250px|miniatura|Relieve sobre roca en Naqsh-e Rustam de Sapor I (a caballo) con Felipe el Árabe y el emperador Valeriano arrodillado. Sapor I (), (n.215-m.272), hijo de Ardashir I, fue el segundo rey del Imperio persa sasánida; reinó desde el 241 hasta el 272.

La leyenda que le hace hijo de una princesa arsacida p. 287. (Ziyanak Arhakuni) no es histórica. Ardashir I había reiniciado al final de su reinado, su particular guerra contra Roma. Sapor la continuó, conquistando las fortalezas de Nísibis y Carrhae (Mesopotamia) y adentrándose en Siria, pero fue rechazado por Timesteo, suegro del joven emperador Gordiano III y finalmente derrotado en Rasaena, en 243, por lo que tuvo que abandonar Mesopotamia.

Poco después Timesteo murió, y Gordiano fue asesinado por Filipo el Árabe, que firmó una paz ignominiosa con los persas (244). Sapor reanudó sus ataques al poco tiempo, aprovechando que el Imperio empezaba a desmoronarse con la invasión de los godos y la continua sucesión de emperadores que siguió a la muerte de Decio (251).

Conquistó Armenia (expulsando a Tirídates II), invadió Siria y saqueó Antioquía. El emperador Valeriano se decidió a marchar contra él, pero fue hecho prisioneroCambridge History of Iran, Volume III,edited by Ehsan Yarshater (professor of Iranian studies, Columbia University, New York) cuando intentaba entablar negociaciones (260). Sapor entró en Asia Menor, pero fue rechazado por Allistus. Entonces entró en liza Septimio Odenato, príncipe de Palmira, que derrotó al ejército persa, reconquistó Carrhae y Nisibis, llegando incluso a capturar el harén real.

Sapor no pudo recuperarse, incluso perdió Armenia de nuevo. Pero según la tradición persa y árabe, que parece basada en hechos reales, consiguió recuperar la fortaleza de Hatra, en el desierto de Mesopotamia, y sobre todo, alcanzó la gloria de tener como rehén al mismísimo emperador de Roma, hecho que no había ocurrido nunca hasta entonces.

En el valle de Istajr (cerca de Persépolis), bajo las tumbas de los aqueménidas en Nakshi Rustam, Sapor es representado a caballo, con la armadura real y la corona, con Valeriano de rodillas suplicando su compasión. La misma escena se puede ver en las ruinas de las ciudades de Darabjird y Sapor, en el actual Irán.Grishman,R.(1995):Iran From the Beginning Until Islam

En las inscripciones aparece como el adorador de Sapores, rey de los reyes arios y no arios, nieto del rey-dios Papak, de lo que se deduce que se creía soberano del mundo entero, aunque realmente su territorio era incluso algo menor que el de Ardashir I.

Sapor construyó la gran ciudad de Gundev-Sapor, cerca de la capital aqueménida, Susa, incrementando la fertilidad de esta región con canales desde el río Karun y muros que fueron construidos por esclavos romanos que aún en la actualidad son conocidos como la mole del César.

Bajo su reinado, el profeta Mani, fundador del maniqueísmo, empezó a predicar en Persia, y se piensa que el mismo Sapor era favorable a sus ideas.

Casó con la princesa Gurdzad, de la que tuvo a Ormuz I, su sucesor, y a Narsés, rey de Armenia.

Nombre El nombre de Shapur aúna las palabras šāh (rey) pūr (hijo), lo que le da el significado literal de «hijo del rey». Lo ostentaron varios reyes y notables del Imperio sasánida; deriva del persa antiguo *xšayaθiya.puθra. Puede haber sido originalmente un título, pero, por lo menos desde las últimas décadas del , se empleaba ya como nombre propio. Se conoce en varias formas: la parta šhypwhr; la del persa medio šhpwr-y; la pelvi maniquea š’bwhr; la pelvi šhpwhl; la armenia šapowh; la siriaca šbwhr; la sogdiana š’p(‘)wr; las griegas Sapur(is) y Sabour; las latinas Sapores e Sapor; la árabe al-Sābūr; las persas Šāpur, Šāhpur, Šahfur, etc. En el Talmud, el nombre aparece como Shevor Malka.

