La primera guerra macedónica fue el primero de los tres conflictos militares que enfrentaron al Reino de Macedonia con la República romana. La guerra se libró entre y , y se inició como consecuencia del acercamiento entre Filipo V de Macedonia y Aníbal; tanto que aquel estuvo cerca de tomar parte en la segunda guerra púnica en apoyo de Cartago.
Inicialmente Filipo tomó la iniciativa, construyó una flota e intentó tomar el control de Iliria con el fin de obtener una base de operaciones a través de la cual introducirse en Italia. Con el fin de evitar la unión de las tropas macedonia-púnicas en territorio italiano, la República firmó una alianza con la Liga Etolia y el Reino de Pérgamo; de este modo, el monarca macedonio se veía obligado a mantener sus tropas en su territorio a fin de defenderse de los ataques de sus vecinos.
Tras la victoria de Roma sobre Cartago, y tras la pérdida del apoyo de la Liga Etolia contra Macedonia, el Senado accedió a firmar un tratado de paz en la ciudad de Fénice —conocido como la Paz de Fénice— (). El tratado acababa con el conflicto entre romanos y macedonios, reconocía Iliria a Filipo —a excepción de ciertas ciudades costeras— con la condición de que este renunciara a apoyar a los cartagineses en su lucha contra los romanos. El cese de las hostilidades no fue duradero, y Macedonia y Roma volverían a enfrentarse en dos ocasiones más; estos conflictos recibieron el nombre de guerras macedónicas.
Preludio A finales del , la decadencia de los estados helenísticos clásicos hizo que los etolios se unieran y crearan la Liga Etolia, la cual, aprovechándose de la debilidad de los estados vecinos se expandió en todas direcciones llegando a dominar Delfos, y se configuró como la segunda potencia griega tras el Reino de Macedonia. Coincidiendo con una etapa de enorme inestabilidad política, la Liga Etolia inició una belicosa política expansionista, conquistando la importante región de Ambracia a los epirotas, y enfrentándose a la Liga Aquea; estas acciones desafiaron la supremacía macedónica en Grecia, lo que causó el estallido de un conflicto con Macedonia, que se saldó con la derrota de los etolios.
Intrigas en la corte macedonia
miniatura|right|Filipo V de Macedonia. El inicio de la segunda guerra púnica entre Roma y Cartago, en la que los romanos centraron su actividad militar, alimentó las ambiciones de Filipo V de Macedonia que soñaba con expandir sus territorios hacia el oeste. De acuerdo con los escritos de Polibio, la influencia de Demetrio de Faros —uno de los consejeros del monarca— causó el inicio de las hostilidades entre Filipo y Roma.
Al término de la Primera Guerra Ilírica, los romanos brindaron a Demetrio la oportunidad de acceder al poder en Iliria.Polibio, 2.11. No obstante, Demetrio violó el acuerdo con los romanos y se enfrentó a ellos (Segunda Guerra Ilírica). El comandante romano Lucio Emilio Paulo, venció a Demetrio, que tuvo que huir a fin de salvar su propia vida y encontró asilo en la corte del monarca macedonio.Polibio, 3.16, 3.18-19, 4.66.
En esos momentos Macedonia estaba envuelto en un conflicto con su enemigo natural, la Liga Etolia. Cuando el monarca tuvo noticias de la victoria de Aníbal frente a los romanos en el lago Trasimeno (), Filipo solicitó el consejo de Demetrio; el otrora aliado de los romanos le recomendó reconciliarse con Liga Etolia a fin de estabilizar sus fronteras mientras marchaba hacia Iliria e Italia. Según Polibio, estas fueron las palabras de Demetrio:
Convencido a causa de la elocuencia de su asesor, el monarca heleno comenzó las disposiciones militares pertinentes.Polibio, 5.102.
Paz con Etolia Filipo, tras ser convencido por Demetrio, inició las negociaciones de paz con Etolia. El encuentro entre Filipo y los líderes etolios tuvo lugar en Naupacto, donde se redactó un tratado de paz entre Macedonia y Etolia.Polibio, 5.103-105. Según Polibio el líder etoliano Agelao de Naupacto habló de esta manera en favor de la paz:Polibio, 5.103.
