La Victoria de Tampico, también conocida como La Batalla de Tampico, tuvo lugar entre el 27 de julio y el 11 de septiembre de 1829 en las inmediaciones de ese puerto ubicado en la costa del golfo de México, en el actual estado mexicano de Tamaulipas. En él se enfrentaron elementos del Ejército de Operaciones, al mando de los generales mexicanos Antonio López de Santa Anna y Manuel Mier y Terán contra la División de Vanguardia del Ejército Real comandada por el brigadier Isidro Barradas, Expedición Barradas, que pretendía ser la avanzada para recuperar México para la Corona de España. El plan de la división española era atraer a jefes militares en México que simpatizaran con el antiguo régimen español para de esta forma incrementar su fuerza militar, establecer un cabeza de playa y esperar más apoyos desde la isla de Cuba.

La primera escaramuza ocurrió el 31 de julio, las tropas españolas lograron apoderarse de Tampico el Alto, Pueblo Viejo de Tampico y el Fortín de la Barra en el lado veracruzano del río en los primeros días de agosto. Los generales Felipe de la Garza y Manuel Mier y Terán trataron de detener inútilmente el avance español que, después de tomar Tampico, llegó hasta Altamira. En Veracruz, el general Antonio López de Santa Anna organizó un Ejército de Operaciones para acudir a la defensa del sitio, paralelamente la División de San Luis Potosí comandada por el general Francisco Valdivieso y el coronel José Velázquez se pusieron en marcha hacia la zona invadida.

La ciudad de Tampico,Tamaulipas, abandonada por sus pobladores, fue tomada sin dificultad por las fuerzas españolas. El 21 de agosto por la madrugada, Santa Anna desde el Pueblo Viejo inició el ataque a la ciudad con la Batalla de Tampico, donde el general mexicano estuvo a punto de obtener la victoria. Después de ese combate se mantuvo en sitio a la ciudad y en armisticio para recibir refuerzos el cual se prolongó hasta septiembre. El día 7, la División de San Luis llegó a Altamira, contando ya con una fuerza superior, al día siguiente Santa Anna dirigió el ultimátum al brigadier Barradas. El combate final, en La Barra del Río Pánuco, Combate del Fortín de La Barra, inició en el anochecer del 10 de septiembre y terminó a las 6:00 horas del 11 de septiembre de 1829. Ese mismo día, a las 3 de la tarde, se firmó la capitulación de las fuerzas españolas, las cuales, en calidad de prisioneros, fueron obligadas a embarcarse hacia La Habana y España comprometiéndose a no volver a levantar las armas contra México.

Antecedentes El 27 de septiembre de 1821 México obtuvo su independencia, a partir de entonces diversas conspiraciones se llevaron a cabo para volver a recuperar la antigua colonia a favor de Fernando VII quien nunca reconoció la Independencia de México. Entre ellas la conspiración del padre Joaquín Arenas y la adhesión de Miguel Barragán al Plan de Montaño cuyos seguidores gritaban al únisono: "¡Viva la religión, viva España y viva el general Barragán!". Los actos de hostilidad naval a mercantes españoles perpetrados por los bergantines mexicanos en aguas cubanas y del Golfo —que desembocaron en la batalla de Mariel—, y la ley de expulsión de los españoles decretada por el gobierno mexicano, fueron acontecimientos que impulsaron la decisión de España para invadir México.Frasquet, 2002; 115.y concluyó con que la participación de los personajes de la batalla por México.

La expedición thumb|Eugenio de Aviraneta, secretario político de la expedición de reconquista. El 28 de octubre de 1828, el Consejo de Estado español, siguiendo los deseos de Fernando VII tomó la determinación de iniciar la reconquista de México. Se elaboró un plan, el cual contenía cinco puntos:González Pedrero, 2005; 449. 1) Notificar de forma confidencial al capitán general y al intendente de La Habana, Cuba, el plan, confirmando el encargo. 2) Ambos jefes, especialmente el intendente, deberían reunir la cantidad de cien millones de reales por préstamo de Estados Unidos o de las rentas de La Habana, los cuales serían pagados por las rentas de la misma Habana y de las rentas de México una vez reconquistado el territorio. 3) Notificar a ambos jefes, la imposibilidad de la Metrópoli para financiar la expedición, no obstante la Corona apoyaría con tropas, asumiendo los gastos de transporte, manutención y vestuario con el propio fondo de cien millones que quedaría al cuidado del capitán general y del intendente. 4) El plan militar sería preparado en combinación por el rey y el capitán general. 5) En caso de éxito, el arzobispo de México, el obispo de Oaxaca y otros pastores acompañarían a la expedición para regularizar el clero, el cual se encontraba en una situación cercana al cisma.

El 7 de abril de 1829 se emitió la Real Orden para autorizar la expedición, asimismo se nombró al brigadier Isidro Barradas como comandante.Frasquet, 2002; 119. El 2 de junio, el brigadier desembarcó en La Habana y se puso en contacto con el gobernador Francisco Dionisio Vives, ambos comenzaron a realizar los preparativos, contaban con 3000 infantes de los batallones Rey Fernando, Reina Amalia y Real Borbón, 400 dragones a pie y 200 artilleros, sin cañones ni caballos, pues el plan era conseguirlos en tierras mexicanas. También contaba con varios miles de mosquetes para armar a supuestos partidarios mexicanos que se unirían a la expedición. Así se conformó la División de Vanguardia del Ejército Real.Philibert Mendoza, 2007; 131.Sánchez Lamego, 1971; 26.

Eugenio de Aviraneta fue nombrado ministro de la hacienda militar y secretario político de la expedición.Méndez Reyes, 1992; 103 Haciéndose pasar por comerciante, Aviraneta había sido comisionado regio e informador para el gobierno de España, fue miembro de la logia masónica esocesa,Méndez Reyes, 1992; 109. vivió en Veracruz de 1825 a 1828 hasta que se le expulsó. Durante su estancia, llegó a relacionarse con Antonio López de Santa AnnaGonzález Pedrero, 2005; 451-453. y escribió artículos para el periódico El Veracruzano Libre en contra del periódico El Mercurio, el cual, era simpatizante de la logia masónica yorkina contraria a los españoles.González Pedrero, 2005; 491 Su misión era atraer a la causa a comerciantes y jefes militares mexicanos.Méndez Reyes, 1992; 104. Como segundo fue nombrado el coronel Miguel Salomón y como jefe de Estado Mayor el teniente coronel Fulgencio Salas.

El almirante Ángel Laborde fue designado comandante naval de la expedición, el 5 de julio zarparon del puerto de La Habana el navío Soberano, las fragatas Lealtad, Restauración y Bingham, 10 bergantínes de guerra (entre ellos el Cautivo) y 40 goletas mercantes, (entre ellas la Amalia).Frasquet, 2002; 121.Muro, 1892; 47. Durante el trayecto la flota fue sorprendida por un fuerte temporal, a consecuencia de ello la fragata Bingham con 400 hombres a bordo se vio forzada a dirigirse a Nueva Orleans, el resto de la flota arribó a Cabo Rojo el 26 de julio.

Preparativos de la defensa thumb|Plano topográfico de Tampico. Desde el 8 de enero de 1829, el coronel Feliciano Montenegro —a la sazón cónsul mexicano en Nueva Orleans— informó al gobierno los rumores escuchados en La Habana acerca de una expedición de reconquista, la cual se esperaba que llegaría a las costas de la península de Yucatán.González Pedrero, 2005; 446 Desde los primeros días de julio, el gobernador de Veracruz, Antonio López de Santa Anna se encuentra al tanto de los pormenores de la expedición a través de sus informantes de Cuba, escribió varias cartas al presidente Vicente Guerrero solicitando recursos extraordinarios para preparar la defensa. Los periódicos El Sol, el Correo de la Federación y El Censor publicaron editoriales para alertar a la población y exhortar la unión entre los mexicanos sin importar su filiación política. El 14 de julio, desde Campeche, Norberto Molina emitió una proclama al pueblo yucateco para preparar la defensa.González Pedrero, 2005; 463-469.

El 2 de agosto, una vez confirmada la invasión, el secretario de Relaciones Exteriores e Interiores, José María Bocanegra, pidió a los gobernadores de los Estados tomar las precauciones necesarias, mientras que el presidente Vicente Guerrero en un efusiva proclama dirigida a la población dio el aviso oficial, solicitó voluntarios y al mismo tiempo giró instrucciones para distribuir las tropas en cinco secciones bajo las órdenes de los generales Santa Anna, Garza, Herrera, Valdivieso y Velázquez. Las milicias de San Luis Potosí, Zacatecas, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y México respondieron al llamado.González Pedrero, 2005; 471-474

Desarrollo de los combates thumb|Mapa de la expedición de Barradas.

El 26 de julio, las fuerzas españolas desembarcan en Cabo Rojo cerca de la desembocadura del Río Pánuco, en Veracruz terminado su desembarco hasta la tarde del día 28 por las condiciones adversas del clima.El día 29 iniciaron su avance hacia Tampico, lugar a distante a 80 km al norte del desembarco, después de dos días de marcha por las playas la primera escaramuza tuvo lugar en La Aguada a las 16:00 h del día 31; fueron atacados por sorpresa con disparos de cañón y fusilería, causando desorganización en el segundo batallón hasta que fue controlado por su oficialidad, después de la sorpresa inicial contraatacaron, vencieron y capturaron a 50 guerrilleros junto con 4 cañones, quedando fuera de combate 11 españoles. Al día siguiente, el capitán Ruiz Esparza al mando de 400 mexicanos enfrentó inútilmente el avance español en el Paso de los Corchos, fue obligado a replegarse al Pueblo Viejo de Tampico. Mientras tanto el teniente coronel Palacios dispuso un pequeño contingente de 60 hombres para la defensa del Fortín veracruzano de La Barra. Los días 2 y 3 de agosto las tropas españolas se apoderaron de Tampico el Alto y Pueblo Viejo de Tampico. El día 4, prácticamente sin combatir, tomaron el Fortín y una gran bandera española ondeó en el fuerte mexicano. Por su parte, las tropas mexicanas se emplazaron en la ranchería Doña Cecilia y en Las Piedras.González Pedrero, 2005; 499.

El día 5, a instancias del general Barradas, se suspendieron las hostilidades para parlamentar y exponer que su misión era de "paz y concordia". Al día siguiente el general Felipe de la Garza se entrevistó, a mitad del Río Pánuco, con Barradas y Laborde, quienes le manifestaron su interés para que el país volviese al antiguo régimen y que fuese gobernado por el infante Francisco de Paula. De la Garza contestó que la república no reconocería a señor alguno, y que la independencia se defendería a toda costa, terminado el armisticio. Barradas logró apoderarse del puerto de Tampico de Tamaulipas que abandonaron sus mismos pobladores dejándolo desierto y sin víveres.González Pedrero, 2005; 500.

Antonio López de Santa Anna, comandante militar de Veracruz, enterado del desembarco español en Tampico se dispuso a acudir a la defensa, fue nombrado general de división y general en jefe del Ejército de Operaciones. Impuso préstamos forzosos para fletar algunas embarcaciones, finalmente, el día 6, zarpó en la goleta Louisiana con su Estado Mayor, sus tropas, las cuales ascendían a 1000 efectivos, se embarcaron en los bergantines Trinidad, William y Splendid, en las goletas Félix, Concepción, Iris y Urusula, y en las lanchas Campechana, Flor de Mar, Veracruzana, Obusera y Chalchihuacán, la caballería fue enviada por tierra. Sus oficiales fueron los coroneles Pedro Lemus, José Antonio Heredia y Juan Soto Ramos, los tenientes coroneles Somora, Jiménez y Cenobio, y los capitánes Juan Andonaegui, Juan Gómez del Cid y José Juan Landero.Muro, 1892; 499-500. thumb|General Antonio López de Santa Anna, jefe del Ejército de Operaciones.