La balada romántica (también conocida como canción melódica o música romántica) es un género musical que apareció en la década de 1960 que alcanzó popularidad en algunos países de América Latina y Europa. Se caracteriza por ser un género interpretado en tiempo lento, siempre tratando temáticas de amor.
En México se escuchaban baladas románticas al inicio de la década de 1960, dada la influencia cultural de Estados Unidos y la frecuencia con que esta música era escuchada en las estaciones de radio juveniles de la época (Ver: Los Teen Tops, Los Camisas Negras y artistas relacionados como Enrique Guzmán y César Costa).
Su auge en España estuvo aparejado con el ingreso de ese país en el festival de la canción de Eurovisión de 1962 con la canción Llámame. En Eurovisión 1966, Raphael representó a España con la canción Yo soy aquel, con la que obtuvo el séptimo lugar.
Terminología En el lenguaje coloquial latinoamericano se intercambian los términos balada y bolero, pero se trata de estilos musicales diferenciados. Algunos autores atribuyeron en parte esa diferencia, a que el bolero presenta letras con una mayor sofisticación y un lenguaje más metafórico y sutil, por la influencia española. Cuando boleristas latinoamericanos modernos optaron por componer balada en boga, no obtuvieron estos desarrollos debido a que tomaron elementos de la balada slow rock de los años 1950 que es en general escueta. A lo largo de décadas de existencia se fusionaron con diversos ritmos afroamericanos y locales para formar diversas variantes, tanto el bolero y la balada, como en salsa y cumbia románticas para citar algunos.
El músico argentino Chico Novarro se refiere a estas diferencias cuando en un reportaje responde:
Chico Novarro se caracterizó por abordar con solvencia estilos muy variados como: bolero, tango, jazz, rock, cumbia y pop. En 1960 se instaló en Buenos Aires y dos años después integró el Club del Clan, programa de televisión que se volvería famoso por difundir rock y baladas, de donde salieron exitosos artistas, como Palito Ortega, Violeta Rivas y Johnny Tedesco, entre otros.
Características El etnomusicólogo Daniel Party define a la balada romántica como «una canción de amor de tiempo lento, interpretada por un cantante solista generalmente acompañado de una orquesta».
Party ha destacado el carácter común “latino” del género, más allá de los países, definiendo a la balada romántica como una «lingua franca», derivada de «una sensibilidad común latinoamericana» Recurriendo a las investigaciones de Jesús Martín-Barbero, Party destaca que la balada romántica es una expresión de un proceso cultural más amplio, denominado por Martín-Barbero como «integración sentimental latinoamericana», fenómeno que estaría dando cuenta de una estandarización de las maneras de sentir y expresar las emociones de los latinoamericanos, a través de gestos, sonidos, ritmos y cadencias literarias comunes, vinculados a su vez a la telenovela.Martín-Barbero, Jesús. "Memory and Form in the Latin American Soap Opera." To Be Continued...: Soap Operas around the World. Ed. Robert Clyde Allen. London: Routledge, 1995. 276-84. En efecto, se suelen usar como cortina musical para identificar las mismas.
Historia miniaturadeimagen|Elvis Presley interpretó un gran número de baladas especialmente para sus películas en la década de los 50 y 60
Orígenes El género ballad, de origen cultural en los inmigrantes europeos en la América de los años 1920 contrastaba con el desarrollo de la música americana. Fue durante esos años cuando deciden llamar "ballad" a los temas lentos de temática romántica. Su atractivo se debió a su influencia de la música clásica, y entre los primeros géneros populares que ganaron aceptación utilizando una orquesta sinfónica, primeramente influirá solo en Europa, que presenta música idéntica.
El blues y el jazz en Estados Unidos sufrían transformaciones que se estaban gestando desde los años 1930 y 1940 y que propiciaron el origen de nuevos ritmos. El rock and roll a mediados de los años 1950 transformó algunos estilos de música contemporáneos en lo que se refiere a la forma de cantarlos y la instrumentación, que incluía reverberación por primera vez en instrumentos eléctricos, además de la sinfónica tradicional baladística. Las baladas se difundían por todo el mundo gracias a los vinilos y al cine estadounidense.
Uno de los principales difusores fue Elvis Presley, cuando diversificó su música, además del rock and roll, cultivando la nueva balada, influenciando al romántico rock lento (slow rock) de fines de la década liderado por Paul Anka y Neil Sedaka. Los años 1950 eran los años de la posguerra, Europa y Asia salían de las ruinas producidas por la Segunda Guerra Mundial; América Latina, Europa y los otros continentes recibieron la influencia musical estadounidense y produjeron reediciones de baladas estadounidenses con nuevas letras en idiomas autóctonos durante más de una década. Anteriormente a esto, la música vernácula de los países del mundo quedaba relegada frente a cantantes estadounidenses como Bing Crosby y Frank Sinatra que llenaban las carteleras desde los años 1930.
La balada romántica en América Latina En América Latina, la balada romántica tiene un referente en el bolero latinoamericano de los años 1950 con Lucho Gatica, Leo Marini, etc., aunque influida también por la canción romántica francesa (Charles Aznavour) y la italiana (Domenico Modugno y Nicola Di Bari), de los años 1960 y 1970. También fue fuertemente influenciada por la «Nueva ola» mexicana, argentina, chilena, etc., y de Brasil donde el líder de la «Jovem Guarda» Roberto Carlos ganó en 1968 el Festival de la Canción de San Remo en Italia. Al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en Chile en los años 1960 fueron algunos de los exponentes de la Nueva ola.
