Solón (en griego Σόλων) (c. -) fue un poeta, reformador político, legislador y estadista ateniense, considerado uno de los Siete Sabios de Grecia.
Gobernó en una época de graves conflictos sociales, producto de una extrema concentración de la riqueza y poder político en manos de los eupátridas, nobles terratenientes de la región del Ática. Su Constitución del año implicó una gran cantidad de reformas dirigidas a aliviar la situación del campesinado asediado por la pobreza, las deudas (que en ocasiones conducían a su esclavización) y un régimen señorial que lo ataba a las tierras de su señor o lo conducía a la miseria. En particular, se distinguen las reformas institucionales y el nuevo sistema censitario creados con objeto de abolir la distribución de los derechos políticos basada en el linaje del individuo y, en su lugar, constituir una timocracia. Como resultado, los estratos medios obtuvieron una mayor cuota de poder político, pero los estratos más bajos no consiguieron que fuese oído su reclamo de una nueva repartición de tierras, que en un principio anhelaban.
Biografía
Según Plutarco, es probable que Solón fuese hijo de Execéstidas, descendiente de Codros y, por tanto, de ascendencia Melántida, aunque Dídimo de Alejandría lo tiene por hijo de Euforión.Plutarco, Vidas Paralelas. Volumen II: Solón & Publícola; Temístocles & Camilo; Pericles & Fabio Máximo. Madrid, Editorial Gredos, 1996. ISBN 978-84-249-1796-8 Su madre, afirma Plutarco siguiendo a Heráclides Póntico, fue una prima de la madre de Pisístrato. Durante su juventud, tras caer su familia en la pobreza, hubo de dedicarse al comercio y a escribir poesía. En principio realizaba esto último sin otro fin que el de entretenerse, pero progresivamente fue volcando el tono de sus versos hacia un costado más filosófico y político.
De acuerdo siempre con Plutarco, la iniciativa de Solón en empresas comerciales correspondió más a un afán de aventura y conocimiento que a uno de lucro. El autor resalta la austeridad de la vida del joven Solón, y destaca algunos de sus versos al respecto, en los que el poeta no distingue diferencia entre...
«...el que posee gran copia de oro y plata,
campos extensos de abundantes mieses,
y mulas y caballos, y el que solo
tiene un pasar honesto que le baste
a comer y vestir cómodamente;
y si en mujer e hijos a esto acreces
belleza y juventud, la dicha es plena». — Solón.
Siendo Solón aún joven finalizó la guerra que Atenas mantenía con Megara por la posesión de Salamina. Aquel, de acuerdo a Plutarco, se dirigió a la plaza y recitó un poema elegíaco denominado Salamina, con el que convenció a los atenienses de que no debían rendirse. La guerra volvió a establecerse con Solón a la cabeza y, finalmente, Salamina fue recuperada.
Algunos autores antiguos le reconocen a Solón un papel decisivo en la «primera guerra sagrada», como agitador de los anfictíones en su guerra contra Cirra por el dominio del templo de Delfos.
Su fama de moderado en una época marcada por los conflictos entre un bando popular y la aristocracia antigua lo llevó al arcontado y a que se le otorgara un poder especial para legislar e introducir cambios en la forma de gobierno.
thumb|Solón ante Creso durante su visita a Sardes, por Gerrit van Honthorst. Sin embargo, aunque sus leyes resolvían varios problemas de la sociedad ateniense, no era suficiente para las clases más bajas, que esperaban medidas más radicales, sobre todo en lo relacionado con la cuestión agraria y la repartición de tierras. Solón en cambio buscaba el justo medio, atribuyéndosele la frase ”guarda todo con mesura”.
