El Llibre dels feits o Llibre dels feyts (en catalán/valenciano moderno, Llibre dels fets), de título completo Llibre dels feits del rei en Jaume (traducible en castellano como Libro de los hechos del rey Jaime), también denominado Crónica de Jaime I, es la primera de las denominadas cuatro grandes crónicas de la Corona de Aragón (parte nororiental de lo que ahora es España). Parece ser que la conquista de Mallorca (1229) impulsó su redacción. Jaime I el Conquistador murió en 1276, por lo que la obra debía de estar prácticamente acabada poco antes (1274). No obstante, las copias que han llegado hasta nuestros días son posteriores (el manuscrito más antiguo conservado es de 1343, después de una traducción al latín de 1313).
Características miniatura|derecha|Cena con Jaime I, basada en la ilustración del libro, en el banco dedicado a la provincia de Tarragona de la Plaza de España de Sevilla. El título es significativo ya que no se trata de una crónica sino de un «libro de hechos». Los estudios realizados en la década de 1980 llegan a la conclusión de que se trata de un libro que no pertenece a ningún género conocido y que está fuertemente influido por el lenguaje oral: está redactado desde la oralidad. Aunque la obra fue dictada por el mismo Jaime I, fue redactada por escribas. Jaime I era illiteratus, no sabía escribir, aunque era un hombre culto.
Las principales características de la crónica son: El sentimiento religioso El amor del rey por sus reinos La participación directa en los eventos descritos El espíritu militar y heroico El lenguaje popular e improvisado
Estructura La crónica narra, de forma autobiográfica, la vida y las gestas más importantes del rey, especialmente las conquistas de MallorcaEste episodio de la crónica puede contrastarse con una versión musulmana contemporánea que refiere los mismos hechos: la Tarij Mayurqa (Historia de Mallorca) de Ibn Amira, que se consideraba perdida hasta que en el año 2001 el profesor Muhammad ben Mamar identificó un único ejemplar (26 páginas escritas por ambas caras) en una biblioteca de Tinduf y que ha sido editado recientemente por el historiador Guillem Rosselló-Bordoy y el arabista Nicolau Roser. y la Valencia musulmana. La historia empieza con su nacimiento y termina con su muerte (de 1208 a 1276). Alguien propuesto por él realizó el prólogo y el epílogo. Tanto por la erudición como por su perfección estilística, este prólogo debió de ser realizado por alguien de cultura superior una vez el monarca ya estaba muerto.
El rey fue muy explícito al expresar la finalidad de sus «memorias»:
Fuentes A parte de los recuerdos del rey, de sus colaboradores y de personalidades coetáneas, existen otras fuentes que fueron imprescindibles para la redacción del Llibre dels fets. Estas fuentes son: los poemas narrativos populares de carácter histórico que fueron prosificados e integrados en la crónica, como manifestaron Manuel de Montoliu de Togores el 1922 y Ferran Soldevila Zubiburu el 1925; y documentos y posibles textos historiográficos preexistentes.
Contenido El contenido de este libro se puede dividir en cuatro partes diferentes: Entre 1208 y 1228: se explican un conjunto de pequeños conflictos que tuvieron lugar durante su edad más tierna, mientras los templarios se ocupaban de su formación. Algunos capítulos están dedicados a sus antepasados y padres: su madre (María de Montpellier), por quien fue Señor de Montpellier, y a su padre (Pedro II de Aragón "El Católico"), por quien fue Rey de Aragón , Conde de Barcelona y Conde de Urgell. Se habla del engendramiento casi milagroso de Jaime I y unos capítulos están dedicados a la muerte de Pedro II de Aragón en Muret y a la boda de Jaime con Leonor de Castilla, entre otros. De 1229 a 1240: es la parte más desarrollada del Llibre dels fets. Narra la conquista de Mallorca. Sería el primer paso en el destino de la Corona de Aragón. Posteriormente llegaría la conquista de Valencia (1238). En el libro se intenta demostrar que todos estos hechos pudieron ser llevados a cabo por el rey gracias a que contaba con el favor divino. De 1240 a 1265: los hechos narrados son menos dinámicos. Narra los conflictos con los sarracenos rebeldes de Valencia. De 1265 a 1276: vuelve el dinamismo y las narraciones bélicas, de nuevo contra los sarracenos. Tiene lugar la reconquista de Murcia. Además, aparecen numerosos episodios de política interna que pretenden justificar sus actos. Los últimos capítulos, que narran la enfermedad que llevó a la muerte de Jaime I, fueron redactados por alguna otra personalidad que quiso incorporar la muerte del monarca a la crónica.
Respecto a la colaboración con Alfonso X, rey de Castilla, en la conquista de Murcia, la justificó diciendo:
Capítulos Capítulo 1: Prólogo Capítulo 2-4: Ancestros Capítulo 5: Leyenda de la concepción y el bautismo Capítulos 6-7: Padre y madre: María de Montpellier y Pedro II de Aragón. Capítulo 8-9: Cautiverio de Jaime I por Simón de Montfort, comandante de los cruzados francos, y muerte del rey Pedro II de Aragón en la batalla de Muret en 1213 defendiendo a sus vasallos contra los cruzados francos que invadían Occitania en la Cruzada contra los Albigenses.
Capítulo 10: Liberación del Infante Jaume teniendo este entre 6 o 7 años. Capítulo 11: Asamblea o Cortes de Lérida Capítulo 12-14: Estancia en el Castillo de Monzón, donde fue criado por los Caballeros Templarios.
Capítulo 15-16: Primera revuelta nobiliaria contra Jaime I de Aragón Capítulo 17-19: Matrimonio con Leonor de Castilla Capítulo 20-25: Segunda revuelta nobiliaria contra Jaime I de Aragón Capítulo 26-34: Tercera revuelta nobiliaria contra Jaime I de Aragón Capítulo 35-46: Guerra por el condado de Urgell Capítulo 47-117: Conquista de Mallorca Capítulo 118-124: Sometimiento de Menorca por el Tratado de Capdepera Capítulo 125-126: Conquista de Ibiza Capítulo 127-289: Conquista de Valencia
Lenguaje y estilo El primer manuscrito de la obra es la traducción al latín de 1313 realizada por Pedro Marsilio bajo el encargo de Jaime II. El autor se excusa de la traducción a causa del estilo “no cultivado” y “rude” que presenta la obra original. Eso da a pensar que la obra original fue dictada íntegramente por Jaime I y que, por lo tanto, el estilo y la organización no son propios de un profesional de la escritura. Las muestras de oralidad pueden ser cosas como un estilo aspro y unas frases mal construidas y mal organizadas. Así pues, no se trata de una narración en primera persona con un narrador protagonista que emplea el plural mayestático Nós en la mayor parte de la narración, sino que, de hecho, se trata del único texto historiográfico medieval en primera persona, juntamente con la Crónica de Pedro el Ceremonioso (que imita el Llibre dels fets).
La intención de la crónica era didáctica y justificaba el sentimiento religioso que se refleja a lo largo de toda la crónica como un impulso religioso. Jaime I creía que la ejecución de la obra estaba guiada por la divina providencia. El rey, a quien le gusta aparecer como un héroe de epopeya, no siempre hace historia militar y política, sino que muchas veces nos muestra los pequeños hechos de su vida y los rincones más íntimos de su personalidad y de sus pensamientos.
Se utiliza un lenguaje vivo, espontáneo y popular (refranes, dichos y expresiones coloquiales, utilización de la primera persona del plural...) y influenciado por el aragonés. También se muestra la lengua propia de los distintos personajes: catalán/valenciano, aragonés, castellano, árabe, occitano o francés, ya que la obra tenía la voluntad de reflejar la realidad lingüística del contacto entre lenguas que vivió Jaime I. Los diálogos en estilo directo en todas esas lenguas dotan la obra de realismo y verosimilitud. Cabe señalar que existe una versión musulmana contemporánea que relata algunos de los mismos hechos: la Tarij Mayurqa (Historia de Mallorca) de Ibs Amira.
En cuanto a la lengua de la Crónica de Jaime I, podemos ver la coexistencia de diversas variantes formales derivadas de un mismo étimo. Eso es una muestra que la lengua catalana está todavía en un momento de evolución fonética y en proceso de fijación de una norma. Por ejemplo, en el texto coexisten las formas vots, vou y veu, derivadas del termo latín voce, o algunos prefijos por un mismo verbo como derrocar, enderrocar y esderrocar. Se trata de una variación habitual en la época, ya que no es hasta medianos del que la Cancillería Real empieza a imponer un modelo de lengua.
Datación Según Luis Nicolau d’Olwer, la narración del Llibre dels fets se puede dividir en cuatro bloques: (1) El nacimiento y los primeros años de Jaime I (1208-1228); (2) El asunto del Condado de Urgell y las campañas de conquista de los reinos de Mallorca y Valencia (1228-1240); (3) La conquista del Reino de Valencia, los problemas diplomáticos con Castilla y la revuelta de Alaçrac (1242–1265); (4) La conquista del Reino de Murcia , la cruzada fallida de 1269 y los problemas entre el infante Pedro y su hermanastro Ferran Sanxis de Castre (1265–1276). Los hechos anteriores a 1228 se explican de forma breve e imprecisa incluso con importantes errores, mientras que a partir de entonces la narración muestra mayor detalle y precisión. Los hechos de 1242-1265 se condensan en unas pocas páginas, mientras que los años posteriores se explican nuevamente con gran detalle.
Según Nicolau d’Olwer, la redacción de estos cuatro bloques se dividiría en dos etapas con unos treinta años de distancia. La primera de las etapas sería por los alrededores de 1244 en Játiva durante una larga estancia del rey. La segunda etapa, en cambio, se escribió por los alrededores de 1274 en Barcelona, donde el rey pasó ocho meses. La redacción en dos etapas explicaría las diferencias de estilo entre el primero y el tercer bloque, y el segundo y el cuarto. Que el primero y el tercero tengan un estilo de narración breve y deficiente se debe a la distancia cronológica respecto al momento de redacción. Por contra, los bloques dos y cuatro tienen una redacción más detallada y completa a causa de la proximidad entre el momento de los hechos con su redacción. Esta cronología también explicaría que Marsilio hiciese referencia a documentos en plural, ya que podrían corresponder a dos volúmenes distintos. Tanto el traductor, en latín, como el copista, en catalán, seguramente hicieron pocos cambios sobre los documentos, como bien refleja el contenido coincidente de los dos.
Así mismo, actualmente esta teoría ha sido cuestionada por diversos autores como Josep Maria Pujol i Sanmartín o Stefano Maria Cingolani, que consideran que la redacción de la obra no se produjo en dos etapas, sino que se escribió toda durante los últimos años de Jaime I en un momento en que el rey tenía una visión en perspectiva de toda su vida.
Nicolau sugirió que durante la primera parte, el colaborador del rey quizás fue el jurista Bernat Vidal, mientras que Manuel de Montoliu proponía como único colaborador Jaime Sarroca, consejero real, degano de Valencia, sacristán de Lérida y obispo de Huesca. Nicolau acabó aceptando que Sarroca fue colaborador, pero solo en la segunda parte. Estudiosos posteriores han teorizado que Sarroca seguramente hizo una intervención personal, pero no se dedicó a esa tarea plenamente ya que fue un hombre demasiado importante. Quizás un funcionario supeditado a él, como Guillem Sarroca (escribano del rey entre 1243 y 1276), se dedicó a ello.