El Museo Histórico Nacional (MHN) es un museo estatal chileno, dependiente del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat), cuya misión es «facilitar a la comunidad nacional, el acceso al conocimiento y recreación de la historia del país, para que se reconozca en ella, a través del acopio, conservación, investigación y difusión del patrimonio tangible e intangible que constituye la memoria histórica de Chile».

El Museo Histórico Nacional fue creado el 2 de mayo de 1911, después de varias iniciativas destinadas a reunir y exhibir objetos relacionados con la historia de Chile.

Se encuentra instalado desde 1982 en el ex Palacio de la Real Audiencia (también denominado Palacio de la Independencia), en la vereda norte de la plaza de Armas de Santiago, y que data de 1808. Es uno de los tres museos de la ciudad que posee el rango de nacional, junto al de Museo Nacional de Bellas Artes y al de Museo Nacional de Historia Natural.

Desde junio de 2025 es dirigido por la arquitecta Pricilla Barahona.

En agosto de 2026 el museo entró en un proceso de restructuración, que contempla obras de ampliación y restauración de la infraestructura dentro del edificio, lo que tomará 3 años.

Antecedentes Las primeras propuestas para establecer un museo estatal surgieron durante la Patria Vieja. En julio de 1813 el Senado aprobó un plan de estudios que contemplaba la creación del Instituto Nacional, la Biblioteca Nacional y un Museo de Ciencias. Una comisión senatorial comenzó a reunir en una sala de la Real Universidad de San Felipe materiales procedentes del Convictorio Carolino, la Academia de San Luis y el Seminario Conciliar; sin embargo, el proyecto y sus colecciones iniciales fueron desarticulados tras la restauración del dominio español en 1814.

En 1822 durante el gobierno de Bernardo O'Higgins, se retomó la idea de formar un museo nacional que documentara las características del territorio y de sus habitantes. La tarea fue encomendada al viajero francés Juan José Dauxión Lavaisse, quien recibió además el encargo de explorar el país, confeccionar un mapa y reunir información sobre sus recursos naturales. Dauxion-Lavaysse falleció en 1829 sin concretar el proyecto. El primer proyecto de museo que llegó a concretarse surgió en 1830 cuando el gobierno de José Tomás Ovalle contrató al naturalista francés Claudio Gay para explorar el territorio y fundar un museo. Las piezas reunidas durante sus expediciones dieron origen al Museo Nacional, antecesor del actual Museo Nacional de Historia Natural de Chile, que ocupó inicialmente dependencias del Instituto Nacional.

Historia Siglo thumb|Pedro de Valdivia por Pedro León Carmona (1874). Parte de la serie de Los Gobernadores, exhibida en la «Exposición del Coloniaje». La formación de un museo dedicado específicamente a hitos históricos comenzó a discutirse durante la década de 1870. En 1872 el presidente Federico Errázuriz Zañartu encargó al intendente de Santiago, Benjamín Vicuña Mackenna, la organización de una exposición de antigüedades. La comisión responsable fue constituida en marzo de 1873 y la denominada «Exposición del Coloniaje» fue inaugurada el 17 de septiembre de ese año en el antiguo Palacio de los Gobernadores, situado donde posteriormente se construyó el Correo Central de Santiago. Considerada la primera exposición histórica realizada en Chile, reunió aproximadamente seiscientos objetos relacionados con el periodo de 300 años de historia comprendido entre la llegada de Pedro de Valdivia en 1541 y el inicio del gobierno de Manuel Bulnes en 1841. Mediante la selección y clasificación de estos objetos, la muestra buscó reconstruir la vida durante el periodo colonial y representar el progreso alcanzado por el país desde entonces.

Museo Histórico Indígena del Santa Lucía thumb|Cerro Santa Lucía (1891). La concurrencia obtenida por la Exposición del Coloniaje ubicada en el Palacio de Los Gobernadores y la donación de algunas de las piezas exhibidas impulsaron a Vicuña Mackenna a proponer la formación de un museo permanente. Para ello se restauró y acondicionó el castillo Hidalgo, situado en el cerro Santa Lucía, donde en septiembre de 1874 fue inaugurado el «Museo Histórico Indígena del Santa Lucía». La exhibición contó con 175 objetos y dedicó una sección especial a cerca de cincuenta retratos al óleo de gobernantes de Chile, desde Pedro de Valdivia hasta Bernardo O'Higgins. La colección fue organizada por periodos históricosy contó con reseñas en las que Vicuña Mackenna caracterizaba a los personajes representados como figuras ejemplares o negativas de la historia nacional. Después de la muerte de Vicuña Mackenna en 1886, el museo entró en decadencia y sus piezas fueron distribuidas entre distintas reparticiones y depósitos estatales. Parte de ellas fue posteriormente reunida por el Museo Histórico Nacional.

Paralelamente en 1876 el ministro de Instrucción Pública, Miguel Luis Amunátegui, promovió la creación de la «Galería Histórica del Museo Nacional». Esta colección estuvo compuesta principalmente por pinturas y esculturas de personajes históricos, mediante las cuales se buscaba representar y homenajear a quienes eran presentados como servidores de la nación desde la conquista española hasta el . La galería fue cerrada en 1886 debido a cambios en las políticas del Museo Nacional, tras lo cual sus obras fueron trasladadas a oficinas fiscales o incorporadas a las colecciones del entonces recientemente creado Museo Nacional de Bellas Artes. Las piezas provenientes de esta galería también fueron incorporados posteriormente al Museo Histórico Nacional.

