Tena, también conocida como San Juan de los Dos Ríos de Tena, es una ciudad ecuatoriana; cabecera cantonal del Cantón Tena y capital de la Provincia de Napo, así como la urbe más grande y poblada de la misma. Se localiza al centro-norte de la Región amazónica del Ecuador, en los flancos externos de la cordillera oriental de los Andes, atravesada por los ríos Tena y Pano, a una altitud de 510 y con un clima lluvioso tropical de 22,7 °C en promedio.

Es llamada "Capital de la Orquídea, la Guayusa y la Canela" o "Capital del País de la Canela". En el censo de 2022 tenía una población de 29.724 habitantes, lo que la convierte en la quincuagésima segunda ciudad más poblada del país y cuarta de la amazonía, detrás de Nueva Loja, El Coca y Puyo. La ciudad es el núcleo del área metropolitana de Tena, la cual está constituida además por ciudades y parroquias rurales cercanas; el conglomerado alberga a más de 40.000 habitantes, y asimismo, ocupa la cuarta posición entre las conurbaciones amazónicas.

Sus orígenes datan de la época colonial, pero es a inicios del , debido a la llegada de la Misión Josefina, cuando presenta un acelerado crecimiento demográfico hasta establecer un poblado urbano, que sería posteriormente, uno de los principales núcleos urbanos de la región. Es uno de los más importantes centros administrativos, económicos, financieros y comerciales de la amazonía. Las actividades principales de la ciudad son el comercio, la agricultura, y el turismo.

Bandera La Bandera del Cantón Tena es de forma rectangular, está dividida horizontalmente en dos franjas de las mismas dimensiones. La superior es de color Oro y simboliza la riqueza aurífera y la inferior es verde; representa la abundante y rica flora del Cantón.

Escudo Este Escudo consta de un campo con los blasones del Cantón. El campo está dividido en tres cuarteles. El central es rectangular, en la parte superior está el sol sobre una cadena de montañas de las cuales nace un río en cuya corriente nada un pez, las orillas del río representan la floresta tropical, el río con el pez simbolizan la magnificencia y grandiosidad de los ríos amazónicos, ricos en variedades piscícolas. En el cuartel derecho hay un cuerno de la abundancia llena de frutas propias de la zona. En el cuartel izquierdo se halla un remo, símbolo de navegabilidad de los ríos y de los derechos ecuatorianos sobre el Amazonas; un machete y un pico representan el trabajo. Estos símbolos van entrecruzados. Arriba de ellos hay una batea para lavar oro, exponente de la riqueza aurífera. Hacia abajo un mosquete o escopeta simboliza el valor desplegado por los colonizadores y el afán de velar por la integridad territorial de la patria. El campo del escudo está rodeado de un revestimiento de pergamino. En la parte superior del mismo está grabada la frase: “CANTÓN TENA “. En el extremo superior del Escudo y al centro hay un gorro frigio que representa el sistema republicano del País al cual se honra en pertenecer el Cantón Tena. El Escudo lleva una bandera del Cantón a cada lado.

Historia Época prehispánica Existen diversas hipótesis acerca del origen de los primeros habitantes de la zona, una de ellas afirma que provinieron de la amazonía brasileña, quienes, durante el periodo formativo, migraron hacia el oeste, aguas arriba por el río Amazonas y el Napo, estableciéndose entre los ríos Quijos, Coca y el alto Napo. Durante el periodo de desarrollo regional, aproximadamente en el 500 a. C. surge la cultura Cosanga-Píllaro, la cual se extiende también por territorios de las actuales provincias de Cotopaxi, Tungurahua y Pastaza.https://www.culturaypatrimonio.gob.ec/cosanga-1600-a-c-1532-d-c/ Al parecer esta cultura evoluciona localmente durante el periodo de integración, alrededor del 500 d. C., dando origen a la civilización de los quijos.

Una vez consolidada su presencia en la zona, los quijos iniciaron un gran intercambio cultural y comercial con las civilizaciones cercanas de la amazonía, la región andina e incluso del litoral, pero principalmente, con los panzaleos y puruhás. Es así que su linaje se mezclaría con los nobles de otros señoríos étnicos del actual territorio ecuatoriano.https://www.enciclopediadelecuador.com/cultura-cosanga-pillaro/ Cuando, los siglos y , se dio la conquista inca de las civilizaciones vecinas de la sierra, los quijos mantuvieron su independencia debido al desinterés de los conquistadores por la región amazónica, aunque se mantuvo una fluida relación comercial y cultural.http://biblioteca.asambleanacional.gob.ec/cgi-bin/koha/opac-detail.pl?biblionumber=20198

Época colonial

La colonización hispana de la zona fue realizada por Gil Ramírez Dávalos, quien fundó la primera ciudad amazónica del actual territorio ecuatoriano: Baeza, el 6 de marzo de 1559. La población se convirtió en la sede de la nueva Gobernación de Quijos, desde la cual se extendió la colonización por la región. En 1563 Andrés Contero expande la colonización, al este y al sur. Bartolomé Marín, subalterno de Contero, fundó Archidona a principios de aquel año, a su vez Contero funda Ávila el 10 de marzo, a orillas del río Suno, seguida el 14 de agosto por la fundación de Alcalá del Río. Existe la idea errónea respecto a la fecha de fundación de Tena, presentada por el gobierno municipal como ocurrida el 15 de noviembre de 1560, aunque en dicha fecha, Ramírez Dávalos (supuesto fundador de Tena) ya no estaba en la Gobernación de Quijos.https://abyayala.org.ec/producto/historia-de-las-misiones-en-la-amazonia-ecuatoriana/ Si bien las autoridades, sobre todo eclesiásticas, procuraban que la colonización se realice sin abusos a la población local, muchos de los colonizadores se excedían con los quijos, los cuales elevaban reclamos a las autoridades. A consecuencia de esto, en septiembre de 1576, la Gobernación de Quijos fue visitada por el oidor Diego de Ortegón, quien impuso sanciones y multas. En aquel año, también llegaron los dominicos, para ayudar con la evangelización de la región.