Dejó a los atenienses por el lapso de 10 años, en los que debían respetar las leyes, cosa que no ocurrió, y recorrió varios países como Chipre, Lidia y Egipto, de donde obtendrá —a partir de varios sacerdotes—Por las fuentes que Plutarco consultó en Egipto, de sus conversaciones con Sonjis de Sais y Psenofis de Heliópolis (Plutarco, Vidas Paralelas. Solón) el relato de la Atlántida, conservado por Critias y después ampliado y adaptadoTal y como sostiene Plutarco (Idem.) por Platón en sus diálogos Timeo y Critias, regresando a Atenas durante el gobierno del tirano Pisístrato, que se mantuvo respetuoso con el viejo legislador. Debatió sobre el sentido de la ley con el filósofo Anacarsis —el escita— y falleció el año
Heródoto relata que en su viaje a Lidia, Solón se entrevistó con el rey Creso. Según la leyenda, convencido el monarca de ser el hombre más dichoso del mundo, consultó a Solón sobre quién era, a su juicio, el más afortunado entre los hombres. Solón dio algunos nombres, todos de personas fallecidas. Consternado Creso por no haber sido nombrado entre ellos, le preguntó si en tan poco apreciaba su prosperidad. A esto, Solón respondió diciendo que no le era posible ponderar la dicha de un hombre vivo, pues su fortuna es caprichosa y, por tanto, solo puede ser evaluada una vez que el individuo ha muerto.Heródoto, Historia, (I, 29-33) La mayoría de la crítica —incluso PlutarcoPlutarco, Vida de Solón 27.— considera poco probable que este encuentro se haya producido alguna vez, puesto que a sus dificultades cronológicas se añade el evidente carácter legendario del relato.Gómez, Jesús. El tópico optimum non nasci y las argumentaciones humanísticas de miseria hominis, p.36, nota complementaria n.º 6, en Revista de literatura, CSIC, vol. 72. n.º 143 (2010), pp. 33-54.
Labor política
Contexto histórico
La comunidad ateniense, aunque fundamentalmente agrícola en la época, había alcanzado, desde los comienzos de su unificación política, una estratificación social ya bastante avanzada. Los eupátridas o «bien nacidos», nobles terratenientes de la zona del Ática, eran dueños de la mayor parte de la tierra y señores de una considerable proporción de la población. Al respecto, señala Aristóteles:
thumb|right|290px|Areópago y Acrópolis de Atenas. Las tierras poseídas por los eupátridas se ubicaban principalmente en las llanuras del norte y noroeste de Atenas, siendo éstas las zonas más fértiles de toda la región ática.
El estrato intermedio entre eupátridas e indigentes, lo constituían dos grupos: geomoros (o geomori), agricultores dueños de escasas tierras en zonas infértiles; y los demiurgos (o demiurgi), artesanos sin tierras. Con el progresivo desarrollo del comercio marítimo ático y la exportación de artesanías, los sectores carentes de tierras productivas (pequeños productores rurales, artesanos, mercaderes, etc.) se concentraron en Atenas, su puerto (Pireo) y la costa (Paralia); junto con los metecos, inmigrantes sin derechos políticos e incluso sin derecho a la posesión de casa propia.
Al caer la monarquía, el poder político se basó en un gobierno de nueve arcontes, elegibles año a año exclusivamente por los eupátridas. Al abandonar sus cargos, los exarcontes ingresaban al Areópago,Su formación se atribuye a Solón. Cf. Plutarco, Solón 19.1; Marco Tulio Cicerón, De officiis I.22.75; Julio Pólux, 125 órgano de autoridad indiscutible, que representaba la instancia superior para la mayor parte de los asuntos y poseía el voto decisivo en la elección de los arcontes. De tal manera, los eupátridas tuvieron en sus manos, a la vez que la concentración del poder económico, la concentración absoluta del poder político ateniense.
Durante los siglos VII y VI a. C., se produjo la sublevación y posterior lucha de los atenienses contra los eupátridas y sus instituciones. Los más pobres reclamaban, ante todo, un nuevo reparto de tierras y la abolición del derecho vigente sobre el endeudamiento. Los estratos medios, por su parte, en tanto ya poseían cierta estabilidad económica, ansiaban ante todo el poder político, por lo que exigían la anulación de los privilegios políticos de los eupátridas.
