Werner Egk (Auchsesheim, cerca de Donauwörth, 17 de mayo de 1901 — Inning, 10 de julio de 1983) fue un compositor y director de orquesta alemán, que se dedicó fundamentalmente al género operistico y al ballet.

Egk fue un representante del neoclasicismo alemán y de la música moderna para el teatro. Fue uno de los compositores, junto con Carl Orff, que siguió trabajando en Alemania durante los años del nazismo, lo que le ocasionó bastantes problemas acabada la II Guerra Mundial. Fue también un gran defensor de las asociaciones profesionales de defensa de los derechos de los compositores, llegando a ser presidente de la GEMA y del CISAC.Siglas correspondientes a la «Confédération Internationale des Sociétés d' Auteurs et Compositeurs».

Biografía Werner Mayer (más adelante, cambió su apellido por Werner Egk) nació en 1901 en Auchsesheim, un pequeño pueblo bávaro a unos 4 km de Donauwörth, donde pasó la niñez. Fue el tercer hijo de Joseph Mayer, maestro de escuela católico y gran amante de la música, y de Maria Buck, muy interesada en la poesía. En 1908 la familia se trasladó a Augsburgo, capital de Suabia y ciudad universitaria, a unos 40 km del pueblo natal, donde el joven Werner asistió desde 1911 al Gymnasium de St. Stephan de los benedictinos. Aprendió griego y latín, y también leyó a Shakespeare, Goethe, Niestzsche y Dostoievski. En 1912, a los once años, empezó su educación musical, iniciándose en el piano con la hija de un director de coro y siguiendo estudios de forma privada hasta el curso 1919-20, en que se matriculó en el conservatorio de la ciudad («Städtisches Konservatorium für Musik»).

En el colegio conoció los nuevos movimientos artísticos alemanes, como Die Brücke, de Dresde, o Der Blaue Reiter de Múnich, y se familiarizó con las pinturas de Franz Marc y Wasily Kandinsky. Asistió con frecuencia a conciertos y óperas, siendo las primeras que escuchó Der Freischütz y Tristam und Isolde. En 1920, tras aprobar el examen final de bachillerato en St. Stephan, debió decidir su futuro: su padre quería que ingresase en el servicio de correos, pero él, dotado por igual para la música que para la pintura, optó por la primera. Dejó la casa de sus padres y se trasladó a Erbach (Odenwald), donde siguió con sus estudios de piano (Helberger) y canto (Nieratzki) y también empezó a estudiar de forma sistemática historia de la música. Aquí empezó a componer pequeñas canciones para las que uso poemas de Hofmannsthal, Rilke y Franz Werfel. A finales de año consiguió un empleo como tutor de los hijos del cantante de cámara Heinrich Knote en Pöcking —pequeño pueblo a las afueras de Múnich, situado a orillas del Lago Starnberg— y siguió perfeccionando su formación con cursos de musicología y teoría musical con Friedrich Klose.

En 1921 Egk se trasladó a Múnich y siguió sus estudio de piano con Anna Hirzel-Langenhan, a través de quien conoció a Carl Orff, una de las influencias más importantes de su vida. Con Orff, tan solo seis años mayor que él, estudió teoría, composición y dirección orquestal y será no solo su maestro sino también desde esos días su consejero y uno de sus mejores amigos, aunque con los años la amistad sufrirá los efectos de los celos mutuos. Ese mismo año 1921 trabajó en el Teatro Schaubühne in the Steinicke-Saal, en Schwabing, como director de música incidental, pero también como encargado y pintor de escena. Tras la muerte de su madre volvió durante un corto periodo a Augsburgo, pero regresó nuevamente a Múnich en 1922 para estudiar filosofía en su universidad, al tiempo que asistía a clases de musicología con Adolf Sandberger. Ese mismo año, conoció a la violinista Elisabeth Karl, con quien empezó a dar clases de violín y enseguida, tras unas pocas clases, se casaron al año siguiente, el 29 de marzo, decidiendo cambiar entonces su nombre artístico por el de Werner Egk (acrónimo de «Elisabeth, geborene Karl»; «Elisabeth, nacida Karl»). El 27 de mayo del año siguiente nació su hijo único Titus.

