La Rada Central Ucraniana (, Ukraínska Tsentralna Rada, siendo sus siglas УЦР, UTsR), es un término utilizado generalmente por los ucranianos para sociedades políticas, públicas, culturales y profesionales. Además, después del Congreso Nacional Panucraniano (del 17 de marzo al 2 de abril de 1917), fue el Parlamento revolucionario de Ucrania, que dirigió el movimiento nacional y, mediante cuatro proclamas universales, condujo a Ucrania de la autonomía a la independencia antes de que los alemanes la disolviesen al año siguiente.
Las tres primeras proclamas universales declaraban la autonomía de Ucrania, sin romper los lazos federales con la República Rusa. Pero tras la supresión por el Gobierno de Lenin de la Asamblea Constituyente Rusa, en la que los socialistas revolucionarios ucranianos consiguieron 81 escaños revelándose como la tercera fuerza política más votada, la Cuarta Proclama Universal determinó: "La República Popular Ucraniana se proclama Estado independiente, libre y soberano de la nación ucraniana". Myjailo Hrushevski fue uno de los socialistas revolucionarios que consiguió un escaño de diputado, elegido por la circunscripción de Kiev.Члены Всероссийского Учредительного Собрания. Биографический справочник. - Diputados de la Asamblea Constituyente Rusa. Notas bibliográficas.
La Rada se formó poco después de la Revolución de Febrero y quedó presidida por el historiador Myjailo Hrushevski. Inicialmente, la Rada defendió la autonomía de Ucrania dentro de una República Rusa federal. Robustecida por el apoyo de diversos congresos de soldados y campesinos entre otros, consiguió el derecho de representar a la nación ucraniana. Al rechazo del Gobierno provisional ruso la Rada respondió con la proclamación unilateral de la autonomía el 23 de junio de 1917 en su Primera Proclama Universal. Se formó un gabinete —la Secretaría General— para gestionar esta autonomía, que el Gobierno provisional debilitado por la derrota de la ofensiva Kérenski, tuvo que reconocer en el verano, aunque de manera más limitada de lo esperado por la Rada.
Después de la Revolución de Octubre, proclamó la federación con la República Rusa en la Tercera Proclama Universal del 20 de noviembre de 1917. En respuesta a la invasión bolchevique de la región y la disolución de la Asamblea Constituyente Rusa por el Gobierno bolchevique de Lenin el 19 de enero de 1918, la Rada declaró independiente a la República Popular Ucraniana en la Cuarta Proclama Universal del 22 de enero de 1918. Dividida internamente, no llegó a aplicar la esperada reforma agraria, ni a reunir la Asamblea Constituyente Ucraniana proyectada ni a formar unas fuerzas armadas que le permitiesen enfrentarse a los bolcheviques.
Incapaz de hacer frente por sí misma a las fuerzas bolcheviques enviadas contra ella, solicitó la ayuda de los Imperios Centrales, que ocuparon el país con el objetivo de obtener de él grandes cantidades de alimentos. Restaurada en teoría con ayuda de los imperios, la república se convirtió en la práctica en su protectorado. Incapaz de suministrar estos, los ocupantes decidieron sustituirla por otro Gobierno que les ayudase a lograr este objetivo. Este segundo periodo en Kiev apenas duró nueve semanas.
El 9 de febrero de 1918, en Brest fue firmado el Tratado de Brest-Litovsk entre los representantes de los Imperios Centrales y los de la Rada Central Ucraniana que precedió en casi un mes al que firmaron aquellos con el gobierno ruso del Sovnarkom. La Rada Central fue abolida por un golpe de Estado de los conservadores con apoyo de las potencias ocupantes el 29 de abril de 1918. El poder pasó al hetman Pavló Skoropadski, acaudalado militar que gobernó hasta la derrota de los Imperios Centrales.
Antecedentes Situación de la región El antiguo Imperio ruso contaba con unos treinta y dos millones de ucranianos, la mayor minoría del Estado. El nacionalismo ucraniano —de aparición tardía— no estaba muy extendido, pero creció rápidamente a lo largo de 1917. El Gobierno imperial había reprimido su extensión entre el campesinado, prohibiendo incluso las publicaciones en ucraniano hasta 1905. Aunque la revolución rusa de 1905 trajo un florecimiento de la producción en ucraniano, esta casi desapareció a partir de 1908 y volvió a quedar vigilada estrechamente por el Gobierno zarista. La enseñanza en ucraniano solo se permitió en 1917. Las reformas de Piotr Stolypin expulsaron en la práctica a los nacionalistas ucranianos de la Duma. El estallido de la Primera Guerra Mundial redobló la represión gubernamental de la prensa ucraniana, de cualquier manifestación cultural local y de las organizaciones culturales, incluso de las favorables al Gobierno en el conflicto. Las clases altas ucranianas, así como el creciente proletariado urbano, se consideraban en general más rusos que ucranianos.
