La Unión por el Mediterráneo (UpM) es una organización intergubernamental formada por un total de 43 Estados miembros de Europa y de la cuenca mediterránea. Forman parte de esta organización los 27 Estados miembros de la Unión Europea, y los 15 países socios mediterráneos del norte de África, Oriente Medio, y sudeste de Europa. Tiene su sede en Barcelona, España, en el Palacio Real de Pedralbes.
Descripción La UpM se fundó en julio de 2008 en la Cumbre de París para el Mediterráneo, con el objetivo de reforzar el Partenariado Euromediterráneo (Euromed) creado en 1995 y conocido como Proceso de Barcelona. Tiene como finalidad promover la estabilidad y la integración en toda la región mediterránea. Constituye un foro de debate de cuestiones estratégicas regionales sobre la base de los principios de coapropiación, toma de decisiones conjuntas y responsabilidad compartida entre las dos orillas del Mediterráneo.
Su objetivo principal es mejorar la integración norte-sur y sur-sur en la región mediterránea para así potenciar el desarrollo socioeconómico de los diferentes países que la componen y asegurar su estabilidad. Mediante sus acciones, la institución se centra en dos pilares básicos: impulsar el desarrollo humano y promover el desarrollo sostenible. Con dicho fin, se dedica a identificar y a apoyar proyectos e iniciativas de carácter regional de diversa envergadura que aprueba tras una decisión consensuada entre los 42 países miembros. Dichos proyectos e iniciativas se centran en seis áreas de actividad siguiendo el mandato de los Estados miembros de la UpM:
El desarrollo empresarial La educación superior y la investigación Los asuntos sociales y civiles La energía y la acción por el clima El transporte y el desarrollo urbano El agua y el medio ambiente
Historia
Lanzamiento de la Unión por el Mediterráneo miniatura|350px|derecha|El Palacio Real de Pedralbes en Barcelona (España), sede de la Unión por el Mediterráneo.
En la Cumbre de París para el Mediterráneo (celebrada el 13 de julio de 2008), los 43 jefes de Estado y de Gobierno de la región euromediterránea acordaron lanzar el Proceso de Barcelona: Unión por el Mediterráneo. Se presentó como una nueva fase del Partenariado Euromediterráneo con nuevos miembros y una mejor arquitectura institucional destinada a "mejorar las relaciones multilaterales y la coapropiación del proceso, fijar una gobernanza basada en la igualdad y que se traduzca en proyectos concretos que resulten más visibles para la ciudadanía. Ahora es el momento de dar un impulso nuevo y continuado al Proceso de Barcelona. Se necesita un mayor compromiso y un nuevo elemento catalizador para convertir los objetivos de la Declaración de Barcelona en resultados tangibles".Joint Declaration of the Paris Summit for the Mediterranean
La Cumbre de París fue considerada un éxito diplomático para Nicolas Sarkozy. El presidente francés logró reunir en París a todos los jefes de Estado y de Gobierno de los 43 países euromediterráneos, a excepción de los monarcas de Marruecos y Jordania.
En la Conferencia Euromediterránea de Asuntos Exteriores celebrada en Marsella en noviembre de 2008, los ministros asistentes decidieron abreviar la denominación de la iniciativa, que pasó a llamarse "Unión por el Mediterráneo".
El encuentro concluyó con una nueva declaración conjuntaFinal Statement of the Marseille Meeting of the Euro-Mediterrean Ministers of Foreign Affairs que servía de complemento a la Declaración de París definiendo la estructura organizativa y los principios que habrían de sustentar la UpM. Por otra parte, se estableció una copresidencia rotativa que habrían de ostentar conjuntamente un país miembro de la UE y un socio mediterráneo. Francia y Egipto fueron los primeros países en ocupar dicha copresidencia. Asimismo, las normas establecen la presencia de la Liga Árabe en todas las reuniones. Finalmente, se creó un secretariado con un estatus legal aparte y estatutos propios y se estableció la sede en Barcelona.
El hecho de que la Unión por el Mediterráneo se lanzara como una nueva fase del Partenariado Euromediterráneo implica que la Unión acepta y se compromete a mantener el acervo de la Declaración de Barcelona, cuyo objetivo es promover "la paz, la estabilidad y la prosperidad" en el conjunto de la región (Barcelona, 2). Por ello, siguen plenamente vigentes los cuatro capítulos de cooperación del marco del Proceso de Barcelona que fueron desarrollándose a lo largo de 13 años:Final Statement of the Marseille Meeting of the Euro-Mediterranean Ministers of Foreign Affairs Política y seguridad Economía y comercio Asuntos socioculturales Justicia y asuntos internos Este cuarto capítulo se incluyó con motivo del décimo aniversario de la Cumbre Euromediterránea celebrada en Barcelona en 2005. El objetivo de establecer una Zona Euromediterránea de Libre Comercio para 2010 (y posteriormente), propuesto inicialmente en la Conferencia de Barcelona de 1995, fue igualmente ratificado por la Cumbre de París de 2008.
