El ducado de Aquitania (, , ) fue una entidad feudal medieval en las zonas occidental, central y sur de la actual Francia, al sur del río Loira, aunque su extensión, así como su nombre, cambiaron considerablemente durante los siglos, a veces comprendiendo gran parte de lo que hoy es el suroeste de Francia (Gascuña) y el centro de Francia.
El duque de Aquitania era uno de los seis pares laicos originales (a partir de 1180 con Ricardo Corazón de León, primer duque-par de Aquitania).
Su extensión correspondía aproximadamente con el territorio que, hasta 2015, correspondía a la homónima región de Aquitania.
Historia La nueva entidad se originó en el como un ducado bajo soberanía franca, en última instancia, una recreación de las provincias romanas de Aquitania primera, Aquitania segunda y Aquitania tercera. Se supone que fue creado en el año 675 a la muerte de Childerico II, si bien su cronología es confusa antes del año 877, siendo en ocasiones considerado como un reino o un ducado. Como ducado, se separó después de la conquista del independiente ducado de Aquitania de Gaiferos (Waifer), pasando a convertirse en un sub-reino del Imperio carolingio, con el tiempo subsumido en la Francia Occidental después de la partición de Verdún en 843.
En 877, el reino de Aquitania se dividió en dos ducados, un ducado de Gascuña (antiguo ducado de Vasconia), al sur del río Garona, y el ducado de Aquitania (más tarde llamado Guyena) que tenía la capital en Burdeos y que comprendía entonces los feudos del condado de Gascuña, del condado de Armagnac, del condado de Fezensac, del condado de Perigord, del condado de Poitou, del condado de Angulema, de la Saintonge y del condado de la Marche.
En 1058, ambos ducados se reagruparon aunque el nombre de Guyena se seguiría usando ocasionalmente para identificar el ducado.
En 1152 la reina Leonor de Aquitania —hija del duque Guillermo X y que fue en la Edad Media uno de los personajes más influyentes de toda Europa— tras el fracaso de su primer matrimonio con el rey Luis VII de Francia, se casó con el duque de Normandía y conde de Anjou, que se convirtió en rey de Inglaterra en 1154 bajo el nombre de Enrique II Plantagenêt. Esto supuso una Aquitania ampliada, que prometió lealtad a la dinastía de Anjou, que también pasó a reinar en Inglaterra. Hacia 1170, Ricardo Corazón de León se convirtió en conde de Poitiers y duque de Aquitania. Fue coronado en Limoges, lugar tradicional de coronación y consagración de los reyes y duques de Aquitania. Toma especial importancia esto en 1204 a la muerte de Leonor, cuyas vastas posesiones (que superaban en extensión a los dominios directos del rey de Francia) pasan a engrosar las posesiones inglesas en suelo francés.
El ducado de Aquitania tomó el nombre de ducado de Guyena en el momento en que el Tratado de París fue firmado el 12 de abril de 1229 entre el rey San Luis y el conde Raimundo VII de Tolosa, que cedió gran parte de la región de Languedoc a Francia y puso fin al conflicto conocido como Cruzada albigense.
Tras la firma de un nuevo Tratado de París (1259), Enrique III de Inglaterra renunciaba formalmente a todas las posesiones de sus antepasados normandos y a todos los derechos que pudieran corresponderle. Esto incluía la pérdida de Normandía, Anjou y todas sus demás posesiones salvo Gascuña y Aquitania, que había heredado por vía materna. Estas dos regiones quedaban sometidas al homenaje, una especie de pago, renta o tributo que Enrique otorgaría al rey francés para conservarlas. En 1329, el rey Eduardo III de Inglaterra rinde homenaje de Aquitania a Felipe de Valois.Jean Froissart, Chronique
El 8 de mayo de 1360, por el Tratado de Brétigny, Francia perdió Aquitania (Guyena, Gascuña, Quercy, Rouergue, Limousin y Poitou), el Ponthieu y Calais nuevamente a beneficio de los ingleses. La rivalidad entre las dos coronas condujo a la Guerra de los Cien Años, en 1337. Lo esencial del territorio francés fue recuperado, salvo la Guyena, por Bertrand du Guesclin en las décadas de 1370 y 1380 .
