Mariano París Ricaurte (Santafé, 13 de agosto de 1788- 29 de julio de 1833) fue un militar y político neogranadino, prócer de la independencia de Colombia y víctima del segundo crimen de Estado cometido en la historia republicana de su país, después del asesinato del mariscal Antonio José de Sucre.
Inicios Mariano París fue el quinto hijo del matrimonio del capitán José Martín París Álvarez y doña Genoveva Ricaurte, bautizado con los nombres de Mariano Casimiro Eusebio. Fue colegial del Colegio Mayor de San Bartolomé e incorporado por su padre al Ejército Auxiliar del Rey establecido en Santa Fe.
Prócer de la Independencia El 20 de julio de 1810, siendo teniente de caballería del batallón auxiliar de Santafé, tomó partido por los revolucionarios en los hechos de "El Florero de Llorente", y puso a disposición las tropas a su cargo, siendo asimilado a su rango en el ejército granadino.
Mariano París intervino en la Toma de Bogotá del 9 de enero de 1813, de la que resultó preso. Su desempeño en esa operación fue inmortalizado en la siguiente cuartilla:
El teniente Mariano París luego hizo parte del ejército que ese año le fue entregado al coronel Simón Bolívar para la realización de la Campaña Admirable, filas en las que recibió el despacho de Capitán y actuó como ayudante de campo del coronel José María del Castillo Rada. Durante el "Régimen del Terror", encabezó la "Relación de los individuos que se deben perseguir hasta conseguir aprehenderlos" expedida en 1816 por el general Pablo Morillo, logrando evadir a las tropas realistas hasta su derrota en 1819.
Comandante de Milicias de la Sabana El vicepresidente Santander sancionó el 1° de abril de 1826 la Ley Orgánica de la Milicia Nacional, conformada por la Auxiliar y la Cívica, encargadas de sostener en todo tiempo las libertades públicas y a la que pertenecía todo ciudadano entre catorce y cincuenta años. La Milicia Auxiliar estaba conformada por infantería, caballería y artillería mientras que la cívica por infantería y caballería. Cada Cantón contaba con un comandante de milicia auxiliar, que le reportaba al comandante de armas de la Provincia, quien a su vez lo hacía al comandante general del Departamento, para dar parte final a la Secretaría del Interior. Los miembros licenciados del ejército permanente se asimilaban a la milicia cívica y los retirados o con letras de cuartel podían ser nombrados en sus rangos respectivos en la milicia auxiliar. Mariano París fue llamado a comandar las milicias de caballería de la Sabana de Bogotá con el rango de Coronel.
Conspiración Septembrina Cometido el atentado contra el presidente Simón Bolívar el 25 de septiembre de 1828, el coronel París salió de su casa a la media noche con el general José María Córdova, quien le instruyó reunir las milicias necesarias en municipios aledaños que sirvieran de contención a posibles tomas. Antes de las ocho de la mañana, París había llegado a Bogotá con "mas de mil paisanos armados que desde luego fueron distribuidos a buscar y a aprehender prófugos".Corona fúnebre en honor del General Andrés Ibarra. 1875, págs. 109-110
Normalizada la situación, regresaba el coronel París a caballo por la calle del comercio de Bogotá, cuando vio al francés Agustín Horment con un puñal en la mano, encabezando un grupo de liberales exaltados que vociferaban contra el Presidente, tildándolo de tirano; hecho que llevó a París a descender a tierra y tomar a Horment entre sus brazos para ahogarlo, a lo que el atacado respondió apuñalando la espalda de París. Horment fue posteriormente procesado y ejecutado por haber hecho parte de la conspiración contra Bolívar.
Insurrección del General Córdova El coronel París secundó la revolución que levantó en 1829 el general Córdova contra Bolívar, lo que le mereció su expulsión del Ejército, pero la mediación de su hermano José Ignacio París ante el Libertador permitió su reintegro.
Rumores de Sublevación de París
El libertador Simón Bolívar nombró secretario de Relaciones Exteriores al general Caycedo, quien le ofreció su hacienda de Fucha para retirarse a descansar y despachar desde la propiedad. Ante tal ausencia, surgió el rumor de una posible revolución impulsada por el coronel Mariano París, siguiendo instrucciones del general Urdaneta, para separar a la Nueva Granada de Venezuela, disolver el Congreso, separar al Libertador de la presidencia e imponer a Urdaneta en la Presidencia.
Por cuenta del rumor, el general Herrán como secretario de guerra, instruyó la orden del Libertador a los Comandantes Generales de los Departamentos de restringirle a la Milicia Auxiliar el fuero de guerra a delitos comunes y militares, por cuenta "del abuso que hacen varios individuos de la milicia auxiliar" por informaciones de autoridades civiles y vecindarios,Gaceta de Colombia, N° 454, febrero 28 de 1830, pág.2 advirtiendo prisión o reclutamiento como soldado permanente al miembro de la milicia auxiliar que desboradara su nuevo fuero. La gravedad de la denuncia obligó a Bolívar a regresar a Bogotá el 21 de febrero.
Según el coronel Posada Gutiérrez, "jamás hubo tal proyecto ni otra cosa que palabras imprudentes del coronel París, sin designio alguno por los resentimientos de que se creía animado el general Urdaneta".Posada Gutiérrez, Joaquín. Memorias Histórico-Políticas. 1865, pág. 292 Algunas referencias bibliográficas refieren que, una vez Bolívar encargó de la presidencia al general Caycedo en marzo de 1830, el mandatario procedió a relevar a París del comando de milicias de la sabana, para regresarle tranquilidad a Bogotá que se hallaba bajo tensión.
