Victorino Martín (denominada oficialmente D. Victorino Martín Andrés) es el nombre de la ganadería de toros bravos española que fundó Victorino Martín Andrés en 1965 y que, actualmente, regenta su hijo Victorino Martín García. Se trata de un hierro perteneciente a la Unión de Criadores de Toros de Lidia. Está considerada como una de las ganaderías más influyentes de la historia de la tauromaquia.
La fecha de antigüedad de la ganadería se remonta al 29 de mayo de 1919,El Cossío. El toro I. Ed. Espasa Calpe. ABC. Madrid. 2.000. Pgs. 123 y 134. ISBN:84-239-3559-0. cuando el hierro pertenecía a Hipólito de Queralt y Fernández-Maqueira, XII marqués de Albaserrada. En esta fecha se lidió en la Plaza de toros de Madrid una corrida completa (condición indispensable para adquirir antigüedad) que torearon los diestros Rodolfo Gaona, Juan Sáinz "Saleri II" y Cocherito de Bilbao, quien sustituía al malogrado Varelito.
El hierro de la ganadería se conforma mediante una "A" mayúscula a la que se le superpone una corona, que evoca el origen aristocrático de la vacada. Asimismo, la divisa se compone a base de los colores azul y encarnado.Estos colores pueden verse representados unas veces como rectángulos o cuadrado en paralelo (este último caso es el que facilita El Cossío, y otras como triángulos que comparten su hipotenusa. En cuanto a la señal que los animales portan en las orejas es hoja de higuera en ambas.
Historia del encaste
En 1913, Hipólito de Queralt, marqués de Albaserrada, compraba a su hermano Enrique de Queralt, conde de Santa Coloma, gran parte del ganado de su recién creada ganadería. Una vacada que procedía del hierro anterior de Eduardo Ibarra, cuyas reses tenían origen de encaste Vistahermosa-Barbero de Utrera-Viuda de Murube. Desde 1908, había contado también con el origen Saltillo tras la compra realizada a esta ganadería.
A la muerte de Hipólito de Queralt, en 1920, la ganadería pasó a manos de la marquesa viuda de Albaserrada quien, el mismo año, decidió venderla. El nuevo comprador, el vallisoletano José Bueno, mantuvo el hierro y el ganado hasta que en 1928 terminó por dividir la ganadería en dos: el primero de los lotes, a manos de sus sobrinos Roque y Bernardo Escudero Bueno; y el segundo pertenecería a su viuda, Juliana Calvo, quien mantendrá la propiedad también del antiguo hierro del marqués.El Cossío. El toro I. Ibídem. Pg. 134.
Los hijos de doña Juliana Calvo heredan la parte de su madre en 1941, anunciándose a nombre de "Escudero Calvo Hermanos", y mantuvieron, en rasgos generales, la unidad de la ganadería durante dos décadas, desde 1941 hasta 1960, momento en el que se empieza a desintegrar, porque ya había entrado en una fuerte crisis de pérdida de valor, entre otras cosas porque los toreros no quieren torear ese ganado.Al respecto debe consultarse bibliográficamente la crisis de los toros de lidia: el descontrol respecto a su edad, la falta de integridad de sus pitones, denunciada con gran repercusión por el propio torero Antonio Bienvenida en 1952, que le costó el veto de varios toreros en 1953, etc. Como guía, vid "Cronología" de José Luis Suárez Guanes en "50 años de la alternativa de Antonio Bienvenida", ABC, 3 de diciembre de 1992, pgs. IX-XII. Así, se divide en varios lotes que parecen destinados al matadero, a falta de compradores, hasta que en 1965 lo que queda de la ganadería es finalmente vendida.
