Las es el ejército establecido en Japón tras el fin de la ocupación aliada después de la Segunda Guerra Mundial. Durante la mayor parte del periodo de posguerra estas fuerzas estuvieron confinadas en las islas de Japón por decreto y no se les permitía desplegarse en el extranjero. En los últimos años y bajo autorización estadounidense, han participado en operaciones internacionales de mantenimiento de la paz. Recientes tensiones, particularmente con Corea del Norte y China, han reactivado el debate acerca del estatus de las Fuerzas de Autodefensa y su relación con la sociedad.

Personal y organización

Las Fuerzas de Autodefensa de Japón cuentan con un personal de 240 000 unidades, de las cuales se estima que 150 000 pertenecen a la Fuerza Terrestre, 51 000 a la Fuerza Marítima, 50 000 a la Fuerza Aérea. Por su parte, desde 2023 los reservistas suman 55 000, en comparación a los 47 900 del año 2005. En este año, además, contaba con 1849 miembros dentro del .

miniatura|290px|Marineros japoneses en formación junto al buque-escuela de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón, el JDS Kashima (TV 3508) en Pearl Harbor.

Cadena de mando

Operativa Primer ministro de Japón Ministro de Defensa Viceministro de Defensa Jefe de la Oficina del Estado Mayor Conjunto

Administrativa Ministro de Defensa Viceministro de Defensa Jefes de Estado Mayor de las diferentes Fuerzas

Ramas militares Fuerza Terrestre de Autodefensa (Ejército de tierra) borde|25px Fuerza Marítima de Autodefensa (Armada) borde|25px Fuerza Aérea de Autodefensa (Fuerza Aérea) borde|25px

Unidades militares Cinco cuerpos de ejército. Cinco distritos marítimos. Tres fuerzas aéreas.

De acuerdo con la Ley de Fuerzas de Autodefensa de 1954, la organización de la defensa nacional busca en todo momento que las fuerzas armadas se encuentren bajo un férreo control civil, resultando así un sistema militar único en el mundo. Todo el personal adscrito a las Fuerzas de Autodefensa son técnicamente civiles: los uniformados son funcionarios especiales y están subordinados a los funcionarios civiles que dirigen el Ministerio de Defensa. No existen secretos militares ni un código legal militar específico; en caso de que algún miembro de las Fuerzas cometiese un delito ya sea en su propia base o fuera de ella, en acto de servicio o no y de naturaleza civil o militar, este sería juzgado de forma convencional por el tribunal civil de la jurisdicción correspondiente.

Política de defensa En la Política Básica de Defensa Nacional de Japón se marcan las siguientes directrices: Mantenimiento de una política exclusivamente orientada a la defensa. No incrementar el poder militar para evitar recelos de otros países. Abstenerse del desarrollo de armas nucleares y rechazo a la presencia de este tipo de armas en territorio nacional. Reforzar el control civil sobre los militares. Mantenimiento de acuerdos de seguridad con los Estados Unidos. Desarrollo dentro de unos límites de las capacidades defensivas del país.

En 2011, el presupuesto de defensa de Japón fue el sexto mayor gasto militar del mundo. Sobre un 50% de este gasto corresponde a los salarios del personal, mientras que el resto se dedica a suministros, armamento, renovación de material, etc. Como muestra de la controversia existente alrededor de las Fuerzas y su estatus legal, ni el término japonés 軍 con el significado de fuerza armada o militar, ni los vocablos "militar", "ejército", "armada" o "fuerza aérea" son empleados en referencias oficiales a las Fuerzas de Autodefensa.

Artículo 9 En teoría, el rearme japonés está terminantemente prohibido por el Artículo 9 de la Constitución de Japón, el cual además de afirmar que "el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como un derecho soberano de la nación y a la amenaza o uso de la fuerza como medio para resolver disputas internacionales", también declara que "nunca podrán mantenerse fuerzas de tierra, mar y aire, así como cualquier otra con potencial bélico." En la práctica, sin embargo, el Parlamento (definido en el Artículo 41 como "el máximo órgano de los poderes del Estado"), aprobó en 1954 la constitución de las Fuerzas de Autodefensa. Debido a su peculiar estatus, cualquier intento de mejorar las capacidades y el presupuesto de las Fuerzas suele ser motivo de controversia política. Como las Fuerzas de Autodefensa de Japón tienen muy limitadas sus posibilidades de operaciones en el exterior, apenas cuentan con medios para llevarlas a cabo, tales como misiles tierra-tierra o sistemas de re-abastecimiento en vuelo, cuerpos de infantería de marina, unidades anfibias o grandes arsenales. Las Ordenanzas de las Fuerzas están estrictamente reguladas en la Ley de Fuerzas de Autodefensa de 1954.

Reformas recientes Las pruebas realizadas por Corea del Norte con su misil balístico Taepodong-1 sobre espacio aéreo japonés en agosto de 1998 así como otras sucesivas junto con otros asuntos han llevado a una escalada de tensión entre ambos países que a su vez ha provocado un aumento del interés por parte de Japón en desarrollar un sistema antimisiles balísticos. Dicho sistema, compuesto por navíos de combate Aegis y misiles Patriot PAC-3, se encuentra en proceso de despliegue. Asimismo se está considerando permitir la activación del sistema en caso de amenaza sin necesidad de consultar al Parlamento. En diciembre de 2004, Japón y los Estados Unidos firmaron un memorándum para el establecimiento de un marco general de cooperación para el desarrollo de un sistema marítimo antimisiles.

