Aranda de Duero es un municipio y ciudad española del sur de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Pertenece al partido judicial de Aranda de Duero y cuenta con una población de .

Históricamente es conocida por haberse celebrado en 1473 el Concilio de Aranda, con presencia de la todavía princesa Isabel I de Castilla. También por el plano de Aranda, realizado en 1503, siendo el mapa urbano más antiguo del país y el documento cartográfico más antiguo del Archivo General de Simancas, en el cual se basaron para el desarrollo de las ciudades del Nuevo Mundo recién descubierto por la Corona de Castilla. Por Aranda además cruza la Cañada Real Segoviana, desde 2007, incluida en la lista indicativa de la Unesco, como futura candidatura a Patrimonio de la Humanidad.

En el plano turístico es especialmente conocida por su gastronomía, sus vinos de la Denominación de Origen Ribera del Duero, habiendo acogido su Consejo Regulador durante los primeros años, el lechazo asado y la morcilla de Aranda. De su patrimonio arquitectónico destacan las iglesias de Santa María la Real, y de San Juan, hoy museo sacro, el Santuario de San Pedro Regalado, la iglesia de San Nicolás de Bari, los 7 km de Bodegas Subterráneas construidas entre los siglos y , que se encuentran en el subsuelo del casco antiguo de la ciudad y el palacio de los Berdugo en el que se hospedó Napoleón en 1808. También son de interés la cercana ciudad romana de Clunia Sulpicia y el Monasterio de Santa María de La Vid. La Semana Santa de Aranda está declarada de Interés Turístico Regional.

Es el tercer polo industrial de Castilla y León, con 4872 trabajadores dedicados al sector, en 136 empresas, y la primera ciudad en porcentaje de ocupación: el 32,9 % de la población activa se dedica a la industria (dic 2007). En la ciudad se encuentran algunas de las mayores empresas de la comunidad autónoma, como Grupo Leche Pascual (8.ª), GlaxoSmithKline (15.ª) o Grupo Gerardo de la Calle-Artepref (167.ª), así como una gran factoría de la multinacional francesa Michelin."Castilla y León Económica" Febrero de 2009-N.º 153 La ciudad acoge la sede del consorcio turístico Ruta del Vino Ribera del Duero. Produce vinos de la D.O. Ribera del Duero y fue la primera localidad de Castilla y León en producir cava con denominación de origen.

En 1990 celebró el Campeonato Mundial de BMX y en 2003 el Campeonato Mundial de Mushing sobre tierra. Durante la década de 1960 celebró el Festival Hispano-Portugués de la Canción del Duero, reputado certamen musical internacional. Desde 1998 celebra el Festival Sonorama Ribera, el festival de música pop rock más importante de Castilla y León y referente nacional. Asimismo, la ciudad acoge el Congreso Internacional Fine Wine de la D.O. Ribera del Duero, considerado el mayor encuentro internacional sobre vino y cultura, y la Milla de Aranda, la carrera de la milla más importante de España. En 2014 la capital ribereña albergó la XIX edición de la exposición de Las Edades del Hombre y en 2020 fue elegida como Ciudad Europea del Vino, título que fue prorrogado hasta 2022 debido a la pandemia de coronavirus.

Geografía miniatura|Fragmento de la hoja 346 del Mapa Topográfico Nacional de España del año 2000 en el que se representa parte de Aranda de Duero miniatura|Vista aérea La villa de Aranda de Duero se ubica en el sur de la provincia de Burgos, a 86 km de la capital provincial por la autovía del Norte que atraviesa el municipio. Las coordenadas de la ciudad son latitud: 41.º 39' N, longitud: 3.º 42' O, tiene una extensión de 127,28 km² y se encuentra a 798 m sobre el nivel del mar según el Instituto Geográfico Nacional. Limita con los municipios burgaleses de Gumiel de Izán, Villanueva de Gumiel, Quemada, Zazuar, Vadocondes, Fresnillo de las Dueñas, Fuentespina, Campillo de Aranda, Castrillo de la Vega, Villalba de Duero, Gumiel de Mercado y Quintana del Pidio.

Hidrografía La localidad es atravesada por el río Duero. Además, en el término municipal desembocan sus afluentes Arandilla, Bañuelos y el arroyo de la Nava.

Orografía El lecho mayor del río Duero da origen a un paisaje llano, un valle disimétrico, de modo que la vertiente septentrional es más escarpada, limitada por un conjunto de plataformas. Por tanto, se trata de un paisaje sin grandes desniveles, formado por las areniscas o calizas de los páramos, los suelos arenosos de las campiñas y los limo-arcillosos de las vegas del río principal y de sus afluentes.

Clima El clima en el municipio se clasifica como mediterráneo continentalizado, de inviernos fríos con frecuentes heladas, y veranos suaves y secos. La oscilación térmica anual ronda los 20 °C mientras que la diaria supera en ocasiones los 15 °C. Las bajas precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano, concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y en primavera.

Según la clasificación climática de Köppen Aranda de Duero se encuadra en la variante Csb, es decir, clima mediterráneo de veranos suaves, con la media del mes más cálido no superior a 22 °C pero superándose los 10 °C durante cinco o más meses. Se trata de un clima de transición entre el mediterráneo (Csa) y el oceánico (Cfb). Sobre la base de los datos de la estación meteorológica situada en el propio municipio, los parámetros climáticos promedio de Aranda de Duero son los siguientes:

Historia

Orígenes Los orígenes de Aranda de Duero son difíciles de establecer debido a la falta de documentación que acredite su existencia en épocas antiguas. Por su situación geográfica, ubicada en un altozano y surcada por tres ríos, es de suponer que ya en la época megalítica hubo algún tipo de población en el entorno. Esta idea está apoyada por los ocasionales hallazgos de sepulturas, círculos de piedra y mojones hallados en los campos de la ribera.

