Gran Serbia () es un término aplicado a ciertas corrientes dentro del nacionalismo serbio, esencialmente expansionistas del territorio de la ex-Yugoslavia dominada anteriormente por los serbios, y en uso actualmente por corrientes extremistas dentro de la actual República de Serbia.

Definición

En la aplicación del término Gran Serbia es posible reconocer dos corrientes. La primera lo relaciona con el objetivo de lograr la unión de todos los serbios en un solo estado, y en su forma más radical determinaría la inclusión en dicho estado de regiones donde los serbios son una minoría más o menos significativa. Desde 1918 se ha aplicado también, en esta acepción, a movimientos tendentes a la creación o mantenimiento de una Yugoslavia en la que los serbios fuesen el pueblo dominante política y étnicamente.

La segunda corriente se referiría a los intentos de unir a los pueblos eslavos del Sur por la simple expansión de Serbia, de modo que los supuestos pueblos hermanos se verían forzados a adaptarse a las leyes y costumbres serbias. Por extensión, tras el establecimiento de Yugoslavia, los opositores a esta unión acusaron históricamente a sus defensores de impulsar la imposición del dominio serbio sobre Yugoslavia, relacionando este concepto con el citado en primer lugar. Los defensores de la Gran Serbia alegaban que el propio hecho de la creación de Yugoslavia respondía a la necesidad de unir a los serbios bajo un solo estado, y que reducir el liderazgo serbio sería entonces atacar los fundamentos de la propia existencia del país.

250px|izquierda|miniaturadeimagen|Mapa étnico de Serbia, según un censo de 2002. En amarillo, las zonas de mayoría serbia. En magenta, de mayoría albanesa.

De un modo u otro, las reclamaciones sobre los territorios que han formado en alguna ocasión parte de Serbia han emergido en numerosas ocasiones durante los siglos y , especialmente en la expansión hacia el sur de las propias Guerras Balcánicas de 1912-1913, así como en el intento de expansión hacia el oeste con el desmembramiento de Yugoslavia en los años 90. La idea tiene como fundamento la existencia histórica de una gran cantidad de serbios viviendo fuera de sus fronteras, particularmente en Bosnia-Herzegovina y antiguamente en Croacia (antes de la expulsión de serbios en 1995). En la práctica política la idea de la Gran Serbia se considera una motivación más entre las que acabaron causando conflictos bélicos, tales como las Guerras Yugoslavas (1991-2001).

Precedentes históricos

Aunque la idea de una federación de pueblos sudoeslavos ya se encontraba presente en escritos del influyente noble polaco Adam Jerzy Czartoryski (incluida en su soñada confederación polaco-lituana), se considera que el ideal de la Velika Srbija tiene su precedente directo en el informe datado en 1844 del ministro serbio Ilija Garašanin y denominado Načertanije.Ilija Garasanin's "Nacertanije": A Reasessment , incluyendo texto completo del documento (en inglés) En él se reivindicaba la unión de los pueblos serbios que en ese momento se encontraban en territorios extranjeros, divididos por aquel entonces entre el Imperio austrohúngaro y el Imperio otomano. Esos territorios incluían gran parte de la actual Croacia (el territorio al este de la línea Virovitica-Karlovac-Karlobag), toda la actual Bosnia-Herzegovina, Kosovo, el norte de Albania y Macedonia del Norte. Garašanin propone diversos métodos para extender la influencia serbia, especialmente centrados en la propaganda y la interconexión con agitadores pro serbios, con vistas a disponer de una situación favorable cuando el Imperio Otomano finalmente colapsase. Dicho plan no se hizo público hasta 1897, y ha sido interpretado como un anteproyecto dirigido a la unificación nacional serbia, reforzando las ideas nacionalistas pro serbias en los pueblos colindantes, considerados en dicho informe como faltos de conciencia nacional propia.

Se ha señalado la alteración posterior del significado y la influencia del “Načertanije”, concretamente en dos sentidos: en primer lugar el anteproyecto, originalmente propagandístico y preocupado por el desmoronamiento del Imperio Otomano, se habría convertido después en un proyecto dirigido a expandir la influencia y el control serbio incluso en tierras que nunca habían sido parte de Serbia. La otra alteración significativa sería el cambio en los métodos: inicialmente un plan de propaganda, transformado posteriormente en estrategia militar y, en ocasiones, como en el caso de la Mano Negra, en actividad terrorista.

Desde los años 1850 en adelante la importancia del ideal, todavía sin nombre, fue creciendo entre los políticos serbios. Casi todos ellos imaginaban alguna especie de "confederación balcánica" que incluiría Serbia, Bulgaria y, en algunas ocasiones, Rumania, además de Vojvodina, Bosnia y Herzegovina y Croacia, en tanto en cuanto se disolviera el Imperio Austrohúngaro.

Aparición del término

El término “Gran Serbia” aparece en primer lugar de manera pública con una carga peyorativa, en un panfleto del socialista serbio Svetozar Markovic en 1872. El título Velijka Srbija/Gran Serbia expresaba en él la consternación del autor ante la posibilidad de una expansión sin las necesarias reformas sociales y culturales, así como ante la posible confrontación con pueblos vecinos como croatas o búlgaros. Posteriormente la valoración del término iría variando, por ejemplo en escritos del intelectual serbobosnio Jefto Dedijer de finales del . Este imaginaba a Serbia y Montenegro, los dos vecinos con parentesco étnico de los territorios austrohúngaros, como el núcleo eslavo alrededor del cual se crearía un gran estado (más amplio que Yugoslavia) que uniría a todos los serbios, así como las áreas de similar procedencia, ya fuese por ser pueblos eslavos o por su coincidencia religiosa. Hasta este punto, la situación no pasaba de ser una discusión académica.

El argumento lingüístico

miniatura|Vuk Karadžić

El lingüista serbio más notable del , Vuk Karadžić, sostenía en su tratado "Serbios todos y en todas partes" la idea de que todos los eslavos que hablaban el dialecto stokaviano (base, entre otros, del idioma serbo-croata) debían considerarse serbios, en tanto que en realidad hablaban auténtico idioma serbio.Serbios todos y en todas partes , Vuk Stefanović Karadžić, 1849 (en inglés) Esta definición implicaría que amplias áreas de Croacia y Dalmacia, así como Bosnia-Herzegovina, incluyendo territorios habitados por católicos y musulmanes que no tenían conciencia nacional serbia, serían serbios. Karadžić es considerado por ello como uno de los progenitores de la idea de la Gran Serbia. En todo caso, se trata de uno de los principales moldeadores de la conciencia nacional serbia, con la meta de incorporar a todos los hablantes de dialectos stokavianos en un moderno estado serbio. Cabe hacer notar que, curiosamente, su definición exclusivamente lingüística habría excluido no sólo Kosovo sino el propio sur de Serbia, donde se habla el dialecto torlački.

De cualquier manera, al proyecto de Karadzic se opusieron desde el principio varios argumentos, tales como la cierta conciencia nacional católico-croata de la mayoría de los intelectuales y escritores croatas católicos de los siglos y , o la acusación de que con sus argumentos defendía los estudios eslavos de principios del (que incluían a Josef Dobrovský, Pavel Josef Šafařík y Jernej Kopitar), claramente influidos por las pretensiones políticas del Imperio Austríaco.

1900-1918 miniaturadeimagen|izquierda|250px|Divisiones étnicas del Imperio austrohúngaro, 1910. A principios de siglo, entre los grupos radical-nacionalistas serbios se incluía la organización terrorista Mano Negra, comandada por el coronel Dragutin Dimitrijević Apis, que había ido tomando una postura cada vez más activa y militante en el asunto del gran estado serbio. Se cree responsable a esta organización de multitud de atrocidades durante las Guerras de los Balcanes de 1913. En 1914, un militante de la Joven Bosnia, una organización revolucionaria, un serbobosnio, Gavrilo Princip, asesinó al Archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, lo que desencadenó la crisis internacional que iniciaría la I Guerra Mundial.

Por otro lado y en su sentido más moderado, hacia 1914 el concepto “Gran Serbia” se iba paulatinamente sustituyendo por un Pan-eslavismo más neutral. Ese cambio de punto de vista buscaba ganar apoyos entre el resto de pueblos eslavos vecinos, también ocupados por Austria-Hungría. La intención de crear un estado eslavo del Sur ("Yugo-slav") ya se expresaba en la Declaración de Niš realizada por el primer ministro serbio Nikola Pašić en 1914, así como en declaraciones de Pedro I de Serbia en 1916. Los documentos muestran que Serbia perseguiría una política que integrase todo el territorio que contenía a los serbios y eslavos del sur, incluidos los croatas, eslovenos y musulmanes bosnios.

miniaturadeimagen|300px|Europa, 1913. La Triple Entente vencedora en verde (incluyendo Serbia) y las Potencias Centrales de la Triple Alianza en rojo.

1918-1945

En 1918, la Triple Entente (Gran Bretaña, Francia y Rusia) vence a Alemania y Austria-Hungría. Serbia, que había estado aliada con la Entente, presionó a los aliados para conseguir sus demandas territoriales, apoyada por las minorías serbias que vivían en los mismos. Es ese momento Montenegro ya se había unido a Serbia; los aliados finalmente concedieron Eslovenia, Croacia y Bosnia-Herzegovina. Nacionalistas serbios y yugoslavos sostenían que dichos pueblos se diferenciaban muy poco, y únicamente debido a las divisiones religiosas impuestas por los ocupantes extranjeros. Bajo esa creencia, en Serbia se extendió el convencimiento de que esas anexiones vendrían seguidas de una asimilación progresiva de sus pueblos en una identidad sudoeslava basada en la serbia, lo que legitimaría el control étnico y religioso que se había de mantener ante todo sobre Bosnia-Herzegovina y Croacia.

Adicionalmente, la dominación serbia del llamado por aquel entonces Reino de Yugoslavia (que existió hasta la II Guerra Mundial), ha sido vista por algunos como el resultado de facto de una política basada en la idea de la Gran Serbia. Por ello, movimientos y partidos tanto de derechas como de izquierdas se oponían al propio Reino: el Partido Comunista de Yugoslavia expandió su concepto de lucha de clases para incluir los conflictos étnico-clasistas: los opresores burgueses de la clase trabajadora se convirtieron entonces en los “opresores serbo-burgueses“. Respecto a la oposición derechista, el Reino encontraba una resistencia nacionalista considerable en Croacia, y el movimiento Ustachá aliada de la Alemania Nazi