Amén de los cuatro capítulos de cooperación mencionados, los 43 ministros de Asuntos Exteriores reunidos en Marsella en noviembre de 2008 identificaron seis proyectos concretos dirigidos a paliar necesidades específicas de la región euromediterránea y a aumentar la visibilidad del Partenariado: Descontaminación del Mediterráneo. Este amplio proyecto abarca múltiples iniciativas destinadas a lograr una buena gobernanza en materia de medio ambiente, el acceso al agua potable, la gestión del agua, la reducción de la contaminación y la protección de la biodiversidad mediterránea. "Med Union wants Libya as full member" Autopistas marítimas y terrestres. El objetivo de este proyecto es aumentar y mejorar la circulación de bienes y personas en toda la región euromediterránea, lo cual pasa por la mejora de sus puertos y la construcción de autopistas y ferrocarriles. De forma concreta, las declaraciones de París y Marsella mencionan la construcción de los sistemas transmagrebíes de autopistas y ferrocarriles que conectarían Marruecos, Argelia y Túnez. Protección civil. El proyecto en materia de protección civil pretende mejorar la prevención de los desastres tanto naturales como provocados por el ser humano, así como la preparación y la respuesta ante los mismos. El objetivo final es "acercar progresivamente a los países socios del Mediterráneo al Mecanismo Europeo de Protección Civil". Energías alternativas: el Plan Solar Mediterráneo. El objetivo de este proyecto es promover la producción y el consumo de energías renovables. En términos más concretos, pretende que los países socios del Mediterráneo se conviertan en productores de energía solar y que dicha energía resultante circule por toda la región euromediterránea. En este sentido, la Unión y la iniciativa industrial Dii firmaron en mayo de 2012 un memorando de entendimiento de cara a una colaboración futura en la que se contemplaba desarrollar las estrategias a largo plazo para el Plan Solar Mediterráneo y el plan "Desert Power 2050". Durante la ratificación del memorando en Marrakech, el Secretariado General de la Unión se refirió a la nueva colaboración como "un paso determinante para la implementación del Plan Solar Mediterráneo."Mediterranean efforts for renewable energy united – UfM and Dii join forces" Educación superior e investigación: la Universidad Euromediterránea. En junio de 2008, se inauguró en Piran la Universidad Euromediterránea de Eslovenia, con una oferta de estudios de posgrado. Los ministros de Asuntos Exteriores reunidos en Marsella en 2008 también instaron a crear otra universidad euromediterránea en Fez, Marruecos, la que sería la Universidad Euromediterránea de Fez (UEMF). La decisión de seguir adelante con la universidad de Fez se anunció en junio de 2012. En la Cumbre de París de 2008, los 43 jefes de Estado y de Gobierno reunidos acordaron que el objetivo del proyecto sería promover la educación superior y la investigación científica en el Mediterráneo, así como establecer un "espacio euromediterráneo de educación superior, ciencia e investigación" en el futuro. La iniciativa de desarrollo empresarial en el Mediterráneo. La finalidad de la iniciativa es impulsar las pequeñas y medianas empresas de los países socios del Mediterráneo "evaluando las necesidades de dichas empresas, definiendo soluciones en materia de políticas, y dotando a estas entidades de recursos en forma de asistencia técnica e instrumentos financieros".[
2008-2010: los primeros años 400px|miniatura|derecha|Estados miembros de la Unión por el Mediterráneo<p> Se acuerda celebrar una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno cada dos años con el objetivo de impulsar el diálogo político al más alto nivel. De acuerdo con la Declaración de París: dichas cumbres deberían dar como resultado una declaración conjunta en la que se aborde la situación de la región euromediterránea y los retos a los que se enfrenta, se evalúe la labor del Partenariado y se apruebe un programa de trabajo de dos años; los ministros de Asuntos Exteriores deberían reunirse con una periodicidad anual para supervisar la implementación de la declaración de cada cumbre y para preparar la agenda de las cumbres siguientes; y el país que acogerá cada cumbre se elegirá por consenso y debería alternarse entre los países de la UE y los mediterráneos. La primera cumbre se celebró en París en julio de 2008. La segunda cumbre debería haberse celebrado en un país no perteneciente a la UE en julio de 2010, pero los países euromediterráneos acordaron que tuviera lugar en Barcelona el 7 de junio del mismo año coincidiendo con la presidencia española de la UE. Ahora bien, el 20 de mayo, la copresidencia formada por Egipto y Francia, junto con España, decidieron posponer la cumbre en un movimiento que, según se afirmó, pretendía ofrecer más tiempo para las conversaciones indirectas entre Israel y la Autoridad Palestina, que se habían iniciado ese mismo mes. Por su parte, los medios de comunicación españoles achacaron la decisión a la amenaza por parte de los países árabes de boicotear la cumbre en el caso de que Avigdor Lieberman, ministro de Asuntos Exteriores de Israel, asistiese a la conferencia de ministros previa a la cumbre.
En el momento de la celebración de la Cumbre de París, ostentaban la copresidencia Egipto y Francia, que a su vez ocupada la presidencia de la Unión Europea. Desde entonces, Francia había estado firmando acuerdos con las distintas presidencias rotativas de la UE (República Checa, Suecia y España) con el objetivo de mantener la copresidencia junto con Egipto. La renovación de la copresidencia estaba prevista para la segunda Cumbre de la Unión por el Mediterráneo. Ahora bien, por haberse postergado la cumbre en dos ocasiones, no se había podido decidir qué países ocuparían la copresidencia.
El conflicto entre Turquía y Chipre fue responsable del retraso a la hora de ratificar los estatutos del Secretariado General, que no se aprobaron hasta marzo de 2010 a pesar de que la Declaración de Marsella fijaba el mes de mayo de 2009 como plazo máximo para que el Secretariado General iniciara sus actividades. En la Cumbre de París, los jefes de Estado y de Gobierno acordaron establecer cinco vicesecretarios generales procedentes de Grecia, Israel, Italia, Malta y la Autoridad Palestina. La voluntad de Turquía de disponer de un vicesecretario general y la negativa de Chipre provocaron negociaciones que llegaron a durar meses hasta que Chipre aprobó finalmente la creación de un sexto vice secretariado general que se acabó asignando a un ciudadano turco.