En la primavera de 1925 padeció una grave enfermedad y ese verano pasó la convalecencia en Italia, primero en Portofino, luego desde septiembre en Rapallo y desde primeros de 1926 en Cavi di Lavagna. La estancia en Italia influyo mucho en el joven músico, que sentirá verdadera pasión por la ópera, el paisaje y el arte italiano. A finales de septiembre regresó a Múnich y empezó a trabajar como director musical de la orquesta del cine "Phöbus-Palast", con la que se que acompañaba la proyección de películas mudas.

De esta época de formación son sus primera obras, un Cuarteto de cuerda (1923), Musik für Streichinstrumente («Música para instrumentos de cuerda», 1924) y Kleines Symphonie («Pequeña sinfonía», 1926).

Primeros trabajos

Un año más tarde, buscando conseguir encargos, se trasladó a vivir a Berlín, mientras la familia permaneció en Múnich. Escribió música para la radio, para la "Funkstunde" («Hora de radio»), por encargo de su director Hans Flesch, y también para la "Deutsche Stunde in Bayern" («Hora alemana en Baviera», que luego se convirtió en la Radio Bávara). En julio trabajó con el teatro de marionetas «Marionettentheater Münchner Künstler» y compuso para ellos la obra, Wasif und Akif (1928). Su estancia en Berlín le sirvió para entrar en contacto con la obra de Arnold Schoenberg y Hans Eisler, y asistió a representaciones de Wozzeck de Alban Berg y Die Dreigroschenoper de Kurt Weill, a quien conoció personalmente, y a través de él, a los dramaturgos Erich Mühsam, Jürgen Fehling, Bertolt Brecht y Erwin Piscator. Eso despertó su interés por el género dramático, que desarrollara a lo largo de su vida con la composición prioritaria de ballets y óperas. Egk incluso escribió el mismo la mayoría de los libretos de sus obras, aunque más adelante usará libretos basados en obras de Heinrich von Kleist (Die Verlobung in San Domingo, 1963) o Nikolái Gogol («Der Revisor», 1957). Regresó a Múnich en agosto de ese mismo año 1928.

De 1930 a 1933, Egk trabajó para la radio bávara (Bayerischen Rundfunk), primero como compositor de música incidental para obras documentales como 91 Tage und vier Minuten (1930) ya que Egk comprendió inmediatamente su importancia como medio de comunicación.

Residente en Locham, Múnich, desde 1931, se unió a un grupo de músicos encabezados por Carl Orff, como Fritz Büchteger y Karl Marx y fundaron la «Asociación de música contemporánea» («Vereinigung für Zeitgenössische Musik»). Gracias a ello conoció a Hermann Scherchen y a los hermanos Strecker, propietarios de la importante editora de música «B. Schott's Söhne», de Maguncia. Ese año Egk completo el oratorio Furchtlosigkeit und Wohlwollen («Intrepidez y benevolencia», 1931, rev. 1959), que fue representado y contó con la producción de Hermann Scherchen con no muy buenas críticas. En 1932, la radiodifusión bávara le propuso realizar componer para ellos una ópera y aceptó con interés el encargo (sería la primera de varias obras teatrales para la radio). Eligió como tema a Cristóbal Colón, y discutió el planteamiento en detalle con Scherchen, que en esa época frecuentemente estaba en Múnich y trabajaba con Egk y con Orff. La obra, titulada Columbus. Bericht und Bildnis («Colón. Noticias y retrato»), combina el estilo de documental histórico, oratorio y ópera, y el estreno radiofónico tuvo lugar el 13 de julio de 1933. (La obra fue luego adaptada para una versión escénica que se estrenó en Fráncfort del Meno, en el Städtische Bühnen, el 13 de enero de 1942; más tarde fue revisada en 1951 para una reposición en Berlín, en la Städtische Oper, y fue estrenada el 17 de mayo). En diciembre de 1932 firmó un contrato con la editorial Schott para la obra "Quattro canzoni", siendo el inicio de una colaboración que mantuvo toda su vida.

