thumb|200px|Una sala de los cristadelfianos, en Bath, Inglaterra Los Cristadelfianos (del griego Christou Adelphoi: Hermanos en Cristo). constituyen una confesión cristiana no trinitaria que surge como parte del movimiento restauracionista, movimiento dentro del cristianismo que busca retomar las prácticas y creencias de la iglesia primitiva, a menudo denominado primitivismo cristiano. Se los suele vincular con los Testigos de Jehová y aunque a veces se los compara por sus enseñanzas no trinitarias, ambas confesiones rechazan esta conexión debido a las diferencias doctrinales significativas. Los Cristadelfianos son un movimiento más antiguo y difieren en cuanto a las interpretaciones de los Testigos de Jehová sobre la divinidad de Cristo, el regreso de Jesús y el plan de Dios.
Los Cristadelfianos se desarrollaron en el Reino Unido y América del Norte en el . A pesar de que no existe un censo oficial ni se han publicado cifras, la "Columbia Encyclopedia" proporciona una estimación de 50,000 Cristadelfianos'Christadelphians', The Columbia Enclyclopedia. Available online en 120 paísesCBM Worldwide Guide 2006, Christadelphian Bible Mission (UK), 2006 alrededor del mundo,Ecclesias Around the World from Christadelphia World Wide junto con miembros aislados. Se cuenta con algunas estadísticas que muestran como principales congregaciones a las existentes en: Reino Unido (18,000),UK Christian Handbook 2004, as quoted in 'Focus on Christadelphian Community', Multicultural Matters, October 2004 (London: Building Bridges, 2004). Available online Australia (9,987),Religious Affiliation - Australia: 2001 and 1996 Census Malaui (7,000), Mozambique (5,300), Estados Unidos (6,500),'Christadelphians', The Columbia Encyclopedia. Available online , Canadá (3,375),'Christadelphians', The Canadian Encyclopedia. Available online Nueva Zelanda (1,782),2006 Census figures from Kenia (1,700), India (1,300) y Tanzania (1,000).Statistics for Malawi, Mozambique, Kenya, and Tanzania from Christadelphian Bible Mission (UK); statistics for India from CBM Worldwide Guide 2007, Christadelphian Bible Mission (UK), 2007 Otras muchas comunidades pequeñas existen diseminadas en Europa, Asia y en América Latina, donde el grupo más numeroso se encuentra en Centroamérica. También se encuentran congregaciones en México, Ecuador, Bolivia, Perú, Argentina y Chile. Creencias Para los Cristadelfianos, la Biblia es la Palabra inspirada por Dios y, en consecuencia, constituye en la única y exclusiva autoridad normativa. Un elemento central que configura sus creencias es el llamado proposicionalismo cognitivo, mediante el cual la doctrina se entiende como un conjunto de proposiciones objetivas que describen realidades acerca de Dios, el mundo y la salvación. Desde esta perspectiva, la fe cristiana debe transmitir conocimientos verificables en las Escrituras, y el criterio epistémico fundamental para establecer la verdad doctrinal es la hermenéutica bíblica. En este marco, toda afirmación doctrinal debe derivarse estrictamente de la interpretación del texto bíblico, y no de la tradición, la filosofía externa o las decisiones conciliares.
Los Cristadelfianos sostienen que el Evangelio, en esencia judío, se edifica sobre dos pilares: el pacto de Dios con Abraham —que promete vida eterna y la herencia de la tierra— y la restauración del Reino de Israel mediante un Rey mesiánico descendiente de David. Según los Cristadelfianos, este mensaje fue plenamente asumido por la Iglesia del primer siglo. De ahí que sostengan que el pensamiento cristiano, a partir del , comenzó a desviarse de su sentido original. Identifican dos momentos clave en ese proceso: primero, la influencia de la filosofía griega introducida por los Padres de la Iglesia, que transformó una cosmovisión esencialmente judía en categorías antropológicas y etnocéntricas helenizadas, despojando de su valor histórico la fe y esperanza judía proclamada por los primeros cristianos; y segundo, la adopción del cristianismo como religión oficial del Estado por parte del Imperio romano en el , lo cual provocó una fusión entre la estructura organizativa y litúrgica de la Iglesia y los patrones de la religiosidad romana.
