thumb|Virgen del cuello largo (1534-1540), de Parmigianino.
El término manierismo es la denominación historiográfica del periodo y estilo artístico que se sitúa convencionalmente en las décadas centrales y finales del siglo (cinquecento, en italiano), como parte última del Renacimiento (es decir, un Bajo Renacimiento). Su caracterización es problemática, pues aunque inicialmente se definió como la imitación de la manera de los grandes maestros del Alto Renacimiento (por ejemplo, el propio Tintoretto pretendía dibujar como Miguel Ángel y colorear como Tiziano), posteriormente se entendió como una reacción contra el ideal de belleza clasicista y una complicación laberínticaEl título de la obra de uno de los más importantes definidores del manierismo como movimiento cultural, el historiador de la cultura Gustav René Hocke, en Die Welt Labyrinth. Manier und Manie in der europäischen Kunst. Beiträge zur Ikonographie und Formgeschichte der europäischen Kunst von 1520 bis 1650 und der Gegenwart. Rowohlt ("El mundo como laberinto. Maniera y manía en el arte europeo. Contribución a la iconografía e historia de las formas en el arte europeo del 1520 al 1650 y la actualidad"), Hamburgo, 1957. Hommage à Gustav René Hocke. Die Welt Labyrinth. Viersen 1989, S. 16. Fuente citada en Gustav René Hocke tanto en lo formal (línea serpentinata, anamorfosis, exageración de los movimientos, los escorzos, las texturas, los almohadillados, alteración del orden en los elementos arquitectónicos) como en lo conceptual (forzando el decorum y el equilibrio altorrenacentistas, una "violación de la figura"),Baselitz, Kuspit y otros, citados por Roy Boyne, Subject, Society and Culture, pg. 89 que prefigura el "exceso"De momento el enlace exceso dirige a una desambiguación, en la que puede elegirse seguir a artículos relacionados con el concepto, como el concepto clásico de hybris o el concepto literario de hipérbole (que es el que se ha optado por incluir en este artículo, y a donde también redirige de momento el enlace exageración). No obstante, el concepto tiene gran importancia para la estética, teoría e historia del arte, además de implicaciones más generales. Duttmann, AG; Phillips, J Philosophy of Exaggeration (Continuum Studies in Continental Philosophy) (2007). Fuente citada en Exaggeration. característico del Barroco. Por otro lado, también se identifica el Manierismo con un arte intelectualizado y elitista, opuesto al Barroco, que será un arte sensorial y popular.Juan Haro y otros, Historia del Arte, Vicens-Vives. Considerado como una mera prolongación del genio creativo de los grandes genios del Alto Renacimiento (Leonardo, Rafael, Miguel Ángel, Tiziano) por sus epígonos (como los leonardeschi), el manierismo fue generalmente infravalorado por la crítica y la historiografía del arte como un estilo extravagante, decadente y degenerativo; un refinamiento eróticoGeorges Bataille: "el erotismo toca la misma esencia del manierismo" (The tears of Eros, pg. 95). y una "afectación artificiosa"Ernst Robert Curtius, citado en Antonio Alatorre, El Sueño Erótico en la Poesía Española de Los Siglos de Oro, 2003. cuya elegancia y grazia"Vasari acierta con la interpretación manierista del concepto de grazia (intraducible -véase gracia-) cuando la caracteriza como un elemento indefinible dependiente del juicio instintivo del ojo. La correcta proporción produce belleza, pero no grazia. La Bella maniera, por su parte, engendra una grazia que, simplemente, no puede medirse. También depende de la facilidad en la ejecución. El artista debe ser diestro y espontáneo, ya que la grazia puede destruirse con el excesivo estudio ... como la sprezzatura de Castiglione, la grazia de Vasari no puede aprenderse. La facilidad no asegura la grazia, sino que estimula la libertad y osadía del disegno. La Bella maniera es, pues, elegante y dulce, con una atisbo de deformación graciosa y virtuosismo casual." (Rika, op. cit., pg. 21 (sección Mannerist Theory - The visual arts). no fue apreciada plenamente hasta su revalorización en el , que comenzó a ver de forma positiva incluso su condición de autorreferencia del arte en sí mismo.Mark Franko, Dance as Text: Ideologies of the Baroque Body, pg. 191.
El manierismo se distingue por varias características distintivas. Los artistas manieristas a menudo han exagerado las proporciones y posturas de figuras, creando composiciones artificiales y dramáticas. Los colores brillantes y contrastantes, las líneas sinuosas y las perspectivas distorsionadas también son elementos típicos del manierismo.
Los temas abordados por los artistas manieristas fueron variados y complejos. Los sujetos religiosos y mitológicos eran comunes, pero los artistas también exploraban temas alegóricos y filosóficos. Las obras manieristas estaban cargadas de simbolismo y referencias intelectuales, reflejando el aprendizaje y la sofisticación de los artistas y sus clientes.
El manierismo es considerado subjetivo e inestable. Los artistas se dejan llevar por sus gustos, alejándose de lo verosímil, tendiendo a la irrealidad y a la abstracción. Se prefiere, en escultura sobre todo, la línea o figura serpentinata, en que las figuras se disponen en sentido helicoidal ascendente. Cuando los elementos principales del Renacimiento empezaban a entrar en crisis, el manierismo significó un progresivo abandono de la proporción de las figuras, de la perspectiva espacial, del uso de líneas claras y definidas y de las expresiones mesuradas y dulces de los personajes renacentistas. El concepto de maniera significaba un saber hacer, y además sin esforzarse demasiado por hacerlo. Una sofisticación, por así decirlo, pues se trata de un arte exclusivo de la corte.
