miniaturadeimagen|Edmund Husserl El concepto de Lebenswelt [ˈleːbm̩sˌv̥ɛltʰ] traducido como vida cotidiana o mundo vital, introducido por Edmund Husserl como parte de su fenomenología, refiere no al estudio del mundo tomado independiente del sujeto, sino al estudio del mundo vivido subjetivamente.Para la fenomenología trascendental de Husserl, el Lebenswelt es el mundo de los supuestos o pre-supuestos aceptados por un sujeto, en tanto constitutivos del horizonte no pensado de toda investigación. El problema de cómo lo ideal se "da" al ser real subjetivo, Husserl lo plantea como problema del conocimiento: de cómo lo trascendente puede, de alguna forma, ser inmanente. En la terminología husserliana, lo inmanente es la esfera de lo dado evidentemente, de lo dado en intuición adecuada, mientras lo trascendente es determinado negativamente como el ámbito de lo no inmanente. Husserl procura superar el “problema” de la aparente oposición irreconciliable entre inmanencia y trascendencia, construyendo un “puente” que las conecte: el estudio del darse de los objetos ante la conciencia para investigar la relación entre inmanencia y trascendencia sin sobrepasar el ámbito de lo “dado evidentemente”. La fenomenología satisface la exigencia de no sobrepasar el ámbito de lo “dado evidentemente”, al confinarse a una consideración de los procesos.La exclusión de toda forma de trascendencia del dominio de la consideración fenomenológica no implica, sin embargo, eludir la trascendencia: el darse de los objetos ante la conciencia desmiente que su ser se agote necesariamente en semejante darse. Jürgen Habermas empleó el constructo en su teoría crítica en contrapunto al concepto de sistema social, en referencia a todos los actos culturales, sociales e individuales.
Introducción La teoría de Jürgen Habermas realiza un análisis en profundidad de la “acción comunicativa” y su fundamento racional, así como de la capacidad comunicativa del lenguaje. Habermas emplea varios conceptos extraídos de la fenomenología de Husserl, entre ellos el que nos ocupa: Lebenswelt (vida cotidiana, en español).
El problema de Habermas es que su explicación de algunos conceptos, como el de la vida cotidiana, por sus referencias y citas a otros autores, puede presentar cierta complejidad para un lector sin conocimientos profundos en la fenomenología o en la filosofía de la conciencia (Husserl, Heidegger,...)
Por lo tanto, intentamos llevar a cabo una explicación del concepto de Lebenswelt siguiendo la explicación gráfica que el propio Habermas expuso en su libro acción comunicativa, y basándonos en ejemplos cotidianos. Por eso buscamos varias interpretaciones del concepto de Lebenswelt, sobre todo de su creador, Husserl, para poder tener otras referencias añadidas a lo que Habermas expresó.
Creemos necesario, para un mejor entendimiento del concepto de Lebenswelt, exponer rápidamente la teoría de Habermas desde el concepto de acción comunicativa hasta los problemas que encuentra en la articulación de Lebenswelt como sistema (colonización de la vida cotidiana).
Acción comunicativa, entendimiento y acuerdo La acción comunicativa es un concepto clave para Habermas, pues le permite rellenar huecos y salvar algunos obstáculos de su teoría crítica.
La acción comunicativa le permite sustituir el trabajo y la alienación, típicas del pensamiento marxista, por la tensión entre Lebenswelt y sistema. Para Habermas, la acción comunicativa es toda acción social que está orientada al entendimiento. Si la acción no es social y está orientada al éxito, tenemos una acción instrumental. En el planteamiento de Habermas no pueden darse acciones no sociales dirigidas hacia el entendimiento, lo que pone de manifiesto la importancia que da el autor a la idea de Durkheim de la conciencia colectiva. Por otra parte, las acciones sociales que están orientadas al éxito son denominadas acciones estratégicas.
La acción comunicativa actúa sobre todas las funciones del lenguaje, su objetivo es el entendimiento e influye sobre los tres mundos (físico, intersubjetivo y objetivo-colectivo), que más adelante trataremos más a fondo. El término “entendimiento” (Verständigung) se debe interpretar en el sentido de haber comprendido lo dicho, no tanto como en el de estar de acuerdo con lo dicho.
El acuerdo (Einverständnis) entre los participantes es más bien conducido por el proceso comunicativo una vez se ha producido el entendimiento. Habermas afirma que ese entendimiento viene dado por la racionalidad inmanente al lenguaje y aplica la teoría de los actos de habla para seguir edificando su concepto de acción comunicativa.
Articulación del lenguaje como instrumento necesario de la acción Para Habermas, el empleo del lenguaje tiene por función no describir los estados de las cosas, sino cumplir una acción. De cada acto comunicativo observamos tres tipos de actos (locucionarios o proposicionales, ilocucionarios y perlocucionarios)
En analogía con la distinción entre actos proposicionales (normativos) y los ilocucionarios (efectos añadidos por el contexto y la situación comunicativa), expone su división del núcleo de la teoría de la Sociedad entre la vida cotidiana (Lebenswelt, lifeworld) y el sistema.
Lebenswelt sería, pues, el trasfondo de experiencias y vivencias “prerreflexivas” a partir del cual se dota de sentido a todo cuanto se dice. El denominado “Entorno inmediato del agente individual” de Husserl, la capa profunda de certezas, realidades y evidencias que no son puestas en cuestión. Es una base cognitiva sólida sobre la cual puede establecerse la comunicación. Desde el punto de vista pragmático, Lebenswelt son los presupuestos que conforman el ámbito de la comunicación, principalmente las propias reglas de los juegos del lenguaje y determinados enunciados con los que “todo el mundo” está de acuerdo (y que valen, en consecuencia, también como reglas).
Por otra parte tenemos el sistema, opuesto a la "vida cotidiana". Es el conjunto del entramado social, que tiende al equilibrio autorregulativo por medio de la especificación funcional de los diferentes subsistemas. La acción de cada individuo es determinada mediante cálculos interesados, maximizadores de la utilidad. El sistema es un ámbito social constituido por una serie de mecanismos anónimos dotados de una lógica propia que, en las sociedades avanzadas, han cristalizado en dos subsistemas sociales diferenciados regidos por reglas estratégicas y medios materiales o técnicos: el subsistema político-administrativo y el subsistema económico.
Explicación de Lebenswelt a partir del gráfico de Habermas Habermas plantea una representación gráfica que él mismo apunta como “especialmente insuficiente”. Vamos a intentar explicar el concepto de Lebenswelt, en términos de la teoría de la comunicación, articulando el gráfico descrito por Habermas en relación con la Doctrina de los tres mundos de Karl Popper de Karl Popper.
Según este modelo, dos participantes destinados a entablar una conversación de cualquier tipo, A1 y A2, pueden establecer un proceso comunicativo porque comparten ciertos rasgos culturales en común, el más importante de los cuales es un lenguaje común a los dos.
Una vez se lleva a cabo la comunicación, tenemos que cada uno de los participantes ha sufrido la influencia de la misma. No tal y como lo planteaba Shannon, que se basó en matematizar la relación entre emisor y receptor, sin contar con el “factor efecto”. Lazarsfeld fue uno de los pioneros en destacar las influencias que podría tener el acto comunicativo en el emisor.
Los modelos más complejos, planteados posteriormente, como el de Maletzke, asumen “ya para siempre” las compulsiones que el receptor, el medio y el mensaje tendrán en el emisor.
Volviendo al caso AC1, esta influencia del proceso comunicativo podemos encontrarla, por ejemplo, en el caso de la comunicar un embarazo. En este hipotético caso, A1, una doctora de un hospital, comunica a A2, una chica de veinticinco años, que está embarazada. En este caso, los efectos comunicativos AC2 y AC1 podemos interpretarlos como la alegría de la madre primeriza y la satisfacción de la doctora al ver la alegría de la madre (hemos expresado un ejemplo de influencia recíproca intencionalmente no verbal, para recalcar la potencia del efecto sin necesidad del lenguaje oral).
Pero esto no termina aquí, pues esos efectos influirán también “ya siempre” en cada uno de los “mundos subjetivos” de A1 y A2. Los mundos internos de cada uno de los participantes se ven modificados por cada acto comunicativo que se establece a lo largo de la experiencia vital. La influencia del acto comunicativo puede ser más o menos previsible dependiendo de la situación comunicativa en que nos encontremos.
En cuanto al mundo objetivo, los efectos de la comunicación AC1 y AC2 serán tan determinantes como en sus respectivas vivencias internas. Siguiendo con el ejemplo anterior, la doctora aportará datos estadísticos e información biosanitaria sobre el nuevo embarazo, al igual que la madre. En este punto cabe destacar las influencias de los mundos subjetivos en el plano del conocimiento colectivo objetivado, ya que A2 (nuestra futura madre), al estar feliz por recibir la noticia de esa profesional, puede comentar en futuros procesos comunicativos información positiva sobre la médica que la atendió (nuestro A1), influida por la alegría del mensaje recibido, y por lo tanto influyendo en los datos objetivos (véase las notas sacadas por nuestra médica en la carrera, o la cantidad que tiene que pagar al seguro de mala praxis) que son tomados de referencia por otras personas sobre A1.
Esto está en perfecta sintonía con el mundo social, es decir, la influencia de la comunicación en la relación preestablecida entre los participantes. A2 apreciará más a A1 tras el mensaje de su embarazo, y la conducta de A1 se verá influida para con A2 por la estima que esta le tiene desde que se produjo la comunicación original.
Pues bien, todo cuanto hemos expuesto aquí (Comunicación entre A1 y A2, la cultura y lenguaje que comparten, sus mundos internos, el mundo objetivo que comparten y el mundo social que establecen) es lo que conforma la vida cotidiana. De ahí la afirmación de Habermas: “los agentes participantes de la comunicación se mueven dentro del horizonte de la vida cotidiana y de ahí no pueden salirse”. El concepto de Horizonte, como el del propio Lebenswelt, nacen de la teoría de Husserl, que veremos más adelante.
Relación del Lebenswelt con la "Teoría de los tres mundos" Una vez explicado el gráfico de la Vida cotidiana, pensamos que se puede exprimir un poco más el concepto de “los tres mundos”. Karl Popper desarrolló esta teoría estableciendo la existencia de tres mundos (el físico, el objetivo-colectivo y el intersubjetivo). Pues bien, podemos usar esta división para nuestro propósito, siguiendo las indicaciones de Habermas. Tenemos, por una parte, el mundo objetivo, que es la totalidad de las entidades sobre las que se pueden elaborar enunciados verdaderos.
El mundo social sería la totalidad de relaciones interpersonales reguladas legítimamente.
Por último, el mundo subjetivo, sería la totalidad de las propias vivencias a las que cada cual tiene un acceso privilegiado y que el emisor puede manifestar de forma veraz ante una audiencia. Habermas explica en varias tablas los “criterios de verdad”, un tema que le preocupaba profundamente para poder fundamentar su “acción comunicativa”. Los criterios, referidos a la división que hemos realizado, son:
Mundo objetivo --> El criterio es la verdad Mundo social -----> El criterio es la rectitud Mundo subjetivo -> El criterio es la veracidad