El Castro de San Cibrao de Las, también conocido como A Cidade (traducido del gallego: «La Ciudad»), Lambrica, Lansbrica, Lanobrica o Lansbricae es uno de los poblados fortificados españoles en proceso de excavación de mayor tamaño entre los localizados en Galicia, situado entre los términos municipales de Pungín y San Amaro, en la provincia de Orense. Del resultado de los estudios arqueológicos se puede observar un periodo de ocupación continuada que abarca desde el a. C. hasta el , y con posibles ocupaciones esporádicas más tardías.Dato por el que Pérez Outeiriño ve imposible identificar el Lais mencionado por Hidacio, en su Cronicón, con este poblado, ya que en esas fechas el poblado estaría ya despoblado.
Por su tamaño puede ser comparado con el Castro de Santa Tecla, situado en el ayuntamiento pontevedrés de La Guardia y con las Citanias del norte de Portugal, poblados de la cultura castreña que se caracterizan por su avanzado estado de romanización (aculturación) y sus grandes dimensiones. Entre los exponentes más significativos se pueden citar la Citania de Briteiros, el Castro de Mozinho y el Castro de Sanfíns.
Situación miniatura|El Monte de San Trocado, visto desde el castro. Está situado a 18 km de la ciudad de Orense, ocupando terrenos que pertenecen a los ayuntamientos de Pungín y de San Amaro, en la parroquias de San Xoán de Ourantes, en el ayuntamiento de Pungín y en la parroquia de San Cibrao de Las, en el ayuntamiento de San Amaro, respectivamente, en el extremo de las llanuras de Las y de Eiras.
Se emplaza sobre una pequeña elevación, a 473 , al lado del dominante Monte de San Trocado, de 550 , en el que también se encontraron restos de un castro de un período inicial de la cultura castreña. El monte San Trocado impide el contacto visual directo del río Miño desde el castro. Este contacto visual sí que se mantiene con los castros vecinos de Santa Ádeda, el de Trelle o el castro de Coto do Castro (en el "Chan da Ferradura"). El castro se localiza en un punto de difícil defensa, en una pequeña llanura con pronunciadas pendientes por el este, algo menores por el norte y suaves por el oeste y por el sur.
Excavaciones arqueológicas El estudio de este castro empezó con una primera visita al yacimiento por parte de Florentino López Cuevillas y Vicente Risco en el año 1921. La impresión extraída de la observación en esta visita les condujo a solicitar los correspondientes permisos para realizar una excavación oficial. Estos permisos fueron otorgados al año siguiente.
Primeras excavaciones (1922 — 1925) De este modo, en el año 1922, López Cuevillas dirigió la realización de unas primeras catas en el recinto más interior, que dieron como resultado el descubrimiento de los bases de una construcción de planta cuadrangular. También demostraron que el centro estaba delimitado por una muralla simple. Estos trabajos continuaron hasta el año 1925 y se centraron en la zona sureste del castro. En esa zona dejaron al descubierto construcciones de diversas tipologías: de planta elíptica, circular, ovalada, rectangulares y cuadradas, además de la fuente o cisterna. Estas campañas procuraron obtener una definición del conjunto del yacimiento.
Segundas campañas (1948 — 1950) Desde el año 1948 Xaquín Lorenzo, con la colaboración y orientación de Cuevillas, dirigió dos campañas en las que se trabajó en el centro y donde se descubrieron construcciones circulares y rectangulares junto con las portas de la muralla interior. En el perímetro excavaron en el sector de poniente y exploraron la segunda muralla y el foso delantero, además de reexcavar la fuente-aljibe.
Abandono e inicio de la etapa de recuperación y limpieza En el año 1953 los asistentes al 3.º Congreso Nacional de Arqueología visitan el yacimiento y reconocen su importancia y monumentalidad. A pesar de este reconocimiento, no se impidió que se sucedieran años de abandono y depredaciones del yacimiento. Poco tiempo más tarde, la denuncia y eficaz gestión de Xesús Ferro Couselo paralizó la masiva extracción de piedra del yacimiento, que se estaba llevando a cabo para utilizarla como grava para el acondicionamiento de las calles de Carballino y alrededores.
En el año 1980, cuando se estaba construyendo un campo de fútbol al lado del castro, se encontró un yacimiento paleolítico. Desde este momento se realizaron trabajos de mantenimiento y limpieza del conjunto dando comienzo a una etapa de lenta recuperación.
Los hallazgos de materiales durante estas excavaciones se encuentran en el Museo Arqueológico Provincial de Orense.
1980 hasta la actualidad Desde el año 1980 se llevaron a cabo labores de consolidación de las estructuras ya excavadas anteriormente y nuevas campañas de excavación en la zona este se llevaron a cabo, ata ese momento muy poco estudiada, en las que se destaparon gran cantidad de estructuras habitacionales. Al mismo tiempo se siguen ampliando las construcciones excavadas en la zona oeste.
Para el año 2009 se tiene previsto la finalización de las obras del Centro de Interpretación de la Cultura Castreña de San Cibrao de Las, que contará con una gran exposición estable e otra sala a mayores para albergar exposiciones temporales.Cultura licitará as obras de remate do Centro da Cultura Castrexa en San Cibrao de Lás - Galicia-Hoxe.com
Descripción miniatura|derecha|250px|Calle transversal principal enlosada de subida a la puerta este de la acrópolis del castro. Atendiendo a su tipología, se puede afirmar que se trata de un yacimiento correspondiente a la etapa final de la cultura castreña, en la que el proceso de romanización configuró una sociedad con una cultura definida, la conocida también como cultura galaico-romana, en la que el sistema social preexistente está en un proceso de cambio y adaptación al sistema romano, de modo que ambas culturas se mezclan.
Por otra parte, en el cercano Castro de San Trocado, situado en el Monte de San Trocado, se realizaron una serie de hallazgos, con presencia de cerámicas con decoración incisa geométrica en la línea de las producciones Baioes y de un vaso carenado relacionado con el mundo de Alpiarça que conllevan a rechazar la posibilidad de una ocupación al mismo tiempo que la de San Cibrao de Las. Al Castro de San Trocado se le sitúa en una cronología cercana a los siglos VI y V a. C., correspondiendo al período inicial o de formación de la cultura castreña.
Su nombre original (Lansbricae) apareció en una de las tres inscripciones encontradas. Una en la puerta de poniente del recinto central, fragmentada; otra, breve y sobre la superficie de una piedra, en la acrópolis, con una dedicatoria a Iuppiter; y la tercera, dedicada a Bandua Lansbricae, que junto a los documentos medievales, permite conocer el nombre del poblado.
La ciudad se sitúa en un punto de difícil defensa natural, por lo que necesitó de fuertes y extensos dispositivos de defensa. Desde el emplazamiento se tiene una amplia vista de los valles que la rodean y mantiene contacto visual con los castros de Santa Ádega y el de Trelle, así como la Sierra de San Mamede, el monte Faro, la Pena Corneira o los altos do Vieiro, por lo que el dominio sobre el territorio estaba garantizado, junto con la cercanía a las tierras de fácil cultivo y a la explotación minera de Laias, donde la obtención de oro tuvo gran importancia.
Dimensiones Se trata de un castro de grandes dimensiones, a imagen y semejanza de los castros del sur de Galicia y el norte de Portugal, como el Castro de Santa Trega o las citanias de Sanfins, Mozinho, Ancora o Briteiros. El paralelismo con estos poblados también se extiende al trazado casi ortogonal de su ordenación urbana, sistema considerado producto evolutivo producido por la influencia del proceso romanizador.
El castro se estructura en dos recintos amurallados de forma elíptica casi concéntricos, con un ligero alargamiento en el eje noreste - suroeste, con unas dimensiones de 294 m del eje Este-Oeste y de 420 m del eje mayor. De este modo, la superficie intramurallas es de 95.900 m², distribuidos en 8.750 m² de acrópolis y 87.150 m² de anteacrópolis.Rodríguez Cao, C.; Xusto Rodríguez, M.; y Fariña Busto, Francisco: A Cidade. San Cibrán de Lás.
Sistemas defensivos miniatura|550px|derecha|Puerta principal de la anteacrópolis y torreones circulares situados al este. Dos son los recintos amurallados, el exterior, reforzado con una tercera muralla con su foso y un parapeto (en el lado oeste) a excepción del lado este, que es más pronunciado:
Muralla interior La acrópolis está delimitada por una muralla conformada por material granítico de la zona, contando con un espesor medio de 3 m. En su parte superior podría haber existido un paseo de ronda enlosado.De acuerdo a lo encontrado en el trabajo de excavación realizado por Xaquín Lorenzo. al que se accedería por medio de pasos situados lateralmente en el interior de la muralla Hecho este también constatado en el Castro de Castromao. y por escaleras de diversa tipología, de uno o dos derrames, empotradas en el muro. La diversidad de escaleras de acceso a las murallas es algo presente en todo el sistema defensivo.
miniatura|250px|Escalera de acceso a la muralla de la acrópolis. En la muralla se puede observar el sistema de colocación poligonal de los cachotes (e incluso en forma de espina de pescado) característico de los castros y los vestigios de las reconstrucciones. Esta muralla dispone de aperturas, en forma de puertas, defendidas por cubos en el eje oeste - este. En los cubos de la puerta este, que fue excavada en el año 1982, hay dos cuerpos de grada abiertos y rectangularesLugar donde se descubrió el puñal de antenas junto a restos cerámicos, principalmente terra sigillata y tegulas de la cubierta. dentro de dos torreones. Esta puerta cuenta con un paso enlosado a modo de escalón.Bajo uno de estos escalones apareció el acobillo de monedas de bronce del Siglo IV.
En la puerta oeste solo hay un cuerpo de guardia menos desarrollado, en el que se encontró un fragmento de inscripción de difícil interpretación (...MI /...VLE/). Flanqueada por dos cubos, el de la derecha semicircular y adosado sobre la muralla y alargado el de la izquierda, cuando fue excavada en el año 1948 disponía de una altura de tres metros y medio.
Murallas exteriores El segundo recinto o anteacrópolis está delimitado en casi su totalidad (a excepción del sureste y del levante) por dos murallas con sus respectivos fosos excavados, y reforzadas en algunas zonas con un parapeto exterior. Estas murallas se abren en tres puertas, al oeste, al este y al sur. Todas ellas cuentan con torreones de flanqueo, algunos de ellos con cuerpos de guardia.
En la zona de la puerta oeste exterior el escaso declive del terreno no facilitaba la defensa lo que obligó a que el poblado de San Cibrao de Las dispusiese una acumulación de líneas defensivas. La muralla alcanza en este punto los seis metros de espesor, y tiene un grosor medio de tres metros. La muralla no se asienta directamente sobre la piedra base sino que lo hace sobre una capa que no sobrepasa los quince centímetros, capa que favorecía la evacuación de aguas evitando que la muralla se debilitase. Está construida por dos paramentos de material granítico poligonal.
La puerta exterior este es de similares características a las observadas en las anteriores puertas. izquierda|550px|miniatura|Murallas exteriores del sur y foso que lleva hacia la puerta sur. La puerta exterior sur se asienta sobre la piedra granítica y conserva el testimonio del rodaje de los carros. La flanquean dos torreones adelantados en los que no se aprecian cuerpos de guardia. Esta puerta se abre hacia un amplio foso situado entre esta y la segunda muralla exterior.
Tercera línea de muralla Arranca desde casi la puerta oeste exterior y llega 60 m más allá de la puerta sur, cerrándose sobre la segunda muralla.