La Vía del Capsacosta es un antiguo camino de montaña que discurre entre el paraje de Sant Pau Vell, en el término de San Pablo de Seguries (comarca del Ripollés), y el Pas dels Traginers, en Vall de Vianya (comarca de La Garrocha), provincia de Gerona. El tramo comprendido entre ambos puntos está declarado bien cultural de interés nacional (BCIN), en la categoría de zona arqueológica, mediante el Acuerdo GOV/141/2015, de 25 de agosto, del Gobierno de la Generalidad de Cataluña.
Historia y uso del camino miniaturadeimagen|Vía del Capsacosta en la zona de la Garrocha Existen documentos del que mencionan el camino que iba de Ampurias a Besalú, y en los siglos medievales posteriores está documentado como el Camino Real que unía el Ampurdán con el valle de Camprodón. En época moderna se convirtió también en camino de posta, siendo una arteria importante hasta 1927, y desempeñó un papel destacado en diversas incursiones militares, especialmente francesas, desde el hasta principios del . Por su uso continuado hasta el , el camino ha sido sometido a mantenimiento y, en consecuencia, a una transformación constante para adecuarlo a las necesidades de cada época.
El camino es citado como vía de origen romano desde el , atribución que, de confirmarse, lo relacionaría con un ramal secundario de la Vía Augusta entre Cádiz y Roma; sin embargo, hasta la fecha la arqueología no ha hallado ninguna prueba concluyente que permita sostener dicho origen.
Trazado El camino forma parte de una vía más extensa que, desde tiempos remotos, permitió la comunicación natural entre las tierras del llano del Ampurdán y las de La Garrocha, el Ripollés y el Vallespir. A lo largo de su recorrido pasa por Esponellá y llega hasta Besalú, atraviesa parte de La Garrocha hasta San Juan de Fuentes, se dirige hacia el valle de Vianya, cruza el puerto del Capsacosta y llega a San Pablo de Seguries, donde se bifurca en dos ramales: uno en dirección a Ripoll y otro hacia Camprodón y el puerto de Ares, desde donde penetra en el Vallespir.
Descripción El tramo declarado bien cultural de interés nacional es un camino de montaña que muestra obras precisas para salvar las dificultades impuestas por la topografía, con pendientes y zonas abruptas, y con una adaptación cuidada al terreno en un espacio geográfico complejo y variado. El tramo principal tiene una longitud de 7 km y 400 m, a los que se suman 1 km y 250 m de tramos auxiliares.
Es el tramo más significativo y adecuado de todo el recorrido de la vía para representar y difundir el antiguo camino, ya que conserva restos del firme con cierta continuidad y obras de fábrica —algunas de notable envergadura—, como muros de contención, obras de drenaje y cloacas subterráneas que atraviesan el camino. Toda la piedra empleada procede de la zona que atraviesa.
El trazado presenta bloques de piedra colocados en seco, sin mortero, de dimensiones bastante regulares, delimitado por dos hileras exteriores de sillares cuadrados o rectangulares bien tallados, de 30 a 40 cm de ancho de media a cada lado. El ancho del camino oscila entre los 3 m, en los puntos más abruptos, y los 5 m en los más anchos, y en algunos tramos aún pueden apreciarse marcas de roderas. En los sectores de mayor pendiente el trazado se adapta serpenteando, con curvas cerradas, fragmentos cortos rectilíneos y pendientes del 10 al 20 %, con pilones de protección en los tramos más peligrosos; toda esta infraestructura se sostiene sobre plataformas y muros de contención de hasta 4 m de altura, junto con un sistema de desagüe y drenaje de torrentes y aguas pluviales.
Vinculados estrechamente al camino hay una serie de elementos auxiliares incluidos en la declaración: puentes, fuentes, reservas de agua y edificaciones —mayoritariamente hostales— relacionadas con el tránsito del camino a lo largo del tiempo. De los puentes solo se conservan vestigios de dos, uno en la riera de Vianya, ante el Pas dels Traginers, y otro en la riera de Sant Salvador, poco antes de su encuentro con la de Vianya; en el entorno quedan además testimonios de las canteras que proporcionaron la piedra empleada.
Restauración En 1994 la Generalidad de Cataluña financió un proyecto de restauración del tramo entre Sant Pau Vell y el Pas dels Traginers, con cargo al uno por ciento cultural de la obra pública del proyecto de construcción de los túneles del Capsacosta (variante de la carretera C-153, Eje Pirenaico). La restauración y la intervención arqueológica se llevaron a cabo con el objetivo de limpiar y destapar buena parte del firme que permanecía enterrado, documentar los vestigios arqueológicos, tratar de obtener pruebas de su posible origen romano y ofrecer a los visitantes un itinerario arqueológico y paisajístico transitable en una longitud que permitiera su comprensión; las intervenciones arqueológicas posteriores han estado motivadas por su salvaguardia, conservación y difusión.
Referencias
Categoría:Bienes culturales de interés nacional de la provincia de Gerona Categoría:Yacimientos arqueológicos de la provincia de Gerona Categoría:Vall de Vianya