En noviembre de 2005 fueron propuestas diversas revisiones a la Constitución según las cuales se crearía el Ministerio de Defensa y podría hacerse referencia a las Fuerzas de Autodefensa como fuerza militar por primera vez desde su creación. La expresión propuesta es "Con la intención de asegurar la paz y la independencia de nuestro país así como la seguridad del Estado y el pueblo, las Fuerzas Militares de Autodefensa realizarán su trabajo a las órdenes del Primer Ministro del gobierno como Comandante Supremo." En los últimos años la enmienda ha ido ganando apoyo popular. El 8 de junio de 2006, el gobierno japonés envió al Parlamento una propuesta por la cual se elevaba la Agencia de Defensa a la categoría de Ministerio. Dicha propuesta fue aprobada en diciembre de 2006.

Japón también ha estrechado sus lazos militares con Australia y los líderes de ambos países se encuentran en conversaciones para alcanzar un pacto militar en Asia de características similares a la OTAN.

Tras los varios incidentes diplomáticos en la región, el gobierno japonés aprobó una resolución por la cual las fuerzas armadas podrán desplegarse en el extranjero si se necesita acudir en ayuda de sus aliados o socorrer a nacionales que se encuentren en apuros fuera de las islas.

Presupuesto thumb|Un gráfico circular que muestra los gastos militares mundiales por país para 2019, en miles de millones de dólares, según el SIPRI

En 1976, el primer ministro Takeo Miki anunció que el gasto en defensa debería mantenerse dentro del 1% del Producto interno bruto (PIB) de Japón,Entrenching the Yoshida Defense Doctrine: Three Techniques for Institutionalization, International Organization 51:3 (Summer 1997), 389-412. un techo que se observó hasta 1986. A partir de 2005, el presupuesto militar de Japón se mantuvo en aproximadamente el 3% del presupuesto nacional; aproximadamente la mitad se gasta en costos de personal, mientras que el resto se destina a programas de armas, mantenimiento y costos operativos. A partir de 2011, Japón tiene el octavo presupuesto militar más grande del mundo.

El presupuesto militar publicado de Japón para 2015 fue de 4,98 billones de yenes (aproximadamente US $ 42 mil millones, y aproximadamente el 1% del PIB japonés), un aumento del 2,8 por ciento respecto al año anterior.

Historia

La actuación del Ejército Imperial Japonés que terminó con la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial supuso un profundo y duradero impacto en la actitud de la nación hacia todo lo relacionado con guerras, fuerzas armadas e intervenciones militares en política. Estas actitudes se hicieron aparentes en el pueblo con la aceptación de no solo el desarme total, desmovilización y purga de todos los líderes militares que ocupaban puestos de influencia pública tras la guerra, sino también la prohibición constitucional de cualquier rearme. Bajo las órdenes del General del Ejército de los Estados Unidos Douglas MacArthur como Comandante Supremo, las Fuerzas Aliadas comenzaron la desmilitarización y democratización de Japón. Todos los clubs, escuelas y sociedades relacionadas con lo militar fueron eliminadas. Las artes marciales fueron prohibidas. Se abolió el Estado Mayor así como los Ministerios del Ejército y de Marina y sus respectivas fuerzas, el Ejército y la Armada Imperiales. También se desmanteló el tejido industrial bélico. Esta "desmilitarización forzosa" no siempre contó con el beneplácito de los japoneses, y se realizaron sonadas acciones de protesta contra una política que presumiblemente humillaba a la nación derrotada en la Segunda Guerra Mundial.

El trauma del ataque nuclear estadounidense produjo gran terror en el pueblo, terror que acompañó a la Constitución de 1947 redactada por las autoridades estadounidenses y en la que, en su Artículo 9, la nación japonesa renunciaba para siempre al empleo de la guerra como medio de resolución de conflictos internacionales y declara que Japón nunca volverá a mantener "fuerzas terrestres, marítimas o aéreas ni ningún otro potencial militar". Posteriores gobiernos interpretaron estos puntos como una forma de conservar el derecho inherente de la nación a defenderse, de modo que, con apoyo de los Estados Unidos, comenzaron el desarrollo de las Fuerzas de Autodefensa, cuya legitimidad constitucional fue desafiada de forma notable en los años 70 e incluso en los 80. See section 2: "The Self Defense Forces"

Primeros pasos thumb|Reserva Nacional de Policía, 3 de mayo de 1952 thumb|JASDF Lockheed T-33 jet entrenamiento el 15 de mayo de 1955

Despojada de su capacidad militar tras 1945, la nación solamente contaba con fuerzas de ocupación y pequeños grupos de policía a los que debía confiar su seguridad. La escalada de tensión propia de la Guerra Fría junto con diversas huelgas y manifestaciones de izquierdas celebradas en Japón, llevaron a algunos líderes conservadores a cuestionarse la renuncia unilateral de la nación a desarrollar y mantener cualquier tipo de capacidad militar. Estos sentimientos se intensificaron en 1950 cuando gran parte de las tropas de ocupación fueron enviadas a la guerra de Corea (1950-53), dejando a Japón virtualmente indefenso ante cualquier acción subversiva interna y muy consciente de la necesidad de establecer una relación mutua de defensa con los Estados Unidos para garantizar la seguridad exterior de la nación. Animado por las autoridades ocupantes, el gobierno japonés autorizó en julio de 1950 la creación de una Reserva nacional de Policía compuesta de 75.000 hombres equipados con armas de infantería ligera.