thumb|350px|Expansión de los pueblos célticos en Europa. Celta es el término utilizado por lingüistas e historiadores para referirse, en un sentido amplio, al pueblo o conjunto de pueblos de la Edad de Hierro que hablaban lenguas celtas, una de las ramas de las lenguas indoeuropeas.Koch, John. Celtic culture: A historical encyclopedia, p. 20. California, 2006. «the validity of applying the term "celtic" to any group of people of culture of any period has been questioned, especially in conection with the cultural history of Ireland and Britain. Thus the defining criterion of "peoples and countries that do, or once did, use celtic languages.» En este sentido, el término no es por lo tanto étnico ni arqueológico, pues muchos de los pueblos que hablaron lenguas célticas, caso de los Goidelos de Irlanda, nunca llegaron a participar de las corrientes culturales materiales de Hallstatt o La Tène.Ó’Donnabháin, Barra. «The Celts and the archaeology of later prehistoric Ireland.» New agendas in Irish prehistory, pp. 189-196. Bray, 2000.
Existe, sin embargo, un concepto más restringido del término, referido en este caso a los llamados celtas históricos, entendidos estos tradicionalmente como el grupo de sociedades tribales de Europa, que compartieron una cultura material iniciada en la primera Edad de Hierro (1200-400 a. C.) en torno a los Alpes (periodo Hallstatt) y más tarde en el hierro tardío (periodo La Tène), y que fueron así llamados por los geógrafos griegos y latinos. En este grupo se adscriben los celtas continentales de la Galia, norte de Italia, Alemania y Bohemia, los celtíberos y los celtas hispánicos de Iberia, los gálatas de Anatolia, este y centro de Rumanía y, ya con mayores reticencias por parte de los historiadores británicos e irlandeses, los celtas insulares.
En tiempos antiguos los celtas que llegaron a lo largo del primer milenio, hacia el 1200 a. C. a Europa y según el punto de vista tradicional, hacia el 900 a. C. en la península ibérica, eran un cierto número de pueblos interrelacionados entre ellos que habitaban en Europa Central; todos estos pueblos hablaban lenguas indoeuropeas, indicativo de un origen común. Hoy, el término "celta" se utiliza a menudo para describir a la gente, las culturas y lenguas de muchos grupos étnicos de las islas británicas, Francia, en la región de Bretaña; España, en Galicia, Asturias, Castilla y León y Cantabria; y Portugal, en la región de Minho. Sin embargo, tribus o naciones, como los atrébates, Menapii, y Parisii, desde regiones celtas de tierra firme, incluyendo la Galia y Bélgica, se sabe que se movieron hacia Gran Bretaña e Irlanda y contribuyeron al crecimiento de aquellas poblaciones. El uso del término celta para referirse a gente de Irlanda y Gran Bretaña surge en el . Vivían en pueblos amurallados llamados castros.
Los griegos los llamaron keltoi o gente oculta, que proviene del griego Hecateo de Mileto del 517 a. C.
Origen de los celtas
thumb|right|Cruz celta thumb|Distribución de los pueblos prerromanos en la península ibérica en torno al año 500 a. C., según Schulten Hoy se considera que los celtas forman parte de los grupos indoeuropeos. Se piensa que parte de los hablantes de esta familia lingüística, procedentes de Anatolia o de las estepas entre el mar Negro y el mar Caspio, emigraron rumbo a Europa, mientras otras ramas se desplazaron hacia Irán e India.
La etapa en la formación de este pueblo se encuentra en los comienzos de la Edad del Hierro en la Europa central, hacia el 1200 a. C., cuando se pasa de una economía pastoril a un período de predominio agrícola. Creación de un término ambiguo
El término 'celtas' se usa en diferentes sentidos, por lo que resulta multívoco y ambiguo. Sólo con cautela puede usarse para referirse a entidades étnicas anteriores al , momento en que Heródoto se refiere explícitamente a estos grupos. Antes de esa fecha es incierto hasta qué punto pudo existir una etnicidad celta identificable. Aunque claramente el proto-celta sería más antiguo que Heródoto, es complicado saber si los pueblos de la Edad del Hierro (lo que podría asimilarse con Hallstatt) hablaban o no lenguas celtas. Aunque existen argumentos para suponer que en esa cultura se encontrarían antecesores de los celtas, la identificación con pueblos propiamente celtas es muy insegura.
