Edward Jenner (17 de mayo de 1749-26 de enero de 1823) fue un médico y científico inglés pionero en el concepto de las vacunas y descubridor de la vacuna contra la viruela, la primera vacuna del mundo. Los términos "vacuna" y "vacunación" se derivan de "variolae vaccinae" ('pústulas de la vaca'), el término ideado por Jenner para denotar la viruela bovina. Lo utilizó en 1798 en el título de su "Investigación sobre las Variolae vaccinae conocidas como la viruela de las vacas", en la que describió el efecto protector de la viruela bovina contra la viruela.

En Occidente, a Jenner a menudo se le llama "el padre de la inmunología", y se dice que su trabajo ha salvado "más vidas que cualquier otro hombre". En la época de Jenner, la viruela mataba alrededor del 10% de la población mundial, con cifras tan altas como el 20% en pueblos y ciudades donde la infección se propagaba más fácilmente. En 1821, fue nombrado médico del rey Jorge IV, y también fue nombrado alcalde de Berkeley y juez de paz. Fue miembro de la Royal Society. En el campo de la zoología, fue uno de los primeros estudiosos modernos en describir el parasitismo de puesta del cuco (Aristóteles también notó este comportamiento en su Historia de los animales). En 2002, Jenner fue nombrado en la lista de los 100 Grandes Británicos de la BBC.

Es antepasado de la actriz española Michelle Jenner.

Biografía

Edward Jenner nació en la ciudad de Berkeley, Gloucestershire, al sur de Inglaterra. Fue el octavo hijo de Sarah Head, esposa del vicario Stephen Jenner, antes de este nacimiento, el matrimonio había perdido dos hijos. Edward fue bautizado con el mismo nombre de uno de sus hermanos que falleció a los cinco años de edad, precisamente dos semanas antes de su nacimiento. Stephen Jenner era un hombre culto educado en Pembroke y Oxford. Después de realizar sus estudios eclesiásticos, fue el vicario de la iglesia parroquial de Berkeley desde 1792, el mismo año en el que contrajo nupcias con Sarah Head, hija del anterior vicario, Henry Head, al que había sustituido en la parroquia. En la vicaría de Berkeley llevaba la modesta vida de un clérigo. Los ingresos que proporcionaba el servicio parroquial, junto con los procedentes de sus propiedades, permitieron al vicario ofrecer a sus hijos bienestar material, pero, sobre todo, darles una buena educación. En este ambiente cultural los dos hermanos mayores de Edward, Stephen y Henry, siguieron los estudios eclesiásticos en Oxford y su hermana.