Las leyes de Dracón, redactadas hacia el 621 a. C., se promulgaron en el contexto de este enfrentamiento y, si bien pueden ser interpretadas como una reafirmación escrita de las leyes vigentes y benefactoras de la aristocracia, también, desde otro ángulo, pueden ser consideradas como la primera delimitación legislativa, clara y definida, que acotaba la arbitrariedad de los jueces hasta entonces basados en el Derecho consuetudinario.
A comienzos del el enfrentamiento había llegado a un punto sin retorno. Desde tiempo atrás la situación entre las dos facciones antagonistas estaba bloqueada. Aristóteles se refiere al clima entonces reinante:
En este clima de stásis (guerra civil), los dos partidos le eligieron como magistrado de la ciudad a este poeta-soldado:
Estos dos versos son citados por Aristóteles, quien juzgó conveniente transmitirlos.Aristóteles, Constitución de los atenienses, 12.5 (fr. 25 Diehl; en la edición de Martin L. West, Iambi et elegi graeci, Oxford, Clarendon, 1971-1942 (2 vols.), tomo II, fr.37-9-10. Cf. Plutarco, Solón 16.4; Elio Arístides II.360, ediciones Dindorf (paráfrasis de los vv. 9-10) Aristóteles, aludiendo a la división tradicional de las ciudades entre ricos y pobres, opone una definición de toda ciudad constituida en tres partes. La tercera es la más importante, dado su posición intermediaria entre los antagonistas: desde el centro se distinguen los extremos más claramente.Loreux, Nicole, op. cit., p. 172. A este mesónTérmino comúnmente traducido y admitido como «clase media». político le corresponde la forma media de politeia (constitución), en tanto «que es la única que está a salvo de la guerra civil»Aristóteles, Política IV.1291b 7 y sigs., para las dos partes opuestas; para las tres partes, 1295b 1-3; para el mesón y los extremos, 1294b 17-18; para la constitución del medio, 1296a 7. Las ciudades pequeñas, según el «estagirita» están expuestas a disturbios porque es «fácil dividir a la población en dos sin que quede nada en medio».Aristóteles, Política IV.1296a 9-13.
En el año , Solón fue elegido arconte y árbitro (diallaktés), asumiendo poderes extraordinarios. Según Aristóteles, contó tanto con el apoyo de los eupátridas como con el de los no nobles, en tanto ambas partes lo veían como defensor de sus respectivos intereses.
Al asumir como arconte, Solón se propuso realizar una serie de reformas que quedaran plasmadas en una nueva Constitución ateniense.
Reformas constitucionales
Sistema censitario
Solón organizó un sistema timocrático, que significó la división de la población no extranjera y libre en cuatro clases según el volumen (en medimnos o medimnoi) de su producción agraria. Para los sectores que no obtenían ingresos de la tierra, se confeccionó una equivalencia (v.gr., un medimno de cereales o una oveja valían una dracma; un buey, cinco). De este modo, los derechos políticos de cada individuo dejaban de establecerse de acuerdo a su linaje y pasaban a considerarse en arreglo a su riqueza. A su vez, la división servía para organizar la milicia.
La clase más alta fue la de los pentacosiomedimnos (Pentakosiomedimnoi), que tenían ingresos de 500 medimnos o más. Disponían de la plenitud de sus derechos políticos y podían elegir o ser electos para cualquier cargo gubernamental (incluido el de arconte). En tiempos de guerra, ejercían los más altos cargos militares y se les encomendaba a sus miembros el suministro de los recursos necesarios. En particular, debían hacer entrega de las denominadas «liturgias», que incluían el armamento de un barco de guerra (trierarquía), la financiación de una embajada en el extranjero y el montaje de una pieza teatral (coregía).
La segunda clase fue la de los hippeis, con ingresos superiores a los 300 medimnos. Contaban con los mismos beneficios políticos que los primeros. Estos debían prestar servicio como caballeros y mantener el caballo por su cuenta.