thumb|Carta estelar con asterismos y mansiones lunares tradicionales chinos. Las constelaciones chinas se agrupan en cinco grandes regiones llamadas palacios. Las estrellas circumpolares, que son visibles a lo largo de todo el año, forman el palacio central; en la China antigua, situada alrededor del paralelo 36º N, estas estrellas son las que distan menos de 36° del polo norte. El resto del cielo se divide en cuatro palacios ecuatoriales, correspondientes a las cuatro estaciones del año, que a su vez están divididos en mansiones. Hasta los tiempos modernos, las estrellas más al sur de la latitud 54° S, invisibles desde China, no formaban parte de su sistema astronómico. Esa división quinaria se relaciona con la teoría china de los cinco elementos: cuatro, el agua, el fuego, la madera y el metal, son periféricos y se relacionaban con los puntos cardinales, las estaciones, etc; y uno, la tierra, es central, relacionado con el emperador y con la propia China.
La influencia del sistema cosmológico en los ritos del mundo chino llegaba mucho más allá que lo meramente astrológico; por ejemplo, durante la dinastía Zhou, las reglas rituales para la construcción del carro del emperador indican que la caja del carro debe ser cuadrada para representar la Tierra, cubierta con un dosel redondo que representa el cielo, dividido en veintiocho sectores, que representan las veintiocho mansiones. Alrededor del carro hay cuatro banderas que representan los cuatro palacios ecuatoriales.
El palacio central / Los tres recintos En el centro de la región circumpolar se encuentra el ser supremo, representado por la estrella polar, que reina sobre las otras cuatro regiones, que representan las estaciones; del mismo modo, el emperador, Hijo del Cielo y su representante, gobierna las cuatro regiones (puntos cardinales) de la Tierra. La astronomía es la base del poder imperial. De hecho, solo a los astrónomos imperiales les estaba permitido estudiar las estrellas, y el emperador es el encargado de repartir las estaciones del año, esto es, de establecer el calendario. En una sociedad agrícola como la china, que dependía en gran medida del riego artificial mediante canales, la determinación del calendario es la base de la economía. Pero, además, la cosmología china se basa en el concepto de resonancia entre el cielo y el hombre, la creencia de que existe una correlación entre el mundo celeste y el terrestre y, por consiguiente, seguir un calendario preciso en las actividades políticas, agrícolas, etc., es imprescindible para mantener la armonía en el mundo y evitar catástrofes; esta es la responsabilidad del emperador. Esta correlación es también geográfica, de manera que distintas regiones del cielo representan distintas regiones terrestres.
El palacio central está dividido en tres recintos (三垣 san yuán): el Palacio Púrpura (紫宮 Zǐ Gōng), el Palacio Supremo (太微 Tài Wēi) y el Mercado Celeste (天市, Tiān Shì).
Los palacios ecuatoriales / Las veintiocho mansiones A cada palacio ecuatorial le corresponde un emblema, un animal totémico que le representa: el dragón turquesaEl carácter 青 significa tanto azul como verde (青龍, Qīnglóng) del este, el ave bermellón (朱雀, Zhūquè) del sur, el tigre blanco (白虎, Báihŭ) del oeste y la tortuga negra (玄武, Xuánwŭ) del norte. El dragón y el tigre tienen la cabeza al sur y la cola al norte, y el pájaro y la tortuga, la cabeza al oeste y la cola al este. Se relacionan además con las cuatro estaciones del año, los cuatro puntos cardinales y las cuatro partes del día. Existe un quinto emblema, el dragón amarillo (黃龍, Huánglóng), que representa el centro y la tierra. La relación de los elementos con las estaciones sigue una lógica: el fuego representa el yang, cálido y seco como el verano, mientras que el agua es yin, frío y húmedo como el invierno; la madera se asocia con la primavera, época del crecimiento de las plantas. El metal, que corta y destruye, con el otoño, estación que destruye la obra de la primavera; además, era en otoño cuando se hacía la guerra y cuando se ejecutaban las penas capitales. La tierra se asocia con el centro puesto que, igual que en español, el término chino se aplica tanto al mundo terrestre como al material del suelo. Los colores de los emblemas tienen una lógica parecida: el turquesa/verde del este es el color de la vegetación de la primavera; el bermellón/rojo del sur, el color del fuego; el amarillo del centro, el de las tierras de aluvión de la antigua China. El color del invierno es negro porque el yin es el principio de la oscuridad, y porque en chino, el azul oscuro de las grandes extensiones de agua se identifica con el negro; el metal es blanco por los reflejos brillantes de este material. Los colores de los cinco emblemas también están relacionados con el color de los suelos de las diferentes áreas de China: el terreno pantanoso verde en el este, los suelos rojizos, ricos en hierro, en el sur, los suelos salinos blanquecinos de los desiertos del oeste, los suelos negruzcos del norte, ricos en materia orgánica, y los suelos amarillos de la meseta de Loes, en el centro.
+ Los cinco emblemas Emblema 青龍 (Qīnglóng) 朱雀 (Zhūquè) 白虎 (Báihŭ) 玄武 (Xuánwŭ) 黃龍 (Huánglóng) Significado Dragón turquesa Ave bermellón Tigre blanco Tortuga negra Dragón amarillo Punto cardinal Este Sur Oeste Norte Centro Estación Primavera Verano Otoño Invierno - Elemento Madera Fuego Metal Agua Tierra Parte del día Mañana Mediodía Tarde Noche -
El dragón turquesa corresponde aproximadamente a las constelaciones de Virgo, Libra, Escorpio y Sagitario; la tortuga negra a Sagitario, Capricornio, Acuario y Pegaso; el tigre blanco a Piscis, Aries, Tauro y Orión; y el pájaro bermellón a Géminis, Cáncer, la Hidra y el Cuervo.
Estaciones, puntos cardinales y partes del día siguen la lógica del movimiento diurno del sol, que sale por el este por la mañana y empieza a calentar, como ocurre en primavera, se encuentra al sur al mediodía, cuando hace más calor, como en verano, se desplaza al oeste por la tarde, cuando empieza a refrescar como en otoño, y se dirige al norte, oculto bajo el horizonte, por la noche, cuando hace frío como en invierno. Pero la sucesión de los palacios ecuatoriales en el cielo está invertida con respecto al orden temporal de las estaciones: al dragón turquesa de la primavera le sigue la tortuga negra del invierno, a esta el tigre blanco del otoño y por último está el ave bermellón del verano. Esta inversión de los palacios ecuatoriales tiene una explicación sencilla, relacionada con el gusto de los chinos por la simetría: En el solsticio de invierno a medianoche, el palacio de verano se encuentra al sur, puesto que el sol recorre el palacio de invierno, que permanece oculto al norte, bajo el horizonte. Pero como el movimiento diurno aparente del sol es contrario a su movimiento anual, el palacio que el sol recorre en primavera se encuentra al oeste, no al este. Para mantener la relación «correcta» entre palacios, estaciones y puntos cardinales, dos palacios opuestos deben intercambiar sus posiciones.
Cada palacio ecuatorial se divide en siete mansiones, una por cada una de las siete claridades o siete gobernadores (el Sol, la Luna y los cinco planetas conocidos en la antigüedad: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), lo que hace un total de veintiocho mansiones (二十八宿 shi ba xiù). Las veintiocho mansiones se usaban para medir el movimiento mensual de la Luna.
Los solsticios y equinoccios se encuentran en la cuarta mansión de cada palacio ecuatorial, ya que para los chinos no marcaban el inicio de las estaciones, sino su punto medio. Así, la primavera iba de febrero a mayo, el verano de mayo a agosto, el otoño de agosto a noviembre y el invierno de noviembre a febrero. Por eso, al menos desde la dinastía Xia (2070-1600 a. C.), la primera dinastía histórica, el año chino empieza en febrero.
Los cuatro palacios ecuatoriales no tienen la misma extensión; los correspondientes a la primavera y el otoño son más pequeños que los del verano y el invierno; la proporción entre sus longitudes medias es la misma que existe entre la longitud del día en el solsticio de invierno y la del soslticio de verano, lo que según el astrónomo y sinólogo franco-suizo Léopold de Saussure (1866-1925) se explica si el procedimiento de observación en el que se basó la elección de las estrellas determinantes de las mansiones estaba basado en la observación del horizonte en el crepúsculo, ya que la hora de este varía a lo largo del año.
+ Las veintiocho mansiones nota: todas las traducciones no son exactas, más bien literales, es frecuente la designación directamente en pinyin sin acentos. nota 2: junto al nombre, aparece la correspondencia aproximada de las constelaciones occidentalesCuatro símbolos(四象) "Xiu" (宿)nombrepinyintraducción lit.correspondiente occidentalDragón turquesa del este(Qing Long)(東方青龍)角JiăoCuernoSpica (alpha vir)亢KangCuelloVirgo氐DĭRaízLibra房FangHabitaciónLibra心XīnCorazónAntares尾WěiColaEscorpio箕JīCedazoSagitarioTortuga negra del norte(Xuan Wu)(北方玄武)斗DǒuCelemínSagitario牛NiuBueyCapricornio女NǚMuchachaAcuario虛XūTúmuloAcuario危Wēi TejadoAcuario/Pegaso室Shi Casa de los antepasadosPegaso壁BiMuroAlgenib PegasoTigre blanco del oeste(Bai Hu, Byakko, Baekho, Bạch-Hổ)(西方白虎)奎KuiHorcajaduraAndrómeda婁LouRecolectoraAries胃WeiEstómagoAries昴MǎoPléyadesPléyades畢BiMangaTauro觜Zi (Zuǐ)BocaOrión參Shen (Cān)Tres estrellasOriónAve bermellón del sur(Zhu Que, Suzaku, Ju-jak, Chu-Tước)]](南方朱雀)井JǐngPozoGéminis鬼Guǐ Fantasma Cáncer柳LiǔSauceHidra星XīngEstrellaAlfard張ZhāngRed extendidaCráter翼YiAlasCorvus軫Zhěn CarroCorvus
Asterismos Mansiones y recintos se dividen a su vez en asterismos. Comparados con las constelaciones occidentales, los asterismos chinos son muy pequeños; algunos están formados por una única estrella. No son figurativos como las constelaciones occidentales, como es de suponer vistas las pocas estrellas que forman la mayor parte de ellas. En el caso de las mansiones, hay un asterismo principal, con el mismo nombre que aquella, y un número variable de asterismos secundarios, llamados paranatelones, porque salen o se ponen a la vez que el principal, y pueden sustituirlo en las observaciones. El punto de inicio de cada mansión está fijado por una estrella determinante, que se usa como referencia.
La palabra para asterismo, 星官 (xīng guān), significa literalmente «estrella funcionario»; muchas de ellas, sobre todo en el palacio central, representan miembros de la familia imperial o funcionarios de la corte. El cielo es un reflejo del mundo terrenal. Así tenemos murallas, castillos, mercados, caballerizas, campamentos... Está el emperador con su escolta, funcionarios, jueces, generales, soldados, ingenieros, damas... Hay armas, cestos, tambores... Hasta una pila de cadáveres, un melón podrido, e incluso heces. Los asterismos chinos constituyen un completo calendario de las labores agrícolas y ganaderas, los fenómenos naturales, las costumbres religiosas y guerreras... Generalmente, las estrellas en un asterismo se nombran con el nombre del asterismo y su número de orden en el mismo (p.ej, 角宿一, primera del cuerno) o con el nombre del asterismo si este consta de una sola estrella; solo en casos excepcionales reciben un nombre específico.
Historia
El sistema chino se desarrolló independientemente del sistema grecorromano desde al menos el , aunque puede haber habido una influencia mutua anterior, sugerida por los paralelismos con la antigua astronomía babilónica.Xiaochun Sun, Jacob Kistemaker, The Chinese sky during the Han, vol. 38 of Sinica Leidensia, BRILL, 1997, , p. 7f. and p. 18, note 9. Los autores, citando a Needham, Science and Civilisation in China vol. 3 (1959), p. 177, especulan que tanto el MUL.APIN babilónico como los nombres de las estrellas cardinales en el Yáo diǎn sugieren un origen último en la astronomía sumeria de alrededor del 2300 a.C. (basado en cálculos relativos a la precesión de los equinoccios), o aproximadamente el reinado de Sargón de Acad.