El Clásico Regiomontano (también conocido como Clásico del Norte o simplemente Clásico Regio) es el partido que enfrenta a los clubes de fútbol Monterrey y Tigres UANL de la Liga MX, ambos originarios de Nuevo León, México.

Históricamente, y por sus fundadores, al Monterrey se le asocia con la sociedad regiomontana de abolengo; sin embargo, en la actualidad su afición reúne a gente de todo tipo y condición. Por su parte a Tigres, que es apodado localmente como «el equipo del pueblo», se le vinculaba con las clases obreras; sin embargo hoy en día, entre sus seguidores se encuentran a importantes empresarios y políticos de Nuevo León. Paradójicamente, en los barrios más humildes del estado, el Monterrey cuenta con un gran número de seguidores, así como en los barrios más «acomodados» hay una nutrida presencia de aficionados felinos.

Es el partido más importante de la temporada en la zona metropolitana de Monterrey (sobre todo en San Nicolás de los Garza, Monterrey y, recientemente Guadalupe) y uno de los más esperados de la Liga. Se considera de alto riesgo, ya que dentro del mundo de las barras, la ardua rivalidad que existe entre La Adicción (hinchada del Monterrey) y los Libres y Lokos (hinchada de Tigres) es conocida y, año tras año, los cuerpos de seguridad dentro del estadio montan rigurosos filtros de seguridad para evitar contacto directo entre ambas fanaticadas. En la actualidad, es el partido más caro de la liga. así como también el más caro en cuestión de plantillas.

Tigres descendió una vez, muchas veces atribuido al resultado del Clásico 51 (conocido como el Clásico del Descenso), sin embargo, un descenso se logra al arrastar malos resultados en la temporada no en un solo partido. Además, Tigres quedaría descendido esa temporada incluso de haber ganado ese partido.

Historia El primer clásico se jugó, en realidad, en la Segunda División del fútbol profesional mexicano. En la temporada 1959-1960, el equipo Jabatos de Nuevo León cambió de nombre para la segunda vuelta, ahora serían conocidos como los «Tigres del Universitario de Nuevo León». En la penúltima fecha del campeonato, el 13 de marzo de 1960, ambos equipos se enfrentaron por primera vez. El cotejo ha sido denominado por algunos como el «Clásico 0». Los Rayados ganaron ese primer encuentro con marcador 2-0. El siguiente enfrentamiento entre estos rivales sería hasta 1974, ya con ambos clubes en primera división, donde empataron a tres goles.

En 1978, la Federación Mexicana de Fútbol Asociación (FMF) organizó el torneo Nuevos Valores, en la que los clubes participantes debían jugar con cinco jugadores de cantera o debutantes como mínimo, aunque ninguno cumplió la regla. Monterrey y Tigres compartieron grupo y se enfrentaron en dos ocasiones en julio de dicho año, con los albiazules ganando ambos encuentros pero no el torneo en sí al ser la U. de G. el campeón del torneo.

El duodécimo clásico fue también la primera vez en que ambos equipos se enfrentaban en fase de eliminación; la liguilla de la temporada 1978-79 se jugó con un sistema de eliminación por grupos y los ocho mejores equipos de la Liga se dividieron en dos grupos de cuatro, donde el líder de cada grupo disputaría la final. Los neoleoneses quedaron en el Grupo 2, junto a Pumas UNAM y el Zacatepec. En la ida disputada el 6 de junio de 1979 en el Estadio Universitario, Tigres se llevó una victoria con la mínima diferencia, y en el siguiente clásico el 16 del mismo mes en dicho recinto, ambos empataron con goles de Raúl Isiordia para los albiazules y de Gerónimo Barbadillo a favor de los felinos. Aunque Tigres compartió el primer puesto del grupo con Pumas, estos accedieron a la final por diferencia de goles.

El 17 de septiembre de 1983, en un partido correspondiente a la jornada 22 de la temporada 1982-83, Monterrey se llevaría un triunfo con marcador de 2-0 sobre Tigres, acabando con un invicto de trece clásicos al hilo sin ganarle que inició en 1978. Era la racha invicta más extensa en la historia de la rivalidad hasta 1997, cuando Rayados alcanzó dicha marca con la misma cantidad de ediciones del clásico sin perder.

