La saga de Hrafnkell (nórdico antiguo, Hrafnkells saga –AFI:– e islandés moderno: Hrafnkels saga Freysgoða) es una saga islandesa cuya acción se desarrolla en el y que relata el enfrentamiento entre los jefes de los ættir (clanes familiares) en el este de la isla.

El héroe epónimo de la obra, Hrafnkell freysgoði, goza de una sólida reputación como duelista y, en un momento dado, hace el juramento de adorar exclusivamente al dios Frey. Sin embargo, tras una serie de derrotas y humillaciones, como la destrucción del templo que había construido para su dios, pierde la fe y se vuelve ateo. Su personalidad evoluciona, pues el héroe aprende a interactuar de manera pacífica con su prójimo. Al ir ganando progresivamente la confianza de nuevos compañeros, logra vengarse de sus enemigos, y finaliza sus días como un jefe poderoso y respetado. La moraleja del relato es que la verdadera fuente del poder no reside en la fe divina sino en la lealtad de los propios subordinados. La saga de Hrafnkell, leída y apreciada hasta hoy, seduce por su estructura lógica, su verosimilitud y por la relevancia de sus personajes. Por todas estas razones, la obra ocupa un lugar central en el debate sobre el origen de las sagas islandesas.

Resumen thumb|250px|Esta hacha, denominada skeggöx («hacha con barba»), de la Edad del hierro, descubierta en la isla de Gotland, podría parecerse a aquellas empleadas en Islandia durante el . La historia comienza con el viaje del noruego Hallfreðr, que participa alrededor del año 900 en todas las primeras expediciones de colonización de Islandia, y se instala al este de la isla en compañía de su hijo, Hrafnkell, un joven de valentía prometedora. Hrafnkell tiene ambición y, con el permiso de su padre, pronto decide fundar su propio asentamiento. Para ello escoge un valle deshabitado donde instala una granja a la que denomina Aðalból («Hogar Noble»). Este valle, debidamente identificado, será más tarde rebautizado como Hrafnkelsdalr («Valle de Hrafnkell»).

Allí Hrafnkell hace erigir un gran templo, donde efectúa fastuosos sacrificios. Las mejores cabezas de su ganado son ofrecidas a Frey, el dios que venera por sobre todos los otros. En un momento dado, coloca bajo la protección de esta divinidad a su caballo preferido, Freyfaxi, y jura que matará a cualquiera que lo monte sin su permiso. Estas manifestaciones de fervor religioso le hacen ganar el apelativo de Freysgoði («goði de Frey»).

Hrafnkell alimenta una gran sed de poder y se impone como jefe de clan al tiranizar a los habitantes de los valles circundantes. Siempre está preparado a batirse a un holmgang (duelo), y nunca paga el precio de la sangre (wergeld) después de haber matado a alguien. thumb|left|200px|A pesar de que el dios nórdico Frey sea la divinidad predilecta de Hrafnkell, la saga es escasa en elementos sobrenaturales.

La saga se centra luego en Einarr, uno de los pastores de Hrafnkell. Un día, un asunto urgente lo obliga a montar un caballo, pero al acercarse todos los animales lo rehúyen, con la excepción de Freyfaxi. Por ello, se sube a lomos de este y parte por el día. A continuación, el caballo vuelve por sí mismo a Aðalból y comienza a relinchar: Hrafnkell, al ver a su animal sucio y sudoroso, se da cuenta de lo que ha ocurrido. Sale entonces con su hacha y mata de mala gana a Einarr, con el fin de respetar su juramento.

El padre de Einarr, Þorbjörn, queda devastado por la muerte de su hijo y va al encuentro de Hrafnkell para reclamar el precio de la sangre. Este último le replica que él no paga el wergeld por ningún hombre. Admite, sin embargo, que esta muerte está entre las más atroces que ha cometido, y está dispuesto a dar una compensación honorable. Entonces le propone a Þorbjör alojarlo y cuidarlo hasta el resto de sus días. Þorbjör, no obstante, rechaza este acto de sometimiento y le exige al menos un acuerdo formal entre personas de igual rango. Al enfrentar el rechazo de Hrafnkell, Þorbjör no pierde la paciencia y busca una manera de lograr su objetivo.

