La iglesia de San Esteban de Aramil, de San Esteban de los Caballeros y de San Esteban de Tabladiello es un templo católico dependiente de la archidiócesis de Oviedo en Asturias, España. Está situada en el concejo asturiano de Siero, entre las localidades de Rebollada y Tras la Cuadra y en una zona llana bastante amplia. Está a unos seis kilómetros de Pola de Siero y a veintidós de Oviedo por la carretera N-634. La desviación a la derecha está indicada en ella, en sentido Santander, pasado Pola de Siero.
Este templo ya aparecía mencionado como «Templo de San Esteban» en el Libro becerro de don Gutirre con el nombre de San Esteban de Tabladiello en el que también se citan los capellanes que tenían derecho a una parte de los diezmos de la iglesia. Debido a que hay varios nombres para referirse a esta iglesia, como San Esteban de Tabladiello, que pasó a ser la denominación de un barrio de la parroquia, o San Esteban de los Caballeros, dejó de usarse el término «Aramil» para referirse a la iglesia. El nombre de «Aramil» no volvió a usarse hasta mediados del . Historia miniatura|izquierda|Ubicación del concejo de Siero. Aramil está en el centro-este miniatura|Iglesia de San Esteban de Aramil tal como era en 1883 Se trata de un templo de origen románico de cuya fundación no se conservan datos. El primer escrito en el que aparece mencionado es un documento medieval de 1178 donde Sancha González vendió a Álvaro Díaz la parte que a ella le correspondía por herencia en las zonas de Perales, Feleches, Corte y Aramil por quince maravedíes buenos. La documentación de estas compraventas y cambios de propietarios están referenciadas en el Libro Becerro del monasterio de Valdediós. Igualmente aparece una donación de bienes que hacen Álvaro Díaz y su esposa a favor del mismo monasterio en la persona de su, entonces, abad don Nuño, así como otras posesiones colindantes con Aramil, Feleches y San Esteban y alguno más, el 19 de mayo de 1204 donde figura por primera vez el nombre de «Alamir». Aunque solamente figuraban un par de ellos, los estudiosos del románico afirman que en el documento de donación del año 1204 se incluían otros territorios más, cercanos a los anteriores, ya que según estudios monográficos acerca de Aramil, Álvaro Díaz, de la Casa de Noreña, era propietario de una gran cantidad de terrenos en la parte central de Asturias, incluidas sus iglesias. En la lista de estos predios es donde aparece por vez primera el topónimo San Esteban. Sin embargo no aparece en el escrito del año 1178 lo que puede significar que su construcción tuvo lugar entre los años 1178 y 1204.
El templo de San Esteban también figuraba mencionado en el libro becerro del obispo de Oviedo y conde de Noreña, Gutierre de Toledo, estudioso y prolífico obispo que escribió el Libro de los Privilegios en 1382, el Libro de la regla colorada en 1383, de 155 hojas de pergamino, y El Libro Becerro en 1385 en 455 hojas también de pergamino. La iglesia aparece con distintas denominaciones como «San Esteban de Tabladiello» y «San Esteban de los Caballeros». Los patronos que se mencionan en el Libro Becerro pertenecían en su mayoría a la «Casa de Noreña» según documentos existentes en la catedral de Oviedo y de estos nobles caballeros procedía el nombre de San Esteban de los Caballeros.
Existen dos teorías acerca de su fundación: la primera afirma que la iglesia es el único resto que queda de un complejo monástico, y la segunda que fue edificada con carácter mitad rural, mitad palaciego y como capilla dependiente de alguna casa nobiliaria que habría en las proximidades y que después se convirtió en iglesia parroquial; de ahí su otro título de San Esteban de los Caballeros. Fue restaurada en el año 1958 por iniciativa y a expensas de José Martínez Canteli, empresario nacido en Aramil y que hizo fortuna en México. A la vez, se amplió el cementerio que tiene enfrente y fue declarada bien de interés cultural, con categoría de monumento, el 23 de marzo de 1960, por Decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 29 de junio de 1960.
