La cultura de Puebla —estado que se localiza al oriente de la capital de México— es resultado de un largo proceso de mestizaje que inició en la época colonial y continúa hasta la actualidad. El patrimonio del estado está constituido por obras tangibles e intangibles, algunas de las cuales son consideradas Patrimonio de la Humanidad. Puebla y su cultura aparecen ligados en el contexto mexicano con su tradición gastronómica, la religiosidad de sus habitantes y las chinas poblanas. Sin embargo, Puebla también es un mosaico de culturas, donde la herencia novohispana se mezcla con los vestigios de culturas milenarias y la presencia de numerosos pueblos indígenas que modelan entre todos la identidad de los poblanos, identidad en la que están implicados sucesos históricos relevantes en la historia mexicana como la Batalla de Puebla.

Uno de los iconos más representativos del nacionalismo mexicano es la china poblana, que a pesar de ser un personaje propio de todo el centro del país, tras la confusión entre el personaje del pueblo y la China poblana histórica (Catarina de San Juan) quedó ligada en el imaginario popular mexicano a la Angelópolis. Otros aspectos que se relacionan con los poblanos son la riqueza de la gastronomía del estado, que incluye una variada gama de platillos, entre los que se encuentran los chiles en nogada y el mole poblano. Puebla es ampliamente conocida en México como el sitio donde se elabora la cerámica de talavera mexicana (Talavera de Puebla), que se vende a precios estratosféricos en los mercados de artesanías y fue empleada intensivamente en Puebla como elemento decorativo arquitectónico. Otro elemento importante que distingue a Puebla es la fama de la religiosidad católica de sus habitantes: uno en el sitio en internet de México Desconocido, consultada el 10 de agosto de 2007.</ref> pero esa es una leyenda surgida en la época de la conquista, en realidad solo hay unos 45 edificios religiosos en ella"San Pedro Cholula Puebla" , en el sitio de internet Pueblos de Mexico, consultado el 12 de diciembre de 2007.

Patrimonio Cultural del Estado de Puebla El estado de Puebla cuenta con una legislación de protección al patrimonio cultural de los poblanos. De acuerdo con la Ley de Fomento Cultural del Estado de Puebla, se consideran patrimonio cultural los testimonios históricos y objetos de conocimiento que continúen la tradición histórica, social, política, urbana, arquitectónica, tecnológica, ideológica y de carácter económico de la sociedad que los ha producido.Ley de Fomento Cultural, artículo 14º. Este tipo de creaciones pueden obtener su reconocimiento como Patrimonio Cultural del Estado mediante declaratoria del Ejecutivo estatal en consulta con el Consejo Poblano de Cultura.

Ciudad Patrimonio de la Humanidad La ciudad de los ángeles fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por sus siglas en inglés, el año de 1987.

En el mundo son cerca de 204 ciudades consideraras como Ciudades Patrimonio de la Humanidad y en México se reconocen 10 entre las que podemos destacar a la Ciudad de Puebla, esto debido principalmente por su valor histórico, arquitectónico y urbanístico; las ciudades consideradas para esta distinción son ciudades que aportan testimonios culturales y arquitectónicos únicos y sobresalientes.

Gastronomía

La gastronomía poblana, producto del mestizaje que devino con la Conquista de México por parte de los españoles, es una de las más representativas de la República Mexicana. Numerosos mitos están asociados a algunos de los platillos más conocidos de la gastronomía regional del estado, a la que se suele identificar en México con relación a dos platillos que se consideran platos nacionales del país: el mole poblano y los chiles en nogada.

