Pisagua es una localidad chilena, ubicada en la zona costera septentrional de dicho país. El caserío, que posee una población de 260 habitantes según el censo de 2002, pertenece administrativamente a la comuna de Huara, en la provincia del Tamarugal, Región de Tarapacá.
Pisagua fue un importante puerto para el embarque y la exportación de nitrato durante el gran auge salitrero industrial que se vivió en el norte de Chile hasta los años 1930. Pese a que hoy es un caserío semiabandonado, llegó a disfrutar hacia el 1900 de modernos muelles con grúas mecánicas, un activo movimiento portuario, diversos edificios gubernamentales, bancos, casas comerciales chilenas y extranjeras, un Teatro Municipal, hoteles y consulados. Contó incluso con servicio de tranvías urbanos, teléfonos y energía eléctrica, así como cable submarino y telégrafo.
Tras el fin de la industria salitrera, Pisagua se convirtió en un pequeño pueblo principalmente pesquero y que fue utilizado por diversos gobiernos como prisión. Durante la última dictadura militar, Pisagua tuvo uno de los principales campamentos de detención y ejecución de opositores políticos.
Historia
Fundación thumb|Departamento de Moquegua hacia 1865 Durante la época prehispánica, la bahía donde se localiza Pisagua era habitada por los changos, un pueblo de recolectores nómades, y que habitó las costas del Pacífico entre Camaná, en el sur del Perú, y el río Choapa.
Pisagua tuvo su origen en un asentamiento costero establecido por mestizos peruanos procedentes de Arica y otras localidades del Perú meridional, en las inmediaciones de la desembocadura de la quebrada de Tana o Camiña durante el . El historiador Francisco Risopatrón señala, en su Diccionario Geográfico de las Provincias de Tacna y Tarapacá, que el topónimo corresponde a una voz quechua que significa «lugar de escasa agua» (de Pisi, escaso; gua, agua).
La localidad de Pisagua formó parte del Virreinato del Perú, dependiendo de la intendencia de Arequipa, inicialmente como parte del partido o subdelegación de Tarapacá y, luego, del de Iquique-Pisagua. Con la independencia del Perú del dominio español en 1821, Pisagua formó parte del nuevo país. La localidad original fue destruida en su totalidad el 30 de marzo de 1828 producto de un fuerte terremoto. Los sobrevivientes decidieron trasladarse hacia el sur, cruzando la Punta Pisagua para asentarse al sur de la bahía, junto a la Punta Pichalo; el territorio antiguo ubicado junto a la quebrada pasó a conocerse como Pisagua Viejo.
Inicialmente, el pueblo dependió del Departamento de Arequipa, para luego formar parte del Departamento de Moquegua en 1857. Durante la primera mitad del , sus pobladores fueron atraídos por sus depósitos de guano, los que eran explotados con mano de obra china, también llamados culíes. Para entonces, Pisagua se había transformado en una importante localidad del sur de Perú. En 1867 ocurrió el levantamiento de Tarapacá. En 1868 fue destruida por el fuerte terremoto y tsunami del 13 de agosto, que arrasó con la población, del mismo modo que afectó al puerto de Arica.
La ciudad se reconstruyó rápidamente. En decreto del 20 de junio de 1870, el Gobierno del Perú declaró a Pisagua en un «puerto mayor», principalmente destinado para el embarque de nitrato y yodo al exterior. La industria del salitre había crecido en las décadas posteriores, reemplazando rápidamente al guano como principal industria de la región. El nitrato era explotado en las oficinas salitreras, ubicadas en la pampa interior, a unos 60 km de distancia. Con el fin de exportar el salitre, se comenzó la construcción del Ferrocarril Salitrero de Tarapacá hacia los principales puertos, incluyendo Pisagua. En 1878, Pisagua se convirtió en un distrito del nuevo Departamento de Tarapacá.
Conquista chilena y auge thumb|250px|Imagen del bombardeo del puerto peruano de Pisagua por la Armada chilena, el 18 de abril de 1879. En 1879, estalló la Guerra del Pacífico entre Chile y la alianza de Bolivia y Perú. Pisagua era uno de los principales puertos del Pacífico y, por ende, un preciado objetivo para la escuadra chilena. El 18 de abril de 1879, en el marco de la denominada Campaña Marítima, Pisagua fue bombardeada por naves chilenas, resultando en el incendio de la ciudad. thumb|Mapa del departamento peruano de Tarapacá y sus líneas férreas, durante la ocupación chilena. Pisagua está en el extremo norte del mapa.|left Tras la victoria chilena en la Campaña Marítima, las fuerzas armadas se prepararon para la estratégica campaña terrestre. Debido a su ubicación estratégica y buenas condiciones geográficas, fue utilizada como punto de partida de la invasión sobre los territorios peruanos, apetecidos por sus vastos yacimientos mineros. El 2 de noviembre de 1879, la Armada chilena inició el desembarco anfibio de tropas en la bahía de Pisagua. Cerca de cinco mil soldados desembarcaron en la bahía, mientras otras dos mil unidades se desplegaron en la cercana Caleta Junín. Antes de las 15:00 de ese día, los ejércitos aliados se replegaron y las fuerzas chilenas ondearon la bandera chilena en el alto de Pisagua.
La captura de Pisagua fue un golpe importante a las fuerzas aliadas. Su ubicación intermedia entre los principales regimientos aliados, ubicados en Tacna e Iquique, permitió cortar las comunicaciones entre ambos grupos, además de acceder a los recursos mineros de la región. La subsiguiente Campaña de Tarapacá se resolvió en las semanas siguientes en favor de Chile; el ejército aliado se replegó a Arica luego de la batalla de Tarapacá, dejando la región en manos chilenas el 27 de noviembre. Luego de la victoria chilena en la guerra, los territorios ocupados fueron administrados por el país austral y el Tratado de Ancón, firmado por Chile y Perú en 1883, dejó la provincia de Tarapacá (incluyendo Pisagua) a perpetuidad en manos chilenas.
thumb|Una oficina salitrera de la Pampa del Tamarugal, desde donde se enviaba el nitrato al puerto de Pisagua. Desde su ocupación, el gobierno inició un proceso de chilenización y de reconstrucción en el territorio de Tarapacá. Pisagua fue completamente reedificada, adquiriendo un nuevo aspecto urbano, con calles rectas y manzanas más o menos regulares. Francisco Risopatrón decía de ella, hacia 1890:
La rápida reconstrucción y desarrollo de la ciudad tuvo su origen en su privilegiada posición como importante lugar de embarque del nitrato chileno, como asimismo de abastecimiento de productos y servicios a la región salitrera septentrional. Para ese entonces, Pisagua ya era el tercer puerto salitrero más grande de Chile.
thumb|left|172px|Afiche de propaganda del salitre chileno. Pisagua se convirtió en una de las ciudades más bellas de la árida costa norte de Chile, debido a la construcción de viviendas y edificios urbanos (como la estación de trenes, el Teatro Municipal y el mercado) en pino oregón. Varias sucursales de bancos y de tiendas comerciales, chilenas y extranjeras, se instalaron en la ciudad para servir a las oficinas salitreras vecinas. Entre 1889 y 1917, la ciudad era recorrida por una línea de tranvías urbanos, avaluados en 15 000 pesos de la época y que pertenecían a la Compañía Ferrocarril Urbano de Pisagua. Asimismo, existían algunos consulados honorarios extranjeros, y radicaron allí no pocos inmigrantes peruanos, bolivianos, chilenos, europeos y norteamericanos (estos últimos, eran en su mayor parte comerciantes, ingenieros portuarios y ferroviarios, e industriales), todos los cuales eran atraídos por las actividades portuarias, mineras, ferroviarias y comerciales, a las cuales daba lugar la explotación del nitrato.