Las leyes de la comunidad islandesa garantizan, en efecto, a cada hombre libre, los mismos derechos. Pero en la práctica, la ausencia de una autoridad ejecutiva central, hace que un hombre ordinario encuentre dificultades al enfrentar al jefe de un clan. En tales circunstancias, procedió a buscar el apoyo de otro jefe para ayudarle en los trámites legales, ya complejos en la época, y para posteriormente hacer aplicar el veredicto, en caso de éxito ante la asamblea.

Þorbjör solicita la ayuda de su hermano Bjarni, quien rechaza verse envuelto en una disputa con el poderoso Hrafnkell. A continuación, prueba suerte con Sámr, el hijo de Bjarni. Este último, a su vez, le aconseja mejor aceptar la oferta de Hrafnkell, sin lograr revertir la determinación del anciano. Sámr, quien no había tenido al comienzo intención alguna de involucrarse en el conflicto, se siente finalmente obligado a aceptar, en vista de la insistencia de su tío. El joven acepta formalmente tomar a su cargo el caso de Þorbjör en el proceso que se aproxima, y se convierte entonces en el querellante. thumb|300px|Los colonos noruegos llevaron caballos a Islandia, y estos últimos figuran en una buena cantidad de sagas. El caballo islandés permaneció aislado después de la Edad Media.

Sámr prepara su acusación contra Hrafnkell y le convoca al Alþing para el verano siguiente, lo que provoca la risa del poderoso jefe. Cuando Sámr y Þorbjör llegan a Þingvellir, donde se reúne la asamblea, descubren rápidamente que ninguno de los grandes jefes de clanes desea ofrecerles su ayuda. Esta vez, Þorbjör está pronto a abandonar, pero Sámr insiste para que el asunto sea llevado a término de una manera o de otra. Sámr y Þorbjör luego se encuentran por casualidad con Þorkell, un joven aventurero originario de Vestfirðir (fiordos del oeste). El hombre simpatiza con su causa y los ayuda a obtener el apoyo de su hermano Þorgeirr, un jefe poderoso. Gracias a esto, Sámr puede iniciar el proceso y allí demostrar toda su pericia. Hrafnkell es declarado culpable, y como resultado de este juicio, Sámr recibe el derecho de matar a Hrafnkell y de confiscar sus bienes y sus tierras. El joven, acompañado de Þorgeirr y de Þorkell, llega a Aðalból muy temprano una mañana, sorprende a Hrafnkell durante el sueño y lo captura.

Le dejan dos posibilidades a Hrafnkell: ser ejecutado en el campo o convertirse en súbdito de Sámr, despojado de su honor y de sus bienes. Hrafnkell, ante la disyuntiva, escoge vivir. Þorkell predice entonces a Sámr que se arrepentirá de haber perdonado la vida a su enemigo.Está acreditado que es Þorkell quien hace este comentario en todos los manuscritos. Sin embargo, algunos editores han corregido y han atribuido la frase a Þorgeirr, seguida de un comentario de Sigurður Nordal. thumb|left|250px|Las peripecias de la saga de Hrafnkell se desarrollan en una vasta zona de Islandia.

Sámr toma oficialmente posesión de Aðalból e invita a los habitantes locales a una gran fiesta, durante la cual ellos lo reconocen como su nuevo jefe. Hrafnkell, por su parte, se marcha para construirse una nueva morada en otro valle. Su ambición, que mantuvo intacta, y su tesón le permiten convertirse en un respetable granjero después de algunos años de dura labor.

Þorkell y Þorgeirr, cuya sed de venganza no ha sido saciada todavía, deciden «entregar a Freyfaxi a su propietario» y arrojan el caballo desde lo alto de un acantilado. Asimismo, incendian el templo de Hrafnkell. Habiéndose enterado de todo esto, Hrafnkell llega a la conclusión de que «es una locura creer en los dioses», desde entonces nunca más realiza sacrificio alguno. Su comportamiento se vuelve más civilizado, y el antiguo jefe tiránico se hace cada vez más agradable con sus servidores. De este modo va adquiriendo popularidad y atrae la lealtad de su entorno.El relato del presente artículo sigue el mismo orden de los acontecimientos que aparece en la saga. Algunos comentaristas han encontrado ilógico que el texto no describa la muerte de Freyfaxi y la reacción de Hrafnkell inmediatamente después de la humillación sufrida por este último en Aðalból. Sigurður Nordal vio aquí una debilidad, pero Óskar Halldórsson defendió la narración original, debido a que hacía más lógica la evolución en la personalidad del héroe.

