thumb|300px|Sepulcro del Doncel, en la capilla de San Juan y Santa Catalina de la catedral de Sigüenza. Su imagen era la que aparecía en las guardas de los libros de texto de la asignatura Formación del Espíritu Nacional de la Editorial Doncel. Uno de ellos estaba escrito por Torcuato Fernández Miranda, que fue tutor del príncipe Juan Carlos y vicepresidente del gobierno cuando se produjo el asesinato de Carrero Blanco en diciembre de 1973. Formación del espíritu nacional (FEN) era el nombre de una asignatura obligatoria en el plan de bachillerato de 1953 durante el franquismo (cuatro años antes se había introducido en el Bachillerato Laboral y en las Escuelas Normales de Magisterio). Su propósito era explícito desde su mismo nombre: la adquisición de los valores que se identificaban con el concepto nacionalista de España propio del Movimiento Nacional. La disciplina no era impartida por el profesorado ordinario sino por miembros del partido único FET y de las JONS, designados por el Frente de Juventudes para los centros masculinos y por la Sección Femenina para los femeninos, que además eran los organismos que elaboraban los programas de la asignatura, aprobados finalmente por el Ministerio de Educación Nacional. Según Rafael Valls, antes de 1953 fue la «disciplina» de la Historia la que cumplió el mismo papel, en función de lo establecido en la Ley de Bachillerato de 1938: «Es la historia, en 1938, la que ocupa esta función apologética del Nuevo Estado dentro de la educación de los alumnos de bachillerato».

La primera mención oficial de la «Formación del espíritu nacional» apareció en la Ley de Enseñanza Primaria de 1945, pero sin que constituyera una asignatura específica. En el artículo sexto de la ley, precedido por el título Formación del espíritu nacional, se decía: «Es misión de la educación primaria, mediante una disciplina rigurosa, conseguir un espíritu nacional fuerte y unido e instalar en el alma de las futuras generaciones la alegría y el orgullo de la Patria, de acuerdo con las normas del Movimiento y sus Organismos».Ley de 17 de julio de 1945 sobre Educación Primaria (BOE, 18 de julio de 1945) En el inicio de la Transición se eliminó de los planes de estudios, aunque en la Ley General de Educación de 1970 (la última ley educativa franquista) se había mantenido con otro nombre: "Formación Política, Social y Económica", también impartida por profesores propuestos por la Secretaría General del Movimiento (artículo 136.3 de la Ley de 1970).

FEN era una de las popularmente conocidas como las tres marías (Religión, Gimnasia y Política), que se suponían más fáciles de aprobar que las demás, pues se valoraba más la actitud que los conocimientos.

miniaturadeimagen|Portada del libro de FORMACIÓN POLÍTICA, de la asignatura de Formación del espíritu nacional de los primeros cursos de bachillerato femenino. Ed. Sección Femenina de FET y de las JONS

La Formación del espíritu nacional en el bachillerato

La disciplina Formación del Espíritu Nacional aparece por primera vez en el Bachillerato Laboral creado por la Ley de 16 de julio de 1949 de Bases de Enseñanza Media y Profesional.LEY DE 16 DE JULIO DE 1949 de Bases de Enseñanza Media y Profesional (BOE, 17 de julio de 1949) En la Base VIII de la Ley se establecía que formarían parte de sus estudios «la formación del espíritu nacional, la educación física, y en los Centros femeninos las enseñanzas del hogar», lo que fue desarrollado en el Decreto de 24 de marzo de 1950 sobre Formación religiosa, Educación Física y Formación del espíritu nacional de los Centros de Enseñanza Media y Profesional. En el artículo cuarto del Decreto se decía: «La Formación del espíritu nacional tenderá a unificar en los alumnos su conciencia de españoles al servicio de la Patria». En el artículo séptimo se decía que la propuesta al Ministerio de Educación Nacional, para su aprobación, de «la extensión de los estudios y los programas y orientaciones» le correspondía a «la Delegación Nacional del Frente de Juventudes o, en su caso, la Sección Femenina». En el artículo octavo se establecía que «para tomar parte en el examen final necesario para la obtención del título de Bachiller profesional en las distintas modalidades será necesaria la previa declaración de aptitud en las disciplinas de Formación religiosa, Educación Física y Formación del espíritu nacional». En la Base XI de la ley se establecía que los profesores «de Educación Física y Política serán nombrados por el Ministerio, a propuesta del Frente de Juventudes o de la Sección Femenina. Asimismo, las enseñanzas del Hogar se organizarán de acuerdo con la Sección Femenina, que propondrá su Profesorado».

