miniatura|Muchas organizaciones por el decrecimiento han adoptado como logo el caracol, en referencia a las palabras de Iván Illich sobre la "Lógica del Caracol".«El caracol construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra las espiras cada vez más amplias; después cesa bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión 16 veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal, lo sobrecargaría. Y desde entonces, cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esta ampliación de la concha, fuera de los límites fijados por su finalidad. Pasado el punto límite de la ampliación de las espiras, los problemas del sobrecrecimiento se multiplican en progresión geométrica, mientras que la capacidad biológica del caracol sólo puede, en el mejor de los casos, seguir una progresión aritmética», Ivan Illich.El decrecimiento, también conocido como decrecentismo, es un término utilizado tanto para un movimiento político, económico y social como para un conjunto de teorías que critican el paradigma del crecimiento económico. Se basa en ideas de una amplia gama de líneas de pensamiento como la ecología política, la economía ecológica y la justicia ambiental, señalando el daño social y ecológico causado por la búsqueda del crecimiento infinito y los imperativos occidentales de "desarrollo". El decrecimiento enfatiza la necesidad de reducir el consumo y la producción global (metabolismo social) y aboga por una sociedad socialmente justa y ecológicamente sostenible en la que el bienestar social y ambiental reemplace al PIB como indicador de prosperidad. Es probable que el PIB se redujese en una sociedad en la que se lograsen los objetivos del decrecimiento, aunque su incremento no es el objetivo principal del decrecimiento.Teoría del Decrecimiento: Lógica del Caracol, sitio digital 'WorldPress', 6 de abril de 2016.
El decrecimiento resalta la importancia de la autonomía, el trabajo de cuidado, la autoorganización, los bienes comunes, la comunidad, el localismo abierto, el trabajo colaborativo, la felicidad y la convivencia.
Concepto El decrecimiento rechaza el objetivo de crecimiento económico en sí del liberalismo y el productivismo;Eric Dupin (2009) La décroissance, une idée qui chemine sous la récession le Monde diplomatique. Consultado el 27 de mayo de 2012 «Con la crisis medioambiental y el cuestionamiento del valor trabajo, la idea de un casamiento entre anticapitalismo y antiproductivismo avanza» en palabras de Serge Latouche:
Por ello también se suelen denominar "objetores de crecimiento".
La investigación se inscribe en un movimiento más amplio de reflexión sobre la bioeconomía y el postdesarrollo, el cual implicaría un cambio radical de sistema. El decrecimiento tiene dos partes: (A) una parte ecológica y una de (B) justicia social. En primer lugar, el decrecimiento quiere reducir el uso excesivo de los recursos y energía (especialmente en los países más ricos del planeta). Durante este proceso se pretende también reducir la desigualdad y dar acceso a la población a los instrumentos necesarios para poder vivir largas y saludables vidas. Los decrecentistas entienden que el crecimiento perpetuo tiene fundamentos colonialistas por los cuales el Sur Global se mantiene pobre y endeudado para que los países del norte puedan obtener sus recursos y seguir creciendo. Así, no se puede aspirar a un mundo decrecentista sin reconocer previamente las desigualdades entre el norte y el sur del planeta, entendiéndolas como los frutos de un sistema capitalista y colonial donde los países del norte tienen una posición privilegiada ilícita.
La conservación del medio ambiente, afirman, no es posible sin reducir la producción económica que sería la responsable de la reducción de los recursos naturales y la destrucción del medio que genera, que actualmente estaría por encima de la capacidad de regeneración natural del planeta. Además, también cuestiona la capacidad del modelo de vida moderno para producir bienestar. Por estas causas se oponen al desarrollo sostenible, pues la evidencia científica hasta el momento no ha demostrado que sea posible desacoplar el crecimiento económico del impacto ambiental. El reto estaría en vivir mejor con menos.
Los partidarios del decrecimiento proponen una disminución del consumo y la producción controlada y racional, permitiendo respetar el clima, los ecosistemas y los propios seres humanos. Esta transición se realizaría mediante la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción (e intercambio), durabilidad y sobriedad. En definitiva, y tomando asimismo como base la simplicidad voluntaria, buscan reconsiderar los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida. De no actuar razonadamente, opinan generalmente que se llegaría a una situación de decrecimiento forzado debido a esa falta de recursos: «y si no decrecemos, mi pronóstico es el siguiente, en virtud de un proyecto racional, mesurado y consciente, acabaremos por decrecer de resultas del hundimiento sin fondo del capitalismo global».
Sus defensores argumentan que no se debe pensar en el concepto como algo negativo, sino muy al contrario: «cuando un río se desborda, todos deseamos que decrezca para que las aguas vuelvan a su cauce».
Historia Gestación ideológica Aunque el decrecimiento tiene su fundamento teórico en escritos y pensadores del (entre los que destacan el Club de Roma y el economista Nicholas Georgescu-Roegen), el concepto es también heredero de las corrientes de pensamiento anti-industriales del ; lideradas por Henri David Thoreau (1817-1862) en los Estados Unidos,Desde principios de los años 90, existe en Estados Unidos y Canadá un movimiento de «desconsumo» (downshifting) como reacción al ultraconsumismo, que busca trabajar, producir, gastar y consumir menos. Lev Tolstoï (1828-1910) en Rusia con su crítica del Estado y la importancia de la libertad individual.