Vida Nacimiento legendario

miniatura|upright=1.05|izquierda|Dracma de Artabán IV (208-224), al que se cree abuelo de Sapor miniatura|izquierda|upright=1.05|Dracma de Ardacher I miniatura|upright=1.05|izquierda|Moneda de cobre de Ardacher y Sapor

Sapor era hijo de Ardacher I. Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento. Según la obra escrita en persa medio Libro de las hazañas de Ardacher, hijo de Pabak, tras derrotar al rey parto Artabán IV (que reinó entre el 208 y el 224), Ardacher desposó a una de sus hijas, cuyo nombre no se ha conservado. Los hermanos de la princesa buscaron el amparo del rey de Kabul; desde allí le escribieron, incitándola a envenenar a su esposo. Providencialmente, la copa con la ponzoña se derramó antes de que Ardacher la bebiese el monarca descubrió las intenciones de su mujer. El mobadhan mobad le informó al soberano que la pena que correspondía al intento de envenenamiento era la muerte, y Ardacher en consecuencia que ajusticiasen a su esposa. Ardacher le indicó, empero, que la princesa estaba embarazada de siete meses. El mobad, que presentía que el rey se arrepentiría luego de haber mandado matar a su consorte, decidió esconderla; mientras estaba oculta dio a luz a Sapor. Según Al-Tabari, cuando Ardacher asumió el poder, hizo matar a todos los miembros de la dinastía arsácida, tanto hombres como mujeres, por la profecía de su abuelo Sasán. No perdonó a nadie, salvo a una señora que encontró en el palacio real. Asombrado por su belleza, le preguntó por su origen; ella le respondió que era aya de una de las esposas del rey aunque, en verdad, era una de las hijas del soberano. Ardacher le preguntó si era virgen, y ella lo confirmó. Se acostaron y Ardacher la hizo una de sus concubinas, que quedó encinta. Cuando ya se creía a salvo, confesó que era arsácida y Ardacher, a pesar de su amor por ella, llamó a Harjand ibn Sam (que, según Abu Hanifa, era visir de Ardacher) para que se la llevase y la ajusticiase. Fue entonces cuando la princesa confesó su embarazo; para confirmarlo, Harjand la llevó a las comadronas.

Harjand la llevó a una celda subterránea y seguidamente se castró y colocó sus genitales en una caja. Volvió ante el rey y este le preguntó: «¿Qué has hecho?», a lo que Harjand respondió: «La entregué a las entrañas de la tierra» y acto seguido le entregó la caja que traía, que pidió que el soberano marcase con su sello personal y colocara entre sus tesoros personales; Ardacher así lo hizo. La princesa se quedó con Harjand hasta dar la luz. Harjand no deseaba darle un nombre inferior a su posición, ni desvelar linaje hasta que fuera un niño crecido, hubiera concluido su educación y adquirido buenos modales. Determinó la conjunción astral en el momento del nacimiento del chico y con ella determinó su horóscopo; al hacerlo, descubrió que el niño sería rey y decidió darle un nombre que fuese al tiempo descriptivo y nombre propio. Así, lo llamó Sapor, que significa «hijo del rey» (Ibn Malik); al-Tabari dice también que se le llamaba «Sapor Alyunud» («Sapor de los Ejércitos») y que, según otros autores, el futuro sah también se le dio el nombre de Asharbur (Ashah Bur; «hijo de Arsaces»), en referencia al linaje de su madre.

Al-Tabari afirma que, durante varios años, Ardacher no tuvo otros hijos y estaba desesperado por no tener descendentes. Harjand se llegó entonces al soberano y le pidió que cuya custodia le había encomendado hacía tiempo. Ardacher lo hizo y la abrió. Dentro, junto con los genitales de Harjande, encontró un documento en el que este explicaba todo lo sucedido. Al enterarse, Ardacher ordenó que colocasen a Sapor en medio de un grupo de cien jóvenes —según otros autores, estos fueron mil y no cien—, todos de similar apariencia y altura y los trajesen a su presencia. Cuando Ardacher los tuvo delante, reconoció de inmediato a su hijo de entre todos. Pasaron luego todos a la antecámara del palacio y les dieron palos de polo y un balón, mientras el rey quedaba sentado en el trono, dentro del palacio. El balón entró en la cámara real donde estaba el rey y los jóvenes se mostraron remisos a entrar a buscarla, excepto Sapor. Al verlo entrar, y más convencido aún de que era su hijo, Ardacher le preguntó su nombre y al enterarse d que se llamaba Sapor, lo reconoció como heredero.

