El palacio de Viana es un palacio-museo de la ciudad española de Córdoba, situado en el barrio de Santa Marina, en pleno casco histórico. El 27 de marzo de 1981 fue declarado bien de interés cultural en la categoría de monumento.
El palacio fue construido en el y se ha ido ampliando con el paso de los siglos. Su denominación proviene del marquesado de Viana, última familia propietaria del inmueble. En 1981, tras ser adquirido por la Caja Provincial de Ahorros, se abre por primera vez al público con sus doce patios, el jardín y el interior del palacio, lo que harían unos 6500 metros cuadrados. En 2019 recibió más de , siendo uno de los espacios culturales más turísticos de Córdoba.
Historia miniatura|El patio de las Columnas es el más reciente y también el más grande.
Familia Villaseca Las primeras referencias a este conjunto palaciego comienzan en 1425, cuando Ruy Fernández, señor de Fuentecubierta, compró por 750 doblas de oro un conjunto de casas medievales que corresponden a los actuales patios de Recibo, del Archivo y de los Naranjos, que componen el cuerpo principal del palacio. En 1492 Gómez Suárez de Figueroa, alcaide mayor de Antequera y veinticuatro de Córdoba, fundó mayorazgo, por lo que podría considerarse el primer dueño del conjunto de bienes, conocido desde entonces como palacio de don Gome. Además de las casas que había heredado de su padre, en 1500 adquirió las viviendas que forman la actual plaza de don Gome.
Gómez Suárez de Figueroa murió sin descendencia y le sucedió su sobrino Bernardino de Figueroa y Córdoba. El hijo de este, Gómez de Figueroa y Córdoba, I señor de Villaseca, amplió el palacio con la compra de las casas de la Puentezuela de Tres Caños, actual patio de los Gatos, en 1545, aunque las perdió en 1561 en un pleito con su hija. El II señor de Villaseca, Luis Gómez de Figueroa y Córdoba, realizó la primera transformación importante en estilo renacentista con el patio de Recibo, la portada principal, probablemente del artista cordobés Juan de Ochoa, así como las caballerizas tras su matrimonio con María de Guzmán de Argote en 1571, perteneciente a una de las familias más prominentes de Córdoba. El III señor de Villaseca, Gómez de Figueroa y Córdoba realizó en 1624 las célebres Rejas de don Gome, una espléndida fachada en el patio de las Rejas cuya función era comunicar la vivienda con el exterior y mostrar la nueva posición de la familia. El IV señor de Villaseca, Luis Gómez Bernardo Fernández de Córdoba y Figueroa, consiguió recuperar las casas de Puentezuela de Tres Caños, el actual patio de los Gatos, tras adquirirlas en 1647.
Ana Rafaela Fernández de Mesa de Argote, VI marquesa de Villaseca, realizó las grandes reformas producidas en el . Gracias a su acción se crearon las dependencias para la creación del Archivo Histórico de Viana, también se remodeló el patio de la Madama y se construyó el patio del Archivo en torno a 1737. El VII marqués de Villaseca, Diego Rafael Cabrera y Fernández de Mesa, duplicó las dimensiones del palacio al adquirir las casas colindantes de los condes de Torres Cabrera, tras intercambiarlas por un cortijo. Esta ampliación incorporó los actuales patios de la Cancela, la Alberca, el Pozo, los Jardineros, de la Capilla y el amplio jardín en 1814.