En torno a la guerra del Pacífico se desarrollaron otras tres iniciativas destinadas a conservar armas, estandartes, trofeos y recuerdos militares. El 10 de julio de 1879 (al inicio del conflicto) el ministro de Guerra Basilio Urrutia creó el «Museo de Armas Antiguas» en el Cuartel de Artillería. En 1881 el presidente Aníbal Pinto nombró una comisión para añadir a esta colección una sala dedicada a los trofeos obtenidos durante la guerra contra Perú y Bolivia. Posteriormente en 1893 el coronel y veterano de guerra Enrique Phillips inauguró un museo militar en los Arsenales de Guerra, donde se reunieron piezas procedentes del clausurado museo del Santa Lucía y de las colecciones de armas de la fábrica y maestranza del Ejército. Estas colecciones fueron posteriormente incorporadas al Museo Histórico Nacional y pasaron a conformar su sección militar.

Siglo «Exposición Histórica del Centenario» thumb|Palacio Urmeneta (c. 1950). La iniciativa que antecedió directamente a la creación del museo surgió en 1909 cuando Luis Montt Montt, entonces director de la Biblioteca Nacional, propuso organizar una gran exposición histórica como parte de las celebraciones del Centenario de Chile. Montt falleció a fines de ese año, pero el proyecto fue continuado por una comisión presidida por el senador Joaquín Figueroa Larraín y cuyo secretario fue el historiador Nicanor Molinare. La organización comprendió 85 delegados y quince secciones temáticas, entre ellas objetos indígenas, mobiliario, vestuario, retratos, documentos, monedas, armas, instrumentos musicales, utensilios de trabajo, mapas y planos.

La colección de la «Exposición Histórica del Centenario» se formó principalmente mediante préstamos de particulares y aportes de instituciones públicas. Su programa pretendía reunir objetos representativos de distintos periodos de la historia de Chile, desde las sociedades prehispánicas hasta la conquista, la Colonia y la Independencia, e incluyó tanto obras de arte y documentos como armas, muebles, vestimentas y utensilios de la vida cotidiana.

La elección de su sede permaneció sin resolver durante gran parte de la organización. Aunque inicialmente se consideró arrendar el Palacio Urmeneta (situado en la calle Monjitas) su costo llevó a estudiar la utilización del primer piso del nuevo Palacio de Bellas Artes, espacio que resultó insuficiente. A comienzos de septiembre de 1910 se resolvió finalmente instalar la exposición en el Palacio Urmeneta. La muestra fue inaugurada allí el 21 de septiembre de 1910, mientras todavía continuaban recibiéndose objetos para su exhibición.

Al concluir el evento, la mayoría de las piezas prestadas fueron devueltas a sus propietarios; sin embargo, varias de ellas fueron donadas posteriormente y pasaron a constituir una parte considerable de las colecciones fundacionales del Museo Histórico Nacional. La experiencia de la exposición reforzó la demanda por establecer una institución permanente, creada mediante decreto del presidente Ramón Barros Luco el 2 de mayo de 1911.

Consolidación institucional y primeras sedes thumb|Palacio de Bellas Artes (c.1910). Después de su creación, el Museo Histórico Nacional comenzó a funcionar en cinco salas del primer piso del actual edificio del Palacio de Bellas Artes, inaugurado en 1910 en el parque Forestal. Sus primeras colecciones reunieron piezas procedentes de la Exposición Histórica del Centenario, el Museo Militar, la Galería Histórica del Museo Nacional y otras instituciones, además de adquisiciones y donaciones particulares. La exhibición inicial estaba organizada en torno a la colonia, la independencia, la república y la guerra del Pacífico, y se caracterizaba por una acumulación de objetos relacionados principalmente con episodios militares, personajes destacados y acontecimientos políticos.

Durante la dirección de Joaquín Figueroa Larraín, entre 1911 y 1929 se promovió el crecimiento de la colección mediante donaciones, compras y encargos de retratos y pinturas históricas destinados a completar la representación de hitos históricos del país. La biblioteca y el fondo documental del museo también comenzaron a aumentar su tamaño a partir de donaciones efectuadas tnto por Figueroa como por su sucesor Aureliano Oyarzún.

En 1929 el museo pasó a formar parte de la creada Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. El decreto con fuerza de ley que organizó el nuevo organismo definió que la sección histórica debía representar la vida política y privada, las costumbres y el ambiente de Chile desde la conquista española hasta la época contemporánea. Durante la década de 1940 se ampliaron las colecciones históricas, arqueológicas, etnográficas y de artes populares, y se profundizó el trabajo de investigación y documentación de los objetos.

Miraflores 50 thumb|Edificio del Museo Histórico Nacional entre 1940 y 1982, actual Archivo Nacional de Chile. En 1940 el museo dejó las dependencias del Palacio de Bellas Artes y se trasladó a un edificio construido especialmente para la institución en la calle Miraflores número 50, contiguo a la Biblioteca Nacional de Chile. La nueva sede permitió establecer museográficamente un recorrido cronológico compuesto por las secciones de Descubrimiento, Conquista y Colonia; Independencia; y República. No obstante, el relato continuó centrado principalmente en los grandes acontecimientos políticos y militares y en las figuras consideradas ilustres dentro de la historiografía tradicional.

Entre las décadas de 1930 y 1960, María Bichon (investigadora del museo) desarrolló un trabajo de documentación particularmente dedicado a los fondos etnográficos, la artesanía y el folclore. En 1978 se creó además el Departamento Textil, encargado de reunir, estudiar y conservar las colecciones de vestuario e indumentaria. A pesar del incremento de sus fondos, las limitaciones de espacio de la sede de Miraflores impidieron exhibir conjuntamente una parte considerable de las colecciones y reforzaron la necesidad de disponer de un edificio más amplio y permanente.

Palacio de la Real Audiencia de Santiago thumb|Museo Histórico Nacional con iluminación nocturna