En 1450, Carlos VII de Francia ataca Normandía y Gascuña y aniquila al ejército inglés en Fromigny. Los ingleses comienzan a perder sus territorios. Tres años más tarde, en 1453, Carlos toma Burdeos y Aquitania, recuperando toda Francia salvo Calais. Este hecho pone fin de la Guerra de los Cien Años e incorporá finalmente las tierras de Aquitania a los dominios de la Corona francesa.
El reino de Aquitania, luego ducado, bajo los merovingios
thumb|200px|Mapa de la Novempopulania y sus pueblos aquitanos La Aquitania histórica difiere de la actual región administrativa francesa: bajo el imperio romano se confundía con la Novem Populani, que tenía como centros principales Narbona, Toulouse, Auch y Dax y comprendía todo el sur oeste francés en un territorio comprendido entre los montes Pirineos, el golfo de Vizcaya, el mar Mediterráneo, incluyendo el macizo Central y llegando, por el norte, hasta el río Loira. La región histórica de Aquitania —toda la actual Francia centro-meridional, incluidas la Gascuña y Septimania— tras la disolución del imperio romano, formó parte del reino visigodo de Tolosa, que en 507, con la batalla de Vouillé fue conquistado por los francos —con excepción de la Septimania.
Bajo los reyes merovingios, Aquitania formó parte de los reinos de Neustria —o de Austrasia— o de Burgundia y fue gobernada por duques.
En 629, Cariberto II estipuló un acuerdo, firmado en 631 con el hermanastro Dagoberto I, obteniendo de Neustria el nuevo reino de Aquitania, que comprendía también la Gascuña y el tolosano, constituido por los feudos de su tío Brodulfo, que había sido asesinado por orden de Dagoberto y le sucedió el hijo, Childerico, también él mandado matar pocos meses después. Bertrando, tras someter al otro hijo de Chilperico, se dio en vasallaje a Dagoberto, haciéndose reconocer con el título de duque de Aquitania, junto con Boggis, también él hijo pretendido del rey: ambos probablemente eran nobles aquitanos o gascones que habían emparentado con los merovingios. Dagoberto, que quedó como jefe de todo el reino de los francos en 635, tuvo que afrontar una rebelión de los vascones, que, al parecer, fue sostenida por Boggio, quien logró hacerse reconocer como duque de Aquitania y de Gascuña y, tras la muerte de Dagoberto I (639), con sus sucesores, los así llamados reyes holgazanes, el duque Boggio logró obtener una cierta independencia de los reyes merovingios.
Tras el gobierno de los duques Félix y Lupo I, en 715 el duque Odón el Grande, probablemente hijo de Lupo I, aprovechándose de la guerra entre Neustria y Austrasia, se declaró independiente del reino de los francos y se hizo llamar rey. En 718 el título le fue reconocido por Chilperico II de Neustria y por su senescal, Ragenfrido, a cambio de su apoyo contra el reino de Austrasia, del que era senescal Carlos Martel. Tras la batalla de Soissons en 719 hizo las paces con este último, entregándole a Chilperico II y sus tesoros.
Luego Odón se dedicó a combatir contra los sarracenos provenientes de la península ibérica, que acababan de conquistar; estos habían invadido Septimania (720), ocupado Narbona, y al año siguiente habían penetrado en Aquitania y puesto asedio a Tolosa. El 9 de junio de 721 Odón realizó un ataque sorpresa al valí de al-Ándalus (gobernador), el emir As-Samh ibn Malik al-Jawlani y obtuvo una importante victoria en la batalla de Tolosa. El papa Gregorio III, para celebrar el hecho, envió regalos directamente a Odón, legitimando así su independencia del reino de los francos. En 726 mató él mismo al nuevo wali de al-Ándalus, el emir Anbasa ibn Suhaym al-Kalbi que estaba dirigiendo un ataque en sus territorios.
En el año 731, Carlos Martel, que se oponía ya a la independencia del ducado, atacó Aquitania y el wali de al-Ándalus, el emir Abd ar-Rahman ibn Abd Allah al-Gafiqi, aprovechó la ocasión para atacar Gascuña, logrando una victoria en la batalla del Garona junto a Burdeos en 732. Odón pensó inicialmente en unirse con los sarracenos para combatir a Carlos Martel, pero a causa de los saqueos árabes contra los monasterios de Aquitania, se alió con Martel contra los moros participando a su lado en la batalla de Poitiers ese mismo año.
En 735 Odón se retiró a un convento y abdicó a favor de su hijo Hunaldo, que continuó combatiendo contra Carlos Martel y en 741, a su muerte, se declaró nuevamente independiente y se alió con Odilón I de Baviera y con Grifón, su hijo natural. Pipino y Carlomagno en 744 lo obligaron a abdicar a favor del hijo Gaifero. Dado que Gaifero también mantenía la política de independencia de su padre, Pipino volvió a Aquitania y en el año 768 se adueñó de Burdeos, capturó a la madre, a la hermana y a los sobrinos de Gaifero, y ese mismo año lo mató.
El ducado de Aquitania, luego reino, bajo los carolingios thumb|200px|Aquitania bajo Carlomagno Tras la muerte de Gaiferos, su hijo Hunaldo II le sucedió como duque de Aquitania y continuó la política paterna de oposición al rey de los francos, Pipino, pero fue derrotado por los hijos de este, que se adueñaron del ducado y se proclamaron reyes de Aquitania oriental y occidental. Hunaldo se refugió en Gascuña junto a su abuelo materno Lope II de Vasconia, que un año después (769) fue obligado a entregar a su nieto y a su esposa a Carlomagno, haciéndole acto de sumisión y obteniendo a cambio la confirmación del título de duque de Vasconia; el sur de Aquitania y parte de Septimania, con el título de conde de Tolosa, fue concedida a Torsone, primo de Hunaldo II, de quien no se tienen noticias ciertas sobre su muerte y que no dejó herederos, mientras el resto de Aquitania fue incorporado al reino de los francos.
Tras la muerte de Carlomán I, todo el reino de los francos fue gobernado por Carlomagno que, en 781 nombró nuevamente un rey de Aquitania, en la persona de su hijo Ludovico Pío, que, dado que tenía solo 3 años de edad, tuvo como tutores, con el título de duques de Aquitania, primero a Torsone de Tolosa (en 788, capturado por Adelrico de Vasconia y destituido) y luego el nuevo conde de Tolosa y duque de Aquitania Guillermo I de Tolosa, que tuvo que combatir tanto a los vascos como a los moros.
En 793 el emir de Córdoba, Hisham I, hijo y sucesor del primer emir omeya Abd al-Rahman I, proclamaron la guerra santa contra los cristianos del norte; reunió dos grandes ejércitos que atacaron al mismo tiempo tanto el reino de Asturias como Aquitania, donde Guillermo I de Tolosa, cerca de Narbona, fue derrotado pero tras una firme resistencia que atenuó el ímpetu de los moros. Guillermo pasó a la ofensiva y en 801 participó en la conquista de Barcelona, junto con Ademaro de Narbona y llegó a ser marqués de la Marca Hispánica. Narbona fue liberada en 803.
En 814, Pipino I recibió de su padre, Ludovico Pío, que ya era emperador, el reino de Aquitania y en 817 recibió el título de rey de Aquitania y pidió al duque de Vasconia García, y luego, a su muerte, en 818 a su sucesor, Lope III que reconociera la autoridad real de Aquitania sobre Vasconia. Como estos se negaran, en 819 atacó Vasconia, derrotó al duque y lo depuso, dando Vasconia en administración a uno de sus consejeros, el conde de Tolosa, Berenguer el Sabio, que fuera tío del Emperador Berenguer.
En 830, Pipino I se rebeló contra su padre, junto a los hermanos Lotario I y Luis el Germánico y reunió un ejército de gascones y neustrianos y avanzó hacia París. Se encontró con su padre en Compiègne, lo derrotó y lo capturó, pero la rebelión falló por el desacuerdo entre los tres hermanos.