Actualmente 'celta' es esencialmente un concepto lingüístico, pero su uso exige precaución. Gonzalo Ruiz Zapatero ha llamado la atención sobre el intento de la precisión del término que en realidad es algo más engañoso, complejo y amplio. Hubo muchos pueblos celtas diferentes; salvo por el parentesco filogenético de sus lenguas es difícil señalar con certeza factores comunes específicamente celtas. Aunque algunos autores hablan de los celtas como un pueblo homogéneo y bien definido, la realidad material de los hablantes de lenguas descendientes del proto-celta, muy probablemente, era más compleja, no existiendo quizá la homogeneidad que algunos autores les atribuyen.
Evolución del término celta
Este concepto se ha ido creando poco a poco a lo largo del tiempo y la historia con diferentes fines, por ello es tan multívoco. Este proceso tiene tres fases muy importantes:
Precedentes
El historiador latino Avieno recoge en su Ora Maritima un texto en torno al 520 a. C.Heródoto y Hecateo de Mileto, también hablan sobre ello por el 500 a. C. En torno a esa fecha se sitúa a la Céltica en la zona alpina y el norte. El término keltoi es un nombre que los griegos conocieron oralmente de los indígenas, una transcripción fonética. Este término junto a keltiké nos da una ambigua referencia geográfica. Hay que tomarlo simplemente como un nombre dado a los habitantes al norte de los Alpes. Vemos la información geográfica aportada por Heródoto aquí:
Más tarde, con César, Posidonio y demás, se convierte esta información geográfica en una de ámbito etnográfico. Sin embargo, es una información limitada que no se puede extender ni geográfica ni cronológicamente. Una de las fuentes historiográficas puede ser la lingüística, para la cual las lenguas célticas son una rama de la familia indoeuropea. Gracias a este concepto lingüístico podemos trazar ciertos límites.
En cuanto a la celtomanía, los druidas siempre fueron un tema de interés y fascinación, pero de los druidas históricos apenas se conoce nada. Muchos monumentos megalíticos de la prehistoria se han intentado relacionar con estos personajes y la cultura céltica, lo cual resulta muy dudoso y aventurado. Un punto importante, y de cambio, supondrá el hallazgo de La Tène. La cultura celta irá unida a una cultura material específica de este yacimiento.
Consolidación de la identidad celta. Cultura de La Tène
En esta etapa el término tiene una aplicación más clara. Los autores van aceptando las periodizaciones de La Tène en sus territorios de estudio. El camino para consolidarlo es el filológico. En última instancia, aún no se ha conseguido delimitar un territorio. En cuanto a la península ibérica, los primeros intentos de identificación celta corrieron a cargo de Rubio de la Serna. Ciertas zonas peninsulares, como la gallega, han intentado identificarse con lo celta para reforzar su identidad nacional. Algo ciertamente lógico debido al tangible patrimonio heredado a través de los siglos que no solo se restringe a una presencia arqueológica ingente —la más extensa de toda Europa— sino a una verdadera inercia cultural que pervive actualmente con vigor y que no solo busca en lo celta un signo de diferenciación. A pesar de ello hubo que esperar a Martín Almagro Basch y Pedro Bosch Gimpera para que se aclarase la presencia celta en España.
Es posible que grupos celtas estuviesen presentes en territorios peninsulares, a partir de la II Edad del Hierro. Colin Renfrew, en Arqueología y Lenguaje, ha resumido ocho puntos que podrían configurar lo céltico. Estos puntos han dado paso a un nuevo momento sobre la concepción de lo celta.