El 24 de marzo de 1996, durante la temporada 1995-96, se llevaría a cabo uno de los encuentros más recordados de esta rivalidad, en la que Tigres cayó de local ante el Monterrey con un marcador de 2-1 que le dejaba sin posibilidades de mantenerse en Primera División, de ahí a que el partido haya sido inmortalizado como el «Clásico del Descenso». Fuera de lo deportivo, el partido también ganó notoriedad cuando en el estadio se entonó la canción «Se fue» de la cantante italiana Laura Pausini mientras el comentarista deportivo Roberto Hernández Jr. dijera la siguiente frase: «Monterrey ganó. Tigres de la Autónoma de Nuevo León está en segunda división. Que Dios bendiga a todos lo que le hicieron daño a este equipo». No obstante, en un caso insólito en el fútbol mexicano y a pesar de haber descendido, Tigres accedió a la liguilla, aunque terminó siendo eliminado por Necaxa. Años después, Víctor Manuel Vucetich (entrenador felino durante ese partido) declaró que a pesar del resultado, ya estaban condenados a descender por la problemática de toda la temporada.

A mediados de 1997, un Tigres que había recuperado su lugar en la Primera División, se enfrentaría al Monterrey en la jornada 10 del Torneo Invierno el 19 de julio de aquel año. Ganaron ese encuentro por 3-2, no solo desquitándose de la derrota de hace año, sino que rompieron una racha de trece clásicos consecutivos sin obtener la victoria.

El 26 de febrero de 2000, Tigres venció al Monterrey con un marcador de 3-6 en el Estadio Tecnológico en un partido correspondiente a la jornada 7 del Torneo Verano. Pero la polémica extracancha llegaría cuando este marcador se anuló a raíz del «caso Donizete», en la que el equipo felino alineó al jugador Osmar Donizete, cuyo contrato presentó irregularidades en las firmas del mismo. El partido se jugó nuevamente el 5 de abril, terminando en un empate sin goles.

En 2003, después de que ganaran sus respectivos encuentros en los cuartos de final de la liguilla del Clausura, Monterrey y Tigres se vieron las caras en las semifinales, siendo el primer enfrentamiento en esta fase desde que se instauraron los torneos cortos. En la ida el 4 de junio, Rayados logró una histórica victoria en el Volcán al golear por un marcador de 4-1 que le daba una ventaja, y en la vuelta el 7 de junio, Tigres le regresó el favor derrotando a su acérrimo rival en el Tecnológico por 2-1. Esto no sería suficiente ya que el global terminó en 5-3 a favor de un Monterrey que más adelante conseguiría su segundo título de Liga al derrotar a Monarcas Morelia.

Un año después de los enfrentamientos en liguilla, el 26 de agosto de 2004 se daría el -hasta la fecha- resultado más abultado en los clásicos, con Tigres haciendo valer la localía al ganar por 6-2 en la segunda jornada del Apertura 2004. En un inicio, el Monterrey se vio afectado por el resultado, aunque más adelante alcanzarían el subcampeonato de liga en ese mismo certamen ante Pumas UNAM.

El Apertura 2005 vería por segunda vez una serie de clásicos en fase de liguilla, nuevamente en la ronda de semifinales. El 7 de diciembre de 2005 en el partido de ida, Tigres ganó con un marcador de 1-0, y tres días después, Monterrey se impuso con un marcador de 2-1 gracias a un peculiar cabezazo de parte de Guillermo Franco. Pese al empate global, Rayados avanzó a la final gracias a su mejor posición en la tabla general, aunque como en diciembre pasado, terminó subcampeón tras perder ante Deportivo Toluca con un global de 6-3.