En coherencia con esta visión, los Cristadelfianos distinguen entre el ‘Jesús de los evangelios’, testimoniado por los Evangelios canónicos como el Mesías judío que los apóstoles conocieron, amaron y anunciaron, y el ‘Jesús del dogma’, producto de la evolución doctrinal posterior. Si la salvación depende de seguir el modelo de Jesús, sostienen que resulta imprescindible retornar al Jesús del primer siglo y a su fe, de manera que la vida cristiana se oriente de nuevo según ese conocimiento original.
A partir de estos supuestos, a continuación se presenta un resumen de doctrinas que este grupo rechaza y que tradicionalmente son aceptadas por otros grupos cristianos: La inmortalidad del alma, la persona deja de existir al morir, y la única esperanza de vida futura es la resurrección en el regreso de Cristo. El trinitarismo. Rechazan la doctrina de la Trinidad, creyendo que Jesús era el Hijo de Dios y no una persona divina de un Dios tripartito El galardón de los justos en el Cielo, esperan el futuro establecimiento del Reino de Dios en la Tierra, con Jerusalén como su centro, tras la segunda venida de Jesucristo. El infierno como lugar de fuego y castigo ya que la pena por el pecado es la muerte eterna. La preexistencia de Jesucristo El bautismo infantil La persona del Espíritu Santo y la posesión presente de los dones del Espíritu Santo entre otros. El Espíritu Santo no es una persona, sino el poder de Dios utilizado en la creación y para dirigir a las personas a la salvación. En contraposición al cristianismo tradicional, los Cristadelfianos rechazan la concepción de un agente tentador que induzca al ser humano al pecado, su planteamiento doctrinal sostiene que el mal moral proviene exclusivamente de la decisión humana ejercida mediante el libre albedrío, lo cual convierte al individuo en responsable inmediato ante Dios. Desde esta perspectiva, niegan la idea de una rebelión en los cielos y postulan que los ángeles, por su naturaleza espiritual, son perfectos e incapaces de pecar; en consonancia con ello, interpretan los vocablos satán y diablo no como designaciones personales, sino como expresiones funcionales dentro de sus lenguas originales, cuyo significado debe ser reconstruido a través del análisis filológico y la consideración de su contexto histórico y sociocultural en el marco de la narrativa bíblica.
Los Cristadelfianos sostienen que la separación entre el ser humano y Dios es consecuencia del pecado, pero afirman que la reconciliación es posible mediante la imitación del modelo de vida de Cristo. En este marco, rechazan la doctrina de la sustitución vicaria que atribuye a la muerte de Jesús un valor expiatorio, y en su lugar sostienen que la redención se produce porque los creyentes "mueren con Cristo" diariamente al pecado dentro de su propia humanidad. Asimismo, enfatizan que la fe verdadera solo puede ser auténtica si se manifiesta en obras que den testimonio de ella; en consecuencia, la doctrina entendida como razonamiento lógico de las Escrituras carece de valor salvífico si no se traduce en una práctica concreta en la vida cotidiana.”
El movimiento Cristadelfiano se distingue por una buena cantidad de producción literaria en la que formula su cuerpo doctrinal mediante un método que privilegia el análisis textual, la categorización de géneros literarios, el estudio lingüístico y la reconstrucción del trasfondo histórico y sociocultural. Este proceder representa una ruptura consciente con las convenciones teológicas del cristianismo tradicional, las cuales se han visto configuradas por la apelación a la tradición, el proposicionalismo de tinte emocional y la influencia de esquemas filosóficos ajenos al propio texto bíblico.
Los Cristadelfianos y la sociedad
La Familia Los Cristadelfianos promueven ideales donde el matrimonio y la familia son muy importantes, la familia es vista como la unidad base de la sociedad, crucial para la vida, la estabilidad y el crecimiento de los individuos y la comunidad de fe, el hogar es un espacio clave para la enseñanza y la transmisión de la fe, la motivación al estudio, a la oración y al discipulado.
El matrimonio es un compromiso espiritual importante entre un esposo y una esposa, quienes deben trabajar en asociación para honrar a Dios, y por lo tanto se considera para toda la vida. Las relaciones sexuales se limitan a la pareja heterosexual casada y creyente dentro de la misma congregación, los hijos deben educarse de tal manera que sean personas útiles a Dios y a la sociedad.
Objetores de conciencia Los Cristadelfianos son Objetores de conciencia, producto de esto no participan en política partidaria, no prestan servicio en la policía o el ejército y son muy cuidadosos para escoger sus empleos ya que estos no deben ir en contra de sus principios.
El movimiento cristadelfiano ha sido notablemente reconocido por su objeción de conciencia a la guerra. Esta postura fue destacada por dos influyentes filósofos británicos, Bertrand Russell y el profesor Guy Cromwell Field. Ambos, de manera independiente, identifican al cristianismo primitivo como un movimiento apolítico y señalan que la negativa unánime de los Cristadelfianos a participar en conflictos armados los conecta directamente con las enseñanzas del Nuevo Testamento y la práctica de la iglesia cristiana primitiva:"El cristianismo fue en sus primeros días enteramente apolítico. Los mejores representantes de la tradición primitiva en nuestro tiempo son los Cristadelfianos, quienes creen que el sistema actual terminará y, por lo tanto, tienen poca o ninguna participación en los asuntos seculares" Bertrand Russell, “Power” (Poder), Capítulo 7 “Sobre objeciones de conciencia”, Pag. 83, 1938)
"Si vamos a obedecer en detalle los mandatos dados a los primeros cristianos, debemos situarnos en su misma posición y considerarnos un pequeño grupo de creyentes que vive en un mundo que no ha aceptado a Cristo, siguiendo un camino de separación y sin asumir responsabilidad por los asuntos de este mundo... Esta es la línea seguida en la práctica por algunas de las sectas cristianas más pequeñas, como los Cristadelfianos... Tengo pocas dudas de que su actitud es mucho más cercana a la de los primeros cristianos que la de los cuerpos religiosos más grandes". Guy Cromwell Field, “Pacifism and Conscientious Objection” (Pacifismo y Objeción De Conciencia), p. 78, 1945).Este reconocimiento distingue a los Cristadelfianos de otras denominaciones cristianas, ya que su rechazo a la guerra y la participación en política es un principio fundamental que los lleva a no tomar las armas y prefieren arriesgarse a ser juzgados a enfrentarse a la posibilidad de matar a sus enemigos o a otros creyentes en el campo de batalla.
Historia
Orígenes thumb|300px|left|Christadelphian Chapel, Buffalo, New York Las creencias características de los Cristadelfianos se originaron a partir de la reforma radical, en particular de los socinianos y el unitarismo inglés del , por ejemplo, John Biddle.
En la década de 1830 se organizaron en los Estados Unidos congregaciones cristianas basadas en la interpretación literal de la Biblia y en la esperanza del cumplimiento literal de las promesas divinas sobre un "cielo y una tierra nuevas". Por ello, entre sus creencias se destaca la expectativa en una inminente Segunda Venida de Cristo con el establecimiento del reino de Dios en la Tierra, donde vivirán todos los justos incluyendo aquellos que murieron antes de Cristo pero que creyeron y vivieron los valores el evangelio. Estas comunidades tomaron el nombre de cristadelfianos, que significa "hermanos en Cristo".
Historia temprana