Mole poblano y chalupas Sobre el mole, la leyenda dice que fue creación de sor Andrea de la Asunción, del convento de Santa Rosa en la ciudad de Puebla. Esta monja habría creado el platillo en ocasión de la visita del obispo a su congregación. En la leyenda, el nombre del plato se asocia con una expresión de admiración de una compañera de Andrea de la Asunción al ver a esta moliendo los ingredientes afanosamente;"Mole Poblano" , en la página en internet de la Fonda de Santa Clara, consultada el 28 de noviembre de 2007. aunque se sabe que el origen de la palabra mole es de origen náhuatlCfr. Academia Mexicana de la Lengua: Diccionario de mexicanismos, consultado el 28 de noviembre de 2007. y que la mezcla de chiles secos o frescos en la confección de salsas era una práctica común en las gastronomías mesoamericanas precolombinas. A esta base de chiles, uno de los ingredientes básicos de la gastronomía mesoamericana, se sumaron las especias y los aceites llegados con los españoles, que dieron origen a los moles contemporáneos, cuya preparación de ninguna manera es exclusiva de Puebla, aunque el mole más conocido sea precisamente el poblano y sobre las chalupas son tortillas calientes con cebolla,carne y salsa verde o roja.

Chiles en nogada Con los chiles en nogada ocurrió algo similar que con el mole. Este plato no es otra cosa que un chile poblano relleno de picadillo de carne de res y frutas, bañado en salsa de nueces de Castilla (el fruto del Juglans regia) y queso de cabra y espolvoreado con granos frescos de granada y hojas de perejil. La leyenda asocia la creación de este platillo con una monja del convento de Santa Rosa, también en la ciudad de Puebla. El plato habría sido confeccionado en honor de Agustín de Iturbide, en ese tiempo, emperador de México. Sin embargo, la nogada aparece en recetarios del , por lo menos un siglo antes de la independencia de México, y el chile en nogada no aparecerá en estos recetarios hasta mediados del , treinta años después de la abolición del Primer Imperio Mexicano, y los ingredientes se basan en los colores de la bandera, el verde del perejil, el blanco de la nogada y el rojo de la granada.Juárez López, José Luis (2005): "Los chiles en nogada, entre la cocina y el mito, en Correo del Maestro núm.112, consultada el 28 de noviembre de 2007.

Cemitas poblanas La cemita es un pan salado, crujiente, su tapa está decorada con ajonjolí, queso fresco o quesillo, aguacate, pápalo, cebolla, chiles jalapeños en vinagre o chipotles, aceite de oliva, el ingrediente principal es una milanesa de cerdo, res o pollo; o pata en vinagre, existe una variedad de ingredientes como carne enchilada, las tradicionales carnitas. El platillo es típico de Puebla, los mejores lugares para degustarlo son el mercado de la diagonal defensores, mercado de Los Sabores antes mercado Venustiano Carranza

Este es uno de los platillos que identifica a los poblanos ya que aparte de encontrarlos en cualquier parte de la ciudad son deliciosos y como dice: si fuiste a puebla y no probaste las cemitas ¿entonces a que fuiste?

Otros platillos Más allá de estos dos platos ampliamente conocidos en México y a nivel mundial, la cocina poblana es muy variada y comparte con otras gastronomías mexicanas el mestizaje de elementos indígenas, españoles y asiáticos, producto de la historia del país. Sólo en la ciudad de Puebla es posible encontrarse con gran cantidad de platillos, desde antojitos como chalupa, cemita, tortas, tamales de diversos estilos; hasta alta cocina internacional y bebidas tan particulares como la pasita, única de la Angelópolis.

En toda Puebla, la base de la comida es el maíz, el frijol y el chile, y estos tres elementos se combinan para producir una gran cantidad de platillos, como las enfrijoladas, que se consumen en cualquier localidad poblana. Además de la capital, la cocina poblana se diversifica en cada una de sus regiones, donde incorpora características particulares dependiendo de los recursos e ingredientes disponibles.

