La batalla de Orcómeno fue el enfrentamiento decisivo de la primera guerra mitridática sucedida en el año 85 a. C. entre los romanos del procónsul Lucio Cornelio Sila y los pónticos de Arquelao, en una zona pantanosa en las llanuras de Beocia.

Antecedentes Después de su victoria en Queronea, los romanos persiguieron al ejército póntico hasta la isla de Zante, pero como no pudieron ocuparla se retiraron a Calcis.Apiano XII.6.45 .Plutarco 19.4 .

Entonces, Mitrídates envió un nuevo ejército al mando de Dorilao para ayudar a Arquelao.Eutropio V.6 . El recién llegado estaba ansioso por enfrentar a Sila en batalla, ignorando las advertencias de Arquelao a pesar de saber las enormes pérdidas ya sufridas por considerarlas exageradas. En contraste, Arquelao demostró haber aprendido a ser prudente ante los romanos, y después de una escaramuza en Tilfosio, convenció a Dorilao de esperar en lugar de buscar batalla. Se mostraron optimistas cuando llegaron a Orcómeno, un campo perfecto para su superior caballería. Allí acamparon.Plutarco 20.3 .

Fuerzas enfrentadas Romanos La tropa de Sila se componía de hombres,Apiano XII.6.41 . la mitad compuesta de legionarios romanos y el resto por sus aliados de Tesalia, Etolia, Peloponeso y Macedonia. La tropa incluía 6000 jinetes.

Pónticos De acuerdo con todos los cronistas, el ejército póntico incluía a los sobrevivientes del desastre de Queronea.Apiano XII.7.49 .Granio XXXV.25 .Orosio VI.2.5 .

Se les sumaban 70 carros de guerra y el ejército traído por Dorilao, estimado por Granio Liciniano, historiador del , en hombres.Granio 35.24 . En cambio, acorde a Eutropio, quien escribió en el , y Paulo Orosio, autor del , esa fuerza sumaba soldados.Orosio VI.2.6 . Por último, Apiano y Plutarco, quienes escribieron en el , hablaban de combatientes traídos por Dorilao.Plutarco 20.2 .

Analizando los datos aportados por los cronistas antiguos, el historiador suizo Cédric Pillonel estimaba en a hombres al ejército de Arquelao y Dorilao.

Combate Primer día En la misma llanura decidió acampar Sila, ordenando a sus legionarios cavar trincheras por sus dos lados para obstruir el paso de la caballería póntica. Los generales enemigos se percataron y enviaron inmediatamente a sus jinetes al ataque. Los romanos que estaban ocupados trabajando fueron dispersados y los que suponía le darían protección son forzados a retirarse en confusión.Plutarco 21.1 .

Entonces Sila desmontó y se abrió paso entre los legionarios en retirada, animándolos a volver al combate: «A mí me es glorioso, oh romanos, morir en este sitio; pero vosotros, a los que os pregunten dónde abandonasteis a vuestro general, acordaos de responderles que en Orcómeno». Estas palabras hicieron que los fugitivos volvieran a la lucha, mientras dos cohortes se reunían en el ala derecha. Fue gracias a esto que Sila pudo poner en fuga a los pónticos.Plutarco 21.2 . Después hizo alimentar a sus tropas en el campamento y volvió a iniciar los trabajos, pero los pónticos volvieron a cargar, esta vez más ordenados y al mando de Diógenes, hijastro de Arquelao, quien murió dirigiendo a los arqueros, cuando fueron alcanzados por los legionarios y se inició un combate cuerpo a cuerpo. Los atacantes debieron retirarse a su campamento, quedando acorralados y sufriendo muchas pérdidas.Plutarco 21.3 .

Segundo día thumb|izquierda|300px|Mapa de las posiciones al comienzo de la batalla. Al día siguiente, Sila avanzó con sus tropas hasta las trincheras para continuar los trabajos y rodear al campamento enemigo e inmovilizar a Arquelao. Apiano informa que mantuvo numerosos centinelas por todas partes. Entonces los pónticos cargaron una vez más contra los romanos pero fueron repelidos; esta vez, las legiones iniciaron el asalto del campamento enemigo, produciéndose una gran carnicería.Apiano XII.7.50 .