La Formación del Espíritu Nacional es incorporada al bachillerato ordinario por la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media de 1953, elaborada por el ministro de Educación Joaquín Ruiz Giménez. Viene a sustituir en su función de adoctrinamiento franquista a la «disciplina» de Historia del bachillerato establecido en la ley de 1938, elaborada por el ministro Pedro Sáinz Rodríguez. En el artículo quinto de la ley de 1953 se decía que el Estado «velará por la formación del espíritu nacional de acuerdo con los principios fundamentales del Movimiento».

Los contenidos de la Formación del Espíritu Nacional fueron aprobados en el Decreto de 12 de junio de 1953 que establecía el nuevo plan de estudios del Bachillerato.DECRETO de 12 de junio de 1953 por el que se aprueba el nuevo plan de estudios del Bachillerato (BOE, 2 de julio de 1953) En el artículo tercero, referido a las «Enseñanzas especiales» se establecía que «la Formación del espíritu nacional, la Educación física y, para las alumnas, además, las enseñanzas del hogar, serán fundamentales, obligatorias y debidamente atendidas en los planes de todos los cursos, en los horarios escolares, en los exámenes y en las pruebas de grado». El artículo cuarto era el que estaba dedicado a la Formación del espíritu nacional. En él se decía que «en todos los Centros y cursos del Bachillerato Elemental y del Superior se dedicará una hora semanal de clase teórica a la Formación del espíritu nacional». Sobre el contenido de la disciplina se establecía lo siguiente:

En una Orden posterior del Ministerio de Educación Nacional, de 4 de febrero de 1954, se añadían a los contenidos de la disciplina «el estudio de la política española en África» que se justificada alegando que «la marcada proyección que ha tenido África en la política internacional española desde los Reyes Católicos, tan vivamente mantenida por el Movimiento Nacional, así como la histórica vinculación de lo africano a todo lo español, exigen, ante el porvenir, una conciencia clara en las nuevas generaciones de lo que África es y significa para nosotros». «En su virtud, este Ministerio ha resuelto que a partir del próximo curso 1954-55 se incluya en los programas de la disciplina de «Formación del Espíritu Nacional», de todos los Centros docentes, el estudio de nuestra política en África, que abarcará los siguientes puntos: Geografía, Historia, Presente y porvenir de nuestros intereses y relaciones en África y su trascendencia en la política nacional».ORDEN de 4 de febrero de 1954 por la que se incluye en la disciplina de «Formación del Espíritu Nacional» el estudio de la política española en África

En 1949 se introdujo la Formación del Espíritu Nacional en las Escuelas Normales de Magisterio por una Orden del Ministerio de Educación Nacional de 19 de febrero. En la orden se decía que «la enseñanza de Formación del Espíritu Nacional de los alumnos de las Escuelas del Magisterio estará a cargo de Profesores especiales designados por este Ministerio, a propuesta, de la Delegación Nacional del Frente de Juventudes, y la de las alumnas será dada por Profesoras designadas también por este Ministerio, a propuesta de la Delegación Nacional de la Sección Femenina». Se impartiría en el tercer curso de la Carrera durante dos horas semanales y «los programas para esta asignatura serán redactados por las correspondientes Delegaciones Nacionales del Frente de Juventudes y Sección Femenina, con la aprobación del Ministerio».ORDEN de 19 de febrero de 1949 por la que se dan normas para el desempeño de la enseñanza de Formación del Espíritu Nacional de las Escuelas del Magisterio