En 2013, ambos equipos se enfrentaron por tercera vez en una serie de partidos de liguilla, aunque la primera de ellas en los cuartos de final del torneo Clausura. En esta ocasión, Tigres llegaba como el líder general con 30 puntos y el equipo con la mejor defensiva (14 goles recibidos), mientras que el Monterrey apenas logró entrar pese a quedar en noveno puesto con la misma cantidad de G/F y G/C (22), a raíz de que el Querétaro (octavo lugar) había «descendido», aunque esto nunca se consumó debido a la compra del equipo. En la ida el 8 de mayo, los albiazules lograron una victoria de 1-0 en el Tecnológico, y tras un empate a 1 en el Uni con un autogol de Israel Jiménez incluido, accedieron a las semifinales donde fueron eliminados en esa instancia por el eventual campeón, Club América.

En octubre de 2013, Monterrey y Tigres se enfrentarían en un partido de Copa MX Apertura en un duelo de eliminación directa en el Tec. En el primer tiempo, los felinos lograban un marcador de 2-0 con anotaciones de Emanuel Villa y Juninho, pero el Monterrey logró reaccionar en el segundo tiempo con un par de goles de César Delgado y Luis Madrigal. Con el marcador 2-2, el duelo se decidiría mediante tanda de penales, donde Rayados terminó siendo el equipo vencedor convirtiendo todos sus tiros mientras Tigres falló dos de estos, eliminándolos de otro torneo en menos de seis meses.

Durante el Clausura 2016, Monterrey derrotó a Tigres de local con la mínima en lo que era el primer clásico disputado en el nuevo Estadio BBVA Bancomer el 5 de marzo de ese año. Posteriormente en el mismo torneo, ambos fueron emparejados en los cuartos de final, en la que cosecharon triunfos de visitante (1-3 en el Uni y 1-2 en el BBVA). El marcador global (4-3) terminó a favor de los albiazules, quienes enfrentaron al Pachuca, pero se conformaron con el subcampeonato.

En el transcurso del 2017, los clubes neoleoneses demostrarían, una vez más, su enorme progreso en cuanto a lo estructural y lo futbolístico con fichajes y resultados que en años anteriores no estaban acostumbrados, como el enfrentarse en liguilla en los dos torneos anuales. En el Clausura 2017, Tigres superó con amplia diferencia al Monterrey en cuartos de final tras vencerlos 4-1 en la ida como locales y 0-2 en la vuelta como visitantes destacando la labor del delantero André-Pierre Gignac convirtiendo cuatro de las seis anotaciones dando como resultado una venganza felina consumada tras las eliminaciones previas a manos de Rayados mediante un abultado marcador global de 6-1. No obstante, quedaron subcampeones al no poder vencer al Guadalajara en la final.

En el Apertura 2017, ambos equipos se enfrentaron en la primera final regia en la historia del deporte tras haber superado la fase semifinal con facilidad. Tras un empate a 1 en el partido de ida celebrado el 7 de diciembre con Universitario en un lleno total de asistencia pese al frío bastante intenso, Tigres venció al Monterrey en el partido de vuelta en el BBVA Bancomer celebrado el 10 de diciembre, tras remontar un 0-1 a un 2-1 sin siquiera haber concluido el primer tiempo con goles de Eduardo Vargas y Francisco Meza. Ganando su sexto título y acercándose en el top de campeones, el club nicolaíta logró una histórica victoria en su historia.

2019 sería, para muchos aficionados de ambos equipos, como un año histórico en el fútbol de Nuevo León, ya que no solo era la primera vez que fueron los campeones de los torneos anuales: Tigres en el Clausura venciendo al Club León cuando previamente había eliminado a su acérrimo rival por segunda ocasión en liguilla y Monterrey en el Apertura ganándole la final al Club América de visitante y rompiendo una sequía de casi diez años sin ganar la Liga MX, sino que también se enfrentaron en la final de la Liga de Campeones de la Concacaf. En el partido de ida de lo que fue la «segunda final regia de la historia», efectuada el 24 de abril de 2019 en el Volcan, el equipo de Monterrey logró una sólida victoria de 1-0 con anotación de Nicolás Sánchez. El encuentro de la vuelta el 1 de mayo de 2019 en el BBVA Bancomer, que terminaría con un empate a 1 (global de 2-1) que le daba la cuarta Concachampions a los Rayados, consiguiendo estos desquitarse por la final de liga de hace un año y medio.