Construcción de la flota Filipo construyó una flota que constaba de cien buques militares y entrenó a un ejército de hombres a su mando (-). Polibio afirmó que el vigor con el que monarca se entregó a esta tarea no tenía precedentes entre sus predecesores.Polibio, 5.109. Macedonia no disponía de suficientes recursos para construir y mantener la clase de flota que era necesaria para enfrentarse a los romanos.Walbank, p. 69; Polibio, 5.1, 5.95, 5.108. De acuerdo con Polibio, Filipo no esperaba luchar con los romanos en el mar, quizá debido a la carencia de experiencia y entrenamiento.
Asimismo, se construyeron un considerable número de lembis; éstos eran pequeñas y rápidas galeras que usaban los habitantes de Iliria, y que eran capaces de transportan a cincuenta soldados sin contar a los tripulantes.Wilkes, p. 157; Polibio, 2.3. Con todo ello esperaba evitar a la flota romana, que trataría de impedir un encuentro con la flota cartaginesa de Aníbal en su base de Lilybaeum, al oeste de Sicilia.
Filipo además, expandió sus territorios hacia el oeste, a través de los valles de los ríos Apso y Genuso, llegando a los bordes de Iliria.Polibio, 5.108. El plan de Filipo era tomar las costas de Iliria conquistando el área entre estas costas y Macedonia, y usar el nuevo territorio conquistado a fin de transportar los refuerzos rápidamente hasta las mismas puertas de Italia.Walbank, p. 69.
A principios de verano, Filipo y su flota partieron de Macedonia y navegaron a través del estrecho de Euripo, entre las regiones de Eubea y Beocia, en territorio heleno, rodearon el cabo Malea, y, antes de cruzar el ancho entre las Islas de Cefalonia y Leucas, esperaron a recibir la posición de la flota romana; este informe debía partir de Lilybaeum y llegar al norte de Apolonia (Iliria).
No obstante, cuando la flota macedónica estaba fondeada en la isla de Sazan, informaron a Filipo del avistamiento de quinquerremes en Apolonia. Convencido de que la flota romana marchaba hacia allí con el fin de capturarle, ordenó la retirada inmediata a Cefalonia. Polibio describió la huida de la flota macedonia como «un ejemplo de pánico y desorden». A pesar de ello, los romanos solo habían enviado diez naves con el fin de hacer frente a lo que consideraban una «alarma injustificada». Filipo había dejado escapar su mejor oportunidad de tomar Iliria y tuvo que regresar a Macedonia; aunque no había perdido ninguna nave, volvió a su reino con un considerable deshonor.Polibio, 5.110.
Alianza macedonio-cartaginesa
Cuando llegó la noticia a la corte de Filipo de la aplastante victoria de Aníbal frente a los romanos en la batalla de Cannas, el monarca envió mensajeros al campamento de Aníbal en Italia con una propuesta de alianza entre sus dos pueblos. Se concluyó en el verano del un tratado de amistad descrito por Polibio. En el tratado se prometía apoyo militar mutuo contra los enemigos (excepto que sean aliados de los otros). Específicamente se prometía apoyo mutuo en la guerra contra Roma, Aníbal debía firmar una paz con Roma que no debía incluir a Filipo, pero Roma debía ser forzada a ceder Corfú, Apolonia, Epidanmo, Faros, Dimale, Partinia y Atintania y se debía restaurar a Demetrio en el trono de Faros.Polibio, 7.9.
El trato no hacía mención de ninguna invasión por parte de Filipo a Italia, ya que tras el fiasco en la isla de Sazan, a Filipo se le habían quitado las ganas de hacerse un nombre como aventurero militar.
A su regreso a Macedonia, los embajadores de Filipo y los embajadores de Aníbal fueron capturados por Publio Valerio Flaco, comandante de la flota romana que patrullaba el sur de la costa de Apulia. Una carta de Aníbal a Filipo y los términos del tratado entre ambos fueron descubiertos por los romanos.Livio, 23.34 .
La noticia de la alianza entre Filipo y Cartago supuso un gran golpe para Roma. Se enviaron inmediatamente 25 barcos para que se unieran a Publio Valerio Flaco y su patrulla de la costa de Apulia y se enviaron el mismo número de barcos para que guardaran la costa Adriática cerca de Tarento, en un intento por frenar los impulsos expansionistas de Filipo reduciendo su campo de operaciones a la propia Macedonia y encerrándolo progresivamente en su propio territorio.
Primera guerra macedónica Guerra en Iliria A finales de verano del , Filipo intentó de nuevo tomar el control de Iliria por mar, con una flota de 120 lembi. Filipo capturó Orico que estaba débilmente defendido, navegó a través del río Aous (el moderno Vjosë) y asedió Apolonia.Walbank, p. 75; Livio, 24.40 .
Mientras tanto los romanos habían movilizado una flota desde Tarento hacia Brindisi para vigilar los movimientos de Filipo, más una legión que actuaría como apoyo, bajo las órdenes del propretor Marco Valerio Levino.Livio, 24.10-11, 20 . Levino desembarcó en las inmediaciones de Orico y la retomó fácilmente tras un pequeño combate.
Según los escritos recogidos por Livio,Livio, 23.40 . Levino, cuando tuvo noticias del asedio de Apolonia, envió a 2000 hombres bajo el mando de Quinto Nevio Crista para que auxiliara a la ciudad. A través del ejército de Filipo, Quinto Nevio Crista y su ejército fueron capaces de entrar en la ciudad sin ser vistos. A la noche siguiente, Crista capturó al ejército de Filipo y rodeó su campamento. Filipo escapó con sus barcos y regresó a Macedonia dejando atrás una buena parte de su flota y de sus hombres, los hombres fueron asesinados o hechos prisioneros y los barcos se quemaron. Lavino pasó el invierno en Orico.
Tras la frustrada invasión de Iliria por vía marítima, y ahora bloqueado por la flota de Lavino que estaba fondeada en el Adriático, Filipo pasó los dos años siguientes (-) realizando incursiones en Iliria por vía terrestre. Guardando la costa, Filipo tomó las poblaciones de Atintania y Dimale y subyugó a las tribus ilíricas de los dassaretas, los partinos y finalmente, a los ardiaei del sur.Walbank p. 80; Livio, 27.30 , 29.12 .
Filipo fue finalmente capaz de obtener acceso al Adriático capturando Lissus, una ciudadela considerada inexpugnable. La captura de esta población hizo que los territorios adyacentes de la zona se rindieran sin dilación. La captura de Lissus reavivó las esperanzas del monarca de conquistar Italia.Livio, 24.13 , 25.23 . Sin embargo, la pérdida de la flota de la que tanto dependía Filipo hizo de esta conquista un sueño casi inalcanzable.
Alianza en Grecia Para detener la que parecía inminente invasión de Filipo a Italia o a Iliria, los romanos buscaron aliados entre los pueblos griegos a fin de desestabilizar las fronteras de Macedonia y obligar al monarca a defenderse en su propio territorio.
Lavino exploró la posibilidad de llegar a un tratado de amistad con la Liga Etolia ()cf. Etolia Los etolianos habían firmado una paz con los macedonios en Naupacto en el pero tras estos cinco años se habían recuperados de los estragos causados en la guerra contra sus vecinos y estaban preparados de nuevo para levantarse en armas contra sus enemigos tradicionales.
En , una asamblea etoliana se reunió para entablar las negociaciones con Roma. Lavino señaló astutamente la reciente captura de Capua y Siracusa, anteriormente bajo dominio cartaginés como una prueba de la capacidad militar de Roma. Se firmó entonces un tratado de alianza entre Roma y la Liga Etolia para combatir conjuntamente a los macedonios. Los etolianos dirigirían las operaciones por tierra mientras los romanos lo harían por mar. El tratado estipulaba además alianzas con otros miembros de la Liga: Elis, Esparta, Mesenia y Átalo I de Pérgamo y dos clientes de Roma, los jefes ilirios Pleurato I y Escerdílidas.Livio, 26.40 . Según Walkman, p. 84, note 2, "Livio accidentalmente omite Mesenia y describe a Pleurato como Rey de Tracia."
Campaña en Grecia