En el mes de mayo de 1754 Sarah Head dio a luz a su noveno hijo; el 8 de mayo fue bautizado con el nombre de Thomas, pero falleció al día siguiente. Veinticuatro horas después, Sarah Jenner falleció por complicaciones puerperales a la edad de 46 años, y solo dos meses después, el 9 de diciembre, falleció el vicario Stephen Jenner, dejando a Edward huérfano a la temprana edad de cinco años y quedando al cuidado de su tía Deborah y de su hermana mayor, Mary. Su hermano mayor, Stephen, asumió la responsabilidad de la familia Jenner, y para Edward será su guía paternal. Antes de acudir a la escuela, las hermanas de Edward ya le habían enseñado las reglas básicas de matemáticas, música, a leer y a escribir. Con estos conocimientos básicos ingresó a la escuela de gramática Wotton-under-Edge, situada cuatro millas al este de Berkeley. Esta escuela era dirigida por el reverendo Tomas Clissod, donde recibió clases de latín y griego, pero al muy joven Edward lo que más le apasionaba era dar largos paseos por las colinas y bosques y así observar y aprender de la naturaleza. Entre las piedras calizas de las pequeñas colinas cerca de su casa buscaba fósiles. También coleccionaba nidos de ratones de campo, de los que llegó a tener más de cincuenta.thumb|Su informe manuscrito original, depositado en el Real Colegio de Cirujanos (Londres)|452x452pxCuando Edward Jenner tenía ocho años, en Berkeley surgió un brote de viruela, por lo que la familia de Edward decidió que era necesario aplicarle el único método preventivo conocido hasta entonces, la variolización (método que había importado a Inglaterra la exploradora Lady Mary Wortley Montagu, vista dicha costumbre en el Imperio otomano), pues era ya un hecho conocido que la viruela solo se padecía una vez en la vida, por eso la mayoría de los médicos de la época recomendaban practicar la inoculación en los niños y así evitar que adquiriesen una forma mortal, lo cual ocurría de manera muy frecuente en esa época. Sin una base real de conocimientos científicos, e ignorando los principios de la antisepsia, la variolización se rodeaba de cierto misterio y cada médico o farmacéutico empleaba su propio método. A Edward Jenner y a sus compañeros les realizó las inoculaciones el boticario Mr. Holborn, de la cercana localidad de Wotton-under-Edge. En la inoculación los niños recibían un corte hasta el sangrado en un brazo donde el Sr. Holborn aplicaba el contenido purulento de una vesícula de un enfermo de viruela. Después cubría la herida con un vendaje limpio. Los que recibían la inoculación debían ser aislados pues presentaban la enfermedad y podían transmitirla a otras personas que no la habían padecido. A Edward y sus compañeros los aíslaron en un establo maloliente, con poca iluminación y sin ventilación, donde tenían que comer, dormir y hacer sus necesidades por cuarenta días (cuarentena), una experiencia terrible que Edward, al igual que los demás inoculados, no olvidarán con facilidad.

En el ambiente campesino de Berkeley, con una población de unos mil habitantes, Edward no encontrará mejor lugar para vivir que esta localidad a la que amaba.

Era también llamado el sabio-poeta, debido a la pasión que sentía por escribir y manifestar sus sentimientos a través de esta faceta de la literatura. También amaba la música y la naturaleza.

La viruela era una enfermedad que se había convertido en una terrible epidemia. La gente de su pueblo lo creía loco, porque había empezado a probar la vacuna contra la viruela con un niño sano de ocho años, llamado James Phipps. Después de que el tratamiento con James Phipps dio un resultado favorable, lo empezó a utilizar con otras personas, ante la cerrada oposición de otros médicos. Las personas creían que, si se vacunaban, les crecerían apéndices vacunos en el cuerpo y sobre eso se hizo una sátira llamada The cow pock (1802).

Para la historia de Francia, llegó el merecido reconocimiento cuando Napoleón dio la orden de vacunar a toda su tropa, en 1805. Posteriormente, la condesa de Berkeley y Lady Duce hicieron vacunar a sus hijos, haciendo que la nobleza inglesa las imitara. El reconocimiento había llegado dos años antes con la organización en España de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, que patrocinó una primera expedición de vacunación a nivel mundial, al abarcar su imperio de ultramar (Hispanoamérica y Filipinas).

Así se quebró definitivamente el círculo de opositores al científico y fue entonces cuando lo invitaron a establecerse en Londres y ganar mucho dinero, pero Edward Jenner declinó la propuesta, manifestando que «si en la aurora de mis días busqué los senderos apartados y llanos de la vida, el valle y no la montaña, ahora que camino hacia el ocaso, no es un regalo para mí prestarme como objeto de fortuna y de fama». No obstante lo expuesto, recibió dinero y distinciones que le permitieron pasar una vejez económicamente holgada.

Zoología Jenner fue elegido miembro de la Royal Society en 1786, después de la publicación de su detallado estudio las costumbres previamente desconocidas de anidamiento del cuco, un estudio en el que combinó la observación, el experimento y la disección.