Marqueses de Viana En 1871 el IX marqués de Villaseca murió sin descendencia y nombró heredera a su esposa María del Carmen Pérez de Barradas y Bernuy, quien, al contraer matrimonio de nuevo en 1873 con Teobaldo de Saavedra y Cueto, I marqués de Viana y octavo hijo del duque de Rivas, el palacio quedó asociado permanentemente a esta familia. Al morir sin descendencia el título pasó a su sobrino, el II marqués de Viana, José de Saavedra y Salamanca, gran impulsor a la hora de convertir la vivienda en una casa-museo, trasladando numerosas piezas arqueológicas al palacio; además, modificó las fajas del escudo de la fachada principal en 1921 para que representaran el del marquesado de Viana, además de ubicar su lema «Padecer por vivir» y añadió los collares de la Orden de Carlos III y del Toisón de Oro. Asimismo, el marqués José de Saavedra fue un importante personaje de la corte del rey Alfonso XIII. Dicho monarca visitó en varias ocasiones el palacio debido a su amistad con el aristócrata y a sus cargos como jefe superior de Palacio y caballerizo mayor. Asimismo, el príncipe de Asturias Alfonso de Borbón y el infante Jaime de Borbón también visitaron el palacio el 28 de enero de 1927. En 1955, el III marqués de Viana, Fausto de Saavedra, vendió su palacio homónimo de Madrid para ocuparse como sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, por lo que todas sus pertenencias allí expuestas se trasladaron a Córdoba, hecho por el que recibiría la Medalla de Oro de la ciudad unos años después. Las dos únicas veces que el dictador Francisco Franco pernoctó en Córdoba, en 1953 y 1962, lo hizo en este palacio debido a su amistad con el III marqués.
Apertura al público La viuda del tercer marqués, Sofía Lancaster, intentó vender el palacio en diversas ocasiones, sin embargo, tras las protestas cordobesas, lo cedió formalmente el 2 de julio de 1980, en una reunión celebrada en el Hotel Ritz, a la Caja Provincial de Ahorros de Córdoba a cambio de una renta anual de 20 millones de pesetas. Dicha Caja Provincial derivaría más adelante en la entidad financiera CajaSur, la cual, a través de su fundación cultural, adaptó el complejo para museo con una serie de colecciones distribuidas por sus salas. El palacio abrió al público el 31 de octubre de 1981 con la presencia del presidente del Senado Cecilio Valverde. En 1983 se construyó el patio de Columnas para albergar actos culturales e institucionales. En 2012 se mejoró su musealización, mientras que en 2019 se abrieron al público las caballerizas.
El 27 de diciembre de 2019, como conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la declaración del centro histórico de Córdoba como Patrimonio de la Humanidad, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía se celebró en el Palacio. Además, desde julio de 2021 se realizan bodas civiles tanto en los patios como en el interior del palacio. En octubre de 2025 Kutxabank absorbió jurídicamente a CajaSur y el propietario del palacio de Viana pasó a ser la Fundación Kutxabank.
Patios y jardín miniatura|Patio de la Recepción. miniatura|Patio de las Rejas. miniatura|Patio de los Gatos, primer patio de vecinos documentado en Córdoba. Una de sus grandes atracciones son sus hermosos doce patios cordobeses, unidos entre sí por galerías, con gran diversidad de plantas, sobre todo en primavera y verano cuando florecen las plantas y dan gran color al recinto. El agua es también uno de los elementos principales, ya que se fusiona con la vegetación creando un patio en armonía con la naturaleza.
Patio de Recibo. Se convirtió en la entrada del palacio a finales del , cuando también se realizó la portada renacentista por Juan de Ochoa, ya que en sus orígenes la entrada se hacía por el patio de los Naranjos. Alberga dieciséis columnas de estilo toscano y el enchinado cordobés es de 1926. La palmera fue plantada en 1930 y replantada en 1999. Se encuentra adosado a las caballerizas, que también tenían un acceso exterior, y donde se encuentran 26 pesebres con capacidad para 16 caballos y una carroza nupcial tipo berlina del para siete caballos y con pinturas de Vicente López, restauradas por Joaquín Sorolla para la boda de Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battenberg en 1906.https://www.facebook.com/PalaciodeViana/posts/2740358542719283 La carroza fue adquirida por el II marqués de Viana en Écija. Patio de los Gatos. Este patio estaba formado por viviendas de vecinos denominadas casas de la Puentezuela de Tres Caños, siendo el primer patio de vecinos documentado en la ciudad cordobesa, que fueron compradas por el I señor de Villaseca en 1545. No obstante, fueron perdidas por un pleito en favor de su hija y no volvieron a adquirirse hasta 1647 como viviendas de alquiler. A partir del finalmente se comunican al palacio y en 1735 se conoce que ya estaban destinadas a los administradores del mismo. Más tarde, cuando los Viana adquieren la propiedad en 1873, se instalan las cocinas en la sala contigua, por lo que también llegó a conocerse como patio de las Cocinas. La denominación de patio de los Gatos se debe a que estos felinos acudían a los olores de la comida. Patio de los Naranjos. Entrada original del palacio durante el hasta la construcción del patio de Recibo, alberga una gran cantidad de naranjos, de ahí su nombre, además de una alberca ornamental. En los planos del el patio aparece dividido en dos, volviendo a su estructura original durante el . El III marqués de Viana solía coger un heliotropo del patio y ponerlo en el ojal de su chaqueta. El pavimento de enchinado se aplica en los años 1980 tras la apertura al público, ya que estaba realizado en albero. Patio de las Rejas. Recibe este nombre por las monumentales rejas realizadas por Bartolomé de los Reyes en 1624, que permiten observar el patio desde el exterior como muestra del alto estatus social, por lo que ha sido siempre uno de los patios más mimados por los dueños. Destacan los cítricos en espaldera y las macetas de centaurea alrededor de la fuente. Patio de la Madama. Realizado en el por la VI marquesa de Villaseca. Recibe este nombre por la estatua de una náyade en el centro de una fuente, siendo este tipo de esculturas clásicas recuperadas durante el Neoclasicismo. A comienzos del se le añadieron los cipreses que la rodean actualmente. Patio de las Columnas. Se trata del patio más reciente, ya que fue realizado durante los años 1980 una vez fue adquirido para las visitas públicas. Su tamaño hace que sea el más grande del complejo, solo superado por el jardín. Aquí se realizan diversos actos culturales como las Cruces de mayo, exposiciones, teatros o entregas de premios. Se decidió utilizar el arrayán, a diferencia del omnipresente boj, debido a que es muy habitual en la Sierra de Córdoba. El jardín es la zona al aire libre más grande del palacio (1200 metros cuadrados), adquirida por el VII marqués de Villaseca en 1814 a los marqueses de Torres Cabrera, quienes tenían este espacio en propiedad. Con esta ampliación se duplicó el tamaño del palacio, ya que el aristócrata consideraba que era necesario disponer de un espacio verde más grande. Se configura en dieciséis parterres de boj, configuración típica de los jardines franceses de la época. La encina es la planta más antigua todo el palacio, de la que se calcula que tiene más de cuatrocientos años y alcanza los veinticinco metros. Patio de la Alberca. Incorporado junto al jardín en 1814, perteneciendo anteriormente a los marqueses de Torres Cabrera. Aquí se ubicaba la denominada casa de campo, donde los Viana gestionaban sus otras propiedades rurales. Entre finales del y principios del fue denominado como patio de los Venados. El invernadero fue realizado en 1960, mientras que la alberca fue trasladada desde el vecino patio del Pozo en 1980. Patio del Pozo. Incluido en el palacio también en 1814, aquí se encontraba la alberca ubicada actualmente en el patio de la Alberca. Entre finales del y principios del se conoció como el patio de la Noria, por este elemento desaparecido que se ubicaba en el lugar. Desde el pozo se extrae agua del arroyo Colodro que surte a todo el palacio y el resto de los patios. Sobre la malla que cubre el pozo se encuentran cuatro cangilones que fueron hallados en su interior. Otro de los puntos de agua del patio es una fuente con un mascarón de mármol gris con la inscripción «Fuente de Doña Leonor», una de las hijas del II marqués de Viana.