La insuficiencia cardíaca (IC) es la incapacidad del corazón de bombear sangre en los volúmenes más adecuados para satisfacer las demandas del metabolismo; si lo logra, lo hace a expensas de una elevación anormal de la presión de llenado de los ventrículos cardíacos. La IC es un síndrome que resulta de trastornos, bien sean estructurales o funcionales, que interfieren con la función cardíaca. No debe confundirse con la pérdida de latidos, lo cual se denomina asistolia, ni con un paro cardíaco, que es el cese de la función normal del corazón, con el subsecuente colapso hemodinámico, que lleva a la muerte. Puesto que no todos los pacientes cursan con sobrecarga de volumen en el momento de la evaluación inicial o revaluaciones subsiguientes, se prefiere el término insuficiencia cardíaca sobre el más anticuado término insuficiencia cardíaca congestiva.
El 19 de febrero de 2021 La Sociedad Americana de Insuficiencia Cardíaca (HFSA), la Asociación de Insuficiencia Cardíaca de la Sociedad Europea de Cardiología (HFA-ESC) y la Sociedad Japonesa de Insuficiencia Cardíaca (JHFS) publican la nueva Definición y Clasificación de Insuficiencia cardíaca, que estandarizará el lenguaje y las prácticas alrededor de la definición y clasificación de la Insuficiencia Cardiaca (IC). Este documento también fue avalado por la Sociedad Canadiense de IC, la Asociación de IC de la India, La Sociedad Cardiológica de Australia y Nueva Zelanda y la Asociación China de IC.
En dicho documento, los autores proponen una definición universal de la insuficiencia cardíaca que detalla que la IC es un síndrome clínico con síntomas o signos que están causados por una anomalía estructural o funcional del corazón, corroborada por niveles elevados de péptidos natriuréticos o evidencia objetiva de congestión pulmonar o sistémica. La evidencia objetiva de congestión pulmonar o sistémica de causa cardíaca, mediante de diagnóstico, como pueden ser las imágenes (p. ej., mediante RX o presiones de llenado elevadas por ecocardiografía) o mediciones hemodinámicas (p. ej., cateterismo cardíaco derecho, catéter de AP) en reposo o con provocación (p. ej. ejercicio)
La insuficiencia cardíaca es una enfermedad común, costosa, incapacitante y potencialmente mortal. En los países desarrollados, alrededor del 2 % de las personas sufren de insuficiencia cardíaca, pero aumenta en los mayores de 65 años a 6-10 %. Es la principal causa de hospitalización en personas mayores de 65 años.
Sobre todo debido a los costos de hospitalización, la IC se asocia con un alto gasto en salud. Los costos se han estimado en el 2 % del presupuesto total del Servicio Nacional de Salud en el Reino Unido, y más de 35000 millones de dólares en los Estados Unidos. La insuficiencia cardiaca se asocia con una significativa reducción de la actividad física y mental, resultando en una calidad de vida notablemente disminuida. Con la excepción de la insuficiencia cardíaca causada por condiciones reversibles, el trastorno por lo general empeora con el paso del tiempo. Aunque algunas personas sobreviven durante muchos años, la progresión de la enfermedad se asocia con una tasa de mortalidad general anual del 10 %.
Clasificación
La clasificación funcional clásica de la insuficiencia cardíaca se debe a la New York Heart Association (NYHA).Criteria Committee, New York Heart Association. Diseases of the heart and blood vessels. Nomenclature and criteria for diagnosis, 6th ed. Boston: Little, Brown and co, 1964;114. Este sistema de puntuación documenta la gravedad de los síntomas en un paciente cualquiera con insuficiencia cardíaca, y puede ser usado para evaluar la respuesta al tratamiento aplicado, de estar el paciente en una etapa terapéutica. Aunque su uso es muy amplio, la puntuación de la NYHA no es fielmente reproducible de un individuo a otro ni es útil para predecir con certeza la cantidad de la limitación a la actividad física de cada paciente con insuficiencia cardíaca crónica (ICC), es decir, la distancia de caminatas o el grado de tolerancia al ejercicio en las evaluaciones formales. Con frecuencia, la insuficiencia cardíaca crónica se pasa por alto debido a la falta de una definición universalmente aprobada y a las dificultades diagnósticas, en especial si la condición se considera «leve».
