mini|La reconstrucción del Pabellón Alemán de Ludwig Mies van der Rohe en Barcelona, hecho con estilo arquitectónico minimalista Minimalismo, en su ámbito más general, es la tendencia a reducir a lo esencial (lo útil y lo embellecedor sin decorar de más), a despojar de elementos sobrantes. La frase que resume la filosofía minimalista es la famosa «menos es más», atribuida al arquitecto y diseñador industrial Mies van der Rohe. Es la traducción del término inglés minimalism, puesto que surge en los Estados Unidos a comienzos de la década de 1960, continuando la tradición geométrica estadounidense y reaccionando contra el abusivo predominio de las corrientes realistas, el arte pop por parte de museos y coleccionistas. Esta tendencia supuso la última etapa del reduccionismo propuesto en su día por Kazimir Malévich, por los constructivistas rusos y por el movimiento artístico De Stijl.
El minimalismo queda más claro si se explica que minimalismo en realidad quiere decir minimismo. El término inglés «minimal» (equivalente al español mínimo) fue utilizado por primera vez por el filósofo británico Richard Wollheim en 1965 para referirse a las pinturas de Ad Reinhardt y a otros objetos de muy alto contenido intelectual pero de bajo contenido de manufactura, como los «ready-made» de Marcel Duchamp. El término también se aplica a los grupos o individuos que practican el ascetismo y que reducen sus pertenencias físicas y necesidades al mínimo.
Cultura thumb|Tony Smith, Free Ride, 1962, 6'8 x 6'8 x 6'8. Como movimiento artístico, se identifica con un desarrollo del arte occidental posterior a la Segunda Guerra Mundial, iniciado en 1960.
Según la última versión del diccionario de la Real Academia Española (RAE), el minimalismo es una corriente artística que utiliza elementos mínimos y básicos, como colores puros, formas geométricas simples, tejidos naturales, etc.
Bajo la premisa «el objeto es el objeto», el minimalismo se vinculará a las corrientes conceptuales que aparecerán inmediatamente después.
El artista, filósofo y poeta argentino Eduardo Sanguinetti es considerado como precursor del minimalismo en América Latina, por intelectuales como Jean Baudrillard y Pierre Restany. Su enfoque, entrelaza la reducción estética con una profunda carga conceptual, metafísica y ecologista, con sentido de síntesis en su obra escrita, musical y performativa. Sanguinetti utiliza la reducción formal del minimalismo para despojarse del consumismo y denunciar lo que llama la "era del hartazgo". Usa el vacío y los elementos esenciales para reconectar al ser humano con su esencia desprovista de artilugios, intentando construir a partir de lo máximo en lo mínimo, como ha definido el minimalismo, una existencia armoniosa y libre de las tendencias que el mercado impone.
La herencia del minimalismo deviene en una reducción de la actividad del artista y en un aumento de la actividad del espectador, al que pretenden provocar un estímulo intelectual, y es que otra de las características de esta tendencia es la importancia de los aspectos teóricos, resaltados a fin de convertir el arte en herramienta de conocimiento. Este interés por la participación activa del espectador termina derivando en la aparición del «happening», modo representativo en el que el espectador era invitado a participar activamente en la acción artística, quedando abolida la tradicional separación entre creador y receptor.
Características El estilo minimalista se caracteriza por reducir las obras a lo básico y fundamental, utiliza sólo aquellos elementos mínimos como las líneas. Se utiliza la geometría de las formas, buscando la mayor expresividad con los mínimos recursos. Abstracción Concentración Desmaterialización Economía de lenguaje y medios Geometría elemental rectilínea Orden Purismo estructural y funcional Precisión en los acabados Reducción y síntesis Sencillez
Escultura y pintura minimalistas El minimalismo se desarrolló en el campo de la escultura con representantes como Carl Andre, Dan Flavin, Donald Judd, Sol LeWitt y Robert Morris. La pintura minimalista tiene influencias del constructivismo y, sobre todo, del planteamiento reduccionista de Ad Reinhardt. Algunos pintores minimalistas son Robert Mangold, Agnes Martin y Robert Ryman.
Diseño, arquitectura y espacios mini|330 North Wabash en Chicago, un edificio minimalista de Ludwig Mies van der Rohe. El término minimalismo también se utiliza para describir una tendencia en el diseño y la arquitectura, donde la estructura se reduce a sus elementos necesarios. Los diseñadores de arquitectura minimalista se centran en la conexión entre dos planos perfectos, la iluminación elegante y los espacios vacíos que deja la eliminación de las formas tridimensionales en un diseño arquitectónico. La arquitectura minimalista se popularizó a finales de la década de 1980 en Londres y Nueva York, donde arquitectos y diseñadores de moda trabajaron juntos en las boutiques para lograr la simplicidad, utilizando elementos blancos, iluminación fría y espacios amplios con el mínimo de objetos y muebles.
El diseño minimalista ha estado muy influenciado por el diseño y arquitectura tradicional japonesa. Las obras de los artistas de De Stijl son una referencia importante. De Stijl amplió las ideas de expresión organizando meticulosamente elementos básicos como las líneas y los planos. En cuanto al diseño de viviendas, los diseños "minimalistas" más atractivos no son realmente minimalistas porque son más grandes y utilizan materiales de construcción y acabados más caros.
