Los Increíbles —título original en inglés: The Incredibles— es una película de animación, aventuras y superhéroes dirigida por el estadounidense Brad Bird y producida conjuntamente por los estudios Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios, cuyo estreno tuvo lugar en octubre de 2004 en el Festival de Cine de Londres, Reino Unido. El argumento gira en torno a una familia de superhéroes, los Parr, que llevan un estilo de vida suburbano ante las restricciones gubernamentales impuestas tras considerarse que sus hazañas conllevan situaciones problemáticas para la sociedad. Durante una misión secreta en una isla remota, Bob Parr, más conocido como Mr. Increíble, se entera del plan siniestro del villano Síndrome para equiparar tecnológicamente las capacidades humanas a las de los superhéroes.

Se trata del sexto filme de Pixar, cuya dirección y guion corrió a cargo de Brad Bird, mientras que John Lasseter se encargó del proceso de producción. Además, los actores Craig T. Nelson, Holly Hunter, Spencer Fox, Sarah Vowell, Jason Lee y Samuel L. Jackson, entre otros, prestaron sus voces para el reparto protagónico de la cinta. Asimismo, Los Increíbles tuvo un buen rendimiento en taquilla al recaudar más de 600 millones USD en todo el mundo, y obtuvo críticas favorables de varios medios, entre los cuales se incluyen los sitios recopilatorios Rotten Tomatoes y Metacritic. También se hizo acreedora de un par de premios Óscar en las categorías de mejor edición de sonido y mejor película animada, junto con varios galardones y nominaciones más.

Tras su estreno, el filme vino acompañado de numerosos productos, particularmente historietas y videojuegos. Es de resaltar que el 15 de junio de 2018 se estrenó una secuela, Los Increíbles 2, que obtuvo más de mil millones USD de recaudación y se ha convertido en una de las cintas animadas más taquilleras de todos los tiempos.

Argumento Sinopsis La película comienza con una secuencia de entrevistas en las que Bob Parr, Helen Parr y Lucius Best —Mr. Increíble, Elastigirl y Frozono, respectivamente— revelan sus percepciones sobre lo que conlleva ser un superhéroe como ellos. Poco después, una serie de acontecimientos llevan a que la opinión pública se vuelva contra los superhéroes; por ejemplo, la demanda interpuesta por un suicida al que Bob había rescatado contra su voluntad, o los daños al metro provocados por el involucramiento de Buddy Pine —un niño que idolatra a Mr. Increíble— mientras Bob trataba de aprehender al delincuente Bomb Voyage. Como consecuencia del descontento social, el gobierno establece un «programa de reubicación de superhéroes» que obliga al colectivo a llevar un estilo de vida ordinario y prohíbe el uso de sus superpoderes.

Quince años más tarde, Bob y Helen tienen tres niños —Violeta, Dash y Jack-Jack— y viven un estilo de vida suburbano en Metroville. Pese a la vigencia del programa de recolocación, y a manera de añoranza por sus días como superhéroes, Bob y Lucius patrullan clandestinamente las calles en búsqueda de actos criminales. Además, Bob trabaja como oficinista en una compañía de seguros bajo la supervisión de un jefe estricto e inflexible, lo cual aumenta su descontento. Un día, mientras atestigua un robo cercano a la oficina donde trabaja, Bob se enoja y golpea impulsivamente a su jefe, lo cual le hace perder su empleo. Más tarde, tras regresar a su casa, recibe un mensaje de una mujer llamada Mirage, quien le convence de retomar su identidad como Mr. Increíble para una misión que requiere destruir un robot en mal funcionamiento, «Omnidroide», en la isla remota de Palos Locos. Bob engaña al robot para entrar en su interior y desconecta su propia fuente de energía, por lo que es recompensado.

Entusiasmado por retomar su rol como superhéroe, Bob regresa a su hogar y se somete a un riguroso entrenamiento físico para continuar con su trabajo para Mirage durante un par de meses. Debido al mal estado de su antiguo traje, Bob acude con la diseñadora Edna Moda, especialista en confeccionar trajes para superhéroes, que produce uno nuevo tanto para él como para su familia. En su siguiente visita a Palos Locos, Bob descubre que Buddy Pine es el jefe de Mirage, cuyo resentimiento desde que era niño hacia Mr. Increíble le ha llevado a asumir una identidad de supervillano como «Síndrome». En el proceso, Bob se entera de su responsabilidad en la muerte de varios superhéroes retirados a los que contrató para enfrentarse al Omnidroide y así perfeccionarlo. El objetivo de Síndrome es enviar un prototipo definitivo a Metroville y controlarlo para que ocasione estragos en la ciudad hasta el momento en que él aparezca y derrote al robot, de modo que todos lo consideren como un «héroe». Más adelante, su propuesta es comercializar sus invenciones para que todos se conviertan en superhéroes y así se corrompa su significado ante la sociedad. Sin embargo, consciente de que Bob ya conoce sus intenciones perversas, Síndrome lo aprisiona en la isla. No es sino hasta que Helen visita a Edna para preguntarle sobre el paradero de su esposo, que esta le revela los nuevos trajes que diseñó para ella y sus hijos, y activa una radiobaliza con la que localizan a Bob.