Se supone que estas tierras habrían sido ocupadas por pueblos de origen indoeuropeo, a los que pertenecía la tribu celta de los pelendones, que invadieron la península ibérica entre los siglos y a. C.

Posteriormente la migración de pueblos belgas a la península trajo una nueva tribu celta al entorno, la de los arévacos. Esta habría desplazado a los primeros hacia las montañas y se habría asentado en la región. El hallazgo de dos ejemplares de as, monedas con la inscripción Aratsa-Cos situarían una ceca en la villa, e identificarían Aranda de Duero con la ciudad arévaca de Aratza.

Pese a la tendencia generalizada de considerar a Aranda de Duero dentro del área de influencia de los arévacos, esta también podría haber pertenecido al entorno de los vacceos, otra tribu emparentada con esta y con la que compartía fuertes lazos. Ambas tribus se opondrían juntas al poder romano.

Época romana En el desembarcan en Hispania legiones romanas bajo el mando de Cneo Escipión, comenzando así la conquista y romanización de la península ibérica. Tras derrotar a Cartago, causa primera de la intervención romana en Hispania, Roma comienza a expandirse hacia el interior del territorio, acercándose cada vez más a territorio arévaco.

La primera aparición romana en estas tierras puede datarse en el cuando Publio Cornelio Escipión, en el contexto del enfrentamiento entre Roma y Numancia, marcha desde Cauca hasta Numancia, atraviesa el Duero e incendia los campos de los vacceos, para privar a los numantinos de trigo y víveres. Dos años después Numancia finalmente sucumbe ante Escipión el Menor.

A mediados del I a. C. diversas ciudades arévacas y vacceas se sublevan contra Roma. Encabezan la rebelión Pallantia y Clunia, reducto esta de los arévacos tras la destrucción de Numancia. En el Metelo Nepote repite la maniobra de Escipión y pone sitio a Clunia. No obstante los vacceos acuden en auxilio de sus aliados y el romano se ve obligado a levantar el sitio. Finalmente al año siguiente, Afranio, legado de Pompeyo, derrota a ambos pueblos y ocupa Clunia. Esta comienza entonces un proceso de intensa romanización que la llevará a convertirse en uno de los siete «conventos jurídicos» de la provincia Tarraconensis.

Esta ocupación de Clunia es importante para sus alrededores pues la romanización debió extenderse a las ciudades y pueblos del entorno, finalizándose complemente este proceso en torno al Roma, al igual que en todas sus provincias, construyó una serie de calzadas en Hispania (en estas tierras se tiene constancia de dos vías principales paralelas entre sí, una al norte y otra al sur del Duero) y cuyos principales trazados se recogen en el Itinerario de Antonino.

En este se establece una ruta que indica una distancias de XXVI millas, 39 km aproximadamente, para el trayecto que comprende las mansio de Rauda-Clunia. Ahora bien, el problema reside en la identificación de Rauda, habiendo dos opciones que la sitúan como Aranda o como Roa. Si nos atenemos a lo indicado en el Itinerario de Antonino, Aranda parece la opción más razonable, sin embargo este documento del ha sido víctima de erratas en las posteriores copias. Por tanto, hay argumentos a favor de ambas teorías.

La Aranda romana, denominada así Rauda, sería continuación del poblado celtíbero previo y tendría categoría de vicus o pagus ('aldea'), sirviendo como centro donde se recogía el grano recolectado en las villae rusticae que poblarían el entorno. Hay que situar entonces a Hispania como centro producto de cereales para alimentar al Imperio, siendo el denominado «Granero de Roma».

La historia del Imperio sigue y en el año Galba se subleva contra Nerón y se proclama emperador, pasando Clunia, donde tenía su residencia el gobernador, a ser de facto la capital del Imperio hasta la llegada de Galba a Roma.

En el año los supervivientes de una segunda invasión de franco-alamanes saquean y destruyen Clunia, por lo que hemos de suponer que el resto de ciudades del entorno sufrió un trato similar. No obstante la ciudad se recupera y prosigue su actividad hasta la entrada en la península ibérica de los visigodos en el . En el año es depuesto Romulo Augustulo, el último emperador romano de occidente. Con el desaparece el Imperio romano y acaba la ocupación romana en Hispania.

Época visigoda Desde comienzos del los visigodos habían realizado acciones de diversa envergadura en la península, asentándose en esta tras su derrota a manos de los francos. Se establece el Reino Visigodo de Toledo que expande sus dominios también por la actual Castilla y León, particularmente Burgos, Palencia, Soria y Segovia.

La región queda entonces sometida al dominio visigodo, aunque la sociedad y la economía se asientan en el romanizado pueblo hispano que sigue trabajando sus tierras. Leovigildo conseguirá la unidad territorial del reino y Recadero la religiosa. Sin embargo los dos siglos de dominio godo de la península apenas dejan rastro en la zona. Solo algunos elementos en Sacramenia, Quintanilla de Onésimo y Pampliega. Así como ciertos nombres como Villafruela, Guímara, Torregalindo, Fuentelisendo y probablemente Milagros.

En cuanto a la expansión del cristianismo por estas tierras este ya se hallaba difundido por la región para el como demuestran los sarcófagos hispano-cristianos del mismo siglo que se hallan en el Museo Provincial de Burgos. La sede episcopal se encontraba en Osma (la Uxuma romana) y no en Clunia, como consecuencia de la destrucción que había sufrido en el y que le había hecho perder su influencia en la región.

Este dominio visigodo se mantendría hasta la invasión musulmana de la península ibérica.

Edad Media -X Repoblación