La NYHA define cuatro grados de IC, sobre la base de la valoración subjetiva que hace el médico durante el interrogatorio clínico, fundamentado sobre la presencia y gravedad de la dificultad respiratoria.
Grado I No se experimenta limitación física al movimiento, no aparecen síntomas con la actividad física rutinaria, a pesar de haber disfunción ventricular (confirmada, por ejemplo, por ecocardiografía). Grado IIA Ligera limitación al ejercicio, aparecen los síntomas con la actividad física diaria ordinaria —por ejemplo, subir escaleras— resultando en fatiga, disnea, palpitaciones y angina, entre otras. Desaparecen con el reposo o la actividad física mínima, momento en que el paciente se está más cómodo.Grado IIIA1 Marcada limitación al ejercicio. Aparecen los síntomas con las actividades físicas menores, como el caminar, y desaparecen con el reposo. Grado IVA Limitación muy severa, incapacidad para realizar cualquier actividad física. Aparecen los síntomas aún en reposo.
Hay otras formas diferentes de categorizar la insuficiencia cardíaca, como son: el lado del corazón afectado (IC-derecha versus IC-izquierda). si la anormalidad es debida a la contracción o la relajación del corazón (IC-sistólica versus IC-diastólica, respectivamente) Disfunción ventricular sistólica: debida a miocardiopatía dilatada, cardiopatía isquémica o miocardiopatía idiopática; incapacidad del ventrículo de contraerse normalmente y expulsar suficiente sangre; y se caracteriza por el agrandamiento y la dilatación de las cavidades ventriculares. Disfunción ventricular diastólica: por hipertensión de larga evolución, valvulopatía estenósica, miocardiopatía hipertrófica primaria: incapacidad para relajar el ventrículo y llenarse en forma normal; ocasiona engrosamiento y falta de adaptabilidad de las paredes ventriculares con volúmenes ventriculares pequeños. Afecta a menudo más a mujeres que a hombres (ancianas hipertensas).
si el trastorno se debe a un bajo gasto cardíaco o una elevada resistencia vascular sistémica (IC con gasto elevado versus IC con gasto bajo). el grado de deterioro funcional conferido por el trastorno (tales como la clasificación funcional de la NYHA). si la aparición es aguda o crónica. si cursa con flujo retrógrado o anterógrado a nivel de las válvulas cardíacas. las causadas por retención de sodio y agua.
Agrupación ACC/AHA En sus lineamientos de 2001, el American College of Cardiology y la American Heart Association, trabajando conjuntamente, presentaron cuatro estadios de la insuficiencia cardíaca en relación con la evolución y progreso de la enfermedad:
Estadio A|| Paciente con alto riesgo de IC en el futuro pero sin trastornos cardíacos estructurales en el presente. |- | Estadio B Trastornos cardíacos estructurales sin síntomas de ningún grado; paciente con fracción de expulsión del 50 %, gasto cardiaco normal. Estadio C|| Síntomas de IC en el presente o en algún momento en el pasado, en el contexto de un problema cardíaco estructural de base y tratado médicamente; el gasto cardiaco está ligeramente reducido y usa el mecanismo de Frank-Starling como compensación, está presente la fatiga, disnea con grandes o medianos esfuerzos. |- | Estadio D Enfermedad en estado avanzado que requiere un apoyo hospitalario, un trasplante de corazón o cuidados paliativos; gasto cardiaco disminuido, hay fatiga y disnea en reposo.
Según la fracción de eyección Según la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, la insuficiencia cardíaca se clasifica en insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida, insuficiencia cardíaca con fracción de eyección ligeramente reducida y insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada. Esta última se caracteriza por la presencia de signos y síntomas de insuficiencia cardíaca con una fracción de eyección conservada y presenta mecanismos fisiopatológicos y factores etiológicos diferenciados, con una mayor implicación de procesos sistémicos.
