miniatura|Foto de 1920 de Carlo Ponzi. Un esquema Ponzi es un tipo de fraude financiero que consiste en atraer a inversores prometiendo altos rendimientos, los cuales se pagan a los primeros participantes utilizando el dinero aportado por nuevos inversores y no mediante beneficios obtenidos de una actividad económica real.

El nombre proviene de Charles Ponzi, quien en la década de 1920 organizó uno de los casos más notorios de este tipo de estafa en los Estados Unidos.

El esquema funciona mientras ingresen constantemente nuevos aportes y la mayoría de los inversionistas no exija simultáneamente la devolución de sus fondos. Sin embargo, al carecer de una base económica legítima, resulta insostenible y termina colapsando cuando disminuye la entrada de nuevos inversores o aumenta la demanda de reembolsos.

A diferencia de los esquemas piramidales, en los que cada participante debe reclutar a otros para sostener el sistema, en un esquema Ponzi los inversionistas no suelen conocer la procedencia de los supuestos rendimientos, ya que toda la estructura es administrada de forma centralizada por el organizador de la estafa.

Primeros incidentes Algunos de los primeros incidentes registrados que cumplieron con la definición moderna de esquema Ponzi fueron llevados a cabo entre 1869 y 1872 por Adele Spitzeder en Alemania, por Sarah Howe en los Estados Unidos en la década de 1880 a través del Ladies Deposit y por Baldomera Larra Wetoret en 1875 en España con la «Caja de Imposiciones». Howe ofreció a una clientela exclusivamente femenina una tasa de interés mensual del 8 % y luego robó el dinero que las mujeres habían invertido. Finalmente fue descubierta y cumplió tres años de prisión.Zuckoff, Mitchell. Ponzi's Scheme: The True Story of a Financial Legend. Random House: New York, 2005. () El esquema Ponzi también se describió previamente en novelas. Las obras de Charles Dickens Martin Chuzzlewit (1844) y Little Dorrit (1857) ya presentaban el esquema.

En la década de 1920, Carlo Ponzi llevó a cabo este plan y se hizo conocido en todo Estados Unidos debido a la enorme cantidad de dinero que recibió. Su esquema original se basaba en el arbitraje legítimo de cupones de respuesta internacionales para sellos postales, pero pronto comenzó a desviar el dinero de nuevos inversores para realizar pagos a inversores anteriores y a sí mismo. A diferencia de casos similares anteriores, el de Ponzi obtuvo una considerable cobertura de prensa dentro y fuera de los Estados Unidos, tanto mientras se perpetraba como después de su colapso. Esta notoriedad causó que este esquema finalmente llevara su nombre.

Características miniatura|Carlo Ponzi Por lo general, los esquemas Ponzi requieren una inversión inicial y prometen rendimientos superiores al promedio. Usan disfraces verbales vagos como «contratos de futuros», «programas de inversión de alto rendimiento» o «inversión offshore» para describir su estrategia de ingresos. Es común que el operador se aproveche de la falta de conocimiento o competencia de los inversores, o en ocasiones afirme que utiliza una estrategia de inversión secreta y patentada para evitar dar información sobre el esquema.

La premisa básica de un esquema Ponzi es «robar a Pedro para pagarle a Pablo». Inicialmente el operador paga altos rendimientos para atraer inversores y atraer a los inversores actuales a invertir más dinero. Cuando otros inversores comienzan a participar, comienza un efecto de cascada. El intrigante paga un «retorno» a los inversores iniciales de las inversiones de los nuevos participantes, en lugar de las ganancias genuinas.

A menudo los altos rendimientos animan a los inversores a dejar su dinero en el esquema, de modo que el operador no tenga que pagar mucho a los inversores. El operador simplemente envía declaraciones mostrando cuánto han ganado, lo que mantiene el engaño de que el esquema es una inversión con altos rendimientos. Los inversores dentro de un esquema Ponzi pueden incluso enfrentar dificultades al intentar sacar su dinero de la inversión.

Los operadores también intentan minimizar los retiros ofreciendo nuevos planes a los inversores en los que no se puede retirar dinero durante un cierto período de tiempo a cambio de mayores rendimientos. El operador ve nuevos flujos de efectivo ya que los inversores no pueden transferir dinero. Si algunos inversores desean retirar su dinero de acuerdo con los términos permitidos, sus solicitudes generalmente se procesan rápidamente, lo que da la ilusión a todos los demás inversores de que el fondo es solvente y financieramente sólido.

Los esquemas Ponzi a veces comienzan como vehículos de inversión legítimos, como los fondos de cobertura que pueden degenerar fácilmente en un esquema tipo Ponzi si pierden dinero inesperadamente o no obtienen legítimamente los retornos esperados. Los operadores fabrican declaraciones falsas o producen informes de auditoría fraudulentos en lugar de admitir que no cumplen con las expectativas, y la operación se considera un esquema Ponzi.

Una amplia variedad de vehículos y estrategias de inversión, generalmente legítimos, se han convertido en la base de los esquemas Ponzi. Por ejemplo, Allen Stanford utilizó certificados de depósito bancarios para defraudar a decenas de miles de personas. Los certificados de depósito suelen ser instrumentos asegurados y de bajo riesgo, pero los certificados de depósito de Stanford eran fraudulentos.

Con la expansión de las criptomonedas, el modelo Ponzi se ha trasladado a plataformas digitales que prometen rendimientos garantizados en activos digitales sin una actividad económica que los respalde. Diversos estudios han documentado numerosos fraudes de este tipo asociados al bitcoin y a otros criptoactivos. Ante su proliferación, la Unión Europea aprobó el reglamento MiCA, que exige transparencia a los proveedores de servicios de criptoactivos, y distintas guías de protección al consumidor difunden las señales de alerta de estos esquemas.

