Higüey (Oficialmente, Salvaleón de Higüey) es un municipio de la República Dominicana, capital de la provincia de La Altagracia. Se ubica en la región oriental del país, a unos 145 km al este de Santo Domingo, y es considerada el principal centro urbano y económico de la provincia.Pdf oficial de la República Dominicana con descripción de la división territorial actualizada al año 2015. Consultado el 5 de septiembre de 2018. Páginas 181 a 189.
La ciudad posee una gran relevancia histórica y cultural, al haber sido uno de los primeros asentamientos establecidos por los colonizadores españoles en la isla de La Española. Su nombre proviene del idioma taíno y hace referencia a “tierra por donde sale el sol”, en alusión a su ubicación geográfica en el extremo este del territorio nacional.
Higüey es internacionalmente conocida por albergar la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia, uno de los santuarios católicos más importantes del Caribe. Cada año, miles de peregrinos y turistas visitan la ciudad, especialmente el 21 de enero, día de la patrona nacional. Su economía combina actividades comerciales, agropecuarias y de servicios, además de funcionar como punto de enlace hacia los polos turísticos de Punta Cana, Bávaro y Bayahíbe.
Etimología Higüey era la denominación de un cacicazgo del este de la isla. Güey o huiou significa por donde sale el sol en taíno. Puede ser coincidencia, pero es de notar que Higüey se encuentra en el punto más oriental de la isla, es decir, en la región que primero recibe los rayos del sol.
Localización El municipio está situado a unos 145 km al este de la ciudad de Santo Domingo.
Límites Municipios limítrofes:Página de OpenStreetMap donde constan los datos de referencia. Consultado el 6 de octubre de 2018. Norte: Océano Atlántico Oeste: Miches, El Seibo, La Romana y Guaymate 75px Este: Océano Atlántico Sur: San Rafael del Yuma
Distritos municipales Está formado por los distritos municipales de: Nombre Código Higüey 08110101 Las Lagunas de Nisibón 08110102 La Otra Banda 08110103 Verón Punta Cana 08110104
Historia Cuando los colonos españoles iniciaron la conquista de la isla de la Española, la parte oriental pertenecía al cacicazgo taíno de Higüey. El territorio del cacicazgo sería la última zona de la isla en ser conquistadas por Juan de Esquivel, el militar español que en 1503 dirigió la "Primera Guerra de Higüey" y en el año 1506 la "Segunda Guerra de Higüey", tras ser asignado para este fin por Nicolás de Ovando, el gobernador de la colonia. Se considera que la ocupación española se recrudeció tras varios incidentes relacionados con la Saona y que tienen su origen cuando varios perros de presa —pertenecientes a un grupo de españoles que estaban de caza— se toparon con un grupo de indios en la selva de Saona y atacaron a un jefe indio del lugar causándole la muerte. Como consecuencia, los nativos hostigaron al grupo español que, ante el empuje nativo, tuvo que embarcar de nuevo y seguir su rumbo. Tiempo después un conjunto de españoles montó un campamento en la misma zona, pero fueron hostigados por los indígenas que finalmente consiguen matar a varios de ellos. Nicolás de Ovando, en gobernador de la colonia, creó en respuesta una partida 300 hombres —entre los que estaba Bartolomé de Las Casas— bajo el mando de Juan de Esquivel. Estos ganan la guerra e imponen al cacique Cotubanamá la firma de un acuerdo de paz y construyeron una pequeña fortaleza que fue ocupada por un reducido destacamento de nueve soldados bajo el mando del capitán Villamán. La paz duró poco tiempo, ya que Cotubanamá consiguió de nuevo levantar en armas a su pueblo y atacó el fuerte español, con el resultado de que solo sobrevivió uno de sus nueve integrantes. Rota la tregua, se inició la verdadera guerra que duró entre ocho o nueve meses, dado que los indígenas contaban con un mayor conocimiento de la selva. Las Casas combatió en el Cacicazgo de Higüey bajo las órdenes del capitán Diego Velázquez de Cuéllar, por tal motivo recibió una encomienda en la Villa de la Concepción de la Vega, la cual administró hasta 1506. Finalmente, tras unas numerosas bajas en ambos bandos, los españoles lograron encontrar el escondite de Cotubano en la isla de Saona, lo arrestan y Nicolás de Ovando lo condenó a pena de muerte. Como consecuencia del levantamiento de los taínos y su posterior derrota, estos fueron esclavizados para los trabajos más duros de las plantaciones, motivo por el que su número se redujo notablemente y en consecuencia la causa de la importación a la isla de esclavos africanos. El 7 de diciembre de 1508 a la villa de Higüey se le concedido un privilegio real al recibir un escudo de armas. Higüey fue fundado en los alrededores de la casa de Juan Ponce de León, en Yuma y se trasladó a su ubicación actual luego de las encomiendas, posiblemente para el año 1522, cuando los Trejos fueron exiliados.
En la época republicana a partir del año 1844, Higüey era una común perteneciente a El Seibo. Desde la época colonial tuvo una importante actividad agrícola relacionada con la caña de azúcar, el jengibre, el cacao y la ganadería extensiva.
Como parte del Tratado de Basilea de (1795), la colonia española de Santo Domingo pasó a manos francesas. En 1804 los esclavos de la parte occidental de la isla (Haití), declararon su independencia, tras cruentas luchas. La parte española u oriental continuaba de hecho en manos españolas hasta finales de enero de 1801, a pesar del tratado, solo porque el único contingente francés disponible estaba compuesto en su mayoría por negros y mulatos. Además, los ingleses no reconocían la cesión, argumentando que violaba las antiguas estipulaciones del Tratado de Utrecht. Todo esto motivó la invasión por parte del ejército haitiano, previendo una amenaza para su recién ganada independencia. Los franceses, comandados por el cuñado de Napoleón, General Charles-Victor-Emmanuel Leclerc, repelieron a los haitianos en 1802. Durante la dominación francesa, Higüey fue un distrito del departamento del Ozama. En 1809, tras ser recuperada de nuevo por España, Higüey volvió a convertirse en parte de la región de El Seibo.
Los años 1821, época de la Independencia efímera, y 1822 fueron muy convulsos, con continuas guerras tanto con Haití como por la independencia. Higüey no fue ajena a esta situación, siendo ocupada en 1822 por fuerzas haitianas bajo el mando de Jean-Pierre Boyer. Como consecuencia, la economía local farfulló bajo una situación nada halagüeña de guerras, ocupaciones militares y expropiaciones militares. Sin embargo, también fue una época en la que finalmente abolió la esclavitud que terminó con la época de control de Haití y gracias a la aplicación por la marina británica en el Caribe de las políticas antiesclavistas propugnadas por William Wilberforce.
En 1844, tras haberse proclamado la independencia de la República Dominicana, la nueva Junta Central Gubernativa sitúa a Higüey bajo la administración de la provincia de El Seibo, a la que perteneció durante décadas participando de los diversos acontecimientos que han marcado la historia dominicana como la lucha contra la ocupación de Estados Unidos de Santo Domingo (1916 a 1924 y de 1965 a 1966), con épocas de relativa prosperidad o de dificultad económica.
Economía Está basada en la agricultura tropical (caña, café, tabaco, cacao, arroz y maíz), ganadería (principalmente bovina y porcina), piscicultura y turismo en la costa. En esta ciudad y en la región en general, se ha desarrollado ampliamente la producción ganadera para la producción de leche y carne, debido a su ubicación en la llanura costera del Caribe.
En la década de los setenta debido a la transformación derivada de la fundación de colonias cañeras, creadas por la rentabilidad en la venta del azúcar. A principios de los años ochenta comenzó su explotación turística, de la mano de las inversiones de empresas turísticas españolas y de otros países, cuyo foco de interés principal se centró en las playas del extremo oriental de la isla, sobre todo Punta Cana y Bávaro. En la actualidad, estas y otras playas constituyen el principal polo turístico del país y el municipio de Higüey es una de las ciudades con mayor crecimiento de población.
Cultura Universidades Esta ciudad cuenta con dos grandes universidades que imparten docencia en tandas matutina, vespertina, sabatina y dominical. Estas universidades, una es auspiciada por el estado e imparte clases de manera gratuita y la otra está auspiciada por el obispado Nuestra Señora de la Altagracia e imparte clases de manera privada: Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) - Centro Higüey: Este centro universitario representa el recinto, en Higüey, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Fue creado por la Resolución n.º 66-636, de fecha 14 de diciembre del año de 1966 por el Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). El centro está ubicado en la ciudad de Salvaleón de Higüey, provincia la Altagracia, en el kilómetro ½ de la carretera Higüey-Yuma. Su área de influencia está conformada por la provincia La Altagracia, El Seibo, La Romana y San Pedro de Macorís.
Inició su actividad en 1970 en San Pedro de Macorís, pero debido a que esta provincia tenía el proyecto de la Universidad Central del Este, se comienza un proceso de búsqueda de la futura ubicación de sus instalaciones. Se propuso a la provincia de El Seibo, pero sus autoridades no ofertaron las condiciones apropiadas para las nuevas instalaciones del centro universitario que, sin embargo, si se propusieron las autoridades provinciales y municipales del La Altagracia. Así fue como en 1978 se trasladó el Centro Universitario Regional del Este (CURE) a la provincia La Altagracia, situándose en la calle Remigio del Castillo, casi esquina Duverge, bajo el nombre actual de Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) - Centro Higüey.
Universidad Católica del Este (UCADE) Fue creada el 21 de enero de 2001 y reconocida por Decreto del Poder Ejecutivo el 20 de enero de 2004. Inició su actividad bajo la dirección de la Universidad Católica de Santo Domingo, siendo su rector Ramón Alonso quien infundió la mística de “La excelencia Humana y Académica” que pasó a ser desde entonces a conocerse bajo la denominación de la UCADE.
Para que esta institución académica se hiciera realidad, contó con el incondicional apoyo del monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, anterior obispo de la Diócesis Nuestra Señora de la Altagracia y arzobispo de Santiago de los Caballeros, que donó su biblioteca personal de más de 7000 ejemplares. Actuó también como rector ad hoc, puesto desde el que abogó por la excelencia y porque las investigaciones académicas se orientasen de forma prioritaria hacia la solución de los problemas de la Región Este y el impulso de un desarrollo sostenido.
La Universidad Católica del Este abrió sus puertas por primera vez el 21 de enero del 2001 en los recintos del Colegio Nuestra Señora de la Altagracia y la Escuela Juan XXIII de La Salle, ya que ambas instituciones ofrecieron sus instalaciones para alojar a los alumnos. Esta institución, cuenta desde su inicio con una misión y visión realista que se plasmó en sus reglamentos, de forma que se ofrezca una educación superior de calidad, basada en la Ley 139 de Educación Superior. Su visión es preferentemente humanística y ético-cristiana. Las asignaturas que ofertan están acordes con el contexto geográfico y político-social de la Región Este, ya que ésta se distingue por ser especialmente agropecuaria y turística, con una economía muy activa, una movilidad humana acelerada y una población en vertiginoso crecimiento.
Religión
Basílica de la Altagracia thumb|221x221px|Basílica Nuestra Señora de la Altagracia.