Tras seis años de paz, Hrafnkell estima que ha llegado la hora de su revancha. Descubre que el hermano de Sámr, Eyvindr, efectúa un viaje a un lugar cercano con algunos compañeros. Hrafnkell reúne a sus propios hombres y se lanza al ataque. Sámr, tan pronto como se da cuenta de la emboscada, va en ayuda de su hermano con algunos hombres, pero llega demasiado tarde. thumb|230px|Esquema de la familia de Sámr. Las líneas de parentesco juegan un rol esencial en la mayor parte de las sagas.

A la mañana siguiente, Hrafnkell sorprende a Sámr durante el sueño y le ofrece la misma elección que este le había hecho seis años atrás. Al igual que su enemigo la vez anterior, Sámr prefiere vivir. Entonces Hrafnkell se reinstala en Aðalból, su antigua residencia y reasume sus funciones como jefe de clan.

Sámr parte hacia el oeste buscando nuevamente el apoyo de Þorkell y Þorgeirr, pero estos últimos le replican que él es único causante de su propia desgracia: él debería haber matado a Hrafnkell cuando tuvo la ocasión. Es por esta razón que ellos rechazan apoyar a Sámr en una nueva lucha contra su rival. Le ofrecen, en compensación, permitirle vivir a su lado. Sámr declina la invitación y regresa donde Hrafnkell, a quien servirá hasta el fin de sus días sin poder vengarse.

En cuanto a Hrafnkell, este permanece como un jefe respetado hasta morir en paz, rodeado de los suyos. Sus hijos se convierten en jefes de clanes a su debido tiempo.Las hazañas de los descendientes de Hrafnkell son evocados en una continuación de menor calidad, la saga de Fljótsdæla.

Del escritor original al lector moderno Preservación del relato El autor de la saga de Hrafnkell permanece completamente desconocido hasta nuestros días. El texto mismo no lo nombra, ni tampoco aparece en otras fuentes de la época. Sin duda fue un islandés, y debió haber vivido cerca del lugar donde se desarrollan las peripecias de la saga. thumb|350px|Esquema filológico de la saga de Hrafnkell. Siete manuscritos en particular permiten aproximarse al probable texto original.

La fecha precisa de composición de la obra es igualmente difícil de determinar: la de fines del parece ser la hipótesis más probable.Tracy, Larissa (2015), Torture and Brutality in Medieval Literature: Negotiations of National Identity, Boydell & Brewer Ltd, ISBN 1843843935 p. 117. El manuscrito más antiguo que subsiste está escrito sobre pergamino, más concretamente sobre vitela, y data de la primera mitad del , pudiendo tratarse de la copia directa del texto original.Margaret Clunies Ross, The Cambridge Introduction to the Old Norse-Icelandic Saga, Cambridge University Press, 2010, ISBN 1139492640 p. 58. Desgraciadamente solo una de sus páginas ha sobrevivido hasta nuestros días. Sin embargo, a partir de las copias de este manuscrito, se hicieron los manuscritos en papel ulteriores, y que han permitido preservar la integridad de la saga. La obra inicial está entonces bien conservada, y no ha sido necesario más que realizar ligeras reescrituras o pulir errores de copia.

Una de las familias de manuscritos en papel, llamada C y C1 en el esquema del lado, contiene una versión notoriamente diferente de la saga, con muchas adiciones menores. La mayor parte de los investigadores releen estas obras junto al original en vitela, pero piensan que los agregados son obra del autor de la saga de Fljótsdæla. Por ello, se presta más atención a las versiones más cortas de la historia de Hrafnkell en comparación a las versiones más largas, juzgadas apócrifas.

Las diferentes ediciones thumb|250px|Versión de la saga de Hrafnell de Sögubók.