Historia

Aunque varios sistemas similares ya existieron anteriormente, el nombre de este plan procede del estafador italiano Carlo Ponzi y de la estafa que realizó en los años 1920, que alcanzó mayor repercusión que otras estafas parecidas del pasado.

Carlo Ponzi era un emigrante italiano que llegó a Estados Unidos alrededor de la década de 1920. De muy bajos recursos como la mayor parte de inmigrantes que llegaban al país, al poco tiempo «descubrió», gracias a un correo que recibió de Italia, que los cupones de respuesta internacional de correos se podían vender en Estados Unidos más caros que en el extranjero, por lo que el tipo de cambio terminaría por producir ganancias. Así que se esparció el rumor, muchos decidieron no quedarse fuera del negocio y apoyaron a Ponzi con capital.Zuckoff, Mitchell (10 January 2006). Ponzi's scheme – the true story of a financial legend. New York: Random House Trade Paperbacks. ISBN 0812968360Dunn, Donald (2004). Ponzi: The Incredible True Story of the King of Financial Cons (Library of Larceny) (Paperback). New York: Broadway. ISBN 0-7679-1499-6

Pero aunque Ponzi estuviera recogiendo abrumadoras sumas de dinero y la gente hiciera colas para confiarle sus ahorros, en realidad Carlo Ponzi no estaba comprando los cupones; estaba pagando beneficios de hasta el 100 % en tres meses utilizando el capital de los sucesivos nuevos inversionistas.

Ponzi convenció a amigos y a sus asociados de que apoyaran su sistema en un principio, ofreciendo un retorno del 50 % en una inversión en 45 días. Algunas personas invirtieron y luego obtuvieron lo prometido en el plazo que se había acordado. La noticia se empezó a esparcir y el promedio de inversiones comenzó a crecer. Ponzi contrató agentes y pagó generosas comisiones por cada dólar que pudieran traer. En febrero de 1920 Ponzi obtuvo unos 5000 dólares, equivalentes a 65 000 dólares actuales (2020).

En marzo ya tenía unos 30 000 dólares. La histeria masiva se estaba construyendo y Ponzi comenzó a expandirse a Nueva Inglaterra y Nueva Jersey.

Ya para mayo de 1920 había logrado recaudar unos 420 000 dólares. Ponzi comenzó a depositar su dinero en el Hanover Trust Bank of Boston (un pequeño banco italo-estadounidense en la calle de Hanover y al norte de la calle Italiana), en espera de que a lo largo del tiempo se pudiera convertir en el presidente del banco o pudiera imponer sus decisiones sobre este; en realidad logró controlar el banco al comprar sus acciones.

En julio de 1920 ya tenía millones. Muchas personas vendían o hipotecaban sus casas con la esperanza de lograr altos intereses. El día 26 de julio gran parte del plan comenzó a hundirse después de que el Boston Post cuestionara las prácticas de la empresa de Ponzi. Finalmente la empresa fue intervenida por el Estado, que detuvo todas las nuevas captaciones de dinero. Muchos de los inversores reclamaron enfurecidos su dinero, momento en el cual Ponzi devolvió su capital a aquellos que lo solicitaron, lo que causó un aumento considerable en el apoyo popular hacia él: muchos le proponían que se adentrara a la política.

En agosto de 1920 los bancos y medios de comunicación declararon a Ponzi en bancarrota. Él mismo confesó más tarde que en 1908 había sido partícipe de una estafa muy similar en Canadá, que ofrecía a los inversores grandes beneficios.

El gobierno federal de los Estados Unidos intervino finalmente a Ponzi y, descubierta su estafa, fue enviado a la cárcel pero tuvo que ser liberado ya que pagó su fianza en dos prisiones distintas y decidió continuar con su sistema, convencido de que lo podía sostener. Muy pronto el sistema cayó y los inversores perdieron su dinero. Ponzi, aunque fue enviado de vuelta a Italia y a pesar de que se descubrió su estafa, fue aclamado por muchos como un benefactor.

Señales de alerta Según la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, muchos esquemas Ponzi comparten características similares que deberían ser «señales de alerta» para los inversores. Las señales de alerta son:

Altos retornos de inversión con poco o ningún riesgo. Toda inversión conlleva cierto grado de riesgo y las inversiones que producen mayores rendimientos suelen implicar más riesgo. Cualquier oportunidad de inversión «garantizada» debe ser considerada sospechosa.

Rendimientos demasiado consistentes. Los valores de inversión tienden a subir y bajar con el tiempo, especialmente aquellos que ofrecen retornos potencialmente altos. Una inversión que continúa generando rendimientos positivos regulares independientemente de las condiciones generales del mercado se considera sospechosa.

Inversiones no registradas. Los esquemas Ponzi generalmente involucran inversiones que no han sido registradas en la Comisión de Valores o los reguladores estatales. El registro es importante porque proporciona a los inversores acceso a información clave sobre la gestión, los productos, los servicios y las finanzas de la empresa.

Vendedores sin licencia. Las leyes de valores federales y estatales requieren que los profesionales de la inversión y sus empresas tengan licencia o estén registrados. La mayoría de los esquemas Ponzi involucran a personas sin licencia o empresas no registradas; las pocas excepciones generalmente son los vehículos de inversión antes mencionados que comenzaron como operaciones legítimas pero no obtuvieron los rendimientos esperados.

Estrategias secretas o complejas. Inversiones que no se entienden o no dan información completa.

Problemas con el papeleo. Se dan excusas con respecto a por qué los clientes no pueden revisar la información por escrito sobre una inversión. Además, los errores e inconsistencias en el estado de cuenta son con frecuencia señales de que los fondos no se están invirtiendo según lo prometido.