La miseria de la filosofía (también conocido: Miseria de la filosofía: Respuesta a Filosofía de la miseria del señor Proudhon; del original francés: Misère de la philosophie. Réponse à la philosophie de la misère de M. Proudhon) es un polémico libro de Karl Marx publicado en París y Bruselas en 1847, donde vivió en el exilio desde 1843 hasta 1849. Fue escrito originalmente en francés como una crítica de los argumentos económicos y filosóficos expuestos por el anarquista francés Pierre-Joseph Proudhon en su libro Sistema de las contradicciones económicas o Filosofía de la miseria.Antonio Fernéndez Benallas, Karl Marx, editorial ZERO SA, 1972 (también reedición 2014 ), ISBN 9788431700171 (consultar: Capítulo 1 : Actualidad de Karl Marx y su obra ; Capítulo 25 - El legado literario, pág. 189 y siguientes).Obras de Karl Heinrich Marx, sitio digital 'webdianoia'. Aunque en su título aparece la palabra "filosofía", esencialmente es un libro que trata el tema de la crítica de la economía política. En él, Marx critica el análisis económico de Proudhon como idealista al considerar los conceptos o categorías económicas como "leyes eternas" en lugar de ser producto de las relaciones de producción. Según Marx, hay que salir de la filosofía para analizar el mundo en la nueva perspectiva de la economía política, basada en el deseo de cambiar la sociedad. La filosofía debe ser el arma intelectual del proletariado.
Trasfondo
Las ideas de Proudhon thumb|373x373px|Pierre-Joseph Proudhon en la Asamblea Nacional en 1848.Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865) fue un teórico anarquista francés que escribió extensamente sobre la relación entre el individuo y el Estado. Proudhon creía en una sociedad ordenada, pero sostenía que el Estado representaba una concentración ilegítima de la violencia oficial que socavaba cualquier esfuerzo por construir una sociedad justa.Paul Thomas, Marx and the Anarchists. London: Routledge and Kegan Paul, 1980; pg. 176. Proudhon rechazó toda acción política como forma de colaboración de clases, pero argumentó en cambio que la clase obrera podía lograr su salvación sólo a través de la acción económica; se propugnaba la abstención de la política con miras a la erradicación definitiva del Estado existente y de su aparato político.Thomas, Marx and the Anarchists, pp. 177–178.
Proudhon creía que el futuro sin Estado no estaba predestinado por las leyes de hierro de la historia, sino que debía ser la creación consciente de una población que había sido despertada moralmente.Thomas, Marx and the Anarchists, pg. 179. Se creía que esta moralidad necesaria, basada en la honestidad, la decencia, el respeto por uno mismo y la responsabilidad individual, era una parte inherente de la clase trabajadora, algo que debía desarrollarse y enfatizarse.
Por el contrario, los industriales, los hombres de negocios y quienes les sirven eran considerados incapaces de desarrollar esta moralidad debido a la naturaleza de su actividad económica y política cotidiana. Se creía que el acto de trabajo en sí mismo era socialmente ennoblecedor, mientras que el acto de explotación económica respaldado por la fuerza política se consideraba inherentemente corruptor.Thomas, Marx and the Anarchists, pp. 179–180. Por lo tanto, Proudhon declaró enfáticamente a favor de un separatismo estricto entre la clase obrera y todas las demás.
Karl Marx en el exilio miniaturadeimagen|Karl Marx en 1861. Karl Marx abandonó Alemania tras la represión del periódico que editaba, la Rheinische Zeitung (Gaceta Renana), por parte del gobierno de Prusia a principios de 1843. Desembarcó en París, donde vivió desde octubre de 1843 hasta diciembre de 1845.Thomas, Marx and the Anarchists, pg. 191. Fue allí donde conoció a Proudhon, que ya era un conocido escritor radical, con cuatro libros en su haber. A pesar de que se hizo un llamamiento como posible colaborador francés, Proudhon se negó a participar en el desafortunado proyecto Deutsch-Französische Jahrbücher (Anales franco-alemanes) con el que Marx estaba íntimamente asociado.Thomas, Marx and the Anarchists, pg. 192.
Aunque el contacto personal entre los dos fue limitado, Marx leyó los escritos de Proudhon en esta época, cuyas discusiones se pueden encontrar en su obra de la época, incluido el libro escrito contra Bruno Bauer, La sagrada familia (1845) y los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. En el libro publicado, Marx apoyó críticamente algunas de las ideas de Proudhon frente a las ideas de Bauer que competían con ellas.
Marx se sintió particularmente atraído por la naturaleza comprensiva de los escritos de Proudhon hasta 1845 y la voluntad de este último de establecer conexiones más grandes a partir de observaciones más pequeñas.Thomas, Marx and the Anarchists, pp. 197–198. En su libro ¿Qué es la propiedad? Proudhon hizo hincapié en las relaciones sociales que emergen de la propiedad privada y en la tendencia del desarrollo económico a producir un proletariado sin propiedad en número cada vez mayor, ideas que Marx encontró convincentes. Sin embargo, los elogios de Marx a Proudhon no eran ilimitados, ya que sentía que Proudhon no comprendía completamente la forma en que el salario y el dinero, por ejemplo, eran en sí mismos formas de propiedad privada.Thomas, Marx and the Anarchists, pg. 201.
Marx se vio obligado a abandonar París por el gobierno francés en 1845, con Bruselas, Bélgica, como su próximo destino.Thomas, Marx and the Anarchists, pg. 205. A pesar de su partida de Francia, continuó viendo a Proudhon como un potencial colaborador político, pidiéndole en 1846 que participara en un nuevo comité internacional de correspondencia inspirado en la Asociación Educativa de los Trabajadores con sede en Londres, diseñada para propagar las ideas socialistas entre la clase obrera de Europa continental. Proudhon respondió cautelosamente al llamamiento de Marx.Thomas, Marx and the Anarchists, pg. 206. Tal vez en parte como consecuencia, Marx y su amigo y socio político Engels, dirigieron sus esfuerzos organizativos a un organismo político establecido, la Liga de los justos.
