El kirchnerismo es un movimiento político de centroizquierda y variante del peronismo, surgido en 2003 en Argentina, que reúne los principales postulados ideológicos plasmados en las presidencias de Néstor Kirchner ―entre 2003 y 2007― y Cristina Fernández de Kirchner ―entre 2007 y 2015― los que, en conjunto, ocuparon el Poder Ejecutivo Nacional durante 12 años, 6 meses y 15 días consecutivos, período denominado por sus partidarios como «la Década Ganada».Ferraro, Miguel Ángel (2015): «¿Por qué "la Década Ganada"?», artículo publicado el 7 de agosto de 2015 en el sitio web del diario Infonews (Buenos Aires).
Para las elecciones de 2019, Cristina Fernández decidió ser candidata a vicepresidenta en fórmula con Alberto Fernández, quien había sido Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, pero luego abandonó el kirchnerismo por sus desacuerdos con Cristina Kirchner, como candidato presidencial de una amplia coalición. Apoyados por un frente más amplio llamado Frente de Todos, sumando sectores del peronismo no kirchnerista y el Peronismo Federal, como el «Frente Renovador», varias secciones provinciales del Partido Justicialista y la conducción de la CGT gobernaron el país por cuatro años más hasta 2023.
Integran el movimiento diversos partidos y sectores políticos, entre los que se encuentran sectores del Partido Justicialista, sectores del radicalismo argentino como los Radicales K, el Partido de la Concertación FORJA y el Movimiento Nacional Alfonsinista, el Frente Grande, sectores del Partido Socialista Auténtico, La Patria de los Comunes, el Partido Comunista (CE), el Partido Humanista, el Partido Intransigente, el Movimiento Evita, La Cámpora, La Patria es el Otro, el Partido de la Liberación, el Kolina, Nuevo Encuentro, Frente Transversal, entre otros.
El kirchnerismo comenzó a tomar forma en el seno del Grupo Calafate, luego del colapso político que produjo la crisis de diciembre de 2001 bajo el signo de la consigna: «¡Que se vayan todos!», durante la campaña electoral de las elecciones presidenciales de 2003. En ese momento, ya durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde, el Grupo Calafate, una alianza de sectores antimenemistas del peronismo, críticos de las políticas neoliberales, que bajo el liderazgo del presidente Duhalde y la coordinación de Alberto Fernández, presentaron la candidatura presidencial de Néstor Kirchner y organizaron una coalición política con sectores de centro izquierda que denominaron Frente para la Victoria. Kirchner resultó segundo en las elecciones del 27 de abril con el 22.25 % de los votos, pero en ese momento aún no se hablaba del kirchnerismo, como una tendencia política multipartidaria con identidad propia. Inmediatamente después de las elecciones, cuando Kirchner debía enfrentar a Menem en el balotaje, algunos medios de comunicación comienzan a utilizar erráticamente la palabra «kirchnerismo». Elegido presidente, luego de que Menem no se presentara al balotaje, algunos diarios, como La Nación, comenzaron a identificar al kirchnerismo como una corriente política con características propias, al punto de titular que el expresidente radical Raúl Alfonsín: «Alfonsín dice que se volvió kirchnerista». Finalmente, el kirchnerismo adquirió una clara autonomía política, cuando en las elecciones legislativas de 2005 el kirchnerismo enfrentó al duhaldismo, en la crucial Provincia de Buenos Aires, con una lista propia encabezada por Cristina Kirchner, quien venció a Chiche Duhalde, candidata del Partido Justicialista.
Programa político
miniatura|«Unidad básica» justicialista con proclamas de apoyo a Néstor Kirchner. miniatura|Concentración de jóvenes kirchneristas.
Las características principales de la ideología kirchnerista se pueden resumir en los siguientes puntos:
Rechazo del neoliberalismo: el kirchnerismo se ha declarado en contra de las políticas neoliberales, así como un rechazo «al ajuste». En su discurso de asunción Kirchner se mostró a favor de la intervención estatal en el mercado y afirmó que «debemos hacer que el Estado ponga igualdad allí donde el mercado excluye y abandona». Rechazo de los tratados de libre comercio: el kirchnerismo se ha mostrado francamente contrario a los tratados de libre comercio, multilaterales y bilaterales impulsados por Estados Unidos. El punto más alto de esta política fue la confrontación de Kirchner con el expresidente de Estados Unidos, George W. Bush en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata de 2005, que resultó decisiva para evitar la firma del ALCA (Alianza para el Libre Comercio de las Américas).«Bush y el ALCA sufrieron duro traspié en Mar del Plata», artículo de 2005 en el sitio web Voltaire net. Alineamiento regional: internacionalmente, el kirchnerismo se ha mostrado dispuesto a fortalecer las relaciones con los países de América Latina, especialmente Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador y Venezuela, estableciendo un eje sudamericano con Brasil, a partir de la base del Mercosur.«Expresidente argentino Néstor Kirchner trabajó por integración latinoamericana», artículo en el sitio web Portafolio. El kirchnerismo ha mostrado una fuerte impronta de defensa del Mercosur.«Cristina Kirchner habló de “operaciones basura” y defendió a Chávez» , artículo en el sitio web Analítica. Derechos humanos: el kirchnerismo ha tomado como bandera de lucha la defensa de los derechos humanos, en lo referido a los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), luego perdonados por las llamadas leyes de impunidad (Ley de Obediencia Debida, Ley de Punto Final y decretos de indulto) sancionadas durante los gobiernos de Raúl Alfonsín (1983-1989) y Carlos Menem (1989-1999). Durante el gobierno de Néstor Kirchner se anularon las leyes de impunidad y se reiniciaron los juicios por crímenes de lesa humanidad. Al finalizar la gestión de Cristina Fernández de Kirchner se habían abierto o reiniciado 2510 causas, de las cuales en 156 ya se había dictado sentencia, en las que se condenaron a 669 personas.«Informe especial», en el sitio web CELS. Esta posición del kirchnerismo ha llevado a que algunas importantes organizaciones de derechos humanos, como las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo apoyen activamente al kirchnerismo.«Reencuentro de Carlotto y Bonafini. Las titulares de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo fueron reunidas por Kirchner» , artículo en el diario Clarín (Buenos Aires), 26 de mayo de 2006.«Strassera acusó a los K de estirar los juicios por derechos humanos en beneficio propio» , artículo en el sitio web Grupo E Medios. Políticas de género y sexualidad: en 2010 se aprobó la Ley de Matrimonio Igualitario que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo,Proyecto de Ley aprobado por Diputados siendo el primer país en Latinoamérica en consagrar este derecho. En 2012 se aprobó la Ley de Identidad de Género,Ley 26.743, artículo publicado en el sitio web Infoleg (Buenos Aires). permite que las personas trans sean inscriptas en sus documentos personales con el nombre y el sexo de elección, además ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio. En lo que respecta al aborto, no ha existido una postura uniforme dentro del movimiento. El ministro de Salud Ginés González García se declaró en 2005 a favor de la despenalización del aborto.«Ginés García legalizaría el aborto», artículo en el diario La Nación del 15 de febrero de 2005. Consultado el 29 de octubre de 2010. En cambio su sucesor en el cargo, Juan Manzur, dijo en julio de 2010 que «ya lo hemos dicho: estamos en contra del aborto, incluso lo manifestó la presidenta».«Manzur ratifica que Cristina Kirchner está en contra del aborto» , artículo en el sitio web Minuto Uno. Consultado el 29 de octubre de 2010. Sin embargo, en el año 2018, en medio del debate por la despenalización del aborto en Argentina, Cristina Fernández de Kirchner se pronunció a favor y votó a favor del proyecto presentado en el Senado.«Cristina Fernández afirma haber cambiado de opinión y vota a favor del proyecto presentado en el senado» Artículo en el sitio web La Nación. Consultado el 18 de mayo de 2019. Finalmente en diciembre de 2020 el Congreso Nacional aprobó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, con el voto mayoritario de los parlamentarios kirchneristas.
Crítica Oposición y antikirchnerismo A partir de 2008 la oposición comenzó a hablar de un enfrentamiento frontal con el kirchnerismo. El periodista Jorge Lanata, del Grupo Clarín, denominó a dicha antinomia como «la Grieta», en la entrega de los Premios Martín Fierro de 2013. El periodista Julio Blank, también del Grupo Clarín, sostuvo que ese grupo mediático tomó la decisión de hacer «periodismo de guerra» contra el kirchnerismo. Para el diario liberal-conservador La Nación el kirchnerismo dividiría a la sociedad en dos grandes grupos, la «patria» y la «antipatria», tratando a los opositores con desprecio y descalificaciones, que a su vez reaccionarían con desprecio y descalificaciones al kirchnerismo, retroalimentando la antinomia. Algunos kirchneristas sostienen que esta no existiría, mientras que otros consideran que sería de hecho anterior al kirchnerismo. El filósofo José Pablo Feinmann reconoce su existencia, pero considera que sería responsabilidad de la oposición y no del gobierno.
Además, si bien algunos de sus seguidores pertenecen al Partido Justicialista ―fundado por Juan Domingo Perón en 1946― sectores del peronismo pueden oponerse al kirchnerismo.
Críticas y acusaciones A lo largo de los años, desde que el kirchnerismo llegó al poder, diversos autores, periodistas y políticos han tenido una mirada crítica sobre el movimiento en general y sobre sus principales dirigentes. En el libro Lejos del bronce: Cuando Kirchner no era K (2014), del peronista Julio Bárbaro y el radical Omar Pintos y el periodista Oscar Muiño, se describe a Néstor Kirchner de «personalista». El periodista Diego Rojas, desde el punto de vista trotskista, considera que el kirchnerismo es un movimiento «feudal». Por su parte, el profesor estadoundiense Robert Rotberg, publicó en 2019 un libro sobre «cómo los políticos y las grandes empresas roban a los ciudadanos» en América Latina, dedicado principalmente al lava jato de Brasil conducido por el juez Sergio Moro, que tuvo como principales acusados a la expresidenta Dilma Rousseff -que fue removida del cargo por juicio político- y al expresidente Lula da Silva, condenado a 12 años de prisión y excluido de sus derechos políticos (luego del libro la Corte Suprema anuló todos los casos contra Lula da Silva) apoya de manera implícita al expresidente Mauricio Macri por investigar e impulsar los juicios penales contra el kirchnerismo.
Asimismo, algunos de sus dirigentes han tenido acusaciones penales por traición a la patria corrupción, entre otras imputaciones. Algunas de estas causas judiciales han sido desestimadas por la justicia argentina, mientras otras han tenido condena.
Historia
Presidencia de Néstor Kirchner