Historia de la ganadería
En efecto, desde 1960 la familia Escudero Calvo había entrado en negociaciones con los hermanos Victorino, Adolfo y Venancio Martín Andrés, ya previamente ganaderos en Galapagar (Madrid) España, para que fuesen estos quienes se hiciesen cargo de la ganadería, a consecuencia de «la debacle económica que esta había producido en la familia». La parte correspondiente a Florentina Escudero ya es comprada en esa fecha por los hermanos Martín Andrés. La oferta incluía ciento cincuenta cabezas de raza de lidia, y además vacuno manso y ganado caballar. La transacción se cerró en . Se iba a producir un cambio notable en la vida de Victorino y sus hermanos: "El salto de criador de ganado de carne y lechero, tratante, carnicero y moruchero que por las noches bajaba a Madrid a caballo con su ganado al matadero a imprescindible ganadero de toros bravos en el toreo es único en la Historia."Zabala de la Serna. El Mundo. 21 de diciembre de 2016.
Primero, sintiendo la atracción por la sangre brava, los hermanos Martín Andrés ya habían reemplazado algunas vacas moruchas que poseían por otras bravas, sobre todo del hierro de La Espuela, de Manolo González (Machaquito), y de Baltasar Ibán, consiguiendo de la Asociación de Reses de Lidia un hierro y optando por perseverar en la V que ya poseían como hierro para las moruchas.Victorino Martín García. Victorino por Victorino. Espasa Calpe. Col. "La Tauromaquia". Madrid. 2.000. Pgs. 39-40.
Después (volviendo al hilo de la procedencia Albaserrada) los hermanos Martín iniciaron su andadura en esta nueva empresa anunciándose bajo la denominación precedente de la ganadería: Escudero Calvo Hermanos, y lidiaron su primera novillada el 30 de abril de 1961, en la Plaza de toros de Zaragoza, en un cartel que compusieron los novilleros Manuel Fuillerat (Palmeño), Manolín Herrero y Emilio Oliva. No fue hasta el 27 de agosto de 1961 cuando pasaran a ofrecer su primera corrida de toros, esta vez en la inauguración de la Plaza de toros de San Sebastián de los Reyes (Madrid) España, que lidiaron Antonio Bienvenida, Antonio Chenel Antoñete y Curro Montes. Los dos Antonios salieron a hombros.Victorino Martín García. Ibídem. Pg. 76.
Entre Galapagar (Madrid) y Retortillo (Salamanca) empezaron a pastar los animales de la ganadería de los hermanos Martín, particularmente en las fincas de Los Enebrales. En esta explotación agropecuaria, a partir de 1963, los nuevos ganaderos empezaron a seleccionar sementales con los que nutrir de bravura este encaste de toros de lidia: Minerito, número 87 (Antonio Escudero Calvo había lidiado en Madrid en 1957 otro toro con el mismo nombre, que figura como "toro célebre" en El Cossío); Hospiciano, 20; Carminero, número 70; Granadino, número 62; y Valenciano, número 87.
Tras varios años lidiando en plazas de España, de primera, segunda y tercera categoría, el 19 de junio de 1965 se abre la oportunidad a que los ganaderos puedan llevar sus toros a la Plaza de toros de Madrid, siendo gerente de la misma Livinio Stuick. La novillada, anunciada bajo el nombre de Marqués de Albaserrada, la lidiaban Gregorio Tébar El Inclusero, Paco Pallarés (que tendría que ser sustituido por El Pepe), y el sevillano José María Sussoni, que se presentaba ante la afición madrileña. El Inclusero cortó las dos orejas a su segundo novillo.Victorino Martín García. Ibídem. Pg. 90.
