thumb|300px|Escudo de España durante el franquismo, que incorpora la cartela con el lema «Una Grande Libre», junto con otros motivos heráldicos que añaden a los del escudo tradicional de España (armas de Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada, y las Columnas de Hércules con la cartela Plus Ultra) otros tomados del escudo de los Reyes Católicos: el águila de San Juan y el yugo y las flechas que también tomó la Falange (los reyes los habían adoptado por coincidir con las iniciales de Ysabel y Fernando). La simbología del franquismo es el conjunto de símbolos que se utilizaron en España como referente icónico para identificar visualmente al régimen franquista y a las personas e instituciones que se identificaban con él, y marcar la apropiación simbólica de lugares emblemáticos, muchos de ellos utilizados como espacios de la memoria. Se utilizó masivamente, siguiendo las modernas técnicas de propaganda para conseguir una presencia abrumadora en todos los ámbitos públicos y privados: banderas, escudos, efigies, monumentos, sellos, medallas, insignias, uniformes y distintivos de todas clases.Incluso los asientos de los transportes públicos eran objeto de apropiación simbólica para perpetuar el recuerdo de la Gloriosa Cruzada, por ejemplo mediante un cartel que indicaba «Reservado para caballeros mutilados».

thumb|left|200px|A la derecha, miembros de FET y de las JONS con el brazo en alto a las puertas de la basílica de Santa María del Coro de San Sebastián. La parafernalia simbólica del franquismo se originó durante la Guerra Civil (1936-1939), tras su exaltación a la jefatura del Estado, adoptando en buena medida la desarrollada en los años anteriores por Falange Española de las JONS, a la que se sumó la de los tradicionalistas o carlistas, y la propia del Ejército (sobre todo de algunos cuerpos particularmente vinculados a Franco, como la Legión Española). De hecho, el partido único creado en 1937 por la fusión de falangistas y tradicionalistas, la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS), más conocida como Movimiento Nacional, fue dotado con un uniforme que sumaba a la camisa azul falangista la boina roja carlista y los correajes militares (que ya se utilizaban con anterioridad, marcando el carácter paramilitar de la Falange);«Origen de la camisa azul.» que indica las discusiones iniciales sobre su adopción y los precios de cada componente en 1935, incluso el origen de los correajes: la fábrica de curtidos de Estella. también incluía una corbata negra como luto por José Antonio. Continuó utilizándose durante todo el periodo de la dictadura de Franco.Entre varias imágenes, aparece una de Franco con uniforme de Falange, y otra de Serrano Súñer con el emblema del yugo y las flechas en su chaqueta blanca (que llevaban los Consejeros del Movimiento). Portal Fuenterrebollo A pesar de la retirada de algunos de estos símbolos en los primeros años de la Transición —destacadamente los grandes emblemas de yugo y flechas de la emblemática Casa Sindical (torre de ladrillos construida en estilo racionalista frente al Museo del Prado) y de la sede central del Movimiento (en la calle Alcalá de Madrid)Sergio Argul «Lugares de memoria y transición española.» : o la recuperación del nombre de calles (por ejemplo, en Madrid, la Gran Vía, hasta entonces avenida de José Antonio, o el paseo de la Castellana, hasta entonces avenida del Generalísimo)— muchos de ellos permanecieron, siguiendo presente en parte la simbología franquista varias décadas después de la muerte de Franco. La denominada Ley de Memoria Histórica, aprobada por el Congreso de los Diputados el 31 de octubre de 2007, estableció la retirada de estos símbolos, obligando a las instituciones públicas a ello, y privando de ayudas públicas a las instituciones privadas que no las retiren; fue objeto de particular redacción lo referente a los símbolos que puedan afectar a la Iglesia católica, introduciéndose una salvaguarda por razones religiosas, junto a la que exceptúa a los monumentos con valor artístico.

