thumb|Símbolo H+ del transhumanismo|240x240px thumb|319x319px|La evolución según el transhumanismo
El transhumanismo (abreviado como H+ o h+) es un movimiento cultural e intelectual internacional que tiene como objetivo final transformar la condición humana mediante el desarrollo y fabricación de tecnologías ampliamente disponibles, que mejoren las capacidades humanas, tanto a nivel físico como psicológico o intelectual. Los pensadores transhumanistas estudian los posibles beneficios y peligros de las nuevas tecnologías que podrían superar las limitaciones humanas fundamentales, como también la tecnoética adecuada a la hora de desarrollar y usar esas tecnologías. Estos especulan sosteniendo que los seres humanos pueden llegar a ser capaces de transformarse en seres con extensas capacidades, merecedores de la etiqueta «posthumano».
El significado contemporáneo del término transhumanismo fue forjado por uno de los primeros profesores de futurología, Fereidoun M. Esfandiary, conocido como FM-2030, que pensó en «los nuevos conceptos del humano» en La Nueva Escuela alrededor de 1960, cuando comenzó a identificar a las personas que adoptan tecnologías, estilos de vida y visiones del mundo transicionales a «posthumanas» como «transhumanos». Esta hipótesis se sostendría en los trabajos del filósofo estadounidense Max More, quien empezaría a articular los principios del transhumanismo como una filosofía futurista en 1990, y a organizar en California un grupo intelectual que desde ese entonces creció en lo que hoy se llama el movimiento internacional transhumanista.
Influenciado por trabajos y obras primarias de ciencia ficción, la visión transhumanista de una futura humanidad diferente ha atraído a muchos partidarios y detractores de una amplia gama de perspectivas. El transhumanismo ha sido descrito por Francis Fukuyama como «la idea más peligrosa del mundo», mientras que Ronald Bailey considera que es un «movimiento que personifica las más audaces, valientes, imaginativas e idealistas aspiraciones de la humanidad». URL accedida el 20 de febrero de 2006 Algunos autores consideran que la humanidad ya sería transhumana, porque los progresos médicos en los últimos siglos han alterado de manera significativa nuestra especie. Sin embargo, no lo sería de una forma consciente y, por tanto, transhumanista.
Historia thumb|Nikolái Fiódorovich Fiódorov. Según Nick Bostrom, impulsos transcendentalistas de esta índole se han expresado al menos desde la misma búsqueda de la inmortalidad en el Poema de Gilgamesh, así como también en las misiones históricas de la fuente de la juventud, el elixir de la vida, y otros esfuerzos de querer vencer al envejecimiento y la muerte. Uno de los primeros precursores de las ideas transhumanistas está en el Discurso del método (1637) de René Descartes, en donde Descartes imaginó un tipo de medicina que podría otorgar tanto inmortalidad física como mentes más fuertes.Renée Mirkes. Transhumanist Medicine: Can We Direct Its Power to the Service of Human Dignity? The Linacre Quarterly, March 29, 2019
En su primera edición de Political Justice (1793), William Godwin incluyó argumentos a favor de la posibilidad de la «inmortalidad terrenal» (lo que ahora se llamaría inmortalidad física). Godwin exploró los temas de la prolongación de la vida y la inmortalidad en su novela gótica St. Leon, que se hizo popular (y notoria) en el momento de su publicación en 1799, pero que ahora está casi olvidada. St. Leon pudo haber sido la inspiración para la novela Frankenstein de su hija Mary Shelley.
Existe un debate sobre si la filosofía de Friedrich Nietzsche puede considerarse como una influencia del transhumanismo, a pesar de la exaltación del «Übermensch» (el superhombre), debido a su énfasis en la autoactualización en lugar de la transformación tecnológica. Los filósofos transhumanistas Max More y Stefan Lorenz Sorgner han sido fuertemente influenciados por el pensamiento nietzscheano. En contraste, The Transhumanist Declaration "aboga por el bienestar de toda la sensibilidad (ya sea en intelectos artificiales, humanos, posthumanos o animales no humanos)".