Reinado conjunto con Ardacher

miniatura|upright=1.05|Grabado de Eugene Flandin de 1840 do relevo de Firuzabad de la victoria de Ardacher contra los ejércitos del arsácida Artabán IV. miniatura|upright=1.05|Bajorrelieve de Ardacher en Naqsh-e Rajab miniatura|upright=1.05|Bajorrelieve de Ardacher y Sapor prendiendo a un rey y a un visir, Salmas miniatura|upright=1.05|Dracma de Sapor acuñado hacia 240-244

Según parece, el sucesor de Ardacher debería haber sido Ardacher de Sistán, un posible hijo que gobernó durante su reinado Sistán; sin embargo, por razones desconocidas, Sapor fue a quien se nombró heredero, quizá por intervención del propio Sapor. Según al-Tabari, participó en la campaña del padre contra Artabán, información que confirma el relieve que lo retrata en la victoria paterna en Firuzabad. Al-Masudi afirma que Ardacher lo tenía por el «más gentil, sabio, valiente y capaz de todos sus hijos» y lo nombró sucesor ante una reunión de notables. Sapor aparece en los relieves de entronización de Ardacher en Naqsh-e Rajab y Firuzabad como heredero e la información disponible indica que gobernó conjuntamente con él. Balami afirma que «Ardacher colocó su corona en la cabeza de Sapor» y al-Masudi lo confirma, añadiendo que Ardacher se retiró para servir a dios y vivió un año más. Según el Códice de Mani de Colonia, en el 240, Ardacher «subyugó la ciudad de Hatra y Sapor, su hijo, colocó sobre su cabeza [la de Mani] la gran diadema [real]», lo que indica un periodo de sinarquía.

Como reflejo de este hecho, existe un relieve al noroeste de Irán, en Pir Cavus, cerca de Salmas, en Azerbaiyán, que tal vez represente la monarquía conjunta de padre e hijo; aparecen en él dos jinetes, tocados ambos con la corona baja de Ardacher; está fechado en el período de la sinarquía. A finales del 242, el Emperador Gordiano III (238-244) envió una carta desde Antioquía, en Siria, al Senado en la que afirmó haber eliminado la amenaza de los reyes persas, lo que indica que por entonces había varios soberanos en Persia. Las monedas de acuñación tardía de Ardacher continuaron portando en el reverso el habitual altar de fuego y la leyenda NWR ['] [Z] Y [']] [x] štr («Fuego de Ardaxštar »), pero también en ocasiones aparece el propio rey mirando a un hombre joven —que representa simbólicamente a Sapor— y una nueva leyenda:" mzdysn bgy shpwhry MLK "yr'n MNW štry MN yzd'n" («Divino Sapor, rey de Irán cuya semilla es de los dioses»). Las propias monedas de Sapor lo muestran usando su famosa corona mural y un altar del fuego flanqueado por dos sirvientes. En otro relieve de Dārābgerd, Sapor aparece victorioso sobre los romanos y lleva la corona de Ardacher, probablemente simbolizando la victoria conjunta de padre e hijo.

La fecha de su coronación estuvo durante largo tiempo en disputa. El tertimonio de su cortesano Abnum de que los romanos marcharon contra Persia «en el tercer año de Sapor, rey de reyes» demuestra que ascendió al trono en el 240, como calculó W. B. Henning en 1957 a partir de una inscripción de Bishapur que separa el fuego real de Ardacher del de su hijo dieciséis años. Hay un relato maniqueo en el cual se afirma que su coronación «fue en domingo, el primero de Nisán, cuando el sol estaba en Aries", esto es, el 12 de abril. Un relieve de Naqsh-e Rajab celebra simbólicamente la entronización: Ahura Mazda, a caballo, le ofrece la diadema real a Sapor, que está igualmente montado, si bien su figura está vandálicamente mutilada.