Se puede igualmente hablar de una arquitectura minimalista visible en la obra de, por ejemplo: Ludwig Mies van der Rohe, John Pawson, Souto de Moura, Tadao Ando, Hiroshi Naito o Rudi Riccioti. Hay observadores que describen la aparición del minimalismo como una respuesta al descaro y el caos de la vida urbana. En Japón, por ejemplo, la arquitectura minimalista empezó a ganar adeptos en la década de 1980, cuando sus ciudades experimentaron una rápida expansión y un gran aumento de población. El diseño se consideró un antídoto contra la "abrumadora presencia del tráfico, la publicidad, las escalas de los edificios desordenados y las imponentes calzadas. " El entorno caótico no sólo fue impulsado por la urbanización, la industrialización y la tecnología, sino también por la experiencia japonesa de tener que demoler constantemente estructuras a causa de la destrucción provocada por la Segunda Guerra Mundial y los terremotos, incluyendo las calamidades que conlleva como el fuego. La filosofía del diseño minimalista no llegó a Japón por medio de otro país, pues ya formaba parte de la cultura japonesa arraigada en la filosofía zen. Hay quienes atribuyen específicamente el movimiento de diseño a la espiritualidad y la visión de la naturaleza de Japón.
El arquitecto Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969) adoptó el lema "Menos es más" para describir su estética. Su táctica consistía en organizar los componentes necesarios de un edificio para crear una impresión de extrema simplicidad: utilizaba cada elemento y detalle para servir a múltiples propósitos visuales y funcionales; por ejemplo, diseñando un suelo que también sirviera de radiador, o una enorme chimenea que también albergara el baño. El diseñador Buckminster Fuller (1895-1983) adoptó el objetivo del ingeniero de "hacer más con menos", pero sus preocupaciones estaban orientadas a la tecnología y la ingeniería más que a la estética.
El minimalismo japonés en muebles e interiorismo El minimalismo japonés se extiende más allá de la arquitectura y entra en el ámbito del diseño de muebles e interiorismo. Al igual que en la arquitectura, este enfoque se centra en la simplicidad, funcionalidad y estética, pero también incorpora fuertemente la filosofía zen y la conexión con la naturaleza.
Muebles japoneses minimalistas suelen ser bajos y cercanos al suelo, reflejando la tradición de sentarse en el suelo en esteras de tatami. A menudo, los muebles están desprovistos de adornos innecesarios y enfatizan la belleza de la madera natural y la artesanía. Los futones, las mesas bajas y las almohadas de suelo son elementos comunes.
El diseño de interiores minimalista japonés se caracteriza por espacios amplios y despejados que invitan a la reflexión y la serenidad. Las particiones deslizantes, o shoji, hechas de papel de arroz y madera, permiten a los residentes reconfigurar el espacio según sus necesidades, promoviendo un uso flexible y eficiente del espacio. Estos espacios también se complementan con una paleta de colores neutros y naturales, que evocan tranquilidad y calma.
En la decoración, cada objeto tiene un propósito y un lugar. No hay espacio para el desorden o la acumulación innecesaria. Los elementos decorativos, cuando incluyen, suelen ser de origen natural, como piedras, ramas o flores, y se eligen por su capacidad para evocar la naturaleza y la serenidad.
La integración de la naturaleza en el hogar es esencial en el diseño japonés. Ya sea a través de un jardín zen, una pequeña fuente o incluso la elección de materiales naturales, la naturaleza siempre está presente, recordando a los residentes la belleza y la impermanencia de la vida.
Esta estética ha influenciado ampliamente a diseñadores de todo el mundo, valorando no solo la función y utilidad de un objeto, sino también su capacidad para evocar calma, serenidad y un sentido de propósito. Así, pese a su sencillez aparente, estos espacios y objetos diseñados bajo la influencia del minimalismo japonés son profundamente contemplativos y atemporales.
Conceptos y elementos de diseño El concepto de la arquitectura minimalista consiste en reducir todo a lo esencial y lograr la simplicidad. La idea no es prescindir completamente de la ornamentación, sino que todas las partes, detalles y uniones se consideren reducidas a un estado en el que no se pueda quitar nada más para mejorar el diseño.
Las consideraciones para las "esencias" son la luz, la forma, el detalle del material, el espacio, el lugar y la condición humana. Los arquitectos minimalistas no sólo consideran las cualidades físicas del edificio. Consideran la dimensión espiritual y lo invisible, escuchando la figura y prestando atención a los detalles, a las personas, al espacio, a la naturaleza y a los materiales, creyendo que esto revela la cualidad abstracta de algo que es invisible y ayuda a la búsqueda de la esencia de esas cualidades invisibles, como la luz natural, el cielo, la tierra y el aire. Además, "abren un diálogo" con el entorno para decidir los materiales más esenciales para la construcción y crear relaciones entre los edificios y los lugares.
En la arquitectura minimalista, los elementos de diseño se esfuerzan por transmitir el mensaje de simplicidad. Las formas geométricas básicas, los elementos sin decoración, los materiales simples y las repeticiones de las estructuras representan una sensación de orden y calidad esencial. El movimiento de la luz natural en los edificios revela espacios sencillos y limpios. A finales del , cuando el movimiento de las artes y la artesanía se hizo popular en Gran Bretaña, la gente valoró la actitud de "verdad de los materiales" con respecto a las características profundas e innatas de los materiales. Los arquitectos minimalistas "escuchan la figura" con humildad, buscando la esencia y la simplicidad redescubriendo las valiosas cualidades de los materiales simples y comunes.
Influencias de la tradición japonesa
thumb|upright=1.2|Ryōan-ji jardín seco. La pared de arcilla, manchada por la edad con sutiles tonos marrones y anaranjados, refleja "wabi" y el jardín de rocas "sabi", reflejando en conjunto la cosmovisión o estética japonesa del "wabi-sabi". Morigami Shouyo, "Wabi sabi yugen no kokoro: seiyo tetsugaku o koeru joi ishiki" (japonés)