El cosmismo ruso ha tenido una posterior repercusión en el transhumanismo. De esta forma, el filósofo cosmista Nikolái Fiódorovich Fiódorov fue un precursor del transhumanismo.
Primeras propuestas transhumanistas thumb|150x200px|left|Julian Huxley, nieto de T. H. Huxley, biólogo, fue uno de los primeros que acuñó el término transhumanismo en 1957. Las ideas fundamentales del transhumanismo fueron planteadas por primera vez en 1923 por el genetista británico J. B. S. Haldane en su ensayo Dédalo e Ícaro: La ciencia y el futuro, que predijo que los grandes beneficios provendrían de las aplicaciones de las ciencias avanzadas a la biología humana. En particular, él estaba interesado en el desarrollo de la ciencia de la Eugenesia, en la ectogénesis (la creación y la sostenibilidad de la vida en un ambiente artificial), y en la aplicación de la genética para mejorar características humanas, como la salud y la inteligencia.
Su artículo provocó una avalancha de interés académico y popular. J. D. Bernal, un cristalógrafo de la Universidad de Cambridge, escribió El mundo, la carne y el diablo en 1929, en la cual especula sobre las perspectivas de colonización espacial y sobre cambios radicales en el cuerpo humano y la inteligencia a través de la biónica y las mejoras cognitivas.
El biólogo Julian Huxley es generalmente considerado como el fundador del «transhumanismo», acuñando el término en un artículo escrito en 1957:
Esta definición difiere, aunque no sustancialmente, de su único uso común desde los 1980s. Las ideas planteadas por estos pensadores fueron exploradas en la ciencia ficción de los 1960s; notablemente en la película 2001: Una Odisea del espacio de Stanley Kubrick, basada en el relato El centinela de Arthur C. Clarke, en la que un artefacto alienígena otorga un poder trascendental a su portador.
Inteligencia artificial y la singularidad tecnológica
El científico informático Marvin Minsky escribió sobre las relaciones entre el ser humano y la inteligencia artificial empezando en los 1960s. En las décadas siguientes, este campo siguió generando pensadores influyentes, como Hans Moravec y Raymond Kurzweil, que osciló entre el ámbito técnico y en especulaciones futuristas en la vena transhumanista. La coalescencia de un movimiento transhumanista identificable comenzó en las últimas décadas del . En 1972, Robert Ettinger contribuyó al concepto de «transhumanidad» en su libro Man into Superman. FM-2030 publicó el Upwingers Manifesto en 1973.
Crecimiento del transhumanismo Los primeros autodenominados transhumanistas se reunieron formalmente a principios de 1980 en la Universidad de California en Los Ángeles, que se convirtió en el centro principal del pensamiento transhumanista. Allí, FM-2030 dio clases sobre sus ideas futuristas. En el local del EZTV, frecuentado por transhumanistas y otros futuristas, Natasha Vita-More presentó Breaking Away, su película experimental de 1980, que trata de la destrucción de las limitaciones biológicas, comparándolas con la gravedad terrestre, que se fue superando a medida que nos aventuramos en el espacio. FM-2030 y Vita-More empezaron a organizar encuentros de transhumanistas en Los Ángeles, a los que acudían estudiantes de los cursos de FM-2030 y público de las producciones artísticas de Vita-More. En 1982, Vita-More escribió el Transhumanist Arts Statement, y seis años más tarde produjo el programa de televisión por cable TransCentury Update sobre la transhumanidad, un programa que llegó a tener más de cien mil espectadores.