Desde su puerto se despachaban buques a destinos tan lejanos como Hamburgo, Amberes o Yokohama. Su estación ferroviaria, en tanto, constituía el término norte de los llamados "ferrocarriles salitreros", construidos por capitales ingleses años antes, como resultado de iniciativas particulares, que siempre enfrentaron la escasez de agua. Hacia 1895, el ferrocarril unía Pisagua con Iquique y, a partir del 23 de noviembre de 1913, con Santiago, vía la estación ferroviaria de Pintados, lugar donde se unía la sección meridional del ferrocarril salitrero de Iquique con la línea Longitudinal Norte. Hacia 1897, el Ferrocarril Salitrero de Pisagua estaba avaluado en más de 5 349 000 pesos de la época, constituyendo el bien raíz de mayor costo de la zona, superior incluso a las salitreras más ricas del Departamento, como Josefina, Agua Santa y Aguada, valoradas entre 2,1 y 2,3 millones de pesos de la época.
Con ocasión de la denominada Revolución de 1891, el puerto adquirió una inusitada importancia para la vida política nacional. Temiéndose que fuese atacado por las tropas del Ejército, la Junta de Gobierno de Iquique instruyó a la Escuadra instalar una serie de baterías costeras para proteger el puerto y que aún pueden observarse en la actualidad.
Departamento de Pisagua thumb|Peones de una faena salitrera, hacia el 1900
Con la incorporación formal de la provincia de Tarapacá al territorio chileno en 1884, fue creado el Departamento de Pisagua, con una Gobernación y una Municipalidad que sobrevivió hasta 1979, cuando fue anexada a la comuna de Huara. El Departamento de Pisagua tenía como límites la quebrada de Camarones por el norte (que la separaba del departamento de Arica, parte de la entonces provincia chilena de Tacna), la República de Bolivia al extremo este, la quebrada de Aroma al sur, y el océano Pacífico al oeste. Tenía una extensión de 10000 km² y una población, hacia 1895, de 21.000 hab. Estaba dividido formalmente en cinco subdelegaciones: 1.ª Pisagua, 2.ª Santa Catalina, 3.ª Aroma, 4.ª Camiña y 5.ª Camarones. Fuera de la zona costera, en el departamento existían principalmente algunas aldeas altiplánicas habitadas por indígenas aymaras en las zonas cordilleranas y cerca de un centenar de oficinas salitreras a lo largo del sector norte de la Pampa del Tamarugal. Esta región estaba dividida en cantones, que agrupaban a las salitreras, destacando algunas como San Francisco, Zapiga o Negreiros (la más grande, con una población de 4837 habitantes en 1895). thumb|El auge salitrero permitió la construcción de diversas obras arquitectónicas de gran calidad. Entre ellas destacaba el Teatro Municipal, cuyo techo aparece en la imagen, obra del pintor y sindicalista Sixto Rojas Acosta. La Subdelegación de Pisagua se dividía a su vez en tres distritos: Mar (1.º), que correspondía al sector urbano y la zona norte; Pichalo (2.º), la parte sur de la ciudad y el sector de la península del mismo nombre; y, Junín (3.º), que abarcaba toda la zona sur de la Subdelegación, incluyendo Caleta Junín. En Pisagua también estaba una sede de Aduanas, de la cual dependía el puerto de Caleta Junín. Eclesiásticamente, dependía directamente de la Santa Sede, a través de la Vicaría de Iquique, y contaba con una parroquia, llamada San Pedro de Pisagua. Formaba parte asimismo de la 2ª Gobernación Marítima, que tenía asiento en el Puerto de Iquique. El Registro Civil de Chile tenía en el Departamento tres circunscripciones: Pisagua, Camiña y Negreiros.
La población del puerto hacia fines del varió entre los 3635 habitantes descritos por Espinoza y los 9000 descritos por Risopatrón. Para cubrir las necesidades de agua de la población, esta era trasportada en barco desde Arica y, en menor medida, era conducida a lomo de mula desde los pozos ubicados en Quiuña, en la quebrada Retamilla, al noreste del puerto. Por su parte, Caleta Junín, ubicada al sur del puerto, tuvo una relativa importancia durante el auge salitrero. Al igual que el puerto de Pisagua, contó con una línea férrea que terminaba en un andarivel de 1250 metros de longitud que permitía bajar los 650 m de altura desde el farellón costero al puerto. La caleta tenía, hacia 1895, 981 habitantes.
El ocaso de Pisagua
thumb|Vista del antiguo Hospital de Pisagua.