Publicación de Miseria de la filosofía Marx leyó el libro de Proudhon a finales de 1846 y respondió fuerte y negativamente, escribiendo una larga carta a su corresponsal ruso P. V. Annenkov el 28 de diciembre de 1846 con una exposición detallada de sus puntos de vista que se convirtió en el núcleo de su libro de 1847.
Comenzó a trabajar en una respuesta formal del tamaño de un libro en enero siguiente, completando el trabajo en la primavera y yendo a la imprenta en abril de 1847. El libro, titulado formalmente Miseria de la filosofía: Respuesta a Filosofía de la miseria del señor Proudhon, se imprimió en Bruselas y Bélgica a principios de julio de 1847. El libro fue escrito en francés para dar en el blanco más de cerca y para que el juego de palabras de un título se interpretara de la manera más inequívoca. El libro fue considerado por el círculo político en torno a Marx, organizado como la Liga de los Comunistas, como una parte clave de su programa contemporáneo.
Sorprendentemente, después de su publicación inicial en 1847, Miseria de la filosofía nunca se volvió a publicar en su totalidad antes de la muerte de Marx en 1883.Morozova, "Introductory Note," pg. 673. La primera edición alemana del libro se publicó por primera vez en 1885, traducido por Eduard Bernstein y Karl Kautsky. En ella Friedrich Engels escribió un prólogo donde corrige palabras que no coinciden del todo con la terminología de El Capital. Por ejemplo, "en vez de fuerza de trabajo (Arbeitskraft), en este libro se habla todavía de trabajo (Arbeit) como mercancía, de la compra y venta de trabajo". Engels menciona que la obra refuta las teorías del valor, bonos de trabajo y las acusaciones de plagio del economista prusiano Johann Karl Rodbertus. Además, matiza que las reivindicaciones comunistas de Marx no se basan en argumentos morales, "sino en el desmoronamiento inevitable del modo capitalista de producción, desmoronamiento que adquiere cada día a nuestros ojos proporciones mas vastas". A su vez presentó la contradicción de la ley del valor con una tasa media de ganancia global (véase: Problema de la transformación)"Pero de la teoría del valor de Ricardo se pueden hacer además, y se han hecho, otras conclusiones. El valor de las mercancías se determina por el trabajo necesario para producirlas. Sin embargo, en nuestro mundo pecador las mercancías se venden, ya por encima, ya por debajo de su valor, y esto no se debe solamente a las oscilaciones originadas por la competencia. La cuota de ganancia tiene la tendencia a reducirse a un mismo nivel para todos los capitalistas, de la misma manera que los precios de las mercancías tienen la tendencia a identificarse mediante la oferta y la demanda con el valor del trabajo cristalizado en ellas. Pero la cuota de ganancia se calcula en proporción con todo el capital desembolsado en una empresa industrial. Y como en dos ramas distintas de industria el producto anual puede plasmar cantidades idénticas de trabajo y representar, por tanto, valores iguales dado un mismo nivel de salarios —bien entendido, sin embargo, que los capitales empleados en una rama pueden ser, y a menudo lo son, dos o tres veces mayores que en la otra—, la ley del valor de Ricardo se halla en este caso en contradicción, abierta ya por el mismo Ricardo, con la ley de la cuota igual de ganancia. Si los productos de ambas ramas de industria se venden por sus valores, las cuotas de ganancia no pueden ser iguales; y siendo iguales las cuotas de ganancia, los productos de ambas ramas no siempre pueden venderse por sus valores. Aquí tenemos, pues, una contradicción, una antinomia de dos leyes económicas, resuelta de ordinario en la practica, a juicio de Ricardo (cap. I, secciones 4 y 5), a favor de la cuota de ganancia y en perjuicio del valor." y la imposibilidad de determinar el valor económico en una economía mercantil sin un sistema de precios (véase: Debate sobre el cálculo económico en el socialismo)."[L]as continuas desviaciones de los precios de las mercancías con respecto a sus valores constituyen la condición necesaria en virtud de la cual, y sólo por ella, puede manifestarse el propio valor de la mercancía. Sólo gracias a las oscilaciones de la competencia, y por lo mismo de los precios de las mercancías, se abre paso la ley del valor de la producción mercantil y se transforma en una realidad la determinación del valor de la mercancía por el tiempo de trabajo socialmente indispensable. Y aun cuando la forma de manifestación del valor —el precio— sea .por lo común algo distinta del valor que ella manifiesta, en tal caso el valor sigue la suerte de la mayoría de las relaciones sociales. También el monarca es la mayor parte de las veces completamente distinto de la monarquía que el representa. Por eso, en una sociedad de productores que intercambian sus mercancías, querer establecer la determinación del valor por el tiempo de trabajo, prohibiendo que la competencia realice esta determinación del valor mediante la presión sobre los precios, es decir, por el único camino por el que esto puede ser logrado, sólo significa demostrar que, al menos en este terreno, se adolece del habitual menosprecio de los utopistas por las leyes económicas."
En 1886 se publicó una traducción al ruso del Grupo para la Emancipación del Trabajo. La segunda edición alemana apareció en 1892 con otro prólogo de Engels a fin de corregir algunas inexactitudes del texto. Una segunda edición francesa corregida materializada en 1896, iniciada por Friedrich Engels y completada después de su muerte por la hija de Marx, Laura Marx.