Epidemiología La prevalencia de la insuficiencia cardíaca es elevada en los países industrializados debido a la mayor edad de la población, la incidencia de hipertensión arterial y una mejoría en la sobrevida de las enfermedades de la arteria coronaria, especialmente seguida de un infarto de miocardio. La tasa total estimada gira entre 3 y 20 casos por cada mil habitantes. En personas mayores de 65 años, sube entre 30 y 130 por cada mil personas de esa edad. La tasa de mortalidad de la IC en un año del diagnóstico es del 35-45 %.«Cambios en la mortalidad por cardiopatías en los Estados Unidos.» Rev Panam Salud Publica [online]. 1998, vol. 4, no. 5 [cited 2007-10-05]. . .
Estudios genéticos a gran escala han demostrado que la insuficiencia cardíaca posee una arquitectura genética altamente poligénica. Un metaanálisis de estudios de asociación del genoma completo que incluyó cerca de dos millones de individuos identificó múltiples variantes comunes asociadas al riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.
Etiología miniatura|250px|Imagen histopatológica de una miocarditis viral en un paciente fallecido por insuficiencia cardíaca aguda. La insuficiencia cardíaca es, en casi todos los casos, el resultado final de la mayoría de las enfermedades cardíacas primarias y de deterioro del corazón.BARRIOS ALONSO, Vivencio. «Insuficiencia cardíaca y bloqueadores de los receptores de angiotensina II (BRA).» Rev. Costarric. Cardiol. [online]. dic. 2001, vol. 3, no. 3 [citado 04 octubre de 2007], pp. 13-23. . . Causas primarias Consecuencia de cardiopatías propias: Cardiopatía isquémica (75 %) Las menos frecuentes: cardiopatía congénita, valvular e hipertensiva. Estudios genéticos recientes han demostrado que la base etiológica de la insuficiencia cardíaca es heterogénea y depende de su subtipo clínico. Mientras que las formas isquémicas se asocian principalmente con genes implicados en el metabolismo lipídico y la aterosclerosis, los subtipos no isquémicos y la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada muestran una mayor implicación de genes relacionados con la estructura del cardiomiocito y con procesos sistémicos metabólicos y de envejecimiento. Causas desencadenantes Alteraciones que imponen cargas adicionales al miocardio, el cual está generalmente ya sobrecargado en exceso desde tiempo previo a: Infección (fiebre, taquicardia, hipoxemia, aumento de las necesidades metabólicas) Arritmias (frecuentes) Excesos físicos, dietéticos, líquidos, ambientales y emocionales Infarto de miocardio (deteriora aún más la función cardíaca) Embolia pulmonar (infartos pulmonares) Anemia Tirotoxicosis y embarazo (por elevación del gasto cardíaco) Agravamiento de la hipertensión Miocarditis reumática, vírica y otras formas (fiebre reumática aguda, infecciones e inflamaciones del miocardio) Endocarditis infecciosa.
Las causas o factores que contribuyen a la insuficiencia cardíaca pueden ser agrupadas en función del lado del corazón que afecten, incluyendo:
Causas de insuficiencia cardíaca IC izquierda: hipertensión (presión sanguínea elevada), valvulopatía aórtica, mitral, coartación aórtica IC derecha: hipertensión pulmonar (p. ej.: debida a enfermedad pulmonar obstructiva crónica), valvulopatía pulmonar o tricúspide Puede afectar ambos lados: cardiopatía isquémica (debido a un suministro vascular insuficiente, usualmente como resultado de coronariopatías); ésta puede ser crónica o causada por un infarto agudo de miocardio (ataque al corazón), arritmias crónicas (p. ej.: fibrilación auricular), miocardiopatía de cualquier causa, fibrosis cardíaca, anemia crónica severa, enfermedad de la tiroides (hipertiroidismo e hipotiroidismo)