A partir de ese mismo año, la ganadería iniciaba la trashumancia, dirigida a caballo por cañadas, desde Salamanca hasta Extremadura, donde se situaba la nueva finca en la que pastarían los toros de los hermanos Martín Andrés. El traslado obedeció a criterios climáticos, pues las persistentes heladas rigurosas estaban diezmando la ganadería.Victorino Martín García. Ibídem. Pgs. 91-92. La nueva finca, "El Mironcillo", en Malpartida de Plasencia (Cáceres), tenía mucho roble, buenos pastos y una plaza de tientas.Victorino Martín García. Ibídem. Pg. 91. El propio 1965 podían lidiar ya tres corridas en un mes. Además, en ese año, adquirían también en la provincia de Cáceres la finca "Monteviejo", al mismo tiempo que el resto de ganado de procedencia Albaserrada que aún obraba en poder de los Escudero Calvo, lo que ampliaba considerablemente las posibilidades de perfilar reatas encastadas según los planes de los nuevos propietarios. Eso permitió que la ganadería pasara a lidiarse, ya en 1966, con el nombre de estos: Martín Andrés Hermanos. siendo el primer festejo que lidiaron bajo esta denominación el 20 de marzo de ese año, en la Plaza de toros de Vista Alegre, con la participación de los novilleros El Pepe, Núñez Lara, y Antonio Montes, El Jeringuero.
También en 1966 se presentaron en el país vecino, en el anfiteatro romano de Arlés (Bocas del Ródano) Francia, con cinqueños que despacharon Antonio Bienvenida, el mexicano Jesús Córdoba (que cortó una oreja), y El Caracol. Los toros gustaron al público.Victorino Martín García. Ibídem. Pg. 95. Sin embargo todas las inversiones y esfuerzos iniciales estuvieron rodeados de problemas: "Cada vez encontrábamos más dificultades a la hora de vender los cárdenos que con tanto mimo y sacrificio criábamos".Victorino Martín García. Ibídem. Pg. 97.
Hasta la temporada de 1967 la ganadería se acarteló con el nombre de "Martín Andrés, Hermanos". Ya en 1967 se anuncia con el nombre de "Victorino Martín".Victorino Martín García. Ibídem. Pgs. 253-255, en el epílogo firmado por Alberto Simón y Paco Aguado, titulado "Datos estadísticos de la ganadería (1961-1999)", de 69 páginas. Pgs. 253-255.
El cuidado de las reses bravas encierra siempre peligro. Victorino Martín estuvo a punto de morir al resultar corneado repetidas veces por un semental, Hospiciano, que a su vez estaba malherido tras una pelea con otro semental de poder emergente. Fue el 2 de junio de 1968 y resultó alcanzado en un riñón y en un pulmón, necesitando transfusiones de sangre y varias operaciones.Victorino Martín García. Ibídem. Pg. 101.
miniaturadeimagen|283x283px|Toro de la ganadería de VIctorino Martín, lidiado en la Plaza de toros de Granada el 25 de junio de 2011 por Fernando Robleño
Características del toro de Victorino Martín
El toro de la ganadería de Victorino Martín, por su origen genético, procede directamente de los prototipos raciales del encaste Santa Coloma, vía Marqués de Albaserrada. Por esta razón, según la legislación vigente, establece las siguientes características:
Las características morfológicas son similares en su mayoría a las del encaste Saltillo, aunque pueden variar los perfiles y aparecer con más frecuencia reses acarneradas: cabeza estrecha, alargada y con frecuencia de forma acuminada (hocico de rata); cuello largo, con poco morrillo y "degollados"."Dícese del toro con poca papada". Luis Nieto Manjón. Diccionario ilustrado de términos taurinos. Ed Espasa Calpe. Col. "La tauromaquia". Madrid. 1987. Pg. 162. Las pintas más frecuentes son las cárdenas en todas sus variantes, del claro al oscuro; y después las negras, pero con predominio de entrepelados, y con variantes accidentales frecuentes como el bragado, meano, axiblanco y mulato (negro mate y pardusco).
Sobre el comportamiento de los victorinos, los toreros siempre han considerado a estos animales como exigentes e inteligentes durante su lidia. Así, el diestro Pepe Moral asegura: "Esta ganadería tiene mucha personalidad. Cuando un toro regala veinte embestidas buenas, embiste mejor que cualquiera". Anteriormente, Francisco Ruiz Miguel, por su parte, uno de los toreros que más toros de esta ganadería ha estoqueado, triunfando con ellos numerosas veces, tuvo la idea de inventar el metafórico nombre de "alimañas" para los toros de Victorino Martín más complicados durante la lidia, y el apelativo tuvo fortuna.