Arquitectura La iglesia presenta los rasgos clásicos de la arquitectura románica. Posee una nave única de planta rectangular seguido por un tramo recto de menor anchura que la nave y finalizado por una capilla y un ábside de planta semicircular en el extremo oriental de la construcción. El techo es de madera con vertientes a «dos aguas». El acceso principal, abierto a occidente, se enmarca en una fachada en hastial sin el habitual arimez o cuerpo resaltado y está rematada por una espadaña de dos huecos. El material empleado en la mayor parte de la iglesia es de mampostería siendo el «mampuesto principal» piedras de todo tipo, regulares e irregulares. Solamente se utilizaron sillares muy bien labrados y trabajados en las partes principales de apoyo y donde estaban las cargas mayores como las portadas, las esquinas, las ventanas y otros vanos.
De las dos arquivoltas semicirculares de la puerta principal, la exterior está decorada con motivos en zigzag y la interior, que es lisa, está construida con dovelas muy bien terminadas. En el muro sur hay abiertas tres aspilleras. Dos de ellas —las extremas— tienen la apertura hacia el exterior y la central, muy estrecha, lo tiene hacia el interior. También hay una puerta en este muro sur, más sencilla que la principal pero igualmente es de gran categoría. La fachada al norte es muy sencilla, como ocurre en la mayoría de estas edificaciones y la única explicación es que esta orientación es la que soporta las adversidades climáticas más duras. No tiene puertas y solamente dispone de una pequeña ventana, a bastante altura, que da al altar mayor. Respecto a la zona interior, la estructura soporte de la nave principal (vigas, puntales, tornapuntas, etc.) es de madera y está cubierta también por una techumbre de madera protegida del exterior por sencillas tejas de arcilla. Al norte había una puerta que comunicaba el templo con la sacristía pero en la actualidad ya no existe. Por comparación de las características similares de este templo con las de Amandi, Langreo y Mieres así como las de otros templos más cercanos situados en el entorno de Villaviciosa como son los de Lugás y Narzana parece lógico deducir que fueron edificadas en el mismo taller del cantero que construyó San Esteban de Aramil y que, además, estaban relacionados con el mencionado convento cisterciense. En el templo había una imagen de la Virgen María de estilo tardorrománico que actualmente se encuentra en el Museo de la Iglesia de Oviedo.
Cabe diferenciar la ornamentación escultórica cuatro elementos: La puerta principal o pórtico de la gloria orientada a poniente, que es el más trabajado y decorado de los dos que tiene la iglesia, la de la fachada sur que está menos decorada, el ábside con ventana de dos columnas y que está orientado a levante y el muro del lado norte que es el más sencillo ya que solo tiene una ventana.
Finalmente es necesario destacar la existencia de «talleres ambulantes», también llamados «grupos comarcales», que según algunos historiadores tenían como área de influencia la zona geográfica del centro-este de Asturias, que influyeron, sobre todo, en el aspecto ornamental y crearon una tipología muy concreta en toda esta zona y homogeneizaron varios templos y palacios dentro de la arquitectura románica de Asturias entre los cuales se encuentra San Esteban de Aramil. Portada principal miniatura|izquierda|Portada principal miniatura|Fachada a occidente La portada principal, también llamada «pórtico de la gloria», orientada a occidente, está compuesta por un arco de medio punto con dos arquivoltas que se apoyan en dos pares de columnas apoyadas en sendas basas decoradas con hojas, un par a cada lado y guardapolvo superior, también llamado «polsera». El guardapolvos de esta iglesia, que en este caso también tiene la forma de arco de medio punto y carente de tejaroz, está decorado con taqueado jaqués o ajedrezado, que es un tipo de ornamentación basado en pequeños cilindros alineados que se encuentra en edificios románicos, tanto en frisos como en arquivoltas de puertas y ventanas. Otros nombres que se dan a esta decoración son «ajedrezado», «billetes», «tacos», «escaqueado» o «dados».