Etimología
El origen del término "manierista" proviene del uso de la palabra italiana manieraManiera en Britannica: "en los siglos XIV y XV, manière en Francia y maniera en Italia designaban el comportamiento refinado y las "maneras" cortesanas. Parece ser que el término fue aplicado al arte por primera vez en Urbino en 1442, por parte de un crítico, que pudo ser Agnolo Galli u Ottaviano Ubaldini, para encomiar el arte del pintor de corte Pisanello. En el periodo 1520-1550, primero en Italia y luego en la corte francesa (especialmente en Fontainebleau), y más tarde en Flandes y otras partes del norte de Europa, se empleó para designar las cualidades artísticas de gracia y novedad (novelty)". El concepto bajomedieval francés de maniére como "buenas maneras cortesanas", se desarrolla a partir de los usos trovadorescos provenzales (siglos XII y XIII, codificados en las Leys d'amors -Toulouse, Consistori del Gay Saber, juegos florales, mediados del siglo XIV-), que se imitan en las cortes cercanas (la de los reyes de Aragón en Barcelona, la de los papas en Aviñón) y especialmente en la refinada corte borgoñona (Johan Huizinga El otoño de la Edad Media). en ciertos escritores del , como Giorgio Vasari (Le vite de' piú eccellenti architetti, pittori, et scultori italiani, da Cimabue insino a' tempi nostri, 1550 y 1568), para quien significa "personalidad artística", es decir, "estilo" en el más amplio sentido de la palabra,Arnold Hauser (1951), Historia social de la literatura y el arte, Madrid: Guadarrama, 1962; parte I, pg. 359. entre otras diversas acepciones ("en la teoría de Vasari, el concepto que representa el elemento individual del arte es la maniera");Wladyslaw Tatarkiewicz, Historia de la estética III: La estética moderna, 1400-1700, pg. 251 representando áreas estilísticas y fases temporales (la maniera greca -"manera griega", la pintura de influencia bizantina-, la maniera vecchia -"manera vieja"- y la terza maniera che noi vogliamo chiamare la moderna -"tercera manera que queremos llamar la moderna"-).Proemio della terza parte della Vite, edición de Lorenzo Torrentino, Florencia, 1550 Achille Bonito Oliva, L'ideologia del traditore : arte, maniera, manierismo, Milano, Feltrinelli, 1976 Antonio Pinelli, La bella maniera: artisti del Cinquecento tra regola e licenza, Torino, Einaudi, 1993. ISBN 88-06-13137-0 Pierluigi De Vecchi ed Elda Cerchiari, I tempi dell'arte, volume 2, Bompiani, Milano 1999, pag. 144. ISBN 88-451-7212-0 Alessandra Fregolent, I maestri della maniera, in Giorgione, Electa, Milano 2001. ISBN 88-8310-184-7 Renato Barilli, Maniera moderna e manierismo, Milano, Feltrinelli, 2004. ISBN 88-07-10363-X Fuentes citadas en Maniera moderna Por último, se calificó de manieristi ("manieristas") a los artistas contemporáneos de Vasari, que pintaban alla maniera di... ("a la manera de..."), es decir, siguiendo la línea de Leonardo (maniera leonardesca -los leonardeschi-), Rafael (maniera rafaelesca) o Miguel Ángel (maniera michelangelesca o maniera grande),Tatarkiewicz, op. cit. pero manteniendo, en principio, una clara personalidad artística. El uso peyorativo del término comenzó más adelante, con los clasicistas académicos del , para quienes esa maniera se entendía como una fría técnica imitativa de los grandes maestros, como un ejercicio artístico rebuscado, en clichés reducibles a una serie de fórmulas.Hauser, op. cit. p. 360.
Contexto histórico
Como sugiere John Shearman, el manierismo fue en gran medida una corriente artística que se originó en Italia y que posteriormente fue adoptado en el resto de Europa, siempre a partir de los estándares italianos. Algunos de los factores que permitieron la difusión del manierismo fuera de Roma y de la península itálica, fueron los viajes de artistas, en gran parte forzados por la plaga de 1522 que azotó la llamada Ciudad Eterna, el pontificado de Adriano VI, quien a diferencia de sus antecesores no fue un gran benefactor de las artes, y el Saco de Roma que tuvo lugar en 1527. Este evento en particular marcó las conciencias y la vida de los ciudadanos y artistas romanos tras la invasión a manos de un ejército constituido principalmente de españoles, italianos y mercenarios alemanes conocidos también como lansquenetes. A partir del 6 de mayo de 1527 inició el asalto a la ciudad, seguido por días de saqueo a manos de las tropas contrarias a la Santa Sede. Esta primera fase de ocupación terminó alrededor de julio del mismo año, una vez que fueron pagadas las indemnizaciones al ejército del Sacro Imperio, pero también en razón de los brotes de peste que surgían en una ciudad en la cual no se enterraban los cadáveres. Una segunda fase de ocupación se dio a partir del mes de septiembre y terminó solamente hacia febrero de 1528.André Chastel, El Saco de Roma, 1527, Madrid, Espasa Arte, 1986, pp. 101-102 Tales eventos obligaron a un gran número de artistas activos en la escena romana a instalarse en otras ciudades, como fue el caso de Perino del Vaga, alumno de Rafael de Urbino, quien se instalará después del saco en Génova, Giulio Romano quien viajó a Mantua, Polidoro da Caravaggio en Nápoles. Algunos otros artistas italianos continuaron su trabajo en diferentes países europeos, como fue el caso de Rosso Fiorentino y Francesco Primaticcio, quienes estuvieron activos en la Escuela de Fontainebleau en Francia. Este fue también el caso de Giuseppe Arcimboldo, quien realizó durante la segunda mitad del gran parte de su producción artística en las cortes de Viena al servicio de Maximiliano II de Habsburgo y posteriormente en Praga para Rodolfo II de Habsburgo.