La escena del rock progresivo italiano surgió en los albores de la década de los setenta, inspirada, en cierta medida, por el movimiento del rock progresivo británico de la misma época. Sin embargo, ni sus raíces culturales son las mismas y su desarrollo es bastante particular, lo que terminará por crear de esta modalidad italiana una verdadera variedad por derecho propio, distinta del rock progresivo en general. A su vez, algunos grupos crearán un subgénero que solo posteriormente ha sido llamado rock progresivo sinfónico italiano, que combina diversos elementos estilísticos y compositivos que lo diferencian claramente del rock progresivo italiano en general.

Los grupos italianos más importantes de esta época, y que de alguna manera más impacto tuvieron no solo en Italia sino en Europa y Estados Unidos, fueron Banco del Mutuo Soccorso, Premiata Forneria Marconi, y Le Orme, merced a un sonido muy peculiar, basado principalmente en la recuperación del sonido tradicional de la canción popular italiana, con una muy acertada combinación de citas, a veces textuales, de piezas de origen clásico-sinfónico, pasajes corales (en el sentido barroco del coral, que no necesariamente requiere de un coro), así como una mezcla de instrumentos poco usuales en el mundo sonoro del rock, como flautas dulces, o de pico, traversas, espinetas, clavecín, laúdes, guitarras clásicas, etcétera. Tanto Premiata Forneria Marconi como Le Orme no se circunscribieron exclusivamente al rock progresivo, y de hecho Le Orme tiene sus orígenes en la década de 60s en el marco de un sonido pop bastante convencional, que nunca terminará de abandonar del todo.

No poco del sonido actual de la música pop y rock internacional proviene, en buena medida, de los desarrollos musicales elaborados durante esta década. Los mejores ejemplos del rock progresivo italiano se dieron principalmente en los años de 1972 y 1973, en los cuales florecieron muchísimos grupos que ofrecían conciertos en la escena local en Milán, Florencia, Venecia y Roma, dando por resultado no pocos discos de excepcional calidad, algunos de los cuales salieron del mercado local hallando una gran recepción fuera de Europa, en particular en Japón, donde desde la década de 1980 se han hecho de manera ininterrumpida reimpresiones de muchos de estos discos que en Italia pasaron sin pena ni gloria, y en México, donde el culto a este tipo de música y a este tipo de grupos es verdaderamente notable, y solo comparable, guardada toda distancia, con el culto que se le rinde, igualmente en México, a The Beatles.

El rock progresivo italiano vio una disminución de su actividad hacia fines de la década de 1970, igual que el rock progresivo en general en Europa e Inglaterra; en la década subsiguiente de 1980 el rock progresivo italiano verá un revival, a la par de intentos similares en Europa e Inglaterra, dando por origen a un nuevo subgénero, llamado Neoprogresivo, con un sonido más melódico y en cierta forma más accesible que el progresivo de los setenta.

Historia El difícil origen del rock progresivo El rock progresivo no tiene un solo origen ni un solo fundador, y el término resulta lo suficientemente vago y amplio como para incluir o excluir grupos a placer, según el gusto y las tendencias musicales de quien busque definirla. Sin duda, una parte importante del rock progresivo tiene su origen en el pop británico de la década de 60s, en particular de los álbumes de madurez de The Beatles de mediados de esa década. Es de señalar que este fue un tiempo de apertura y experimentación, no siempre novedosa. Al mismo tiempo surgió la llamada psicodelia. Se puede comprobar que grupos que en la década posteior fueron catalogados como progresivos, comenzaron en el ámbito del pop, del acid rock, y de la psicodelia. Grupos como Pink Floyd, Le Orme, Genesis y King Crimson solo son una pequeña muestra de los muchos grupos que tuvieron como origen géneros musicales muy distintos.

Otra vertiente muy importante del género proviene del jazz, pero sobre todo del jazz-rock y del jazz-fussion, inventado por John Coltrane, Joe Zawinul y Miles Davis; sin dejar de mencionar a un revolucionario del bajo, Jaco Pastorius; entre otros. A ellos se suman los nombres de músicos como Chick Corea, Herbie Hancock, y grupos como Weather Report, Return to Forever, Mahavishnu Orchestra y Passport, entre otros.

Otra vertiente es la de la música clásica, si bien esta vertiente ha sido sobrevalorada, pues con la excepción del rock progresivo italiano, realmente no es una influencia ni cultural ni estilística, a pesar de que diversos grupos realizaron adaptaciones de fragmentos de obras clásicas, como lo hicieron ciertos grupos holandeses como Ekseption y Focus, y músicos como Keith Emerson y Thijs van Leer, quienes tuvieron realmente una formación académica de conservatorio en el ámbito interpretativo. Sin embargo, fuera de algunos discos que abiertamente tomaron obras clásicas como modelo, como Pictures at an Exhibition de Emerson, Lake and Palmer, y Ciclos de los españoles Canarios, basados en la obra homónima de Músorgski el primero, y en Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi el segundo, realmente con muy pocas excepciones, que finalmente no confirman la regla, la música clásica no es un afluente del rock progresivo ni estilística ni formalmente ni en procedimientos compositivos, por más que en muchos sitios y foros de discusión se diga lo contrario. Si acaso, lo sería en el aspecto de las composiciones extensas, a la manera de una suite orquestal, o de un poema sinfónico; pero en muchos casos estas hipotéticas suites para grupo de rock son solo canciones hilvanadas con mayor o menor fortuna una detrás de otra, y no una auténtica composición en sentido formal.