Por ejemplo, está el mole de caderas de Tehuacán, que se prepara en honor del Festival de la Matanza, en que se sacrifican los chivos de los hatos familiares. En la Mixteca, el repertorio gastronómico incorpora insectos como los cuetlas y los jumiles; cactáceas como la biznaga y la pitaya; frutos tropicales como el zapote negro; y a base de huajes se prepara el huaxmole.Vázquez Rojas, Rodrigo (2000), Recetario de la Mixteca Poblana, Coanculta, México. En el centro del estado se pueden encontrar mixiote, barbacoa y pulque; todos deudores del maguey; además, está la gran tradición de lácteos de Chipilo, donde los descendientes de los vénetos establecidos en la región continúan produciendo quesos al estilo de Italia.

Dentro de la cocina típica poblana destacan una amplia variedad de dulces y vinos de exquisito sabor producidos en las diferentes regiones de Puebla, entre ellos mencionamos a los polvorones poblanos, camotes de diferentes sabores, alegrías elaboradas con amaranto y miel de abeja, palanquetas de cacahuate, sidra producida en Huejotzingo y vinos de diferentes sabores producidos en Zacatlán de las Manzanas y Acajete, rompope elaborado por las monjas de Santa Clara.

Repostería Poblana A lo largo de la historia la repostería en la Ciudad de Puebla ha evolucionado y se ha ido adaptando a la influencia e impacto de otras culturas. Sus orígenes se remontan a la época de la Colonización española de América ya que fue el momento en el que se mezclaron la gastronomía prehispánica, la gastronomía española y también en menos proporción la cocina de África.

Con esta combinación de ingredientes, sabores y nuevas recetas nace la gastronomía de la ciudad de Puebla. En la época colonial se empiezan a preparar nuevos postres y dulces típicos que aún se preparan y venden en la ciudad. Algunos ejemplos de ellos son los muy famosos y conocidos camotes poblanos, las Tortitas de Santa Clara, los muéganos, borrachitos y macarrones poblanos.

Dentro de la repostería poblana los ingredientes más utilizados son: harina blanca y para hornear, agua, huevo, azúcar, sal y manteca de cerdo.

Artes populares thumb|200px|Platos policromos de Puebla de Zaragoza. thumb|200px|Una artesana textil en Cholula de Rivadavia. También en la Sierra Norte existe una importante producción de textiles artesanales, especialmente camisas bordadas para mujer y los famosos quexquémitl que emplean las mujeres nahuas y otomíes de la región. Estas prendas se tejen en telar de cintura mediante la técnica de brocado con hilos de lana, casi siempre de color negro y rojo. Los quexquémitl son parte central de la indumentaria de las mujeres en la sierra, y en Cuetzalan tienen un festival que gira en torno a la exhibición de estas prendas.

La producción de textiles en la sierra norte de puebla, de manera artesanal tiene un importante producción principalmente de camisas bordadas para mujer y lo quexquemitl que usan las mujeres nahuas y otomíes de la región es un arduo trabajo de estas artesanas que tejen sus prendas en un telar de cintura mediante la técnica de brocado con hilos de lana. Los tejidos textiles tradicionales poblanos sobre salen del resto, por su hermosura lo que reflejan estos textiles consiente o inconcientemente es su historia culturar y su belleza natural. Poseen el contaste de climas de sabores le dan una identidad muy especial. Los rebozos y cotones de Hueyapan, por ejemplo, bordados de todos colores requieren de un gran conocimiento mineral y de plantas y hasta insectos que sirvan par teñir naturalmente, y conocer muy bien las técnicas que se utilizan para las mismas. Así mismo depende de la región en la que nos enfoquemos los estilos y las diversas técnicas cambiaran, no por eso serán menos interesantes unas de otras. Muchas de las personas devalúan estas prendas y pagan muy poco por ella sin tomar en cuenta el esfuerzo de los artesanos para elaborarlas; también hay algunos de los comerciantes que pagan precios muy bajos, y los revenden al doble o al triple de lo que lo compraron.

Por otra parte, en el sur del estado se encuentra la producción alfarera de la Mixteca Poblana.