En 1986, Eric Drexler publicó Engines of Creation: The Coming Era of Nanotechnology,Drexler 1986. que discutía las posibilidades de la nanotecnología y los ensambladores moleculares, y fundó el Foresight Institute. Por su parte las oficinas del Alcor Life Extension Foundation, como sede de la primera organización sin ánimo de lucro destinada a la investigación y el fomento de la criónica, pasaron a ser un centro de importancia para los futuristas. En 1988, durante el auge de la cibercultura, el filósofo Max More fundó el Instituto Extropiano y, en 1990, fue el responsable principal de una doctrina formal transhumanista que tomó la forma de Principles of Extropy. En 1990 estableció los fundamentos del transhumanismo moderno dándole una nueva definición:
En 1998 los filósofos Nick Bostrom y David Pearce fundaron la World Transhumanist Association (WTA), una organización internacional no gubernamental que trabaja por el reconocimiento del transhumanismo como un objeto legítimo de la investigación científica y la política. En 1999, la WTA redactó y aprobó la Declaración Transhumanista. The Transhumanist FAQ, preparado por la WTA, dio dos definiciones formales de transhumanismo:
Anders Sandberg, un académico y transhumanista prominente, ha recopilado varias definiciones similares. El término «transhumanismo» se emplea a menudo como sinónimo de «mejora humana». El transhumanismo recibe a veces el nombre erróneo de «posthumanismo». Según una interpretación, el transhumanismo está subordinado a la crítica posmoderna del humanismo conocido como poshumanismo, y aunque todos los transhumanistas pueden ser en este sentido poshumanistas, no se ha dicho, ni se debe decir, que todos los poshumanistas son transhumanistas.
En contraste con el Instituto Extropiano, los miembros de la WTA consideran que el impacto tecnológico sobre la sociedad hace necesario prestar la misma atención a las cuestiones sociales que a las técnicas. Una preocupación en particular es el acceso igualitario a las tecnologías de mejora humana de todas las clases sociales y regiones. En 2006, una batalla política en el interior del movimiento transhumanista entre el liberalismo libertario y la izquierda liberal ascendente resultó en una reubicación de la WTA en el centro izquierda del espectro político bajo la dirección de James Hughes. En 2006 el consejo directivo del Instituto Extropiano detuvo las operaciones de la organización y declararon que su misión estaba «esencialmente completada». Esto dejó a la World Transhumanist Association como principal referente del movimiento transhumanista.
La Humanity Plus o Asociación Transhumanista Mundial es una organización sin fines de lucro que trabaja para promover la discusión de las posibilidades de mejora radical de las capacidades humanas por medio de las tecnologías basadas en la nanotecnología, en la ingeniería genética y en la cibernética, fundada originalmente por Nick Bostrom y David Pearce en 1998.
El blog temático transhumanista de Zoltan Istvan esta en medios mainstream como Psychology Today y The Huffington Post.
El primer transhumanista miembro electo de un Parlamento es Giuseppe Vatinno, en Italia.
En 2017, el Penn State University Press, en cooperación con el filósofo Stefan Lorenz Sorgner y el sociólogo James Hughes, estableció el Journal of Posthuman Studies como la primera revista académica dedicada explícitamente al posthumanismo, con el objetivo de aclarar las nociones de posthumanismo y transhumanismo, así como comparar y contrastar ambos.
Manifiesto transhumanista La primera declaración transhumanista fue formulada por FM-2030 en su Upwingers Manifesto en 1973, como una visión optimista del futuro y una referencia a la idea política de que ni la izquierda ni la derecha realizarían los cambios necesarios en un futuro positivo.
En 1990, un código más formal y concreto para los transhumanistas libertarios tomó la forma de los Principios Transhumanistas de Extropía (Principios Transhumanistas de Extropía), siendo el extropismo una síntesis del transhumanismo y el neoliberalismo. Y finalmente, en 1999, la Asociación Mundial Transhumanista, cuyos miembros son centristas abrumadoramente convencidos de las virtudes de la democracia liberal, escribe y adopta la Declaración Transhumanista: