El Internado Nacional Barros Arana (INBA) también conocido por su código como A-17; es un liceo de carácter laico y municipal, ubicado en la comuna de Santiago, frente al parque Quinta Normal. Comenzó a funcionar de forma independiente el 20 de mayo de 1902 en la presidencia de Germán Riesco, y la idea de crearlo fue de José Manuel Balmaceda en 1887 debido, en sus palabras, a la necesidad social derivada de las costumbres chilenas y de la dispersión de las dos terceras partes de la población en los valles y colinas del territorio.Colegio Internado Barros Arana cumple 103 años, El Mercurio, 25 de mayo de 2005; consultado el 19 de junio de 2013
El INBA fue el primer internado estatal de Chile y pertenece al conjunto de liceos emblemáticos, bastiones de la educación pública chilena y considerados como los mejores liceos municipales del país. Es un establecimiento escolar que une las diversidades y distancias de Chile.
El INBA es un liceo-internado masculino que imparte la modalidad de Educación General Básica (7.º y 8.º años) y la Educación Media Científico Humanista (1.º a 4.º años).El INBA en Educar Santiago, s/f; acceso 19.06.2013 Tuvo cerca de 1800 alumnos inscritos, fue calificado como uno de los liceos más estrictos de Chile puesto a que egresa menos de la mitad (200) del alumnado que ingresa (400), además según los resultados de Prueba de Selección Universitaria (PSU) para 2013, obtuvo el 6 lugar entre los establecimientos municipales, con un promedio de 582.Los mejores 50 colegios municipales, subvencionados y particulares , La Tercera, 03.01.2013; acceso 19.06.2013 En la actualidad, el internado cuenta con 8 Puntajes Nacionales en la PSU (entre los años 2008 y 2013).
Historia El Internado Nacional nació como una sección del Instituto Nacional en 1819 cuando a este se le implantó un semi-régimen de internado para que provengan alumnos de todo Chile, en un ala de cuyo edificio funcionó al principio. La idea de fundar el Internado Nacional había nacido bajo la administración del presidente José Manuel Balmaceda, pero no se pudo concretar entonces debido a la guerra civil de 1891.Reseña histórica del INBA, s/f; acceso 19.06.2013 Balmaceda consideraba que la finalidad del Internado Nacional debía ser "ilustrar al pueblo y enriquecerlo", y esperaba que después de haber dado a este "sus libertades civiles y políticas", se convirtiera en la "confirmación anticipada y previsora del porvenir de la grandeza de Chile". El lema es Mens sana in corpore sano, (traducido del latín: Mente sana en cuerpo sano).
El aumento de los internos que se producía cada año en el Instituto Nacional motivó que se lo trasladara a la calle Santo Domingo, casi un siglo después, a un edificio diseñado a inicios del por el arquitecto francés Victor Henry de Villeneuve en 17 hectáreas (170 000m²) de terrenos vecinos a la Quinta Normal de Agricultura, el arquitecto se basó en internados franceses para diseñarlo.
El 22 de enero de 1902, el presidente Germán Riesco promulgó el Decreto Supremo n.º 90, por el cual el Internado Nacional abandonó su dependencia del Instituto Nacional e inició su vida independiente. Su primer rector fue el ingeniero agrónomo y profesor de castellano, Eduardo Lamas García, quien abrió el colegio el 20 de mayo de 1902 para los alumnos de provincias. Hasta la fecha se considera esta la fecha de su fundación, pero funcionaba desde el gobierno de Balmaceda, cuando se construyeron los primeros edificios.
El presidente Pedro Montt rebautizó el establecimiento cinco años más tarde, el 13 de noviembre de 1907, tras la muerte del historiador, diplomático y político Diego Barros Arana, con sus apellidos por su aporte educativo al país. El rector Lamas contrató a profesores suizos para proveer las asignaturas de matemáticas, física, química, ciencias naturales, gimnasia y francés, idioma en el que se impartían muchas de las clases. Hasta hoy una sección de patios interiores del internado se denomina los suizos, en recuerdo de aquellos maestros. Lamas fue reemplazado por Amador Alcayaga, a quien se debe la letra del himno del internado, con música del profesor Pedro Núñez Navarrete.Antecendentes históricos del INBA, Educar Santiago, s/f; acceso 19.06.2013
El INBA era entonces un complejo dotado con cine (la actual "aula magna"), piscina temperada, modernos laboratorios, canchas deportivas, academias, librería, correo, talleres, sastrería, casino, zonas verdes, estacionamiento de vehículos, clínica dental, lavandería, zapatería, radio y comenzaba a ser reconocido en el exterior. Exalumnos residentes de otros países y de las antiguas provincias comenzaban a enviar a sus hijos a estudiar en las mismas aulas donde ellos se formaron. Hijos de inmigrantes alemanes, árabes, judíos, italianos, portugueses, franceses, ingleses, chinos y cientos de latinoamericanos confiaron al Internado la formación de sus hijos. El colegio albergó entre las décadas de 1920 a 1985 unos mil internos anualmente, donde el 10% del alumnado eran extranjeros o hijos de estos.
El tercer rector, el profesor de historia y geografía Orlando Cantuarias Valdivieso, introdujo la autodisciplina, encargando a jóvenes del último curso de humanidades (enseñanza media) el cuidado de sus compañeros, manteniendo además el antiguo sistema de inspectores estudiantes de carreras universitarias, muchos de ellos exalumnos de colegio con el apelativo de serruchos, práctica que continúa.
Después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el INBA fue ocupado por efectivos del Regimiento n.º 3 Yungay de San Felipe para la Dirección de Inteligencia Nacional y posteriormente la Central Nacional de Informaciones, y convertirlo en centro de prisioneros en tránsito (Centro de retención y tortura). Expone un premeditado quiebre sustancial de facto y decisivo en la historia constitucional de Chile y del que el internado nunca fue partícipe o encubridor; lo que siguió fue el deterioro del establecimiento, material y espiritual, en cada rincón del liceo se vislumbra impotencia de aquello. Cientos de prisioneros políticos, generalmente comunistas y socialistas fueron torturados, algunos asesinados.El Instituto Barros Arana en el portal Memoria Viva, s/f; acceso 28.09.2015 Durante los años que duró la dictadura cívico-militar, el Internado también sufrió diversas expropiaciones perdiendo así, terrenos de gran importancia como el «Patio Azul» o el «Pabellón Cantuarias» (parte del sector ubicado detrás del actual Internado, en el Patio Siberia). Hoy en día, estos sectores expropiados son usados por el Ejército de Chile Cuerpo Militar del Trabajo Sub Jefatura Zonal Coyhaique (ex Patio Azul) o la Escuela Especial Santiago Apóstol (ex Pabellón Cantuarias) (hecha para niños con discapacidad auditiva).
En 1981, el decreto legislativo n.º modifica los límites comunales, quedando el INBA dentro del territorio de la comuna de Quinta Normalhttp://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=3396 y bajo la administración de su respectiva municipalidad, pero este último traspaso no se concreta. Cuando debe materializarse, el 1 de enero de 1995, estalla a "la crisis más grande de su historia", ya que debido a problemas económicos, dicha municipalidad no podría sustentarlos, poniendo en peligro la existencia misma del INBA. Estudiantes, profesores, apoderados y exalumnos se rebelan, llegando a tomarse el establecimiento. Finalmente, la Ley 19.373 estableció que el territorio en el que se encuentra el Internado Nacional Barros Arana fuese trasladado a la comuna de Santiago.
El terremoto de 1985 dañó considerablemente la estructura de los pabellones más viejos del establecimiento y desde entonces el régimen internado fue cambiado por el medio pupilaje (medio internado y externado).
En 1997, el INBA se convierte en el único liceo perteneciente a la Municipalidad de Santiago en ganar el Proyecto Montegrande o Liceo de anticipación y el 1 de enero de 2006 obtiene el reconocimiento de excelencia académica.
Para el aniversario de los 100 años del INBA, en 2002, se implementó el programa Beca Centenario, iniciativa del municipio cuyo objetivo es ofrecer oportunidades de acceder a una educación de calidad a alumnos provenientes de regiones. Los seleccionados, que deben presentar un rendimiento escolar de excelencia y provenir de familias vulnerables, estudiarán en régimen de internado, donde recibirán una alimentación completa (desayuno, merienda almuerzo y cena); además, aquellos que se queden los fines de semana, podrán acceder asimismo a un servicio de lavandería. La Municipalidad de Santiago costea los pasajes al inicio y término del año y en periodo de vacaciones de invierno; financia total o parcialmente los útiles escolares y provee los textos de estudios adicionales requeridos en cada asignatura, además de prestar otro tipo de asistencia.
En el año 2006 el edificio del INBA, construido a inicios del , es declarado Monumento Histórico Nacional por el Consejo de Monumentos Nacionales.
El INBA fue en 2006-2008 uno de los colegios que lideraron la llamada revolución de los pingüinos y la lucha contra la Ley General de Educación periodo en el cual hubo un total de 5 meses de paro.
El terremoto y posterior maremoto ocurrido el 27 de febrero de 2010 en la zona centro sur del país afectó estructuralmente muchas dependencias del establecimiento, que adoptó un programa de reconstrucción para los dos años siguientes. El Ministerio de Educación anunció en diciembre de 2010 que con estos fines, la empresa Soquimich había donado un millón de dólares.Juan Pablo Echenique y Pedro Ramírez. El primer año de la reconstrucción no se financió, Ciper, 12.05.2011; acceso 19.06.2013 El internado, por su parte, acordó acoger a los mejores 150 alumnos destacados de las regiones afectadas y que se encontraban en condición de damnificados.Internado Barros Arana acogerá a alumnos damnificados de regiones , nota de la agencia United Press International, reproducida por La Tercera, 24.03.2010; acceso 19.06.2013
Las modificaciones efectuadas al complejo arquitectónico durante el período de obras, fueron rígidamente criticadas tanto por el estamento estudiantil como por exalumnos del establecimiento. El denominado proceso de “Tugurización” no sólo dejó las promesas de reconstrucción inconclusas y sin resolución; sino que bajo esta premisa se demolieron los 2 pabellones sobrevivientes del tercer piso en el emblemático Patio Amarillo, también se desmanteló completamente el antiguo sistema de luminarias y se retiraron en su mayoría los patrimoniales suelos de roble francés, siendo reemplazados por cerámicas blancas de escaso valor. La trascendencia de esta intervención fue minúscula, emergiendo nuevamente las problemáticas estructurales y diversas carencias de infraestructura. Hasta hoy se lamenta dentro del profesorado y estudiantado la pérdida sustancial de materias patrimoniales e históricas del edificio, sin embargo, esto se ha desplazado tras los reiterados hechos de violencia, que esencialmente también responden a las carencias estructurales que perduran en el internado.
Cabe señalar que durante ese año 2011 las clases se vieron suspendidas por un paro histórico de estudiantes, comenzando en mayo y no reanudandose hasta marzo de 2012. Con las manifestaciones del movimiento estudiantil, casi la totalidad del estudiantado perdió académicamente el año escolar, y los apoderados aceptaron esta pérdida, asumiendo con ello ganar para el futuro de los estudiantes muchos de los aspectos del petitorio del movimiento, cómo la derogación de la LGE, la desmunicipalizacion de los establecimientos y sobre todo, acceso con igualdad y equidad a la educación superior.