La mayoría de los ucranianos, no obstante, eran campesinos —solo el 20 % de la población era urbana, un porcentaje ligeramente mayor que la media en la parte europea del imperio; el 68 % de la población se dedicaba a la agricultura—, difíciles de movilizar políticamente; gran parte del proletariado urbano del este de la región era ruso. El 88 % de los campesinos era lingüísticamente ucraniano. De los veinticinco millones de residentes en el campo, el 97 % eran campesinos, que poseían el 65 % de la tierra; los terratenientes, el 1,1 %, poseían el 30 %. Cerca de la mitad del campesinado era pobre y solo alrededor del 17,5 % acomodado, más por la falta de medios —créditos, maquinaria, formación— que de tierra en propiedad. Con la escasa producción media, los campesinos sufrían hambre cada tres años en promedio. A diferencia de las principales provincias agrícolas rusas, las ucranianas contaban con un sistema de propiedad personal y hereditario de la tierra y las comunas estaban poco extendidas. El interés de los campesinos por las haciendas de los terratenientes se debió más a la falta de alternativas de ingresos durante la guerra civil que a que su distribución pudiese resolver su pobreza. Con unos terratenientes fundamentalmente rusos, escasas estructuras educativas o cooperativas y un agro muy homogéneo, la posible dirección política del agro ucraniano recayó en los profesionales del campo —el «tercer elemento»: maestros, veterinarios, empleados de los zemstvos, etc—, apenas el 0,3 % de la población rural.
Rusa y judía era también gran parte de la población urbana; el porcentaje de ucranianos residentes en las ciudades era bajo. Judíos solían ser también la mayoría de los comerciantes e industriales de las provincias occidentales, donde los terratenientes eran a menudo polacos. La región contaba además con los grandes contingentes rusos de los frentes sudoriental y rumano. Si la zona costera contaba con una gran mezcla de comunidades cuyo paradigma era Odesa, la zona oriental, con grandes centros industriales y mineros tenía una gran cantidad de obreros rusos o rusificados. Un importante problema para el programa nacionalista de la Rada fue el especial crecimiento de la población en las provincias esteparias del sur de la región, más industrializadas, menos movilizadas militarmente durante la guerra y menos partidarias del ideal nacionalista. En estas zonas la mayoría ucraniana era pequeña, no había tenido un papel destacado en su industrialización y había sido en parte rusificada. En efecto, el proletariado ucraniano era muy reducido y había sido a menudo rusificado. Mayoritariamente, los obreros de Ucrania apoyaron a los partidos socialistas rusos, no a los ucranianos.
Estas provincias concentraban el 46 % de la población urbana. Entre esta, los ucranianos representaban alrededor del 30 %, un porcentaje menor que los rusos (34 %) y parecido al de los judíos (27 %). Los ucranianos urbanos, además, pertenecían en general a los estratos más pobres, el proletariado y semiproletariado y su porcentaje entre la clase media (burguesía, intelectualidad, funcionariado u oficinistas) era bajo. En las ciudades, donde se decidió el destino de la guerra civil, los nacionalistas ucranianos encontraron en general indiferencia y hostilidad. Tanto en las elecciones a la Asamblea Constituyente Rusa como en las municipales, los partidos ucranianos sufrieron derrotas en todas las ciudades importantes. En la propia Kiev, apenas el 16 % de la población se declaraba ucraniana en 1917 y, a pesar de su crecimiento durante los años de conflicto, en 1919 no alcanzaba el cuarto del total.
Los elementos ucranianos carecían de experiencia de gobierno ya que la región carecía de una Administración propia. Los partidos ucranianos tenían una corta existencia y habían surgido a principios de siglo. La intelectualidad ucraniana fue incapaz de movilizar de forma permanente y eficaz al amplio campesinado en favor de su ideal nacionalista.
El proletariado (el 14 % de la población contando a los trabajadores y a sus familias), era fundamentalmente agrario y semicampesino: solo millón y medio de los seis millones y medio de obreros y sus familias residía en ciudades. Esta porción, la más activa políticamente, se concentraba en el sur, lejos de los centros del nacionalismo.
Por su parte, la burguesía era extremadamente débil en Ucrania (el 0,8 % de la población) y la intelectualidad y los oficinistas apenas alcanzaban el 6 %.
Situación política La mayoría de los partidos de la región se proclamaban de una u otra manera socialistas. La Sociedad de Progresistas Ucranianos, que no lo era, adoptó el nombre de Partido de Socialistas Federalistas. Al mismo tiempo, los partidos solían tener una vertiente nacionalista, a menudo difícil de conjugar con su socialismo internacionalista. La tensión entre los dos aspectos produjo la escisión de los dos partidos socialistas principales en enero de 1919: el Partido Socialrevolucionario Ucraniano —surgido tras la Revolución de Febrero, encabezado por jóvenes dirigentes, con gran influencia entre los campesinos pero poca en la Rada— y el Partido Obrero Socialdemócrata Ucraniano (POSU) —resurgido tras la revolución, con importantes dirigentes políticos como Volodímir Vinnichenko o Simon Petliura—. La corriente más izquierdista del POSU, convencida de poder evitar la invasión bolchevique si se implantaba un sistema de sóviets en el país, formó su propio partido. Los más radicales de entre los socialrevolucionarios ucranianos se separaron en mayo de 1918 y formaron el Partido Ucraniano Socialista-Revolucionario Borotbista en agosto de 1919. Opuestos a la vez a la República Popular Ucraniana y a la República Socialista Soviética de Ucrania contra la que fomentaron alzamientos campesinos, acabaron absorbidos por los bolcheviques a comienzos de 1920.
El Partido bolchevique era débil en Ucrania, especialmente entre los ucranianos y más aún entre los campesinos ucranianos y, en general, contrario al nacionalismo de la región. Los obreros urbanos, en mejor situación que los rusos, apoyaban en general a los mencheviques, igual que la mayoría de los artesanos, a menudo judíos. El principal apoyo bolchevique provenía de los inmigrantes rusos recientes, venidos para trabajar en las minas. El Partido Comunista Ucraniano se formó en Moscú en agosto de 1918, pero no como un partido separado, sino como la sección ucraniana y autónoma del partido ruso. Los principales puestos del partido los ocupaban personas que no eran ucranianas.