Los ocho puntos de Renfrew
Como se ha mencionado anteriormente, Renfrew elabora una lista que podría configurar el concepto de celta. Estos ocho puntos son formulados en el libro Arqueología y Lenguaje de Renfrew y han tenido mucha influencia en el mundo académico.
I. Pueblos denominados así por foráneos
Hecateo de Mileto los sitúa cerca de Massalia, Heródoto desde el nacimiento del Rin hasta las Columnas de Hércules y Rufo Festo Avieno en costa atlántica. De ello sacamos que la keltiké estaría al norte de Alpes y al Occidente del continente y que keltoi es un nombre que reciben los griegos de forma oral.
II. Pueblos autodenominados así
Hay que entender primero que es un ethnos, una autoconciencia de lo que es un grupo y que se da un nombre (etnónimo). Según César, se emplea galli y keltoi indistintamente en la Galia y solo celtae es registrado en la tercera parte de Francia. Sugiere que no hay una sola etnicidad. Estrabón nos habla de la falta de evidencias de que se llamen en Gran Bretaña e Irlanda celtas o galos a sí mismos. También habla de los keltiberi en la península ibérica. En consecuencia, el término tiene un carácter más restrictivo que en textos anteriores, en relación con el avance del conocimiento.
III. Grupo lingüístico
miniaturadeimagen|Estatuilla de bronce romana de un galo (Celta) cautivo, d. C. Gente que habla lengua celta y por ello han quedado fijados como grupo lingüístico por investigadores modernos. En un principio, en el , se estudia la variabilidad de lenguas mundiales y al siglo siguiente se ve la relación de la lengua celta y gala en la época clásica. Más tarde se establece su dependencia con el indoeuropeo. Se puede clasificar como dos tipos de lengua, la celta Q y la P, en función del tratamiento de las labiovelares oclusivas. También se distinguirán por su situación, continentales (Europa continental en la antigüedad) e insulares (islas británicas en la Edad Media). Galo: es la mejor conocida documentalmente. Se poseen escritos del a. C. Está en alfabeto griego y posteriormente en latino. Es famoso el Calendario de Coligny. Lepóntico: en la Galia Cisalpina. Inscripciones funerarias y grafitos en vasos y otros objetos cotidianos. Signario etrusco. Importancia de la Estela de Mesocco en el II a. C. Celtibérico: conocido por topónimos (-seg, -samo, -briga). Conocido por epigrafía en alfabetos ibérico y latino. En leyendas monetales, grafitos e inscripciones funerarias. Gómez Moreno identifica las vocales y consonantes con cada signo. Se encuentran muchas téseras de hospitalidad con inscripciones en celtibérico. También hay inscripciones rupestres en lo que podrían ser santuarios. Por último, hay documentos con textos largos como el de Contrebia. Gaélico: hablado en Irlanda y Escocia. Se conoce por inscripciones funerarias en piedra con alfabeto ogámico. Se escribe en vertical u horizontal. En el llega la cristianización y el alfabeto latino. Dentro se distinguen el irlandés, el manés y el gaélico escocés. Britónico: en el sur de Gran Bretaña hasta el VI d. C. Se divide en periodo prerromano (325 a. C.-43 d. C.), romano y post-romano temprano (43-450) y post-romano final (450-550). En los primeros periodos bebe de fuentes griegas y romanas, que influyeron mucho en su historia, especialmente los romanos. Son inscripciones latinas y grafitos con textos breves. Entre ellos están el galés, el córnico y el bretón.
IV. Complejo arqueológico de la II E. Hierro: Cultura de La Tène
Augustus Wollaston Franks en 1863 acuña el término late celtic, atribuyendo el material del hierro tardío a celtas históricos, esbozando el contenido étnico de La Tène. En 1872 Hans Hildebrand subdivide la Edad del Hierro en Hallstatt y La Tène, estableciendo celtas = cultura de La Tène. En 1885 Otto Tischler subdivide Hallstatt en 2 y La Téne en 3. Paul Reinecke añade una fase inicial a La Téne. En 1913 Joseph Dechelette define el concepto laténico superponiendo conceptos cronológicos, tipológicos y culturales.