Para trasladarse a Palos Locos, Helen —en su faceta como Elastigirl— alquila un avión en el que, para su sorpresa, también viajan sus hijos Violeta y Dash, mientras que Jack-Jack se queda bajo el cuidado de una niñera adolescente en Metroville. Síndrome recibe las transmisiones de radio generadas por Elastigirl desde la aeronave y procede a destruirla con unos misiles, aunque ella y los niños escapan poco antes del vehículo. Una vez a salvo, Elastigirl se infiltra en la base de operaciones del villano y descubre las intenciones de llevar el Omnidroide a la ciudad con ayuda de un cohete. De manera simultánea, Dash y Violeta son perseguidos por otros robots al servicio de Síndrome. Finalmente la familia Parr se reencuentra en las profundidades de la isla después de que Mirage libera a Bob debido a diferencias con la ideología de su jefe. No obstante, Síndrome consigue capturarlos y aprisionarlos en su base de operaciones, a la vez que mantiene en seguimiento el traslado del Omnidroide a Metroville.

Los Parr escapan con la ayuda de los campos de fuerza de Violeta y de Mirage, que supervisa el traslado de los superhéroes a la ciudad por medio de otro cohete. Cuando llegan a la ciudad, se percatan de que el Omnidroide ha desarrollado tal nivel de inteligencia artificial que se rehúsa a ser manipulado por Síndrome por medio de un control remoto. Junto con Frozono, los héroes se unen para enfrentarse al aparentemente invencible robot. Finalmente engañan al Omnidroide y consiguen que se destruya a sí mismo después de atacar su fuente de energía. Por otro lado, cuando regresan a su casa, los Parr descubren que Síndrome tiene en su poder a Jack-Jack tras arrebatárselo a la niñera. El villano los amenaza con raptar al bebé pero este último activa una serie de poderes con los que ayuda a deshacerse de Síndrome, cuya capa queda atascada en la turbina de una de sus aeronaves y muere. Tres meses más tarde, los Parr han vuelto a su vida normal hasta que la ciudad es atacada por un villano que se hace llamar «The Underminer» —«El Socavador» en España y «El Subterráneo» en Hispanoamérica—. En las escenas finales, se muestra a la familia colocándose sus trajes para enfrentarse a la nueva amenaza.

Temáticas La trama aborda fundamentalmente los vínculos familiares —que Bird catalogó como «el mayor superpoder de todos»— así como una serie de dilemas morales que, en opinión del cineasta: «[Tienen que ver con] cuestiones personales sobre ser un marido y un padre, el envejecimiento, la importancia de la familia, el significado del trabajo y lo que uno siente al pensar que está perdiendo las cosas que ama». Si bien al principio Mr. Increíble prefiere ir por su cuenta a la misión central de la cinta, «su heroísmo no tarda mucho en convertirse en su perdición. La familia Increíble logra salvar el día solamente cuando permanecen unidos como equipo y como familia».

Otras temáticas presentes en la película son «la identidad, la marginación, las crisis de pareja, la realización personal, la unidad familiar y el efecto de la opinión pública». Se muestra también el simbolismo de la compasión en la escena donde Bob se abstiene de herir a Mirage en un arranque de ira tras pensar que su jefe había asesinado a su familia: «[Se] aprovecha el momento a la perfección, nos permiten ver las diferentes personalidades en juego y entender por qué la naturaleza de Mr. Increíble influye en la decisión de Mirage». De manera general, el filme hace ver de forma optimista que «todos deberíamos estar dispuestos a aceptar nuestra verdadera naturaleza», un concepto ejemplificado en el personaje de Violeta cuya «autoaceptación le permite salir de su caparazón, y [percatarse de que] el mundo está listo y esperándola». De acuerdo con José Luis Ortega Torres, del portal web Cine Fagia: «[En Los Increíbles] se sintetizan las diversas formas de amor y solidaridad que ya se habían expuesto en los anteriores filmes de Pixar. Ahí están la solidaridad amistosa de Mr. Increíble y Frozono; el cuidado de los hijos y la comprensión a su individualidad que dará como resultado el nacimiento de una responsabilidad, además de algo nuevo: el amor de pareja, presentado más allá de los tópicos pasionales como una verdadera prueba de vida, mezcla de lealtad y complicidad». Dani Di Placido, de Forbes, sugirió que «ninguna película de superhéroes supera la resonancia emocional» de Los Increíbles, en la que «superhumanos luchan con la mundanidad de la existencia cotidiana, así como con supervillanos maliciosos, cuyos superpoderes están realmente entrelazados con sus [respectivas] personalidades».

El filme incluye referencias a ciertos elementos de la cultura popular, en especial del cine de ciencia ficción y de espionaje como es el caso de las franquicias de Star Wars y Matrix, así como de Spy Kids y James Bond, respectivamente. La escena en la que Frozono irrumpe en una joyería —como parte de su rol clandestino como vigilante— alude a una secuencia similar de Die Hard with a Vengeance (1995), en la que aparece el mismo actor de voz del personaje, Samuel L. Jackson. Además, incorpora «huevos de Pascua» que están relacionados con otras producciones de Pixar, como Cars. En opinión de El País, «Los Increíbles contiene muchas capas: comienza parodiando los códigos del cine de superhéroes para pasar a rendir homenaje a las añejas películas de ciencia ficción de los años cincuenta, a jugar con los emblemas de la comedia y, finalmente, a agasajar la mítica del género».

Reparto principal

Mary Hidalgo, Kevin Reher y Matthew Jon Beck fueron los responsables de seleccionar el reparto de voces para Los Increíbles. En el caso de Violeta, Bird eligió personalmente a Sarah Vowell, tras escucharla en el programa This American Life, de la National Public Radio, y considerar que era «perfecta» para ese personaje.