En Gran Bretaña, John Ruskin y el movimiento Arts & Crafts (1819-1900) reclamaron, en plena época victoriana, la primacía del ser humano sobre la máquina y oponía la creatividad y el arte a la producción en serie.
Posteriormente se incluyó en esta crítica el fracaso de la globalización en el desarrollo del tercer mundo con autores como Vandana Shiva o Arturo Escobar.
Asimismo, el interés por articular lo individual y lo colectivo se hace eco de los escritos de Gandhi y su reflexión del lugar de cada persona en la sociedad. Su interpretación se acerca a la práctica de la vida sencilla: Necesitamos vivir simplemente para que otros puedan simplemente vivir. En su libro Hind Swaraj or Indian home rule realiza una crítica al desarrollo y de la noción misma de civilización, representada por Gran Bretaña y los occidentales. Gandhi muestra que cada progreso alcanzado implica una agravación de las condiciones de vida, y que la civilización occidental deja de lado la moralidad y la religión, y que crea nuevas necesidades relacionadas con el dinero imposibles de satisfacer y que aumenta por lo tanto las desigualdades.
Nacimiento del concepto La teoría enunciada por Nicholas Georgescu-Roegen sobre la bioeconomía su obra The Entropy law and the Economic Process (1971) forma parte de los cimientos del decrecimiento, así como las críticas a la industrialización en los años 1950, 60 y 70; de Günther Anders (La obsolescencia del hombre, 1956), Hannah Arendt (Condición del hombre moderno, 1958); o del Club de Roma, principalmente a través del Informe Meadows de 1972 que tiene como título en castellano Los límites del crecimiento o la crítica de Iván Illich en La convivencialidad (1973).
Informes del Club de Roma En 1968, el Club de Roma encarga a un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts un informe para encontrar soluciones prácticas a los problemas planetarios. Este informe, publicado en 1972 y titulado Los límites del crecimiento es el primer estudio importante que indica los peligros ecológicos del crecimiento económico sin precedentes que estaba experimentando el mundo en esa época (notar que el informe se realizó antes de la crisis de 1973). Su tesis principal es que en un planeta limitado, no es posible un continuo crecimiento económico. Posteriormente hubo más informes. Sin embargo, aunque son considerados como los primeros estudios oficiales que presentaban claramente al crecimiento económico como agravante de las condiciones ecológicas planetarias, no pueden ser considerados como fundadores del decrecimiento, pues las tesis del crecimiento sostenible también se apoyan en ellos. En un debate en París en 1972 sobre el Informe Meadows, con intervenciones de Sicco Mansholt, Herbert Marcuse, Edgar Morin, Edward Goldsmith (Le Nouvel Observateur, n. 397, junio de 1972), Michel Bosquet (es decir, Andre Gorz) introdujo explícitamente la idea de "decroissance" (decrecimiento) preguntando si era compatible con el capitalismo.
Tesis de Nicholas Georgescu-Roegen
El matemático y economista Nicholas Georgescu-Roegen es considerado por algunos como el padre del decrecimiento: en 1971 publica la obra The Entropy Law and the Economic Process. Él estima que el modelo económico neoclásico no tiene en cuenta el principio de degradación de la energía y la materia (es decir, el Segundo Principio de la Termodinámica, por el que la entropía en el universo sólo puede aumentar con el tiempo). Por lo tanto, introduce la 'entropía' en sus análisis. Así, asocia a cada flujo económico, de materia y de energía una entropía que al aumentar, significa pérdida de recursos útiles. Por ejemplo, las materias primas empleadas para construir un ordenador son fragmentadas y diseminadas por todo el planeta, siendo prácticamente imposible reconstituir los minerales originales. En cuanto a la energía empleada para fabricar los componentes, se ha disipado para siempre.
Otras aportaciones e influencias Schumacher y la economía budista El libro de 1973 de E. F. Schumacher titulado Lo pequeño es hermoso es anterior al movimiento decrecentista como tal, pero no obstante, también ha servido de aporte inicial a las bases ideológicas decrecentistas. En este libro se critica el modelo neoliberal de desarrollo económico, tomando nota de lo absurdo del cada vez mayor "nivel de vida", basado únicamente en el consumo y que este a su vez fuese visto como el objetivo principal de la actividad económica y del desarrollo. En cambio, Schumacher se refiere a una economía budista como aquella práctica que tiende a maximizar el bienestar y a reducir al mínimo el consumo.Schumacher, E. F. (1973). Small is Beautiful: Economics as if People Mattered. New York: Perennial Library. Consultado el 13 de mayo de 2010
Felicidad nacional bruta
El término de felicidad nacional bruta fue propuesto por Jigme Singye Wangchuck, rey de Bután, en 1972, como respuesta a las críticas de la constante pobreza económica de su país.Nadia Mustafa (2005) What About Gross National Happiness? Time Mientras que en los modelos económicos occidentales se ve al crecimiento económico como el objetivo principal, el indicador de felicidad nacional bruta se fundamenta en que el concepto del refuerzo espiritual, y no solo el material, es la verdadera premisa del desarrollo humano.Joan Martínez Alier (2012) Sicco Mansholt y el decrecimiento económico Periódico la JornadaValeria Moy (2015) ¿Producir más es crecer? El Financiero. Así mismo, para el exministro de Bután, Jigme Thinley, «el dogma de la productividad y el crecimiento ilimitado en un mundo finito es insostenible e injusto para las generaciones futuras».
Estado estacionario de Daly