Banderas y emblemas: el «escudo del águila»

thumb|Reproducción del modelo de escudo llamado «abreviado» de la España franquista. Se trataba de una versión simplificada del escudo de armas oficialmente aprobado en 1938 para facilitar las impresiones con fines burocráticos, convirtiéndose por su difusión en sellos, billetes de lotería, documentos de identidad y ornamentación arquitectónica, en una de las versiones más popularizadas del llamado «escudo del Águila».Andoni Esparza Leibar, El Escusón (y algunas reflexiones sobre la España eterna), Emblemata, 12 (2006), pp. 231-274

Durante el golpe de Estado de julio de 1936, la mayoría de las fuerzas militares sublevadas usaron la bandera de la República con el escudo de armas vigente, es decir, la bandera «tricolor» con el escudo de la corona mural, que eran los aprobados por la Constitución española de 1931. thumb|left|200px|Desfile de miembros del requeté. Por otra parte, dentro de la heterogeneidad de familias políticas del bando sublevado, los tradicionalistas y requetés en Navarra demandaron ir a los frentes con banderas «rojas y gualdas» o bien, con blancas en las que bordaban aspas rojas, llamadas de borgoña o de San Andrés, incluyendo una diversidad de emblemas entre los que había una mezcla de simbología monárquica y religiosa, esta última particularmente dirigida hacia el culto del Sagrado Corazón. El gobierno de la Junta de Defensa Nacional resolvió esta situación en cuanto al capítulo de banderas, mediante el Decreto de 29 de agosto de 1936, firmado por el general Miguel Cabanellas Ferrer, que restablecía la bandera roja y gualda. Curiosamente, no se hizo referencia ni a las dimensiones ni al escudo, de manera que las fuerzas sublevadas emplearon multitud de escudos distintos. Para resolver esta situación, la Junta completó el Decreto con la Orden de 13 de septiembre de 1936, firmada por el coronel Federico Montaner, por la que se establecía que las formas y dimensiones de las banderas de las unidades del Ejército fueran las mismas de antes de la proclamación de la República y que el escudo fuera el republicano. Finalmente, y tras considerar las pretensiones de la entonces influyente Falange, un nuevo diseño para el escudo fue formalmente descrito y regulado por el Decreto n.º 470 de 2 de febrero de 1938 firmado por el general Franco.(Esparza Leiba 2006, 231-274) miniaturadeimagen|Billete del bando nacional con fecha de octubre de 1937 que muestra el escudo del reinado de Alfonso XIII. El escudo entonces representativo del bando sublevado y de su ideología, popularizado como el «escudo del águila», sería impuesto al término del conflicto como escudo nacional de España vigente, incluso tras algunos ligeros retoques técnicos aprobados en 1945, no solamente durante el periodo del régimen franquista propiamente, sino también durante el periodo de la Transición democrática hasta 1981, si bien que con ciertas modificaciones de valor simbólico aprobadas en 1977.

Por expresa voluntad del gobierno franquista, el diseño del escudo supuso una novedad con respecto a la tradicional configuración para el escudo nacional desde 1868, momento a partir del cual, las armas de España como Estado dejaron estar asociadas a las de la dinastía reinante, sin perjuicio de emplear los elementos básicos de ésta como era el cuartelado con los blasones de Castilla, León, Aragón y Navarra y «entado» en punta con el de Granada, con la inclusión de otros elementos heráldicos históricos a los que se confirió una distinta simbología:

El Águila presente en el escudo de Franco no es un símbolo original del régimen, sino que era ya utilizado en las armas de los Reyes Católicos. Este era el Águila de San Juan que Isabel la Católica incorporó como soporte al escudo por la devoción al evangelista con la que la soberana añadió el lema sub umbra alarum tuarum protege nos («protégenos bajo la sombra de tus alas»). Incluso se hizo coronar reina de Castilla el día de su festividad. Se utilizó una heráldica semejante a la empleada por los Reyes Católicos, sustituyendo las armas de Aragón-Sicilia por las de Navarra, se añadieron las Columnas de Hércules y la divisa Una, Grande y Libre.