En la América Latina de los años 1960 se seguían haciendo boleros, pero las nuevas generaciones fueron perdiendo interés en ese género musical y así, boleristas como Bobby Capó y Armando Manzanero se hicieron populares con un nuevo género, los bolero-baladas. Todo este género era llamado balada, no existían denominaciones como balada romántica o fusión musical.
Bobby Capó fue el primer puertorriqueño que registró como balada el tema nuevolero aclamado internacionalmente: «Llorando me dormí», que grabó en 1960 en Argentina en estilo rock lento (slow rock) junto con la argentina Violeta Rivas cantante de la nueva ola argentina. En México, la primera balada registrada como tal es "Sonata de amor" del cubano Mario Álvarez, en 1961. El famoso compositor de bolero Armando Manzanero, registró como balada otro de sus bolero-baladas «Pobres besos míos», que interpretó la norteamericana ídolo en México y cantante de la nueva ola mexicana Angélica María en 1964, y en 1968, Armando Manzanero, registró su primera balada destacada: «Somos novios» que fue grabada en inglés en 1970 con el título de «It's Impossible» y también por Elvis Presley en Elvis (álbum de 1973).
En América Latina surgieron importantes baladistas que primero hicieron rock and roll, hasta llegar a la balada, como Leo Dan que es considerado como uno de los principales representantes argentinos del este estilo musical, con temas como «Celia», «Te he prometido», etc.; como Sandro que al ganar el Festival Buenos Aires de la canción en 1967, con «Quiero llenarme de ti», participó como artista invitado en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en 1968 y su fama llegó a todo el continente, y en ese mismo año produjo la canción «Porque yo te amo»; también Luis Aguilé con su destacada «Cuando salí de Cuba» que se refiere precisamente al momento en que dejó Cuba debido a la Revolución cubana, donde estaba radicado y era un ídolo juvenil; Palito Ortega en 1962 fue integrante del El Club del Clan de Argentina y se destaca su éxito «A mí me pasa lo mismo que a usted»; Leonardo Favio con «Fuiste mía un verano», «Ella ya me olvidó», y Piero con «Si vos te vas», «Llegando, llegaste» y otros baladas, aunque en él su producción artística destaca la canción social de protesta. Ellos entre otros representaron a la América de habla hispana en el mundo.
El de mayor trascendencia de Hispanoamérica fue probablemente Sandro, especialmente en las mujeres de la época con sus movimientos causaba delirios colectivos y desmayos, ellos iniciaron estos movimientos relacionados con la música rock estadounidense cantada en español. En los años posteriores se desarrollaron nuevas formas musicales partiendo de ritmos del rock fusionados con ritmos locales y haciéndolos lentos, realizando así música que no era precisamente balada, pero sí muy romántica. El llamado rock británico trajo más cambios: las canciones se infantilizan, las voces se hacen delgadas.
Éxito de Europa en América Latina miniaturadeimagen|Raphael, precursor del auge de la balada romántica española fuera de España.|201x201px En los años 1960, intérpretes y compositores de países europeos influenciados por el auge norteamericano posguerra hacen competencia musical, como Charles Aznavour, Domenico Modugno, Salvatore Adamo y Manuel Alejandro.
El primero que contribuyó a que la balada tuviera aceptación en Italia, en la Latinoamérica, en Norteamérica y en el mundo fue el italiano Domenico Modugno con «Volare» que ganó el Festival de la Canción de San Remo en 1958; sus canciones en italiano y español fueron éxitos musicales, como «La distancia es como el viento». También merecen mención los italianos Nicola Di Bari con «Los días del arco iris», «El último romántico»; Lucio Battisti con «Mi libre canción», «Respirando»; Umberto Tozzi con «Te amo», «Gloria»; entre otros.
El francés Charles Aznavour con la «Bohemia» debutó en el teatro Alhambra de París y su compatriota Gilbert Bécaud con «Nathalie»; ellos también cantaban en francés y en español, demostrando que la balada tenía aceptación internacional.
Raphael y Manuel Alejandro (compositor), triunfaron en España e Hispanoamérica con canciones como «Yo soy aquel», «Cuando tú no estás», «Digan lo que digan», Hablemos del Amor, Al Margen de la Vida, Tu Volveras, etc., y Raphael también con «Mi gran noche» La Noche, del ítalo-belga Salvatore Adamo. Raphael había ganado el Festival Español de la Canción de Benidorm de 1962 y años más tarde sería el ganador sentimental de Eurovisión 1969 que se realizó en España. Se debe mencionar entre otros españoles, a Julio iglesias ganador del Festival Español de la Canción de Benidorm de 1968 y que con la canción «Gwendolyne» de 1970 grabada en cinco idiomas: español, inglés, francés, alemán e italiano, inició su reconocimiento mundial, y a Camilo Sesto fructífero cantante y compositor aclamado internacionalmente.
Baladistas de España En los años 1960, 1970 y 1980, cantantes, compositores y productores que crearon la balada en España Raphael, es el precursor del auge de la balada romántica española fuera de España. Julio Iglesias, se convirtió en el baladista más vendedor y exitoso de todos los tiempos, habiendo también co-compuesto unido al ex Dúo Dinámico gran parte de su repertorio. Tradujo al español música de otros orígenes e interpretó canciones de otros compositores, además versionó música antigua latinoamericana, y llegó al éxito internacional en Estados Unidos cantando música en inglés.