thumb|left|Cuco común

Describió cómo el cuco recién eclosionado empujaba los huevos y los polluelos recién nacidos del nido de su anfitrión, contrariamente a la creencia existente hasta entonces de que lo hacía el cuco adulto. Habiendo observado este comportamiento, Jenner descubrió una adaptación anatómica necesaria para su puesta en práctica (el pollo del cuco presenta un depresión en su espalda, que desaparece después de los doce días de vida, que le permite empujar fuera del nido los huevos de su anfirión y los otros polluelos). El adulto no permanece el tiempo suficiente en el área para realizar esta tarea. Las conclusiones de Jenner fueron publicadas en las Philosophical Transactions of the Royal Society en 1788.Observations on the Natural History of the Cuckoo. By Mr. Edward Jenner. In a Letter to John Hunter, Esq. F. R. S Jenner, E Philosophical Transactions of the Royal Society of London (1776–1886). 1788-01-01. 78:219–237 (Texto en https://archive.org/details/philtrans06624558)Los pollos del cuco expulsan a sus compañeros de nido: observaciones coincidentes de Edward Jenner en Inglaterra y Antoine Joseph Lottinger en Francia, Spencer G. Sealy y Mélanie F. Guigueno. Department of Biological Sciences, University of Manitoba, Winnipeg, Manitoba R3T 2N2, Canada. Archives of natural history. Volume 38, Page 220-228 DOI 10.3366/anh.2011.0030, ISSN 0260-9541, disponible en línea en octubre de 2011.

«La singularidad de su forma está bien adaptada a estos propósitos, ya que, a diferencia de otras aves recién nacidas, su espalda, desde la escápula hacia abajo es muy ancha, con una considerable depresión en el medio. Esta depresión parece formada por la naturaleza para dar un alojamiento más seguro al huevo del acentor —o de su pollo—, cuando el joven cuco se emplea en la expulsión de cualquiera de ellos fuera del nido. Cuando ya tiene doce días de edad, esta cavidad se rellena, y entonces la espalda asume la forma de las aves en común».(Carta a Hunter de la Royal Society) El sobrino de Jenner, nacido el 30 de junio de 1737, lo ayudó en el estudio.

La comprensión de Jenner del comportamiento del cuco no obtuvo un crédito completo hasta que la artista Jemima Blackburn, una aguda observadora de la vida del pájaro, vio un pollo de cuco (todavía ciego) que empujaba hacia fuera un huevo de su anfitrión. Su descripción e ilustración de este hecho fueron suficientes para convencer a Charles Darwin de revisar una edición posterior de El origen de las especies.

Descubrimiento de la vacuna left|thumb|Edward Jenner aconsejando a un granjero sobre la vacunación de su familia (hacia 1810) En la época de Jenner, la inoculación ya era una práctica común, pero implicaba graves riesgos. En 1721, Lady Mary Wortley Montagu había importado la variolación en Gran Bretaña después de haberla observado en Constantinopla. Voltaire escribió que por entonces el 60% de la población padecía la viruela y que el 20% fallecía por la enfermedad. Voltaire también afirmaba que los circasianos utilizaban la inoculación desde tiempos inmemoriales, costumbre que pudo haber sido imitada por los turcos. from alt=La imagen muestra 6 pasos seguidos por Edward Jenner para probar la inmunización contra la viruela a partir de la inoculación con viruela bovina. Estos son: 1. Sara Nelmes, una lechera, es infectada con viruela bovina; 2. James Phipps es inoculado con pus de viruela bovina de Nelmes; 3. Phipps enferma con un caso leve de viruela bovina; 4. se recogen costras de una paciente de viruela; 5. Phipps es inoculado con las costras de viruela; y 6. Phipps no es afectado, la protección es completa.|miniaturadeimagen|Los pasos dados por Edward Jenner para crear la vacuna contra la viruela. Jenner primero inoculó a James Phipps con la viruela de las vacas (un virus similar al de la viruela), para crear inmunidad, a diferencia de la variolación, que utilizaba la viruela para crear una inmunidad a sí misma. En 1768, el médico inglés John Fewster se había dado cuenta de que la infección previa con la viruela vacuna hacía que una persona fuera inmune a la viruela.Véase: George Pearson, ed., An Inquiry Concerning the History of the Cowpox, Principally with a View to Supersede and Extinguish the Smallpox (Londres, Inglaterra: J. Johnson, 1798), pp. 102-104.