thumb|300px|left|Monumento a Jumandy, líder del levantamiento de los quijos de 1578, al norte de la ciudad. Debido a las sanciones impuestas, la explotación de varios colonizadores aumentó cuando el oidor se fue. Por tal motivo, los quijos organizaron una rebelión, en 1578. La rebelión inicia el 29 de noviembre cuando incendian y destruyen Ávila, continuando con Archidona. Desde Archidona, alcanzaron a avisar a Baeza, donde pidieron auxilio a Quito. En una asamblea, los caciques nombraron a Jumandy como líder. Es así que los quijos son vencidos en Baeza; Jumandy y los principales cabecillas de la rebelión fueron capturados, y ejecutados posteriormente en Quito. Ávila y Archidona fueron reconstruidas, y muchos de los colonizadores retomaron los abusos, por lo que los quijos, encabezados por un hijo de Jumandy, empezaron a planificar una nueva rebelión en 1590. No obstante, antes de ejecutar el levantamiento, fueron descubiertos. La represión y las enfermedades, diezmaron a los quijos, por lo que, tras el fallido intento de rebelión de 1590, muchos huyeron, principalmente al este. Es así que la civilización de los quijos desapareció como tal, a fines del , siendo la zona repoblada con otros grupos indígenas cercanos, como los cofanes y sionas, los cuales se mezclaron con los pocos quijos que aún quedaban. Es así que, los indígenas de la zona, pasaron a llamarse yumbos o alamas.

Para 1603 solo habitaban la región 15 509 habitantes, de los cuales casi la mitad vivía en Baeza. En 1638, los jesuitas tomaron la posta de los dominicos, estableciéndose en Archidona como base, desde la cual se extendían las misiones hasta el río Amazonas. Con la llegada de los jesuitas, se van consolidando varias localidades, mientras otras van desapareciendo. Es así como empiezan a surgir las poblaciones de Tena, Puerto Napo, San Javier (actual Puerto Misahuallí), Ahuano, Santa Rosa, entre otras. En 1656, 40 000 indígenas de Baeza, Ávila y Archidona huyen hacia el este. Para 1680 empieza una serie de desastres que afectan a la Gobernación de Quijos; empezando este año con una epidemia que acaba con gran parte de la zona. En 1691, la Gobernación es afectada por la hambruna de la Real Audiencia de Quito, y en 1693 aparece una epidemia de sarampión. La misión jesuita es enfrentada y saboteada constantemente, por autoridades y colonos, debido a su defensa de los indígenas. Finalmente, los jesuitas fueron expulsados de la Gobernación en 1768. Aquello, sumado a las continuas epidemias y revueltas, terminaron de socavar el control colonial, por lo que el territorio quedó en una situación de abandono.

La Real Cédula de 1802 puso a la Gobernación de Quijos bajo la jurisdicción civil de la Comandancia General de Maynas y eclesiástica del Obispado de Maynas. No obstante, debido a la gigantesca distancia entre Moyobamba, sede de la comandancia y el obispado, y las poblaciones de la zona, no hubo una efectiva presencia de autoridad civil, mientras el ámbito eclesiástico continuó regentado desde Quito. Es así que, tras el proceso independentista, la Ley de División Territorial de la Gran Colombia creó el Cantón Quijos, con el territorio de la antigua Gobernación. Dicho cantón fue integrado en la Provincia de Pichincha, la cual formaba parte del Departamento de Ecuador.

thumb|right|350px|Provincia de Oriente en 1861. La presencia estatal y eclesiástica fue muy limitada, manteniéndose esta situación, durante la Gran Colombia y la secesión de Ecuador, hasta la presidencia de Gabriel García Moreno. Por iniciativa del gobierno garciano, se expidió la Ley sobre División Territorial del 29 de mayo de 1861, en la que se creó la Provincia de Oriente, compuesta por los cantones Napo y Canelos, con capital en Archidona. El Cantón Napo abarcaba el territorio de la antigua Gobernación de Quijos. Los abusos de los colonos hacia los indígenas y sacerdotes, era frecuente, tal como en la época colonial, destacándose el conflicto del vicario apostólico del Napo, Vicente Daniel Pástor, con el gobernador Faustino Rayo, acusado por Pástor de explotación y abuso de autoridad. Por tal motivo, García Moreno fomentó el retorno de los jesuitas a la amazonía en 1869, otorgándoles facultades extraordinarias. En febrero de 1871, se creó el Vicariato apostólico de Napo. La misión jesuita trajo nuevamente la prosperidad a la zona, aumentando enormemente la población de las localidades de Archidona, Tena, Puerto Napo y Loreto. Incluso, para ayudar al desarrollo de la misión, en 1888 arribaron las Hijas del Buen Pastor. No obstante, los jesuitas sufrieron por la falta de control de la débil autoridad civil, por lo que fueron saboteados por ciertos colonos, opuestos a la educación de los indígenas. En agosto de 1892, Loreto fue asaltada por una turba liderada por Nicanor Flor, y pretendieron avanzar sobre Archidona y Tena, pero, al enterarse de que había llegado a la zona un contingente militar, huyeron por el río Napo. En aquel año, la misión jesuita realizó un censo en la zona, Tena y sus alrededores contaba con 200 familias, siendo la tercera localidad más poblada, detrás de Archidona y Loreto.