En no pocos casos, el acercamiento al ámbito de la música clásica se dio de manera un tanto artificial y casi como un intento de adquirir un estatus que prácticamente de ninguna manera podría tener por sí solo el grupo, a través de obras abiertamente escritas para orquesta y grupo de rock. Son los casos de la Gemini Suite, de Jon Lord, el Concerto for Group and Orchestra, de Deep Purple, igualmente escrita pro Jon Lord, y que en los hechos es prácticamente la misma obra, pero con distinto título, Di Terra de Banco, entre un par de ejemplos de trabajos cuyo resultado final deja mucho que desear, al reducir la paleta orquestal al nivel de un instrumento más dentro del grupo de rock, en vez de integrar a éste a la paleta sonora de la orquesta, mucho más amplia y rica que el grupo de rock.

Solo en un caso muy particular, en ciertas manifestaciones del llamado rock en oposición belga, se dio un acercamiento un poco más sistemático y riguroso hacia la música clásica, en su manifestación atonal del , teniendo como maestros a Arnold Schoenberg, Alban Berg, Igor Stravinsky, y Béla Bartók, entre otros. En grupos como Art Zoyd, Univers Zéro, Present, y muy especialmente Julverne, y es posible escuchar versiones muy diluidas de la música de cámara que aquellos compositores realizaron, en versiones que se acercan más al jazz y a un rock sin concesiones ni estructuras rítmicas claras, lleno de disonancias y tempi no usuales en el rock.

Otro acercamiento se dará, igualmente, con el acercamiento al minimalismo fundado por Terry Riley, Philip Glass y otros, en músicos como Mike Oldfield, cuyo pasado y cercanía con la música auténticamente popular irlandesa es posible detectar en sus primeros álbumes.

Finalmente, otra vertiente es la de la música popular, el llamado folk o folclore, hoy llamada música del mundo o World music. Esta vertiente se dio mucho más en los grupos del continente, como España, Francia y Holanda, así como en Grecia, Italia y la zona de los Balcanes, donde las corrientes populares aún dominan un amplio espectro del alma popular y del estilo de vida. Muchos de los grupos de estas zonas no son abiertamente grupos de rock progresivo, ni entran en las subcategorías existentes, pero es un hecho que su relación es, en algunos pocos casos, significativa, básicamente porque la estructura de la música folclórica de los Balcanes, ya revelada por los compositores de principios del , contiene una antigua forma de estructura rítmica con módulos rítmicos superpuestos, estructuras en 2,2,5 o 2,2,2,5 que se pueden interpretar como 5 cuartos o 7 cuartos en muchos casos y que influyeron en la estructura rítmica de algunas obras clásicas que inspiraron al rock sinfónico de los 70 o simplemente son conocidas por los músicos de este género y posiblemente constituya una de las influencias más características del género.El grupo holandés Flairck, combina elementos del jazz, la canción popular, los géneros tradicionales populares, el rock progresivo, la música del Lejano Oriente, entre otras muchas influencias. Lo mismo puede decirse del grupo franco-corso Malicorne.

Por sí mismo, el género resulta más una etiqueta que agrupa a estilos más bien diversos, que un auténtico género, pues no existe una definición que abarque a sus múltiples exponentes. Y como se puede ver, abarca muchas variedades y estilos que no siempre conviven armoniosamente, incluso desde el ámbito mismo de quienes se aproximan al género.

Música clásica italiana, herencia viva y ejemplos de audio

Estos ejemplos de audio pueden aclarar más que mil palabras lo expuesto respecto a la relación de la música clásica y el rock progresivo, por una parte, y la música clásica italiana como un ejemplo de una tradición viva a lo largo de los siglos, que aún hoy se puede ver, escuchar y respirar en cualquier esquina del país. No parece incluso casual que canciones populares italianas aspíren, y muchas veces hayan logrado, un estatus similar al de ciertas arias de ópera. Y esto resulta muy significativo y distintivo de Italia, y explica por qué el rock progresivo italiano ha adquirido una categoría especial por sí mismo en la historia del rock progresivo, siendo prácticamente la única categoría musical del rock progresivo que está íntimamente ligado a su nacionalidad y tradiciones musicales.

Italia es, en este sentido, un país con una tradición musical única, donde la ópera no solo es, como sería de esperarse en cualquier tradición musical en Europa, la cúspide de la evolución musical y el espectáculo musical por excelencia, sino que de hecho es parte específica y concreta de la identidad nacional, y una muy seria aspiración de cualquiera en el país. En tal sentido, históricamente, el devenir de la música ha estado ligado, al menos en Occidente, con el pasado histórico del país, y el hecho de que casi toda la terminología musical instrumental y vocal esté definida por palabras de origen italiano es una prueba de lo que se ha señalado.

Luego entonces, probablemente como ningún otro país, en Italia la música está vinculada directamente con el carácter, el temperamento y la identidad nacionales a un nivel en el que prácticamente ningún otro país lo está. Este carácter único vinculado con la música se puede observar en todos los niveles y en todos los géneros musicales en Italia, caracterizados, la mayoría, por un abierto eclecticismo y una casi absoluta libertad. La música clásica, que en otros países resulta un objeto de elitismo, es en Italia una parte muy importante de la herencia histórica y de la identidad nacional, en un nivel mucho más profundo que en Alemania, otra nación con hondas raíces y tradiciones musicales.

Influencias Rock progresivo inglés