoradí, así como a azarbes, saladares, caminos y heredades vinculados a dicho sistema hidráulico. El autor plantea que el topónimo habría designado en origen las tierras irrigadas y explotadas por esta influyente familia oriolana, antes de pasar posteriormente a denominar al asentamiento cristiano surgido tras la conquista castellana.

En el «Compendio histórico oriolano», escrito entre 1791 y 1816, se hace mención también al topónimo Amarión, nombre que le habría otorgado un legendario rey Brigo al fundar la ciudad el También se hace mención a la traducción de Almoradí como «mi voluntad y mi deseo». No obstante, no se ha podido establecer la veracidad de ninguna de estas dos apreciaciones.

Historia Los romanos son los primeros colonizadores de los que se tiene constancia en el término municipal. En el área de La Julianita se han encontrado fragmentos de época tardo romana e islámica, mientras que en Lo Montaro existió una villa romana. Tras la caída del Imperio, fue controlado por los visigodos, y fugazmente por los bizantinos, y finalmente quedaría en control de los musulmanes en virtud del Pacto de Teodomiro. En esta época debió llamarse al-Muwalladín y ser una alquería de relativa importancia.

El 30 de noviembre de 1265 Almoradí fue conquistada por Jaime I de Aragón, ya que, según dice la leyenda, la noche anterior se habían visto unas grandes aspas doradas, símbolo de San Andrés, sobre la mezquita. Sin embargo, en virtud del tratado de Almizra pasó a depender de la corona de Castilla y, más concretamente, del señorío de Orihuela. Jaime II de Aragón, no obstante, anexionó Orihuela y todo su señorío a la Corona de Aragón dentro del Reino de Valencia. Almoradí logró independizarse ya en 1583, al ser declarada "Universidad" por Felipe II. Así, se constituyó como municipio independiente del que dependían otros municipios actuales como Algorfa (hasta 1798) y Los Montesinos (hasta 1990). Sus sistema de riegos es también independiente desde 1793 de las autoridades oriolanas, y tiene su origen en el azud de Alfeitamí, que se construyó entre 1571 y 1615 y cuyo uso se rige por las Ordenanzas aprobadas el mismo año de 1793. Tras la Guerra de Sucesión se le concedió el título de "Villa Ilustre" por su lealtad a Felipe V.

El 21 de marzo de 1829 el terremoto de Torrevieja asoló la localidad dejando 192 víctimas mortales y numerosos heridos. Este hecho tuvo como consecuencia la creación de una nueva planta urbana de líneas rectas y amplias calles diseñada por el ingeniero José Agustín de Larramendi. Las obras, no obstante, se retrasaron debido a la reticencia de algunos terratenientes de vender las tierras, por lo que las primeras 89 casas no se entregaron hasta octubre de 1830 y la reconstrucción total no tuvo lugar hasta marzo de 1832. Entre tanto, se levantaron chozas, barracas y tiendas de campaña para albergar no sólo la población de la ciudad, sino incluso la iglesia. Por este motivo, no se conserva ningún edificio anterior a esta época, a pesar de que consiguieron rescatarse algunos elementos importantes de los mismos, como el coro y las campanas de la iglesia. En el Diccionario de Madoz (1845-1850) aparece la siguiente descripción de la población, ya de nuevo consolidada y en pleno funcionamiento:

Geografía Por su ubicación geográfica central en la comarca, se habla de Almoradí como el "corazón de la Vega Baja". Está, de hecho, situado en el centro de la gran llanura aluvial del río Segura, que bordea el casco urbano a poco más de un kilómetro. El relieve es totalmente llano, por lo que las crecidas del río Segura pueden llegar a cubrir la totalidad de su huerta, como fue el caso en 1987. La mayoría del casco urbano, sin embargo, está elevado unos tres metros sobre el nivel de la huerta, lo que lo libra de las inundaciones. No obstante, algunas zonas del entorno urbano y sobre todo, las pedanías, se encuentran a la misma altura que la huerta y están, por tanto, expuestas a las inundaciones.

Término municipal Su término municipal ocupa una extensión de 42.72 km2 y se encuentra dividido en dos partes -separadas por el término municipal de Algorfa-, que limitan con los siguientes municipios:

Urbanismo miniatura|Plano de Almoradí antes del terremoto de 1829, superpuesto al plan de reconstrucción ortogonal posterior. Núcleo urbano El terremoto de 1829 destruyó por completo el núcleo urbano de Almoradí, como también ocurrió en otros municipios próximos de la comarca. Así pues, desapareció el antiguo plano típicamente musulmán que había tenido la localidad hasta entonces. Poco después de la catástrofe, el ingeniero José Agustín de Larramendi proyectó una población ortogonal mediante un trazado hipodámico que incluía una plaza central y calles rectas paralelas y perpendiculares entre sí. Entre otros motivos, esta elección se justifica por el hecho de que en dicho terremoto la mayor parte de las casas se vinieron encima unas de otras, circunstancia que Larramendi quiso evitar que se repitiera construyendo calles anchas y espaciosas, especialmente preparadas para garantizar la seguridad en caso de un nuevo seísmo. Éstas son algunas de las premisas de Larramendi:

El urbanismo posterior de la ciudad ha crecido principalmente concéntrico al plano original de Larramendi. No obstante, durante finales del , se ha visto alterado en parte debido a la incorporación a la trama urbana de antiguos caminos vecinales y algunas pedanías periféricas, como La Erica o Cruz de Galindo. Por otro lado, el desarrollo urbanístico del núcleo urbano sobre antiguas partidas de huerta anejas a este ha dado lugar a nuevos barrios que adoptan el nombre de la antigua partida, como el Bañet (al este de la población) o el Gabato (al sur). Asimismo, debido a su progresivo papel como centro de acogida de servicios e industrias relacionadas con la actividad turística y la construcción asociada, se inició el crecimiento urbano a lo largo de vías de acceso, fundamentalmente mediante la creación de polígonos industriales. Es el caso de los polígonos industriales Era Alta (al noreste) y Las Maromas (al suroeste).

Pedanías

Almoradí cuenta con un número considerable de habitantes que residen en pedanías. Estas entidades locales menores, fuera del núcleo urbano, disponen de sus propias instalaciones deportivas, educativas o de culto, e incluso celebran sus propias fiestas patronales. A nivel vecinal están representadas a través de sus alcaldes pedáneos. El Ayuntamiento de Almoradí las divide en ocho:

miniatura|Ejemplares de ficus en la plaza de la Constitución

Parques y jardines

El municipio cuenta con aproximadamente una veintena de plazas repartidas por todo el núcleo urbano y las pedanías. Entre ellas, destaca la plaza de la Constitución (conocida popularmente como «El Paseo»), que fue concebida en el plan de Larramendi como centro neurálgico del municipio, una función que sigue ejerciendo a día de hoy. Alrededor de esta se concentran algunos edificios representativos como el <yuntamiento, la iglesia de San Andrés o el Casino, y hacia ella discurren algunas calles peatonales de gran importancia comercial. Destacan los 19 ficus monumentales (Ficus microcarpa var. nitida) plantados en la plaza en 1942, que en su conjunto representan uno de los símbolos más destacados de la localidad.

Demografía Almoradí cuenta con una población de .

Evolución demográfica A finales del , los primeros registros de población contabilizan en Almoradí unos habitantes. Tras los efectos del terremoto de 1829, en el que perecieron 192 personas -casi una décima parte de la población-, el municipio mantuvo un ligero crecimiento hasta alcanzar los habitantes en 1910. Los efectos de la industrialización favorecieron la duplicación la población en apenas 30 años hasta alcanzar los habitantes, si bien desde 1940 el crecimiento se mantuvo constante hasta la década de los 80. El 30 de julio de 1990, se produjo la segregación de la pedanía de Los Montesinos, constituyéndose como un municipio independiente de Almoradí y suponiendo, por tanto, la pérdida de sus habitantes. El influjo del turismo en el litoral y el desarrollo económico motivado por la burbuja inmobiliaria provocó un rápido aumento de la población en la primera década del , especialmente debido a la recepción de población extranjera. A partir de la crisis económica de 2008, la población ha tenido un crecimiento mantenido, superando los habitantes a día de hoy.

Distribución poblacional Según las cifras del INE para el año 2023, Almoradí distribuía sus habitantes ( hombres y mujeres) principalmente en el casco urbano, con personas; habitantes diseminados por todo el término municipal y el resto de población en las ocho pedanías con las que cuenta el municipio, siendo El Saladar la más poblada (con 483 habitantes censados), seguido de Las Heredades (431), La Cruz de Galindo (385) y La Eralta (16).Nomenclátor: Población del Padrón Continuo por Unidad Poblacional. Instituto Nacional de Estadística. Nota: a diferencia del Ayuntamiento de Almoradí, el INE no incluye en su cómputo las pedanías de La Erica y Lomas de la Juliana, ni constan empadronados habitantes en Puente Don Pedro y El Raiguero.

Población extranjera Almoradí cuenta a fecha de 2022 con una población foránea de personas, que supone el 24.2 % de la población total. El grupo más numeroso de población extranjera proviene de África, con habitantes censados y con Marruecos como principal nacionalidad ( personas empadronadas en el municipio). Destaca también la población proveniente de otros lugares del continente europeo, que suma un total de habitantes, principalmente de Reino Unido (637 personas), seguidos de Ucrania (188), Rumanía (156) y Rusia (98). De los 537 habitantes provenientes de América, destacan como grupos más numerosos los de Colombia (219) y Venezuela (94); y de los 80 llegados de Asia, la comunidad china (51).Explotación estadística del censo según el Instituto Nacional de Estadística de España.

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