El Yugo, el Haz y el nudo gordiano

thumb|Escudo de armas de los Reyes Católicos a partir de 1492, con el Águila de San Juan, el Yugo, el Haz de flechas y el nudo gordiano. Origen En la tradición heráldica española, el yugo, con el nudo gordiano y el lema Tanto Monta, como divisa de Fernando y el haz de flechas, divisa de Isabel, fueron elementos que, junto con el ramo de granadas conformaron la divisa personal más difundida de los Reyes Católicos, tal y como fue plasmada en el cancionero de Pedro Marcuello.Cancionero de Pedro Marcuello, ed. por J.M. Blecua, Zaragoza, 1987, versos 6-8 del fol. 7v. y 35-39 del fol.2 Esta divisa fue incorporada a la combinación de las armas familiares de ambos esposos a partir de 1475, según se pactó en las capitulaciones de la llamada Concordia de Segovia y de la cual una representación gráfica del escudo que identificaría la reunión de los dos reinos más importantes de la península, es la imagen del escudo más antigua conservada.original en el AHN, reproducida por Vicente Vignau, «Copia de una carta anónima referente a los Reyes Católicos dirigida al abad de Poblet.» En Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1897, págs. 315-316. Según la significación de la divisa era por entonces de carácter galante, formando un juego mutuo simbólico fundado en las iniciales de los nombres de ambos esposos, siguiendo una costumbre de la época por la que cada cónyuge empleaba las iniciales de su correspondiente en la firma de documentos, tal y como lo declararon los mismos reyes en 1497 mediante la ordenanza que regulaba el grabado de las monedas de plata, con un significado genuino de igualdad de ambos soberanos.Otra divisa equivalente, pero de una difusión mucho más limitada, fue la de planta de hinojo, como recuerda el cancionero de Marcuello:

Atribuidos en su conjunto erróneamente a Antonio de Nebrija, a quien según Menéndez Pidal solo le correspondería la creación del lema Tanto Monta, su interpretación ha sido objeto de diversas conjeturas por distintos autoresGonzález Iglesias, Juan Antonio. «El humanista y los príncipes: Antonio de Nebrija, inventor de las empresas heráldicas de los Reyes Católicos.» En Antonio Nebrija, Edad Media y Renacimiento. Ed. Universidad de Salamanca, Salamanca, 1994, ISBN 84-7481-784-6 muchos de los cuales se refieren a explicaciones fantásticas o leyendas infundadas. Propia del Rey era la divisa del nudo gordiano, de arraigo en la corona de Aragón, y que se disponía perpendicularmente al yugo, como así aparece en el cancionero de Marcuello o en los entramados del Palacio de la Aljafería de Zaragoza, pero que en Castilla causó confusión y fue asociado a las coyundas del yugo. Las flechas por su parte fueron representadas en un número variable, pero siempre apuntando hacia abajo. Con el tiempo esta divisa propia de los Reyes Católicos como esposos se difundió a otras composiciones heráldicas, siendo adoptada en alguna de sus variantes como parte de los emblemas no solamente de villas y ciudades, como por ejemplo Ronda, Marbella o Málaga, sino también de Estados como Puerto Rico o los Países Bajos.

Emblema de la Falange thumb|Bandera de FE-JONS (durante el franquismo, FET-JONS), con el yugo y el haz de flechas. El color negro hace referencia a la pólvora y el rojo a la sangre. La adopción de este símbolo se produjo a causa de una explicación de un profesor de la Universidad de Granada, Fernando de los Ríos, de inclinaciones socialistas, que en una clase de Derecho Político instruyendo sobre el Estado Fascista y sus símbolos, hizo un apunte en el encerado con un ramillete de flechas entroncadas con un yugo, indicando que ese sería el símbolo del fascismo de haber nacido o surgido en España: