Ley de Convertibilidad del Austral (formalmente, Convertibilidad del Austral, Ley N.º 23 928) fue una ley monetaria aprobada en Argentina que estableció una equivalencia fija entre el peso argentino y el dólar estadounidense, formando el popular «uno a uno». Fue aprobada en 1991 por el Congreso argentino, por iniciativa del ministro de Economía Domingo Cavallo, con el presidente Carlos Menem. Fue derogada en 2002 tras once años.

Esta ley estableció a partir del 1 de abril de 1991 una relación cambiaria fija entre la moneda nacional y la estadounidense, a razón de 1 dólar estadounidense por cada 10000 australes y a partir del 1 de enero de 1992 por un peso convertible. Exigía la existencia de respaldo en reservas de la moneda circulante, por lo que se restringía la emisión monetaria al aumento del Tesoro Nacional. El período en que duró la ley de convertibilidad se llamó popularmente el «uno a uno», en clara referencia a la igualdad del peso frente al dólar estadounidense.

Contexto histórico thumb|300px|Peso moneda nacional, fue la moneda vigente en la Argentina en el período 1881-1969.

Antes de la implementación del modelo, la economía argentina atravesaba un período de inestabilidad extrema, caracterizado por tasas de inflación muy elevadas, pérdida del poder adquisitivo de los salarios, destrucción del ahorro interno y una fuerte dolarización informal de la economía. La falta de credibilidad en la política monetaria y fiscal del Estado había erosionado la función del dinero como unidad de cuenta, medio de intercambio y reserva de valor.

Desde principios del hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, la Argentina se caracterizó por tener una moneda relativamente estable (denominada peso moneda nacional). Entre 1930 tras la crisis económica internacional y el año 1975 la tasa de inflación promedió el 12.3% anualHistoria económica, política y social de la Argentina, 1880-2003, Editorial Emecé, Buenos Aires, 2012, 1037 pp. 12 ediciones. con un pico menor de 3,8% en 1954, y uno mayor, excepcional, del 113% en 1959, durante el gobierno de Frondizi. La inflación se manifiesta con intensidad a partir de 1956, durante la misma gestión de Aramburu, en que el valor del dólar pasa de 16 a 60 pesos. Durante el gobierno de Arturo Frondizi, electo en 1958, se devalúa a $82 mediante el "plan de austeridad" de su ministro de economía de corte liberal Álvaro Alsogaray, quien fue recordado por su frase "hay que pasar el invierno".

El valor del dólar llegó a $250 al asumir Arturo Illia. Luego de ser derrocado en un golpe de Estado, y a poco de comenzar la dictadura de Juan Carlos Onganía, se fijó el valor del dólar en 350 pesos moneda nacional. Debido a la devaluación sufrida de la moneda, en 1970 es reemplazada por el conocido como peso leyLa última dictadura militar (1976-1983) finalizó en medio de un descalabro económico, con un fuerte nivel de endeudamiento público y privado y afrontando la Guerra de Malvinas de 1982. El presidente Raúl Alfonsín reconoció la deuda y las leyes de la dictadura saliente y anunció en 1985 un nuevo plan económico denominado Plan Austral y un nuevo signo monetario: el "Austral". En un principio el Plan Austral mostró grietas con el peso de los compromisos financieros asumidos previamente generó un colapso. Para 1989, cuando se produce la salida anticipada de Raúl Alfonsín, el gasto público representaba el 35,6% del PBI y el déficit fiscal ascendía al 7,6% del PBI. De diciembre a diciembre el índice de precios aumentó un 3079%. La convertibilidad, que ataba el peso al dólar y constreñía la política monetaria, convirtiendo al Banco Central en una caja de conversión que tenía poder restringido para actuar como prestamista en última instancia del sistema financiero local lo que llevó al colapso bancario en 2001, los errores en el diseño e implementación del plan sumado a un tipo de cambio artificialmente alto llevó a que durante los años noventa la inversión fuera baja, deterioro del balance comercial y de pagos se tradujo en una salida constante de capitales, e impidieron el acceso de inversiones externas, todo lo cual generó una pérdida masiva de los dólares.2001 - 2021 , La Historia No Contada De La Gran Crisis. José Ignacio de Mendiguren, Sudamericana, Buenos Aires, 2021 ISBN-13 978-9500766388 Déficit de cuenta corriente por la sobrevaluación de la moneda y déficit fiscal comercial financiado con un creciente endeudamiento externo.

Impacto inicial en la economía thumb|300px|El ministro de economía del gobierno de Menem, Domingo Cavallo, habla del plan económico, la situación fiscal y el plan de convertibilidad. Cadena Nacional. 06/04/1991 Fuente: Radio y Televisión Argentina. Fuente: http://www.rta-se.com.ar

El gobierno de Carlos Saúl Menem, llevó adelante desde 1990 una reforma económica: la apertura generalizada al comercio exterior y al movimiento de capitales, la desregulación económica, la privatización de empresas públicas, la reducción del Estado y la reorganización del sistema tributario. El nuevo régimen monetario estableció una relación con el peso sobrevaluado o, lo que es lo mismo, haciendo que comprar un dólar sea artificialmente barato, incentivando artificialmente las importaciones al mismo tiempo que la rigidez cambiaria castigaba las exportaciones. Argentina se transforma en un país caro en moneda extranjera. El plan logró frenar la crisis hiperinflacionaria del gobierno de Alfonsín.

A partir de abril de 1991, tras la aprobación de la Ley de Convertibilidad (ley N.º 23.928), se estableció una paridad fija de 10000 australes por cada dólar y, a partir del 1 de enero de 1992, con el peso convertible. El Banco Central se convirtió en una virtual Caja de conversión con la obligación de respaldar a cada peso en circulación de manera que cada peso en circulación pudiese ser canjeado por un dólar estadounidense. En el año 1995, se produjo una interrupción repentina de las entradas de capital como resultado de la crisis en México y provocó una recesión pero el país se recuperó en un año sin ninguna alteración de las reglas de juego. Se aduce que el plan produjo graves consecuencias en algunos sectores de la industria argentina. La industria metalúrgica junto con la textil y la del calzado fueron sectores muy castigados a partir de diciembre de 1994 cuando se decide aumentar el impuesto interno IVA del 18% al 21%. Con un tipo de cambio fijo y la presión impositiva en alza, estos sectores no pudieron hacer frente a productos de bajo coste que llegaban de otros países. Los segmentos de mano de obra intensiva son los primeros que sufrieron las consecuencias. En paralelo al empeoramiento de las condiciones económicas se produjo la salida del ministro Cavallo jaqueado por causas judiciales por corrupción contra el ministro. https://web.archive.org/web/20240101183110/https://www.telam.com.ar/tags/1410-domingo-cavallo/noticias

La apertura comercial de los años 1990, el atraso cambiario de la convertibilidad, el menguado poder de compra interno por la destrucción del empleo y los bajos salarios, entre los principales factores, causaron estragos en la mayoría de los sectores industriales en aquella etapa.

En el período 1991-2000 la política fiscal arrojó un déficit promedio anual de 4,1% del PBI, con un total acumulado de 108.634 millones de pesos/dólares. En su primera etapa 1991-1994, ya había crecido 120%, pasando de los 32 mil millones a 70 mil millones de pesos/dólares. El gasto creció, junto a una financiación del déficit en el exterior. Plan de Convertibilidad; Inflación; Moneda; Economía; Argentina; Siglos XX-XXI, ISSN 1577-3388 p45 Se adoptó una política de endeudamiento que llevó la deuda externa pública durante su gestión de 45 000 millones de dólares (en 1989) hasta 145 000 millones (en 2000).Poniachik, Jaime (2001): «Cómo empezó la deuda externa», artículo del 6 de mayo de 2001 en el diario La Nación (Buenos Aires).

Durante la vigencia de la Ley de Convertibilidad, debido al crecimiento exponencial de la deuda pública, el gasto público pasó de 46.351 millones de dólares en 1991 a 82.842 millones de dólares en 2001, un aumento del 79%, produciendo un constante y creciente déficit fiscal. En el caso específico de Argentina, la deuda pública externa pasó de $60.000 millones a $105.000 millones a pesar de que se vendieron la mayor parte de las empresas públicas.Cachanosky, Juan Carlos: “La Convertibilidad en Argentina”, Revista del Centro de Estudios Económicos y Sociales, Año: 40, Noviembre 1998 No. 847, Guatemala.

En mayo de 1991, a un mes de iniciado el plan, la pobreza en Buenos Aires y zonas aledañas (el conurbano bonaerense) era de 28,9%. Al terminar el régimen de convertibilidad, diez años después la cifra era del 35,4%.

Primera etapa

La primera gran prueba del plan de convertibilidad se produce con el Efecto Tequila (crisis de la economía mexicana), la cual generó una fuerte salida de capitales y un aumento en el desempleo. La desconfianza creada por la devaluación del peso mexicano, dio lugar a una caída en el nivel de reservas que habían pasado de 17.930 millones a fines de 1994 a 12.496 millones de dólares para marzo de 1995. A su vez, el déficit fiscal reapareció en el segundo semestre de 1994. La recesión en la Argentina a raíz duró un año y en el segundo trimestre de 1996 la economía creció un 3% anual. La crisis implicó un salto dramático en la tasa de desempleo y un empeoramiento en las condiciones generales del mercado de trabajo.

La tasa de desocupación aumentó constantemente a partir de 1992, para alcanzar el pico de 18,4% de la población activa desocupada, en mayo de 1995. Durante la década de 1990, Argentina mantuvo una desocupación promedio de 11,8% y en octubre de 2001 había un 18,3% de desempleados. Tras la salida de la convertibilidad, este índice alcanzó su máximo histórico en 2002, cuando anualizó un 22,64%. Desde octubre de 1993 hasta el tercer trimestre de 2006 la desocupación a nivel nacional se mantuvo siempre por encima del 10% y recién en el cuarto trimestre de ese año, el índice retrocedió al 8,7%, perforando el piso de dos dígitos. En el cuarto trimestre de 2011 el índice de desempleo oficial llegó al 6,7%, siendo esta la menor cifra desde 1992.

El Secretario del Tesoro estadounidense, Nicholas Brady, sobre el desarrollo de la economía nacional en 1993:

Los costos del nuevo régimen

El tipo de cambio sobrevaluado y la apertura comercial provocaron el cierre de muchas industrias nacionales, con el consecuente aumento en la tasa de desempleo. Mucha gente se endeudó en dólares (pero con salarios denominados en pesos) y el gobierno de Carlos Menem se benefició electoralmente de dicha situación.

Comportamiento de la industria Durante la década de 1990, la estructura productiva argentina experimentó transformaciones significativas en el marco de la estabilización macroeconómica, la apertura comercial y la reestructuración del sector público. En este período, el valor agregado industrial redujo su participación relativa dentro del producto total de la economía, en un contexto caracterizado por un mayor dinamismo de los sectores de servicios, comercio, finanzas y actividades vinculadas a recursos naturales.

Entre comienzos y finales de la década se observó una disminución en el número total de establecimientos industriales y una reducción del empleo manufacturero, particularmente concentrada en ramas intensivas en mano de obra y en establecimientos de gran tamaño. Este proceso estuvo asociado tanto a la modernización tecnológica como a cambios en la organización productiva, incluyendo mejoras en productividad, cierre de unidades menos competitivas y reorganización de cadenas de valor.