Libros de texto de la editorial Doncel para la asignatura de Formación del Espíritu Nacional:

Curso Título del Libro Autores 1.º BachillerVela y anclaEugenio de Bustos Tovar 2.º BachillerAprendiz de hombreGonzalo Torrente Ballester3.º BachillerCartas a mi hijoGaspar Gómez de la Serna4.º BachillerConvivencia humanaEugenio Frutos5.º BachillerEl hombre y la sociedadTorcuato Fernández-Miranda6.º Bachiller 1.ª partePolítica EconómicaEnrique Fuentes Quintana y Juan Velarde Fuertes6.º Bachiller 2.ª partePolítica socialEfrén Borrajo Dacruz

Vela y ancla. 1.º de bachiller

La asignatura se basaba en comentar textos literarios de diferentes épocas y autores, con el fin de formar al alumno en aquellos valores que el régimen consideraba fundamentales. Estos se desarrollaban/presentaban desde tres entornos, el más cercano al alumnado, es decir, la familia y los amigos, el conformado por la sociedad como medio de convivencia y. por último, España como realidad que trascendía del pasado histórico a la realidad presente y forjadora del ideal patrio. PRÓLOGO miniaturadeimagen|Portada del libro Vela y anclaTu eres una promesa de hombre; has empezado a ser eso tan difícil y maravilloso que llamamos hombre. Yo quisiera ayudarte a serlo, como un padre que lleva de la mano al hijo en sus primeros pasos, o como la madre que le enseña - cuando apenas sabe hablar- las primeras oraciones. Yo también necesité de los demás para aprender. Y mañana tus hijos precisarán la misma ayuda.

Esta es una de las verdades más ciertas que hay en la vida del hombre; me gustaría que la hicieses tuya desde ahora. Recoges una vieja herencia de esfuerzos y trabajos de todos los hombres que han sido antes de que tus ojos asombrados descubrieran la luz. Este papel y esta tinta en que se imprimen mis ideas, las mismas palabras con que te estoy hablando, son herencia. Y tus esfuerzos, alegrías y penas, serán mañana el mejor legado para tus hijos.

Por eso he procurado recoger en este libro palabras de muchos hombres que van a hablarte de esa vida que empiezas a estrenar casi ahora mismo. La mayoría de ellos han muerto; otros aún se alegran cuando los gallos anuncian la llegada del nuevo día, o se llenan de melancolía cuando muere el sol. Cada uno de ellos te dirá algo; quizá lo que tú escuches será distinto de que yo he oído. Los hombres nos equivocamos muchas veces cuando queremos pensar como niños. Pero eso no tiene ahora demasiada importancia. Lo que quisiera es que abras tus oídos y escuches sus voces. Algunas vienen enseñando a los hombres desde hace muchos siglos; otras podrías escucharlas aún. Pero en todas ellas hay una porción de verdad que puede servirte: ten coraje para descubrirla; valor alegre para vivirla.

Tendría que pedirte perdón por la premura con que he reunido estos textos, pero las cosas no se pueden hacer a la medida de nuestros deseos. No me preocupa que quizá con ellos intente contestar a unas preguntas que ni siquiera te has hecho. Tampoco, que haya algunos que no entiendas fácilmente; demuestra que quieres ser hombre, luchando con las palabras hasta conseguirlo. Pregunta siempre, sin temor, mirando a los ojos limpiamente. Sólo preguntando se aprenden los caminos.

Empiezas a vivir; tienes en tus manos un maravilloso tesoro cuyo valor sólo conocerás cuando no puedas comprarlo. Guarda intacta esa alegría. Porque ahora puedes elegir cualquier rumbo, por imposible que parezca. Ser niño es este milagro: poder serlo todo. Conserva tu mirada siempre nueva sobre todas las cosas del ancho mundo en que has venido a la vida.