El día que Bolívar abandonó la capital, le propuso a Caycedo que pusiera a Urdaneta en la Secretaría de Guerra, le aprobó que nombrara a Joaquín París como comandante de armas y mantuviera a Mariano París en la comandancia de milicias de la Sabana, en procura de la propia seguridad del entrante mandatario.Documentos para los Anales de Venezuela, 1889. Pág 241
Dictadura del General Urdaneta La orden que el gobierno del vicepresidente Joaquín Caycedo dio al Batallón Callao de instalarse en Tunja mientras que el Boyacá ocupaba a Bogotá, generó una fuerte tensión y sospecha que quisiera disolverse esa unidad militar por estar integrada en su mayoría por personal leal al Libertador. El coronel Mariano París resolvió convocar a los escuadrones de milicias de la Sabana, simulando que se trataba de una orden del gobierno; lo que le permitió agrupar hombres de Facatativá, Serrezuela, Funza y Fontibón, respaldado por su primo hermano José María De la Serna, Pedro Domínguez de Hoyos y Buenaventura Ahumada, para unir la numerosa partida al batallón Callao en El Puente del Común y convencerla de contramarchar.
Como el batallón Callao saliera el 9 de agosto de Bogotá, hombres del batallón Boyacá al mando del coronel Gaitán ocuparon Zipaquirá, con la intensión de aniquilar a la unidad militar desplazada. Instalado en Zipaquirá el 12 de agosto, verificó Gaitán que sobre Puente Grande avanzaba el batallón Callao respaldado por las milicias de la Sabana. Al resultar inevitable la confrontación, Gaitán dio aviso al ejército de reserva comandado por el general Vélez, para recibir refuerzos que no llegaron al momento del contacto, batalla que dejó once muertos y forzó a Gaitán a retirarse y sufriendo una importante deserción.
Enterado el gobierno que el revés militar de Gaitán había sido por cuenta de la orden del coronel París de convocar a las milicias de la Sabana, lo identificó como faccioso y le ordenó su captura al prefecto de Cundinamarca, la cual no pudo ejecutarse porque París ya había acudido a su hermano Joaquín, comandante general del Departamento, para que le emitiera una licencia.
Vencidas las tropas del Gobierno y conferenciando este mediante emisarios, ambos encontraban puntos de acuerdo que apuntaran a sostener al gobierno y disolver las prevenciones de los efectivos del Callao; insinuaciones que llevaron a Mariano París a prorrumpir en gritos "a las armas, a las armas, nos venden"; forzando a que las peticiones y acuerdos se plasmaran por escrito.Academia de Historia de Venezuela. Documentos para los Anales de Venezuela. 1889. Pág. 230
París y otros oficiales comandaron el 5 de septiembre de 1830 la acción militar de El Santuario, que derrocó al presidente Joaquín Mosquera para imponer la presidencia del general Rafael Urdaneta, cuyo gobierno encontró su final en abril de 1831 tras una fuerte presión social y militar. En la relación emitida el 17 de mayo de 1831 por el secretario Pey de oficiales que se les emitieron letras de cuartel y pasaportes, figuró el coronel Mariano París con licencia para salir para Santa Marta.Gaceta de Colombia, 29 de mayo de 1831, página 2
El 6 de junio, el presidente Caycedo emitió un decreto que estableció un plazo de 72 horas para los oficiales y jefes que no habían abandonado Bogotá, habiendo pedido el pasaporte; de lo contrario "serán perseguidos y juzgados cono conspiradores y perturbadores de la tranquilidad pública"Gaceta de Colombia, N° 520, domingo 12 de junio de 1831, pag. 1 En aplicación al decreto de la Convención Granadina del 28 de noviembre de 1831 y sancionado por el vicepresidente Obando el 3 de diciembre siguiente, París fue borrado de la lista militar y se le confinó en Pandi. El 18 de marzo de 1832, el gobierno expidió un decreto de perdón por delitos políticos. El vicepresidente José Ignacio de Márquez levantó confinamientos y concedió pasaportes, recibiendo el coronel Mariano París el propio con fecha 1° de mayo de 1832.Suplemento a la Gaceta de la Nueva Granada, N° 101, 1° de septiembre de 1833, pág.1
La conspiración de Sardá Concluido el gobierno de Mosquera e iniciado el del general Santander, comenzaron a reunirse los devotos seguidores de Bolívar en las casas de Juan de Arjona y Manuela Saenz, entre ellos Manuel Arjona, el general José Sardá y José María De la Serna, con el fin de organizar la toma del Batallón de Húsares y de la Brigada de Artillería para derrocar al gobierno e imponer al expresidente José Miguel Pey. También hubo factores del clero que mostraron simpatía con la conspiración, como el canónigo Antonio Herrán, fray Benigno Hurtado, Manuel Teodoro Gómez y José María Salavarrieta, hermano de Policarpa.
El objetivo de la conspiración era defender el nombre del Libertador, la religión católica ultrajada por la administración y contra la influencia extranjera en los negocios de la Nueva Granada.
Como un informante enterara al Presidente del plan que ejecutarían los conspiradores en la noche del 23 de julio de 1833, éste dio la orden de detener a los oficiales cómplices que estaban dentro de las unidades militares. El coronel José Manuel Montoya, que había reemplazado a París en el comando de Bogotá, procedió a arrestar al teniente Pedro Arjona, y mientras lo conducía a pie a prisión, el reo mató de un disparo a su custodio. El presidente Santander, enterado del lamentable suceso, nombró a José Hilario López en reemplazo de Montoya y dispuso de un despliegue para contener la revolución. El teniente Anguiano, al haber presenciado la detención de Arjona, salió del batallón para alertar al general Sardá de lo sucedido, por lo que los conspiradores tuvieron tiempo de emprender la fuga hacia Tunja y Vélez.
Asesinato de París