En ese momento ya se reconocen en la obra de Werner Egk sus principales influencias musicales: la principal, la de Ígor Stravinski, pero también las de Carl Orff y Hermann Scherchen. Con el ascenso de los nazis al poder en 1933, Scherchenn se marcha a Winterthur y pese a que Egk lo visitó en alguna ocasión, el contacto entre ambos se fue perdiendo.

En la Radio Bávara también empezó su carrera como director de orquesta, cuando en 1935 fue nombrado director residente, un puesto que desempeñó también entre 1936 y 1940 como «Kapellmeister» de la Staatsoper Unter den Linden de Berlín. Ensuite il a baissé en tant que compositeur indépendant dans les environs de Múnich, entre 1941 y 1945 fue director la sección específica de los compositores de la STAGMA (Sociedad nacional de gestión de los derechos musicales) del Consejo de música del Reich (Reichsmusikkammer).

En 1934, tras acabar su contrato como compositor libre con la Radio Bávara, abordó su siguiente obra, esta vez una ópera para la escena, Die Zaubergeige, («El violín mágico») que fue estrenada el 22 de mayo de 1935 en Fráncfort del Meno con gran éxito y que se convirtió en una de las óperas más populares de Alemania en los años siguientes —fue programada en Hannover, Mannheim, Hamburgo, Halle, Coburg, Krefeld y Nuremberg—. Fue la obra que marcó el principio de su carrera internacional como compositor de ópera. Influenciado por las canciones tradicionales bávaras, compuso una música de naturaleza diatónica que compaginaba bien con las directrices estéticas prescritas por Joseph Goebbels para la Reichsmusikkammer. Dentro de esos límites, Egk fue capaz de realizar muy buenas caracterizaciones de los personajes, mediante el uso de ritmos de danza y subrayados cromáticos. No a todos gustó ya que Paul Hindemith lo calificó de repulsivo en su mayor grado. «Las más tontas melodías de danzas populares y armonías con unas pocas disonancias».Op. cit. pág. 7. De una carta de Paul a Gertrude Hindemith fechada en junio de 1935. El término concreto fue «Schuhplattelmelodik».

La organización de los juegos encargó a Orff y a Egk la composición de la música para los Juegos Olímpicos de Verano de 1936. (Egk, además, recibió una medalla de oro olímpica en la categoría de música orquestal. También recibió algunos premios más del régimen nazi, como uno de los tres premios de música del «Music Festival Days», recibido de las propias manos de Goebbels el 19 de mayo de 1939).

A principios de 1936 Egk conoció a Heinz Tietjen, entonces director de la Ópera del Estado de Prusia de Berlín («Preußischen Staatsoper Berlin») y el 9 de marzo fue nombrado director musical de la misma, un puesto que desempeñó hasta finales de 1940. Comenzó a trabajar en una nueva producción del Don Carlo de Giuseppe Verdi y conoció a Heinrich Strobel, con quién mantendrá una gran amistad hasta la muerte de Strobel en 1970, amistad que le será de mucha ayuda tras la guerra.

En 1937, a mediados de junio, formó parte de la delegación alemana en el congreso de París de la CISAC, estancia que aprovechó para conocer a Arthur Honegger. Una orden ministerial del 17 de diciembre de ese año reconoce por fin legalmente el apellido Egk para toda su familia.

Su siguiente ópera Peer Gynt (1936-37) se basó en la obra teatral de Henrik Ibsen y fue estrenada el 24 de noviembre en la Ópera del Estado de Prusia. Tras el estreno Egk fue objeto de ataques políticos en la prensa del partido y gracias a que el propio Adolf Hitler asistió a una representación, y parece aprobó la obra, se le permitió seguir. En 1939 se programó otra nueva representación de Peer Gynt en los «Días del Festival musical del Reich» en Düsseldof, por intercesión de Tietjen, pero luego la obra no volvió a ser repuesta.