El ejército vencido huyó por las marismas del lago cercano, quedando muchos cadáveres allí, por eso Plutarco dice que dos siglos después aún se podían ver en el barro restos humanos y de espadas, armaduras, cascos y escudos.Plutarco 21.4 .

Consecuencias Bajas El ejército de Mitrídates VI fue destruido.Livio LXXXII.2 . Arquelao encontró un bote en las marismas, logrando escapar a Calcis. Según Apiano, el ejército póntico dejó los cadáveres de jinetes y 5000 infantes en el campo de batalla. Sin embargo, Eutropio habla de muertos y Orosio afirma que fueron muertos en combate pónticos y otros fueron masacrados en los pantanos cuando pedían clemencia a Sila.Orosio VI.2.7 . Entre los muertos estuvo Diógenes, hijo o hijastro de Arquelao. Granio agrega que vencidos fueron capturados y vendidos como esclavos.Granio XXXV.26 . Según Apiano, en sus batallas (Queronea, Orcómeno y probablemente otras) contra Mitrídates VI, Sila masacró a soldados del rey póntico.Apiano XII.5.30 .

El día después de la batalla, Sila entregó a recompensas al valor a sus soldados. Después se dedicó a devastar Beocia y establecer sus cuarteles de invierno en Tesalia esperando la flota de Lucio Licinio Lúculo, pero al no recibir noticias de Lúculo empezó la construcción de una propia.Apiano XII.16.112 .

Análisis El historiador militar estadounidense Richard Ernest Dupuy consideró a Sila como un buen líder militar, pero él y otros oficiales que vivieron después de la segunda guerra púnica (como Escipión Emiliano y el propio Lúculo) estaban por debajo del heroísmo de los mejores comandantes romanos en esa guerra o del profesionalismo demostrado por los diádocos. Según Dupuy, habría que esperar hasta Cayo Julio César para encontrar un militar con un talento comparable a Alejandro Magno o Aníbal Barca.

Por su parte, su colega y compatriota David Stone Potter afirma que Sila marcó a la generación de oficiales romanos que vino después, especialmente los que sirvieron bajo su mando, por introducir el uso extensivo de trincheras y empalizadas en el campo de batalla, especialmente en esta batalla y Praeneste (82 a.C.). Por ejemplo, Lúculo en Cícico uso esta táctica para vencer a Mitrídates VI. De hecho, Sila siempre evitó batallas campales al modo tradicional, sólo librando una en la Puerta Collina porque se vio obligado por las circunstancias, prefería forzar a sus enemigos a atacar a sus hombres atrincherados.

Referencias

Bibliografía Clásicas Los libros son citados en números romanos y capítulos y párrafos en números arábigos. Entre paréntesis aparecen los apellidos de los traductores y/o editores de las ediciones usadas con el año correspondiente y las páginas citadas.

Apiano. Guerras mitridáticas. Libro XII de Historia Romana. Véase en: Apiano. Guerras civiles. Libro XIII de Historia Romana. Véase en: Flavio Eutropio. Compendio de la Historia romana. Libro V. Véase en: Para ordenación numérica de párrafos y capítulos véase la versión digitalizada en latín por The Latin Library. Granio Liciniano. Historia de Roma (fragmentos). Libro XXXV. Véase en: Para rellenar fragmentos faltantes se uso PHI Latin texts. Para ordenación numérica de capítulos y párrafos véase en: Mestrio Plutarco. Vida de Sila, parte de Vidas paralelas. Véase en: Véase también en UChicago. En español en Imperium. Paulo Orosio. Historia contra los paganos. Libro VI. Véase en: Véase también Tito Livio. Periocas. Véase en:

Modernas

Enlaces externos

Primera Guerra Mitridática. Web Arre caballo. Battles of Chaeronea & Orchomenus (86-85 BC) Mithridatic War DOCUMENTARY. Canal de YouTube Kings and Generals. Publicado el 10 de junio de 2017, resubido el 22 de febrero de 2018. Véase minuto 16:00 para mapa de la batalla. Lucio Cornelio Sila y La Primera Guerra Mitridática (87-85 a.C.). Web Anábasis Histórica. Publicado el 23 de diciembre de 2014. Consultado el 9 de abril de 2018.

Categoría:85 a. C. Orcomeno Categoría:Grecia en el siglo I a. C. Orcomeno