Cada arquivolta se apoya en dos columnas y tiene por encima de las arcadas una calavera que corona todo el pórtico. Estas columnas, que soportan sendos capiteles cada una, están formadas por fustes que tienen esculpidas flores de lis y están apoyados sobre plintos. Los capiteles fueron calcinados en el último incendio de la iglesia pero sus detalles son visibles en fotos anteriores a este y antes de reparar la techumbre, tomadas por el historiador Magín Berenguer.
En la parte superior del pórtico se colocó una calavera, durante la restauración que se llevó a cabo en 1961, en el hueco que dejaron dos vigas de madera que se quemaron. La calavera estaba situada anteriormente en el cementerio y se colocó durante las obras de ampliación que se llevaron a cabo. Esta calavera fue encontrada anteriormente en la parte izquierda del frente de la nave, durante los trabajos de desescombro del piso de la iglesia. Respecto a su procedencia, los historiadores barajan dos posibilidades: una es que proviniera del antiguo cementerio románico que estaba situado en el interior de la iglesia; otra es que fuera la piedra de apoyo de dos vigas antes del incendio de la iglesia.
Las impostas Las impostas, son piezas que marcan la línea divisoria entre un elemento arquitectónico sustentador, como pueden ser una columna, un pilar o un muro, y otro sustentado, como un arco o una bóveda. Las de la iglesia de San Esteban de Aramil llaman la atención por la «perfección de su ejecución y por su originalidad». Lo que destaca por su singularidad, ya que no abunda en el románico asturiano, es el «cordón con puntas de diamante» ya que lo más frecuente es el «cordón lineal». Este tipo de cordón con puntas de diamante se encuentra únicamente en una ventana del ábside de la iglesia de Santa María de Sebrayo y en un capitel del Santuario de la Virgen de Lugás. Si bien se considera a la Iglesia de San Esteban de Aramil como parte del grupo de influencia del románico en las iglesias de la zona de Villaviciosa, también tiene relación con la Catedral de Oviedo ya que se encuentra en esta una lauda, en la puerta de la Cámara Santa, en la capilla de Santa Leocadia, adornos en forma de «cordón con puntas de diamante» entrelazados con forma de guirnaldas. Tres de las cuatro impostas de los cuatro capiteles de la portada oeste son de mayor tamaño proporcional que el capitel correspondiente. Impostas del lado izquierdo Las dos impostas del lado izquierdo están decoradas con «cordón con puntas de diamante» y son muy parecidas pero no iguales. La imposta interior, la más cercana a la puerta, no tiene «cordón de puntas de diamante» sino un «cordón lineal» ondulado que se cruza con otra sinusoide decorada con guirnaldas formadas con seis motivos vegetales, de dos hojas cada uno, y que se entrecruzan en los puntos de inflexión de la sinusoide donde se observan claramente los amarres en los puntos de cruce. Este dibujo es muy parecido al que tiene la imposta del lado izquierdo de la ventana del ábside. La imposta exterior tiene la misma forma geométrica pero una sinusoide está formada mediante un «cordón con puntas de diamante» y la otra por hojas cuadrifolias que se separan hasta tocar la otra sinusoide contraria.
Impostas del lado derecho Las dos impostas son totalmente diferentes, al contrario que la ornamentación foliácea de los capiteles. La interior es igual a la de la cornisa del ábside pues ambas están decoradas con nueve cuatrifolios iguales. La imposta exterior tiene hojas de acanto como motivo decorativo y forma el trasdos de la imposta. El guardapolvo de la ventana del ábside tiene la misma decoración.
Capiteles del lado izquierdo miniatura|izquierda|Detalle de capitel exterior del lado izquierdo